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viernes, 1 de abril de 2011

Wanseele, el que calla y otorga

Con su rostro difuminado para que no se lo reconozca, el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello rompió el silencio anteayer y salió por la televisión de su país.

En resumen, negó haber actuado como agente encubierto de Venezuela en Florida y dujo que su único error fue haber llevado en su automóvil al agente de la dirección de inteligencia bolivariana (Disip) Antonio José Canchica Gómez a ver al empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson a un café Starbucks.

“Nunca supe que Canchica pertenecía a inteligencia”, afirmó al noticiero Subrayado, del Canal 10 de la televisión uruguaya. Fue más allá en su negativa: “No conozco a nadie del Gobierno, no tuve ninguna vinculación directamente con el Gobierno ni con militares”.

Según Wanseele, cuando fue arrestado le dijeron: “Nosotros sabemos que vos no tienes nada que ver con esta situación, pero como estabas allí y le diste apoyo local te tenemos que arrestar”.

Más aún, argumentó que los documentos presentados en el juicio demuestran su inocencia. “No tuve ninguna reunión, no tengo ninguna grabación de audio, no he recibido nada de la valija y no tengo nada que ver con ese asunto ni tampoco trabajo para ninguna inteligencia, yo vivo de mi trabajo”, se defendió.

Cuatro comentarios cortitos sobre lo que dijo:

1. Omitió aclarar por qué se encargó de las tareas de contrainteligencia en el estacionamiento de Plantation, Florida, mientras Canchica y Antonini se reunían en el Starbucks, lo que incluyó las fotografías que él le tomó a la gente del lugar, incluidos los agentes del FBI (que a su vez le tomaron la foto que ilustra este post).

2. Omitió aclarar por qué justo antes de llevar a Canchica le quitó unas calcomanías y otras señas identificatorias a su auto (creo que era un Ford blanco, si mal no recuerdo), y por qué volvió a ponerle la calcomanía cuando lo volvió a dejar en el hotel.

3. Omitió aclarar por qué condujo de una forma tan peculiar (más de una hora y por momentos a 110kms/h y en otros a 20kms/h en una autopista, con múltiples desvíos y contramarchas) para llevar a Canchica de regreso a su hotel, distante a 10 minutos del Starbucks.

4. Omitió aclarar por qué, si no tiene vínculos con la inteligencia venezolana, él se encargó de comprar repuestos para los helicópteros de la Disip durante los años previos al caso del maletín (más allá de que su ex mujer, además, es oficial de la Disip, lo que ya era mientras estaban casados y ya separados fue ella quien lo llamó para conectarlo con Canchica).

Una lástima, me quedé con las ganas de que dijera la verdad…

pd: más sobre las declaraciones de Wanseele, acá y acá.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Elvis está vivo


El 28 de octubre de 2007, mientras los argentinos íbamos a las urnas para elegir al sucesor (léase, sucesora) de Néstor Kirchner, dos personajes de esta historia -Alejandro Antonini y Antonio Canchica- se reunieron en Plantation Florida.
Esto ya lo expliqué antes e incluí un par de fotos -ver acá: http://valijeros.blogspot.com/2009/09/aca-va-una-muestra.html; y acá: http://valijeros.blogspot.com/2009/09/uy-me-olvide-del-gordito.html-.
Lo que no conté, NI TAMPOCO INCLUÍ EN EL LIBRO, es que busqué y hallé la cafetería de la cadena Starbucks dónde fue aquel encuentro, en Plantation, Florida.
También rastreé y ubiqué el hotel donde Canchica esperó el encuentro y donde cometió un error que en cualquier lugar sensato del planeta le costaría más que el despido a cualquier espía: ¡COMPRÓ CON SU TARJETA DE CRÉDITO! ¡A SU NOMBRE!
El FBI no dio muchas precisiones sobre su investigación -para variar-, pero tampoco fue tan difícil rastrear el Hard Rock Cafe en los alrededores de Plantation. Al fin y al cabo, uno de los "federales" dijo que quedaba a 14 minutos del Starbucks en auto.
Lo encontré -"San Google" mediante-, y hasta saqué un par de fotos.

Pero lo más extraño estaba por ocurrir. Porque mientras estacionaba, pasó por adelante mío Elvis Presley.

Se los juro. Aunque me quedé tan sorprendido que no atiné a sacarle una foto (obvio, es lo mismo que dicen quienes vieron ovnis y aliens, lo sé).

Lo más kitsch estaba por ocurrir.

Cuando entraba, en el Hard Rock se celebraba un festival en homenaje a... Elvis Presley.

Y había cada muchacho...

O al cantar de Andrés Calamaro:

Elvis está vivo,
me lo dijo un amigo,
cuando el sol empezaba a caer.

Está en el cuarto forrado
de leopardo dorado,
se queda viendo su propio
funeral...



pd: al aludir a Canchica escribí "en cualquier lugar sensato del planeta". Pero en Venezuela, en vez de echarlo, al torpe espía LO ASCENDIERON...