martes, 20 de enero de 2015

Nisman, otra muerte de la causa AMIA

Alberto Nisman dedicó sus últimos 14 años a investigar el atentado contra la sede de la AMIA, período en que acumuló amenazas, enemigos, controvertidos contactos con servicios de inteligencia, acusaciones por su sintonía con los gobiernos de los Kirchner, primero, y de Estados Unidos, después, y muy pocos aliados de verdadera confianza.


Hijo de un empresario textil, egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y fogueado en los tribunales de San Martín y de Morón, donde ingresó como meritorio, Nisman dedicó años a ascender, paso a paso, en el escalafón judicial. Así llegó a fiscal ante los tribunales orales mientras impartía clases de Penal y de Procesal Penal en la UBA y Morón. Pero fue la "causa AMIA" lo que marcó su vida para siempre.

Durante los primeros años, Nisman mostró ciertos avances, al mismo tiempo que reforzó su sintonía con la Casa Rosada -en especial con el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que servía de canal de comunicación con los Kirchner-, con la ex SIDE y con el gobierno de Estados Unidos.

Pero si Nisman mutó sus relaciones con el oficialismo y Washington, en cambio siempre mantuvo su sintonía con la ex SIDE. Al menos, con el ala que respondía a su por entonces todopoderoso director de Operaciones, Antonio "Jaime" Stiusso.

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lunes, 19 de enero de 2015

La OCDE y la corrupción argentina

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reclamó al gobierno argentino que tome "medidas urgentes" para combatir la corrupción dentro y fuera de sus fronteras, según consta en un durísimo informe en el que planteó incluso que "duda" del verdadero compromiso del Gobierno para afrontar este flagelo.

La OCDE apuntó, además, a la controversia que la Casa Rosada mantiene con un sector del Poder Judicial y alertó sobre la injerencia en "los procesos disciplinarios contra los jueces y fiscales". Consideró que "amenazan la independencia" de la Justicia y lamentó que "demoras generalizadas siguen entorpeciendo las complejas investigaciones de delitos económicos".


Aunque no la menciona por su nombre, el informe incluso apuntó a la Presidenta por las sospechas que rodean a su hotel Alto Calafate. Y recordó varios de los escándalos de la última década: Lázaro Báez y la puja por destituir al fiscal José María Campagnoli.

El informe también se refiere a la compra de los activos de Petrobras por el zar del juego, Cristóbal López, la "diplomacia paralela" con Venezuela o el caso Antonini Wilson, que bordea la prescripción en la Cámara Nacional de Casación Penal (de lo que se informa por separado).

Dada la gravedad de esas y otras conclusiones, la OCDE decidió que la "Argentina será sometida a una nueva evaluación a finales de 2016 para valorar su progreso", mientras que una misión de alto nivel viajará al país a principios del año próximo para otra revisión "in situ".

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sábado, 17 de enero de 2015

¡Adiós, maestro Scherer!

Eclipsada por los ataques terroristas de Francia, pasó casi sin ruido la muerte de un gigante del periodismo: Julio Scherer García. La crónica diría que murió a los 88 años, que dedicó 70 de ellos a la prensa, que escribió 22 libros, que lideró el diario Excelsior y fundó la revista Proceso, dos medios que marcaron un antes y un después en su país, y que ganó múltiples premios. Ah, y que fue el más grande periodista de México desde la segunda mitad del siglo XX. Pero semejante repaso resulta insuficiente para exponer su talla como pesadilla de los poderosos.

Scherer hizo sus primeros palotes periodísticos a los 17 años, cuando entró como pinche en Excelsior. Aprendió, escaló y a los 42 se calzó el traje de director, que sólo abandonó ocho años después, cuando lo destituyó un grupo de cooperativistas del propio diario. No fue algo espontáneo: la rebelión la había organizado desde las sombras el presidente Luis Echeverría, en plena "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó luego Mario Vargas Llosa.


Resultó un verdadero golpe, puertas adentro del diario, que marcó para siempre la vida periodística de México. Su inseparable compañero por distintas rotativas, Vicente Leñero, contó aquellas tristes horas del 8 de julio de 1976 en su libro Los periodistas: "Se les ofrecía como premio (a los cooperativistas) el poder; se les exigía un precio: la traición. Para los ambiciosos, para los resentidos, para los mediocres, no era un precio excesivo; la operación no era un cohecho más, otro embute [?] que valía aceptar clausurando el último temblor de la conciencia".

Expulsado como un perro, se fue Scherer de Excelsior, al que había llevado de ser un diario complaciente más de México a uno de los mejores del hemisferio en menos de una década. Pero su salida del Excelsior no fue su final. Por el contrario, fue otra oportunidad de demostrar su talento: apenas cinco meses después lanzó la revista Proceso, que lideró durante 20 años y que aún sigue en pie.

¿Su fórmula mágica? Equiparar al periodismo con la medicina. "El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es. En nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta", repetía Scherer.

Semejante premisa, claro está, es difícil de plasmar en los hechos. Porque pocos, y menos aún los poderosos, quieren que se sepa la verdad, esa que está más allá de los relatos oficiales, las gacetillas de prensa y las fotografías de cartón para portadas.

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jueves, 15 de enero de 2015

Irán y la AMIA - escuchas que contradicen al poder

En público y ante la prensa, el canciller Héctor Timerman anunció que la reunión con su par iraní del 28 de septiembre de 2013, en Nueva York, se celebraría a pedido del régimen de Teherán. Esa fue la versión oficial. Pero ayer el fiscal de la causa AMIA, Alberto Nisman, expuso la otra versión, que durante esos mismos días corrió por los canales "paralelos" que iban de Buenos Aires hasta el corazón mismo del poder en Teherán: "La reunión se [hizo] de apuro a pedido de Cristina".

Ese es apenas un ejemplo -entre muchos otros- de "la mendacidad y el doble discurso" que según el fiscal "han sido la regla" en las negociaciones que la Argentina mantuvo con Irán desde que la Casa Rosada viró su posición sobre el atentado contra la AMIA. Ese giro, según Nisman, comenzó a fines de octubre de 2010, sólo horas o días después de la muerte del ex presidente Néstor Kirchner.


Así, para el fiscal (foto, arriba), las negociaciones que el Gobierno mantuvo con el régimen iraní corrieron por dos carriles simultáneos, el público y el secreto, según surge de escuchas telefónicas que recolectó Nisman. Estos dos carriles muchas veces resultaron contradictorios.

"Era tan terrible lo que se pretendía esconder -el encubrimiento de terroristas prófugos- que se recurrió a cualquier medio para lograr ese objetivo", abundó el fiscal. "No se reparó en mentir y/o engañar públicamente al Parlamento, a los damnificados, a las instituciones judías, a los familiares y a la ciudadanía toda, si ello podía contribuir a mantener oculto el plan encubridor. Tanto es así que, mientras transcurrían las negociaciones diplomáticas públicas, el plan de impunidad avanzó solapadamente a través de canales paralelos de comunicación y negociación con Irán."

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