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miércoles, 18 de julio de 2012

Siemens, tenemos un problema

Los gringos van por Siemens y por el capítulo argentino de sus macanas, con aquello del Proyecto DNI y cerca de 106 millones de dólares negros. ¿Por qué lo digo?

Un juez federal aceptó que la Comisión de Valores gringa (SEC) notifique a través del diario International Herald Tribune a cuatro ex ejecutivos germanos. Deberán presentarse ante una Corte en Manhattan por cargos criminales y civiles basados en la ley que penaliza las prácticas corruptas en el extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés).


¿Y quiénes son esos cuatro Siemens’ boys? Ulrich Bock, Uriel Sharef, Stephan Signer y Herbert Steffen. ¿Y qué tienen en común los cuatro? Que fueron protagonistas centrales, decisivos, del pago de sobornos a funcionarios argentinos de los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa (las sospechas también alcanzan a ciertos colaboradores de Eduardo Duhalde, mientras que varios de esos ejecutivos germanos luego continuaron con otros negocios con el kirchnerismo).

Para que quede más claro: Bock es quien escribió el memo flamígero, Sharef fue el máximo responsable de Siemens para las Américas y del Proyecto DNI en particular, Signer fue el enlace en Munich para las negociaciones espurias y Steffen… bueno, por algo su apodo en Munich era “Míster Argentina”, ¿no?

Es decir, que aquello que no hizo, ni termina de hacer, la Justicia argentina, ya lo hizo la Justicia de Alemania, al igual que la Unión Europea y Estados Unidos.

pd: más datos sobre la ofensiva gringa sobre Siemens, acá.

miércoles, 25 de abril de 2012

Boldt y Ciccone; ayer y hoy

El “Proyecto DNI” le dio una nueva oportunidad al CEO de Siemens Argentina, Luis Schirado, de sumar puntos en Alemania. Corrían los años '90 y la versión pública de aquella licitación menemista terminó por consignar que compitieron por el negocio dos “Uniones Transitorias de Empresas” (UTE) y una firma, la multinacional germana, acompañada por proveedores.

La primera unión la conformaron las firmas Itron, TRW Systems Overseas, SHL Systemhouse y Malam Systems, con los proveedores OCA, Hewlett Packard, MCI, Supercom, E-System y Ciccone Calcográfica. Sus rivales aludían a ella como la “UTE Yabrán – Macri”, basados en “El Cartero” y Franco Macri, el otro gran pope en el que se apoyaba el engranaje del consorcio por ser dueño de Itron.


El segundo conglomerado abarcó a las compañías Ivisa y TTI, junto a las firmas Sagem, British American Bank Note, Polaroid e IBM como proveedores, y al Correo Argentino (entonces estatal). Pronto se ganó el apodo “la UTE Ivisa - Bulgheroni”, ya que eran los dueños de TTI.

Y la tercera y última oferta la lideró la subsidiaria Siemens IT Services SA (SITSA), junto a Pintrak, representada en el país por Sergi, Indra y Boldt como proveedores. La “UTE Siemens”, aunque en rigor no era una verdadera unión, ni un consorcio como tal, ya que la multinacional alemana se encaramó como única punta de lanza.

pd: ¿Más datos? En el libro “Las coimas del gigante alemán” (Ed. Planeta 2011).

jueves, 22 de diciembre de 2011

Siemens - Cumbre en Miami

Agradezco al diario Perfil las 4 páginas que dedicó a mi libro “Las coimas del gigante alemán” en su edición de este domingo. Más aún, lo definió como “una investigación periodística rigurosa”.

Ergo: GRACIAS.

Con la debida autorización de Editorial Planeta, Perfil publicó completo uno de los capítulos del libro, el 14°, "Miami Beach".

Y dice:

Ustedes no tienen ningún interés en que esto trascienda —les clarificó Carlos Sergi.

A su lado, asintió Miguel Czysch.

Ulrich Bock y Andrés Truppel se tragaron sus insultos y buscaron una salida elegante. No del hotel Sheraton Bal Harbour donde conversaban, en el corazón de Miami Beach, sino del apriete.

—Ocurre que yo tengo mandato para negociar, pero no para decidir. Tendré que consultarlo en Munich –acotó Bock.

—Muy bien, transmítale entonces a sus superiores que nos deben entre 37 y 39 millones de dólares.

—Eso no será viable. Dentro de SBS se apartaron 40 millones de dólares para este tipo de “contingencias”, pero también tenemos que hacer frente a las exigencias del grupo de Blas Medina y de Hugo Franco, por lo que necesitamos su ayuda para cuadrar todos los pagos.

La indignación de Sergi, juran dentro de Siemens, sería palpable aún por las salas de reuniones del Sheraton si no fuera que al hotel y beach resort lo demolieron en noviembre de 2009.

“El Padrino” vociferó que a Medina no le debían nada, que él ya le había pagado su porción y que, llegado el caso, él se encargaría de negociar con ese contact-man.

El ingeniero tampoco ocultó su fastidio porque, según él a pedido del ex CEO de Siemens Argentina, Luis Schirado [foto, abajo], había sido él quien les había entregado dinero a ciertos funcionarios decisivos. Y al 6 de julio de 2001, mientras conversaban junto a las palmeras y la bonita vista del Océano Atlántico, todavía le daban vueltas con el reintegro.

¿A quienes les había pagado? ¿A los del menemismo? ¿A los de la Alianza? ¿Era acaso cierto lo que decía? ¿O era otro de sus cuentos para fortalecer un reclamo de su exclusivo interés?

A Bock le daba igual lo que hubiera pasado antes. Lo que tenía claro es que quedaban por resolver los 12 millones de dólares que aún reclamaba el ex interventor de Migraciones, Hugo Franco. Para sí, para su jefe directo, el ex ministro del Interior Carlos Corach, y para más arriba también.

