martes, 21 de mayo de 2013

"¡Cerrame la IGJ!"

“¡Cerrame la cuatro!”, es uno de los gritos que, no sé por qué, más me gusta desde que era un tierno gurrumín cada vez que iba a un restaurante. (Acaso porque no iba mucho a comer afuera de chico… ja ja ja).

Ahora, en la misma línea, se vino la movida sobre lo que, en teoría, es un registro público.
El primer cerrojo fue en respuesta al “caso Ciccone”; el segundo candado llegó ahora, por el “caso Báez”. La Inspección General de Justicia (IGJ) restringió aún más el acceso a la información que acumula desde hace décadas sobre decenas de miles de entidades comerciales y civiles que operan en la ciudad de Buenos Aires.



La IGJ tomó esa polémica decisión sólo horas después de que LA NACION revelara graves inconsistencias e irregularidades en los legajos de varias sociedades del empresario patagónico Lázaro Báez que se encuentran bajo su órbita jurisdiccional.

Desde ambos organismos no emitieron comentarios públicos tras las revelaciones periodísticas. Pero en silencio, la IGJ restringió aún más el acceso a su información. Al punto que bloqueó las posibilidades de consultar a través de su página oficial de Internet sobre las sociedades por su nombre o por su número de legajo. Sólo dejó habilitada la opción por el número de trámite específico, e incluso complicó la verificación de homonimia de sociedades. Para la tarde del viernes, incluso, la página misma con el servicio de búsqueda estaba caída.

O dicho de otro modo: “¡Cerrame la IGJ!”.

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN, acá.

lunes, 20 de mayo de 2013

Báez y otro regalo por $ 254 millones

Austral Construcciones, la nave insignia del emporio de Lázaro Báez, registró un ingreso extraordinario por más de $ 254,3 millones durante 2011, a través de un misterioso fideicomiso radicado en Uruguay y un agente fiduciario de raigambre holandesa por una supuesta inversión en Belice que no prosperó, según surge del balance de la compañía correspondiente a ese año cuya copia obtuvo LA NACION.

Esa inyección multimillonaria de fondos desde dos paraísos fiscales de América Latina llegó a Austral Construcciones en el momento más indicado. Le permitió mantener a flote sus números y evitar un déficit que de otro modo habría trepado hasta los $ 217,8 millones, en momentos en que gestionaba distintos préstamos del Banco de la Nación Argentina (BNA).




El misterioso flujo de fondos arroja, sin embargo, nuevas sombras sobre las finanzas de la compañía del ex socio del fallecido presidente Néstor Kirchner, que se suman a los problemas ya registrados en otras de sus compañías. Entre ellas, Badial SA, con valijas transportadas desde Uruguay, Gotti Hermanos, con facturas truchas por más de $ 400 millones, y los reportes de operaciones sospechosas (ROS) recibidos por Epsur, Kank y Costilla, y las propias Austral Construcciones y Gotti, como reveló LA NACION el lunes pasado.

El aporte por 254.399.692 pesos figura en el balance general de Austral Construcciones que cerró el 31 de diciembre de 2011 y que debió presentarse ante la Inspección General de Justicia (IGJ), que cerró aún más sus grifos de información.

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN, acá.

sábado, 18 de mayo de 2013

Los Ciccone, un amparo y el Club de la Pelea

Cada día, un paso más. Y de a poquito, esto se asemeja (y eso espero) a una remake del "Club de la Pelea". Ojalá algún día vuelen los tortazos y alguno cuente siquiera un poco de la verdad (y si se cae todo, mucho mejor).

Ahora, lo noticioso puro va por este lado:

La familia fundadora de la ex Ciccone Calcográfica reclamó ahora a la Justicia que suspenda la expropiación y congele todos los bienes que pasarían a la Casa de Moneda tras considerar que el Gobierno avanza de un modo “arbitrario, inconstitucional e ilegal”.



El reclamo de la familia Ciccone tomó esta vez la forma de un amparo, que presentó en el fuero en lo Contencioso Administrativo Federal, en un intento contrarreloj para que se designe a un veedor judicial e impedir lo que calificó como una “confiscación” que le causaría un “daño irreparable” para su patrimonio y la empresa.

El amparo de la familia Ciccone, que retiene el 30% de las acciones de la imprenta, se concretó apenas 36 horas después de que en otro fuero, el Comercial, rechazara que el Gobierno pretenda avanzar con una expropiación selectiva de algunos bienes físicos por $ 275 millones.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ciccone - vale $ 300 millones (¿o nada?)

Tras nueve meses en un limbo, el Gobierno corrió el velo a uno de los grandes misterios del “caso Ciccone”: cuánto vale la imprenta que protagoniza uno de los grandes escándalos de la última década. Le comunicó a la Justicia que la tasó en $ 300 millones. Pero que la redujo a $ 275 millones y se la quedará sin poner un centavo. El anuncio, como era de esperar, forzó la reacción de la familia fundadora, que sostiene que ése valor debe ser el piso y no el techo de la indemnización, y le reclamó a la Justicia una medida cautelar para protegerse.

La puja entre el Gobierno y la familia Ciccone –que aún retiene el 30% de las acciones–, sumó otro giro inesperado, con la reaparición ante la Justicia en lo Comercial de Alejandro Vandenbroele, el único rostro visible de The Old Fund, el misterioso fondo que aún controla el 70% restante. También solicitó una medida cautelar.