Carlos Saúl Menem llevaba 29 días detenido por la Causa Armas en la quinta de su amigo Armando Gostanián en Don Torcuato. Pero eso en la Florida parecía resbalarles. Lo relevante no era su arresto domiciliario que la “mayoría automática” de la Corte Suprema de Justicia revertiría meses después. Lo importante eran las deudas pendientes.

Tras todo el viernes metidos en la sala de reuniones que reservaron en el Sheraton, el acuerdo tomó forma.

Primero, los 39 millones de dólares disponibles por Bock y Truppel se repartirían entre dos grupos: uno bajo la órbita de Sergi y el otro bajo la responsabilidad de Herbert Steffen, para cumplir con las deudas “alrededor del Ministerio del Interior”, a través de unas so¬ciedades uruguayas.

Segundo, a Sergi le pagarían los 27 millones de dólares que se habían acordado allá en Munich, pero no los otros 12 millones que ahora reclamaba en Miami. Un tramo de 22,2 millones los recibiría a través de un nuevo “contrato de asesoramiento” de Siemens con la suiza MFast. Y los restantes 4,8 millones mediante la compra de acciones de la firma argentina Invercasa, controlante de la argentina Mailfast SA junto a la sociedad uruguaya Penguin Holding SA, también vinculada a “El Padrino”, a Czysch y a Angel Bahjat Orfali.

Tercero, Siemens debería abonar lo que correspondía a Sergi durante los 14 días siguientes.

Cuarto, los pagos fluirían a través de distintos canales. Es decir, de sociedades pantalla. Así, 11,1 millones de dólares deberían transferirse a MFast, en Suiza, quizá al banco Berner Kantonalbank AG, a la cuenta CH37007790016241178665; y los restantes 15,9 millones se desperdigarían entre Linfarm Inc. SA, Silverlinks Company Ltd., Consultora Neelrey SA y la siempre presente Rodmarton Ltd.

Quinto, con el efectivo pago de esos 27 millones de dólares, Sergi no tendría más nada que reclamarle a Siemens.

Caballeros de bien, por supuesto, no hubo abogados, ni escribanos para rubricar el acuerdo. Sólo la palabra de cada uno a modo de garantía. Porque, al decir de Czysch, y a pesar de la “extorsión” que dijo sentir Bock, se daban por “satisfechos con un apretón de manos, dada la cooperación de largos años”.

Por lo que ocurrió 10 días después, sin embargo, la palabra empeñada fue a todas luces insuficiente.

Ya en Munich, Bock intentó cerrar la historia, al punto que procuró coordinar la forma jurídica con el síndico adjunto de Siemens AG, Wilfried Walisch –también miembro del “crisis team” por el Proyecto DNI–, y con los abogados de MFast del estudio Fischer & Gukelberger.

Desde Buenos Aires, Truppel también avanzó lo que pudo y le envió un fax a Bock en alemán, aunque con la confianza mutua que les daba lo vivido juntos en Miami y alejado de los formalismos germánicos saludó con un “Querido Uli”.

En el fax le expuso que “como se discutió, te envío las facturas, firmadas y en negro”, aunque le recomendó retocar lo necesario para ajustar los papeles.

¿Qué papeles y qué facturas? Los necesarios para modificar el contrato con Invercasa y así pagar los 4,8 millones de dólares que debían fluir a través de ese canal.

“Uli” llegó incluso a extender uno de los cheques millonarios.

Pero el nuevo director comercial de SBS y presidente del directorio de área de esa compañía entre 2001 y 2002, Reinhart Bubendorfer, que llevaba tres meses en el puesto y que como tal era el superior directo de Bock y de Eberhard Reichert, el otro responsable directo en Alemania por el Proyecto DNI, se negó a darle la segunda firma que requería el pago. Más aun, le increpó a Bock el acuerdo al que había arribado en el estado de Florida. Le recriminó “cómo podía defender los intereses de Sergi”.

Bubendorfer se opuso, a pesar de los reclamos airados de Truppel, que comenzó a contarle las amenazas que recibía, y de Steffen, que le enumeró múltiples razones políticas y comerciales para que destrabara los fondos. Incluso se resistió a la orden de su jefe en SBS, Friedrich Fröschl, aquel que en 1999 había viajado hasta Nueva York para cerrar el acuerdo secreto por Itron con Franco Macri.

—¿Por qué voy a firmar yo? ¿Para qué? Que lo firme otro –los frenaba Bubendorfer.

—Es que necesitamos tu firma. ¡En la Argentina estamos en riesgo! –lo urgía Truppel.

Bubendorfer optó por cortar por lo sano. Convocó al Chief Financial Officer (CFO) global de la compañía y miembro de su directorio central, Heinz-Joachim Neubürger, y a su síndico y máximo ejecutivo anticorrupción, Albrecht Schäfer, a un encuentro en Munich con Truppel y “Mister Argentina” Steffen que distó de ser agradable.

—¿Sabe quién es él? –lo inquirió Bubendorfer a Truppel, mientras apuntaba a Schäfer, el canoso de bigotes y ojos claros como el agua que escuchaba a su lado–. ¿Se lo presento? Ahora, pasemos en limpio. ¿Tienen algo para decir?

—Necesitamos 30 millones de dólares para honrar ciertas deudas –esbozó Steffen, que obvió precisar quiénes eran los acreedores o las causas de esa obligación.

—Imposible –lo frenó Schäfer–. Si no existen requerimientos lega¬les para sostenerlos, no podemos apoyar nuevos reclamos.

Para complicar aun más la situación, su segundo, Wilfried Walisch, optó por cubrirse sus espaldas y puso por escrito aquello que su jefe sólo les comunicó de palabra. Redactó un memo contrario al acuerdo sellado en Miami tras concluir que podría ser ilegal y que los papeles que aportó Sergi no alcanzaban para destrabar los millones de dólares requeridos.

Así que Truppel, Bock y Steffen sintieron que, como en el juego de la oca, la situación retrocedía hasta el casillero previo a la reunión en Miami, lo que le comunicaron a Czysch y al cuñado de “El Padrino”, Carlos “Charlie” Soriano, en Munich. Eso sí, y dadas las amenazas que florecían por Buenos Aires, no aludieron a la negativa; optaron por decirles que los pagos no se podían concretar de inmediato “debido a dificultades técnicas”.

“Mister Argentina” sentía –o al menos eso dijo sentir cuando declaró años después ante los investigadores de la Fiscalía I de Munich– que le respiraban en la nuca y que Franco era capaz de cualquier cosa. Hasta de atentar contra su vida o su seguridad física. Por algo lo calificó de “matón”.

¿Hasta qué punto eran ciertas esas amenazas? Nadie en las oficinas centrales de Siemens AG lo sabía a ciencia cierta. Sí conocían los rumores y versiones sobre un ejecutivo argentino que se habría refugiado en España. O sobre el supuesto secuestro de un chiquito, hijo de otro ejecutivo, por una deuda impaga en otro negociado de la compañía, algo que desde la filial argentina niegan a rajatabla.

Sí coinciden todos, sin embargo, en que quienes aludían a las presiones y amenazas como algo inherente al Proyecto DNI eran Truppel y Steffen, que estaban metidos hasta sus cogotes en el barro por órdenes de Uriel Sharef, el “Profesor Neurus” de sonrisa permanente, ya fuera tras comunicar un ascenso o un despido o estuviera en un velorio, pero ambos concentraban las sospechas de sus propios colegas.

“Pues sí, a veces sospechaba que Truppel se enriquecía”, resumió Bock ante los fiscales que lo interrogaron, varios años después. Sospechas que extendió a Steffen, aunque no pudo decir bien por qué. Una cuestión de pálpito. O quizá que veía a Steffen ser “íntimo de Sergi”. O que él “quería pagar la menor cantidad de dinero posible y a veces [le] sorprendía la forma en que ciertas personas defendían los pagos”.

Lo irónico de la situación es que, al mismo tiempo, Sharef era el presidente formal de Siemens Argentina –justo por encima del CEO, Schmidt– y había participado como miembro del directorio mundial de Siemens AG en la aprobación de la nueva Guía de Conducta Corporativa que con gran suficiencia ética imponía que “ningún empleado podrá directa o indirectamente ofrecer o entregarle ventajas injustificadas a terceros en relación a acuerdos de negocios, ni en forma pecuniaria ni como cualquier otro beneficio”.

La Guía quedó en desuso tan pronto como entró en vigencia por una simple cuestión cuantitativa. No sólo por el escaso personal asignado a controlar las operaciones de toda la multinacional. También, porque no alcanzaba a los lobbistas como Manuel Vázquez, que nadaban en las aguas turbias como rémoras pegadas al tiburón y no eran alcanzados por sus reglas de convivencia. El 16 de agosto de 2001, le escribió a su jefe de ICS que había concretado una “larguísima reunión con el ‘Abogado’ del Ministerio” para averiguar qué pasaría con lo que debían cobrar por la auditoría encomendada a la consultora Swipco ahora que el contrato con Siemens era parte del pasado.

Vázquez nunca identificó por su nombre al “Abogado”, al que se refirió así, con “A” mayúscula, aunque por lo que escribió, ese letrado jugó un doble juego. Sabía del Proyecto DNI, accedía a información gubernamental y asesoraba a los privados: “Este señor me dijo que no tiene la menor duda de que Swipco debe recibir una suculenta indemnización del gobierno y de lo que reciba Siemens”. No sólo eso, también le sugirió “cómo debemos encarar nuestro reclamo”. Y por si hiciera falta, Vázquez acotó en su postdata: “este Abogado está a mi disposición para lo que necesite”.

¿A cambio de qué? ¿Por amor al arte? ¿O su amistad del “Abogado” con Vázquez era tan estrecha que estaban por encima de los intereses del Ministerio que debía defender?

Sergi también podía pasar por debajo de los nuevos y supuestos radares teutones creados por la “Guía de Conducta Corporativa”, pero al menos sí quedó pegoteado en Buenos Aires por la “Comisión Especial Investigadora sobre Hechos Ilícitos vinculados con el Lavado de Dinero” que presentó lo que pronto se conoció como “el Informe Carrió”.

“Se recomienda investigar a Carlos Sergi”, alertaron los diputados liderados por la dirigente opositora Elisa Carrió. Lo identificaron como dueño de Celulosa Argentina e interlocutor asiduo del empresario, lobbista y cuñado presidencial, Emir Yoma, también preso en la Causa Armas, como surgía de las pletóricas agendas de su ex secretaria, Lourdes Di Natale, la muchacha devenida en testigo locuaz que moriría dos años después de un modo extrañísimo.

Marcelo Cattáneo, IBM-Banco Nación, José Luis Cabezas, Alfredo Yabrán, Emir Yoma, Lourdes Di Natale… amenazas, presiones, aprietes, extorsiones… el cóctel de los negocios y el poder era peligroso y podía resultar letal.

El 31 de agosto de 2001, varios de los que bailaban dentro de Siemens intentaron pasar en limpio la situación. Por enésima vez. Y no sería la última.

Reunidos en la sede central de Siemens AG, en el palacio que perteneció al príncipe Ludwig Ferdinand von Wittelsbacher en Munich, nueve ejecutivos se congregaron alrededor de una mesa. Asistieron miembros del directorio mundial –Sharef y Volker Jung, el de los iraníes mejor que los argentinos–; el CEO de SBS, Friedrich Fröschl, su subalterno del “no”, Reinhart Bubendorfer; uno de los abogados que compartían su negativa, el síndico Schäfer; y también Steffen, Truppel, Kutschenreuter y hasta el CFO global de la compañía, Neubürger.