El Gobierno comunicó el valor oficial de la ex Ciccone a través de un informe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el que expuso las conclusiones del Tribunal de Tasaciones de la Nación. El organismo, que depende del Ministerio de Planificación Federal –es decir, de Julio de Vido– lo fijó en 300.301.800 pesos.

Según la AFIP, ese valor corresponde a la suma de distintos bienes físicos: tres terrenos, edificios y mejoras, instalaciones, maquinarias, herramientas y muebles, bienes de cambio utilizables, y vehículos.

La AFIP también aclaró que la normativa aprobada para el “caso Ciccone” le imponía compensar el valor de la empresa con lo que esta adeuda en impuestos por un total de $ 275 millones, entre capital e intereses acumulados durante años. Por eso, añadió, decidieron avanzar con la expropiación de casi todos los bienes físicos, pero no todos, hasta llegar a un monto similar.

pd: el resto de la nota publicada por LA NACIÓN, acá.

miércoles, 15 de mayo de 2013

Ciccone - diciéndole no a Boudou

El juez federal Ariel Lijo rechazó el pedido de sobreseimiento que presentó el vicepresidente Amado Boudou en el “caso Ciccone”.

A través de su abogado, Diego Pirota, Boudou esgrimió el planteo de “excepción por falta de acción”. Es decir, le pidió al juez que decida de antemano sobre el caso porque consideró que es inútil seguir adelante ya que está demostrado cuál será la decisión final o porque no hay modo legal de seguir adelante.


El fiscal federal Jorge Di Lello ya había expresado su opinión negativa sobre el argumento de Boudou al entender que las cuestiones que mencionaba Boudou hacían al fondo de la acusación y que en estos momentos de la pesquisa no podía adelantar criterio.

Lijo entendió, en tanto, que el intento de Boudou –que ya a mediados de 2012 intentó demoler la causa pidiendo su nulidad, lo que rechazó la Cámara Federal– apuntaba a una vía excepcional, sólo reservada para aquellos casos en los que la investiga se centra en hechos manifiestamente atípicos.

Nota al margen: si algo logró la petición de Boudou fue defenestrar el argumento que aún manejan algunos que sostiene que "Boudou no está ni imputado en la causa Ciccone"... en fin... Resulta insólito aún tener que explicar eso. ¿Si el vicepresidente no está imputado (lo menos) porque pidió su sobreseimiento (lo más)?

En suma, la investigación sigue abierta.

pd: más información, acá y acá; el fallo completo, en el portal CIJ, acá.

lunes, 13 de mayo de 2013

Lázaro - una manito amiga II (en la UIF)

La Unidad de Información Financiera (UIF), el máximo organismo oficial de lucha contra el lavado de dinero, evitó denunciar ante la Justicia durante los últimos dos años y medio a dos empresas de Lázaro Báez. Ambas habían sido reportadas por “actividades sospechosas” y se verificó que arrastraban serias anomalías societarias, confirmaron fuentes oficiales.

La polémica actuación de la UIF se concentró en la petrolera Epsur SA y en la firma Austral Construcciones SA, que operan con especial fuerza en la Patagonia. Ambas figuran, además, en la cartera de clientes que mostraba el contador y dueño de la financiera “La Rosadita”, Daniel Pérez Gadín [foto, abajo, izquierda], en su currículum disponible en Internet.


La alerta sobre Epsur y Austral Construcciones, sin embargo, no es la única vinculada con Báez [foto, arriba, derecha] dentro de la UIF. Ya contaba con una, de 2006, proveniente de Liechtenstein, y varias de 2005, por las firmas Kank y Costilla SA y Gotti Hermanos SA, dos empresas del socio del ex presidente Néstor Kirchner, según reconstruyó LA NACION.

En el caso de Epsur y Austral Construcciones, la UIF comenzó a moverse tras recibir el reporte de operación sospechosa (ROS) 2418/2010 y solicitó la colaboración de la Inspección General de Justicia (IGJ), que debe controlar a las sociedades en la ciudad de Buenos Aires.

Pero la petrolera Epsur y Austral Construcciones no son las únicas empresas de Báez reportadas ante la UIF por alertas llegados desde dentro y fuera del país, incluso desde Liechtenstein. También las constructoras Kank y Costilla SA y Gotti Hermanos SA arrastraban varias alarmas desde 2005.

pd1: el resto de las dos notas publicadas hoy en LA NACIÓN, acá y acá.

pd2: bonus track: allá por agosto de 2012, revelé que la UIF protegía a Lázaro Báez y me tiraron con munición gruesa; ahora, salen más datos a la luz. Para quien quiera leer aquellas notas, acá y acá.

domingo, 12 de mayo de 2013

Lázaro - una manito amiga I (en la IGJ)

Tres empresas de Lázaro Báez recibieron una protección especial dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ), que evitó responder a pedidos de informes realizados por la Justicia.

La polémica actuación del organismo, que depende del Ministerio de Justicia, se centró en Austral Construcciones y en las petroleras Epsur y Misahar, que comenzaron a recibir una protección especial desde el 21 de junio del año pasado, cuando la Justicia requirió datos sobre ambas empresas.


La demora permitió que esas firmas comenzaron a ordenar y completar sus legajos societarios, según consta en los registros oficiales del organismo y confirmaron fuentes dentro de la propia IGJ.

Dentro de la IGJ, los oficios judiciales que llegaron el 21 de junio pasado sobre Austral Construcciones y Misahar se encuentran "bajo proceso de análisis". Lo mismo ocurre con el oficio "reiteratorio" que, en el caso de la primera, llegó el 28 de marzo de este año. Las autoridades de la IGJ no respondieron ninguno aún.

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN, acá.