Truppel reiteró el aspecto más concreto y perentorio de todo el asunto: él y su familia estaban amenazados. Y Steffen planteó, una vez más, las razones políticas y comerciales por las que ameritaba pagar.

Cuando le llegó el turno, sin embargo, Schäfer reafirmó su visión reticente sobre el trasfondo jurídico del asunto y las dificultades lega¬les de acatar lo pactado en Miami a través de MFast o cualquier otra firma pantalla.

Sharef decidió esquivar ese escollo jurídico. Planteó que si no se le podía pagar a Sergi porque su reclamo carecía de un respaldo legal o contractual sólido, que Sergi entonces planteara un arbitraje. Si eso ocurría, abundó, Siemens perdería –o más bien se dejaría perder–, y luego le pagarían el resarcimiento económico que impusiera el tribunal arbitral.

A Albrecht Schäfer, sin embargo, algo no le cerraba de todo eso. ¿Quién era Sergi? ¿Y Franco? ¿Existían esas supuestas amenazas a Truppel y su familia? Volvió a su oficina, ordenó sus papeles y revisó su agenda. Decidió aprovechar una conferencia regional de la compañía que se celebraría en unos días más en Buenos Aires para hurgar un poco.

Los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 lo engancharon en pleno viaje.

pd: el texto, como lo publicó el diario Perfil, acá.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Siemens - EE.UU. quiere extradiciones

El fiscal federal del distrito sur de Nueva York, Preet Bharara, impulsa la extradición de los ex ejecutivos y colaboradores argentinos y alemanes de la multinacional Siemens involucrados en el presunto pago de coimas por el “Proyecto DNI”.


Así lo detalló Bharara, al presentarse el jueves (pero sólo trascendió ahora) ante la jueza federal del distrito que instruye el caso “United States v. Uriel Sharef et al”, Denise L. Cote [foto], a quien le informó que la investigación no registrará mayores novedades hasta que se logre llevar al banquillo a los ocho acusados (tres de ellos argentinos), que viven en al menos tres países distintos.

“Los acusados en este caso residen en el extranjero y ninguno se encuentra actualmente bajo custodia”, precisó el fiscal. “Por lo tanto, ninguno de los acusados será presentado [ante la Corte] en el futuro inmediato”, añadió. E indicó que el Departamento de Justicia “mantendrá informada a la Corte de cualquier novedad relacionada a la extradición de los acusados”.

Tres de los sospechosos, vale aclarar, son argentinos. El ex jefe financiero (CFO) de la filial argentina de Siemens, Andrés Truppel, el ex miembro del directorio y lobbista todoterreno, Carlos Sergi, y su colaborador Miguel Czysch. Los otros cinco son alemanes. Pero conocen la Argentina (al menos "cierta" Argentina) como pocos...

jueves, 15 de diciembre de 2011

Intercambio a tres puntas

En un juego a tres puntas, las investigaciones en marcha en la Argentina, Estados Unidos y Alemania contra la multinacional Siemens por el pago de coimas multimillonarias para obtener el “Proyecto DNI” podrían potenciarse durante las próximas semanas, cuando profundicen el cruce recíproco de información sensible.

El primer paso lo dio el fiscal federal de Nueva York, Preet Bharara [foto], quien pidió la colaboración del juez federal argentino Ariel Lijo para avanzar con su acusación contra ocho ex ejecutivos y colaboradores de la compañía.



El contacto inicial y reservado, que habría ocurrido dos meses atrás se plasmará en el envío, la semana próxima, del material recabado por Lijo, tanto en Alemania como en la Argentina y que derivó en el arresto domiciliario del lobbista Carlos Sergi y el llamado a indagatoria de 22 ex ejecutivos de Siemens y del Grupo Macri, de las que se ya concretaron 14 declaraciones


El intercambio de información, de todos modos, va más allá de Estados Unidos, ya que la Fiscalía de Munich y Lijo también redoblaron la cooperación mutua durante las últimas semanas. Y podría ir más allá, si Lijo acepta el convite germano y viaja a Alemania para escuchar las declaraciones indagatorias pendientes de los ex ejecutivos de Siemens que allí residen.


pd: la nota completa publicada en LA NACION, acá.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Siemens, la SEC, el DOJ y los links

Tres años después de que Siemens admitiera el pago de sobornos en la Argentina y una larga lista de países más, el gobierno de Estados Unidos presentó cargos criminales y una demanda civil contra ocho ex altos ejecutivos y colaboradores de la multinacional germana por los más de US$ 100 millones en coimas que desembolsó para obtener, mantener y resucitar el Proyecto DNI.

La ofensiva quedó en manos de la Comisión Nacional de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) , y señaló por su nombre a los ex presidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa como supuestos receptores de esos sobornos, según consta en las más de 100 carillas de documentos que aportaron las autoridades norteamericanas a la Justicia.

Tanto Menem como De la Rúa negaron, repetidas veces, haber cobrado sobornos por ese contrato, en tanto que su sucesor en la Casa Rosada remarcó además que fue él quien lo rescindió a pesar de la presión externa, que incluyó al Fondo Monetario Internacional (FMI). Ambos, no obstante, también continúan bajo la lupa del juez federal Ariel Lijo, quien llamó a indagatoria, sin resultados, a varios de los ex ejecutivos acusados ahora en Estados Unidos.

Entre esos ex altos ejecutivos descolla, a su vez, Uriel Sharef. Responsable máximo del Proyecto DNI, ordenó el pago de coimas por más de US$ 100 millones a través de facturas, contratos y sociedades fantasmas. Y fue, también, quien restableció la relación Siemens - Argentina después de que el vínculo estalló en mil pedazos tras la demanda de la multinacional ante el CIADI.

¿Cómo lo logró Sharef? Gracias al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, quien le entregó a Siemens dos contratos, junto a Electroingeniería por un total de US$ 1200 millones para proveer las turbinas para las plantas Timbúes y San Lorenzo...

pd1: el resto de la nota publicada en LA NACION, acá.
pd2: el comunicado de prensa de la SEC, acá; la demanda civil, acá.
pd3: el comunicado de prensa del Departamento de Justicia, acá; su denuncia criminal espero subirla pronto (en cuanto sepa cómo corno subo un pdf a un blog).
pd4: sobre Sharef, De Vido, Timbúes y San Lorenzo, acá y acá.

martes, 13 de diciembre de 2011

La SEC y Siemens = un buen día

Hay días, pocos, en los que ciertos esfuerzos se ven en cierto modo recompensados. Así ocurrió el día en que los jueces argentinos debieron viajar a Suiza luego de que revelara información sobre investigaciones contra Carlos Menem en la Confederación Helvética, o el día en que apareció el video de Canal 7 sobre Guido Alejandro Antonini Wilson en la Casa Rosada. Hoy es otro de esos días.


Porque después de más de dos años de investigación y tras haber publicado el libro “Las coimas del gigante alemán”, la Comisión Nacional de Valores estadounidense (SEC) presentó hoy cuatro cargos criminales contra siete ex ejecutivos de la multinacional alemana por el pago de coimas multimillonarias a funcionarios argentinos -entre ellos Menem, Fernando de la Rúa y Carlos Corach, entre otros- para ganar y mantener vivo el “Proyecto DNI”.

Así lo informó la propia SEC en su website oficial y así lo reproduje en LA NACIÓN este mediodía. Porque la SEC dio así otro paso sobre lo ocurrido con aquel megacontrato de US$ 1000 millones para el control fronterizo y la confección de pasaportes y documentos de identidad.

Tres años atrás, en diciembre de 2008, Siemens había aceptado la violación de los libros contables en su filial argentina para ocultar el posible pago de sobornos. Pero ahora el gobierno de Estados Unidos avanzó por esa senda. Y le imputó a siete ex ejecutivos de la multinacional -entre ellos, dos argentinos- pagar sobornos durante los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa.

Los siete ex altos ejecutivos de Siemens identificados por la SEC, todos ellos, figuran en el libro. No del modo más agradable. Y que ahora salga esto, en cierto modo...

pd: la nota completa de LANACION.COM, acá.

martes, 1 de noviembre de 2011

50.000 compromisos (y ningún depto)

Bueno, este blog superó las 50.000 visitas.

Lo curioso es que eso es según el contador de Who's.Among.Us (el que aparece en la columna de la derecha, fondo negro, números blancos), mientras que el control estadístico del propio Blogspot sostiene que ya supere los 54.100 visitantes. Vaya uno a saber por qué las diferencias entre ambos, ni me interesa saberlo. Lo relevante pasa por otro lado.

Espero continuar con este espacio por un tiempo más. No sé cuánto más. Lo resolveré sobre la marcha. Hay días en que me resulta una carga; otros en los que me resulta muy útil, sea para difundir algo muy específico que no entra en LA NACIÓN o para clarificar malinterpretaciones ajenas o confusiones propias. Mientras que sea útil para eso, este blog continuará activo.

Lo curioso es que comenzó como una herramienta para difundir mi libro "Los secretos de la valija", luego (obvio) también para el segundo, "Las coimas del gigante alemán", pero terminó por tomar su propio rumbo, hasta generarme una suerte de "compromiso" para difundir más info y noticias sobre ciertos temillas.

O sea, que gracias. Y a ver si llegamos a los 100.000 visitantes. (Y en ese caso, ¿vale una fiesta? ¿Y qué empresa la auspiciaría? Temo preguntar...).

pd: si pudiera cobrar un dólar por cada visitante, ya tendría mi departamentito. Una lástima... je, je, je...

sábado, 29 de octubre de 2011

Kleinhempel, dentro del corralito judicial

El ex CEO de Siemens Argentina, Matthias Kleinhempel, continuará imputado en la investigación sobre el supuesto pago de sobornos para adjudicarse y mantener el llamado “Proyecto DNI”.

Así lo resolvió la Cámara Federal porteña, tras rechazar el planteo del ejecutivo alemán, cuya defensa había presentado una certificación de la Justicia germana donde se lo desvinculaba de la pesquisa que se lleva adelante en ese país por eventuales perjuicios patrimoniales causados a la multinacional.

Los integrantes de la Sala II de la Cámara, Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah, confirmaron de ese modo la decisión del juez federal, Ariel Lijo, quien había denegado la petición y lo mantuvo dentro del corralito judicial tras concluir que "la prueba documental" presentada "no es idónea para acreditar el extremo que se pretende".

Lijo argumentó que "la investigación llevada a cabo por la Justicia alemana no agotó el tratamiento jurídico penal del comportamiento imputado al ex ejecutivo de Siemens SA, la que habría comprendido sólo las implicancias que éste tuvo en el extranjero", en tanto que aún queda "pendiente de juzgamiento los efectos de la acción de Kleinhmpel en nuestro país".

Kleinhempel, quien se retiró años atrás de Siemens y es uno de los protagonistas (aunque secundario) de mi libro "Las coimas del gigante alemán", dirige el Centro de Gobernabilidad y Transparencia del IAE Business School de la Universidad Austral (ver, acá).

martes, 11 de octubre de 2011

Pluma precisa

Me lastimé, otra vez, la espalda. Ergo, a sacar carpetas, libros y “piróscafos” de la mochila o portafolios con la/el que deambulo por la vida. Y así fue como redescubrí el artículo/reseña de Daniel Santoro sobre mi libro.

Cuando arranqué la página 22 del diario Clarín del 22 de julio de 2011 (ese mismo día tendría que haberle jugado a “El Loco” en la quiniela), mi objetivo fue doble:

- agradecerle a Santoro, a quien conozco y respeto (aunque no podemos llamarnos amigos y competimos desde nuestros respectivos diarios);

- subirlo a este blog para promover “Las coimas del gigante alemán”.

El primer paso lo cumplí. Y le agradecí a Daniel.

El segundo paso, sin embargo, quedó pendiente.

Como suele ocurrirme, algo más urgente me llevó a postergarlo y como tengo memoria “Memento” (lo que no anoto en 5 minutos se me borra), quedó allí, postergado.

Por eso, pues, lo posteo a continuación.

Santoro detalla que el juez federal Ariel Lijo espera las respuestas de los exhortos que envió a Estados Unidos, Uruguay y Europa para definir si llama a indagatoria al ex presidente Carlos Menem, el ex ministro Carlos Corach y al ex interventor de Migraciones, Hugo Franco, entre otros.

Consigna, además, que Lijo –a cargo de la investigación local sobre el Proyecto DNI- terminó de leer mi libro, al que define (Santoro, no el juez), como “una exhaustiva investigación”, redactada con una “pluma precisa y ágil”.

Un libro, abunda, en el que revelo numerosos documentos internos y cómo fue la operatoria para desembolsar cerca de US$ 106 millones en más de 60 operaciones a través de intermediarios. “Otro hallazgo”, destacó.

pd1: su artículo completo, acá.

pd2: si aún no fuiste a comprar el libro, ¿qué estás esperando?

jueves, 29 de septiembre de 2011

De Alemania a Plaza de Mayo, sin escalas

El sábado por la noche, el programa "Derecho de Autor" que conduce el periodista Damián Toschi [foto] por Radio Universidad Nacional de La Plata (AM 1390) me entrevistó por partida doble.

Estaba acordado que me llamarían para conversar sobre mi libro "Las coimas del gigante alemán", y en eso se centró el primer tramo del diálogo.

Pero dado lo ocurrido ese mismo sábado, cuando publiqué el artículo "Evalúan las Madres cerrar la fundación" en el diario LA NACION, la posterior desmentida de las Madres de Plaza de Mayo, mi posterior aclaración en el propio diario, en este blog y por Twitter, la entrevista también incluyó algunas preguntas sobre todo eso.

Ahora, gentileza de Toschi -autor además del blog "Con todas las letras"-, les pasó el audio. Sea para conocer un poco sobre de qué va el libro; sea para vislumbrar un poco la cocina de qué ocurrió con ese artículo periodístico y las farragosas horas que siguieron. En total, poco menos de 11 minutos.

viernes, 16 de septiembre de 2011

¿Cómo probarlo?

De vez en cuando, ocurre.

Alguien viene y te cuenta con detalles precisos, concretos y variados cómo se pagó una coima, quiénes cobraron, para qué negocio y cómo fue la operatoria.

Hay ocasiones, por supuesto, en que ese testimonio se cae a pedazos o resulta más o menos sencillo detectar que el/la informante miente en parte o por completo. Un ejemplo paradigmático de esto es Sergio Schoklender, cuyo relato resulta contradictorio -por momentos hasta lo burdo- con tal de exonerarse a sí mismo.

Otras veces, sin embargo, el relato se sostiene. Más aún, tiene numerosas aristas que permiten intuir que es veraz. Tanto por sus detalles específicos (billetes de 500 euros, entre otros) como por su solidez argumental. Y ahí comienza otro desafío: ¿Cómo probarlo?

A veces, una vez cada tanto, el esfuerzo fructifica. En mi caso, así lo sentí tras conversar durante seis horas en pleno escándalo con Mario Pontaquarto, el "arrepentido" de las "Coimas en el Senado". Y siento que logré avanzar hasta cierto nivel con el "caso Antonini" y, más aún, en el Proyecto DNI, que lo plasmé en "Las coimas del gigante alemán".

Pero la mayoría de las veces los esfuerzos por verificar la información queda trunco más tarde o más temprano. Y la frustración es grande. Como cuando nos contaron sobre un determinado valijero, hasta hace meses un perfecto ignoto, que mexicaneó a un poderoso y levantó su perfil con el único objetivo de seguir con vida.

A ese valijero en cuestión lo venimos siguiendo en el diario desde que comenzó el año. Hemos encontrado información sobre él y sus operaciones, nos han contado anécdotas maravillosas y mucho más, pero la "bala de plata", esa que destraba su publicación en la tapa del diario no apareció aún. Quizá nunca la encontremos.

Ese es el desafío casi insoslayable en las investigaciones periodísticas sobre lavado de dinero, corrupción, fraude corporativo y otras linduras de los delitos de cuello blanco. Con un ratio de "eficiencia" que, si me apuran, lo estimo en el 5 por ciento.

En ese caso, habrá que volver a empezar. Y el valijero, mientras tanto, gozará de sus millones en paz... Siempre y cuando el clan al que mexicaneó no lo ajusticie antes...

Gajes de nuestros respectivos oficios.

martes, 23 de agosto de 2011

Un trabajo de referencia

De la mano del benemérito colega Carlos Liascovich, salió un comentario sobre "Las coimas del gigante alemán" en el Ieco del diario Clarín.

Allí expone que se trata de "un trabajo de referencia para entender esa década", es decir, los '90s de Carlos Menem en la presidencia y miles de millones de dólares en negocios, negociados y coimas.

Textual: "La obra revela los secretos del escandaloso contrato entre Siemens y el gobierno de [Carlos] Menem para realizar los DNI en los años 90s, con la sombra de [Alfredo] Yabrán, Franco Macri y las coimas que la propia empresa aceptó haber pagado. Un trabajo de referencia para entender esa década, y el modus operandi del 'gigante alemán'".

pd: más datos, en la página 4, edición papel del 21/8/2011, Ieco.

viernes, 19 de agosto de 2011

Y Randazzo cumplió, nomás

Tal como prometí la semana pasada (ver acá), si mi nuevo pasaporte llegaba en tiempo y forma me quitaría el sombrero por el ministro Florencio Randazzo.

Y así fue, nomás.

Así que desde este humilde blog, desde el que le cuento las cuitas a funcionarios nacionales, provinciales y porteños por distintos motivos (en particular, por valijeras razones), pues valga esta vez el reconocimiento al Programa DNI - Pasaporte que sí funciona bien.

Pedí ambos documentos el 3 de agosto. A la semana me llegó el DNI y la cédula federal, y el cartero acaba de dejar en mi casa el nuevo pasaporte. Demoró 16 días y con una elección nacional de por medio.

Ergo, Don Florencio, chapó.

pd: algo más: esta vez el pasaporte (azul, que no celeste) llegó en un sobre/bolsita del Correo Argentino. Así que no vino con ninguna alusión innecesaria (léase propaganda política) de funcionario alguno. Chapó doble, pues.

jueves, 18 de agosto de 2011

Monje zen

“Quien quiera exponer la corrupción global y nacional más allá de las moralinas y de los escándalos tendrá que recorrer tediosos pasillos, entrevistar personalidades sociópatas y leer con atención documentos farragosos que desafían la atención de un monje zen. Alconada Mon lo hace por nosotros, y nos ofrece un libro que es una tesis sobre lo funcional que es el soborno en el funcionamiento de múltiples organizaciones. La comprensión seca, sin adjetivos, de este fenómeno es requisito para empezar a trabajar en serio sobre él”.

Así concluye el comentario que la ONG Poder Ciudadano publicó en su website sobre “Las coimas del gigante alemán”.

Escrito por su director ejecutivo, Hernán Charosky, quien sabe (y mucho) sobre investigaciones de casos de corrupción, tanto en la Argentina como en Estados Unidos, el análisis expone también las falencias prácticas de la persecución penal: “La evidencia judicial, la razonabilidad de los tiempos procesales, en los casos de corrupción, no se evalúan con criterios de sentido común, pero tampoco técnico: las verdades son relativas y los procesos se le pierden en un fárrago de medidas, esperas y razones que chocan con las claras confesiones y documentos recopilados en el exterior”.

Y sí, hubo momentos en que debí moverme cual monje zen entre sociópatas, documentos alemanes y pasillos mugrosos (y otros muchos en que evalué largar todo a la p… que los reparió a todos e irme a jugar con mis chicos, a quienes luego, sin embargo, dediqué el libro).

pd: el texto completo de Poder Ciudadano, acá.

viernes, 12 de agosto de 2011

DNI - una buena

El miércoles 3 de este mes fui a una oficina del Registro Nacional de las Personas y gestioné mi nuevo pasaporte. Para obtenerlo, debí también renovar mi querido, original y ya veterano documento nacional de identidad (DNI) que pese a sus 37 años sigue en buena forma, en buen estado.

Dos horas (y 89.695.642.395.723.450 rostros del gobernador Daniel Scioli en la publicidad que repetían hasta el hartazgo toooooooodos los televisores de la oficina) después, seguí mi camino con el trámite iniciado.

“En una semana debería llegarle el DNI y en unas tres el pasaporte”, predijo la simpática empleada que se encargó del eslabón final del trámite.

Y, justo es reconocerlo, así fue.

Ayer me llegó el nuevo DNI, el celeste, a casa. Sin error alguno. Todo en orden. Como debe ser. Ergo, reconocimiento y felicitaciones al Gobierno porque el programa de confección y distribución de documentos funciona.

¿Lo malo dentro de lo bueno? La innecesaria alusión al “Cdor. Florencio Randazzo, Ministro del Interior”, en ambas caras del sobre en que llegó el documento [foto, arriba, tomada con mi telefonito celular].

El DNI es la encarnación física del derecho inalienable de cada individuo a su identidad, lo que conlleva a su vez el deber irrenunciable del Estado de garantizarlo.

Con su presencia en el sobre, sin embargo, Randazzo (que también estampa su firma en la nueva cédula federal que recibí) parece asemejarlo a una graciosa concesión de su voluntad y enloda, así, un verdadero logro del Gobierno.

pd: veremos si cumplen también con el nuevo pasaporte. Si sí, pues chapó.

lunes, 8 de agosto de 2011

Encapsulados

Cruel ironía, la reacción oficial de los gobiernos de la Argentina y de Estados Unidos ante el escándalo “de la valija” adoptó la misma táctica que antes siguió Siemens para restablecer sus relaciones (y sumar negocios) con Buenos Aires y que, mucho antes, tomó Carlos Menem para vincularse con Gran Bretaña tras años de distanciamiento por la Guerra de Malvinas.

Si Menem apostó por un “paragüas de soberanía”; los funcionarios argentinos y estadounidenses decidieron “encapsular” el incidente alrededor de Guido Alejandro Antonini Wilson.

“Para nosotros, la situación ya está encapsulada y el gobierno de la Argentina se ha manejado de una manera diferente”, sintetizó el entonces subsecretario de Estado para las Américas de la administración Bush, Tom Shannon. “Eso es una muestra de que nuestra relación bilateral les importa”.

Entre ambos encapsulamientos, el de Siemens-DNI y el “maletinazo”, de todos modos, media una diferencia notoria. Con la Casa Blanca se trataba de una relación diplomática; con los alemanes, de negocios.

Y los negocios son negocios.

Que a veces salen mal.

En ciertas ocasiones, por apostar al hombre equivocado.

Ese fue el caso de Siemens, que pese a sus buenos vínculos con el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, no logró quedarse con el ambicioso “tren bala”, el primero en América Latina.

La derrota se desencadenó poco después de que el ministro viajó a Alemania para verificar las bondades de los trenes de Siemens, mientras que su en teoría subalterno -y en la práctica, rival-, Ricardo Jaime, enfiló hacia Francia, invitado por Alstom, la competidora que se llevó los laureles y llegó a mostrarle un boceto al presidente Néstor Kirchner [foto], pero luego también se quedó con las ganas.

-¿Qué pasa, se equivocaron de funcionario?-le preguntaron dos periodistas, con cierta picardía y bastante malicia, sobre De Vido al ejecutivo de Siemens abocado a esa negociación.

-Creo que sí, que nos equivocamos de funcionario –contestó-. Convencimos a un funcionario que no tomaba la última decisión.

Porque ciertas prácticas, en verdad, son difíciles de alterar.

pd: más datos, en “Las coimas del gigante alemán”.

sábado, 6 de agosto de 2011

40.000 veces gracias

Poco menos de dos años atrás, cuando evalué abrir un blog, ni por asomo pensé en los beneficios, el aprendizaje y las sorpresas que me deparó. Ni tampoco imaginé que le importara a alguien.

Sin embargo, "Valijeros" superó anoche l@s 40.000 visitantes, llegad@s de todas partes del mundo. Y cuando escribo "de todas partes", es así. Porque junto a las esperables visitas desde la Argentina, Venezuela o Estados Unidos, también llegaron de Rusia, Australia, distintos países de Europa y Asia, y hasta de África. De no creer.



A tod@s ustedes: ¡GRACIAS!

pd: hasta ahora, eso sí, ignoro si alguien se pegó una vuelta por el blog desde la Antártida (aunque también ignoro si por allí también se reparten valijas...).

lunes, 1 de agosto de 2011

Ayer, hace un siglo y hoy

Aún le dura la bronca a Israel “Cacho” Lotersztain. Tanto, que el empresario de la firma MalamSystems (y como tal competidor de Siemens por el Proyecto DNI) publicó en 2010 un breve libro de investigación histórica, “Los bancos se roban con firmas. Corrupción y crisis en 1890”.

El libro se centró en la presidencia de Miguel Juárez Celman, entre 1886 y 1890, aunque muy pronto le queda claro al lector que “Cacho” aplicó a su análisis toda su experiencia de vida. Es decir, de cuando sus socios mayores en la licitación, Alfredo Yabrán y Franco Macro, se dieron vuelta en el aire, transaron con Siemens y lo dejaron más sólo que Adán en el Día del Amigo.

A lo largo de 188 páginas, Lotersztain describió actos de corrupción, legisladores que viven un estilo de vida muy por encima de sus salarios, un Presidente y sus ministros que cobran sobornos, banqueros y empresarios dispuestos a pagarles lo que fuera necesario y, también, intermediarios “en estratégica posición de bisagra entre partes que, en caso de coimas, no podían comunicarse entre sí por razones obvias”.

“El objetivo central del presente trabajo no es juzgar el pasado –remarcó en la introducción empresario devenido magíster en Historia-, sino meditar sobre lo que puede ocurrir en una sociedad cuando el comportamiento de sus dirigentes (funcionarios, políticos, empresarios) está impulsado no por un hipotético ‘bien común’, sino por un desmedido deseo de beneficios para sí mismos o para su reducido grupo de pertenencia, y cuando ese deseo se traduce en una actuación pública que reconoce muy pocos límites o escrúpulos”.

Luego, en la 187° y penúltima página, Lotersztain vuelve a apoyarse en los hechos históricos para trazar un paralelismo con el presente: “La corrupción dejó de ser un simple sobrecosto para convertirse en el motor de decisiones de Gobierno –y también de muchos actores de la sociedad civil- que operaron en sentido contrario al interés nacional”.

Así, su libro puede leerse como una investigación histórica. O como un ensayo sobre la corrupción. O como la demostración cabal de que no aprendemos más…

pd: más datos, en su libro y en “Las coimas del gigante alemán”.

viernes, 29 de julio de 2011

Match-point

Sagaz, hombre de mundo y muy, muy serio, Heinrich von Pierer conocía la Argentina desde los tiempos en que Siemens obtuvo el contrato para construir la central nuclear Atucha, a 100 kilómetros al noroeste de la ciudad de Buenos Aires.

Ya en los tiempos de Carlos Menem, el CEO mundial de Siemens mechó negocios y partidos de tenis en la Quinta de Olivos, a donde llegó incluso en helicóptero, trasladado desde su hotel.

Drive del otrora campeón juvenil de Baviera, vestido para la ocasión por la también germana Adidas.

Revés del riojano.

Comentario sobre el Proyecto DNI del alemán.

Sonrisa presidencial.

Match-Point.

Algunos de los ejecutivos de Siemens Argentina no podían creer lo que habían visto con sus propios ojos. ¿Cómo era posible que Von Pierer, que con ellos era serio hasta la solemnidad, departiera entre risas con Menem, de remera blanca y chaleco oscuro? ¿Otro embrujo del riojano? ¿El germano sólo era serio y parco con sus subordinados, pero no con aquellos que flirteaba por negocios? ¿Tuvo el lobbista Carlos Sergi algo que ver en el partidito? ¿O fue obra del otro gran protagonista de las sombras, Blas Medina?

Lo cierto es que atrás comenzaban a quedar Alfredo Yabrán, Franco Macri y su propuesta conjunta. Y Siemens, hasta entonces el "plan B" pasaba a convertirse en el "caballo del comisario".

Game, set, match.

pd: más datos, en "Las coimas del gigante alemán".