lunes, 15 de diciembre de 2014

2015 - ¿quiénes recaudarán los $1000M (por cabeza)?

Si hay que recaudar $ 1000 millones (o más) para competir en las elecciones de 2015, los presidenciables saben que es clave definir quiénes serán sus recaudadores. Un rol insustituible que no conoce ideologías ni sellos partidarios para Daniel Scioli, Sergio Massa, Mauricio Macri o cualquier otro que quiera sentarse en el Sillón de Rivadavia.

Funcionarios, operadores, amigos, empresarios y más. Muchos están dispuestos a recaudar para un candidato, pero pocos cuentan con esa bendición, según el relevamiento realizado por LA NACION entre 40 informantes, incluidos recaudadores de las actuales y anteriores campañas.


En el equipo de Mauricio Macri, el jefe es su ministro de Medio Ambiente porteño, Edgardo Cenzón, aunque el empresario Nicolás Caputo, centro de los dardos envenenados de los rivales de Pro, colabora con el incipiente operativo. Puertas adentro lo denominan un "facilitador", más que un "recaudador". El equipo general de campaña se reúne todos los lunes por la tarde y los jueves por la mañana en un local de la calle Balcarce 412, a cuatro cuadras de la Rosada.

En el equipo de Daniel Scioli, en tanto, aparecen Rafael Perelmiter, el contador de confianza histórica de su familia; el ex hombre fuerte en la Lotería bonaerense, Luis "Chiche" Peluso, y el de Aguas Bonaerenses, Guillermo Scarcella. E incluso un operador que apareció en el caso Ciccone, Lautaro Mauro. Otros marcan a su jefe de Gabinete, Alberto Pérez, como interlocutor, y hasta a su hermano José "Pepe" Scioli, con un latiguillo que le adjudican al ex motonauta ante la consulta empresaria: "Dale a José".

En el equipo de Sergio Massa, aparecen como operadores: el ex intendente Juan José Álvarez y el ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, en la faceta internacional, mientras que desde otras campañas suman a José Luis Manzano, algo que Massa desmiente tajante. Pero en cualquier caso, según relatan varios empresarios, el jugador clave es el propio ex intendente de Tigre.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACION, acá.

domingo, 14 de diciembre de 2014

2015 - las campañas de los 1000 millones

Todos lo negarán. Porque hay cifras que no se pueden pronunciar en voz alta. Pero los principales aspirantes a la Prtesidencia gastarán el año próximo un mínimo de $500 millones. Eso, para hacer una campaña aceptable, porque los que se vean con chances ciertas de ganar superarán los $1000 millones. 

¿Y el techo? El cielo es el límite, según los cálculos de los candidatos, operadores, funcionarios, empresarios que ya aportaron -o al menos ya comenzaron a ser abordados- y recaudadores de las actuales y anteriores campañas que dialogaron con LA NACION en los últimos tres meses.

Las cifras pueden parecer un despropósito para el lector desprevendio. Pero basta con recordar que la campaña de 1999 de la Alianza rondó los US$100 millones. ¿A cuánto equivale aquella cifra hoy, sea dólar oficial o blue? ¿O ajustada por inflación -Indec o real- o por el crecimeinto del producto bruto interno (PBI)?

El monto, claro está, resulta muy superior a las cuentas oficiales de cada campaña que verifica la justicia electoral. Pero ninguno de los más de 40 informantes consultados por LA NACION tomó esas rendiciones en serio. Las consideran una formalidad sin asidero en la realidad.


¿Y cómo se maneja tanto dinero sin registro? Mucho, en bolsos; otro tanto, con cheques que se cobran en cuevas, como implementó el Frente para la Victoria (FPV) en 2007, con el dinero de Sebastián Forza, entre otros.

En los papeles y para la contienda de 2013, el FPV declaró gastos por $ 22,5 millones en el territorio bonaerense frente a los $ 12,2 millones que declaró el por entonces candidato a diputado nacional Sergio Massa. Pero la realidad fue muy distinta: uno de los candidatos distribuyó más de $ 15 millones sólo entre sus fiscales pagos -que complementaron a los voluntarios- para cubrir las cerca de 35.000 mesas de la provincia, ejemplificó uno de los armadores de aquellas elecciones. Y esa cifra no incluyó lo que destinó a viandas y transporte.

¿Otro ejemplo? Durante el último mes de aquella campaña caliente, el FPV gastó $ 9,6 millones en carteles en la vía pública, según una auditoría de la Cámara Nacional Electoral, aunque el oficialismo declaró $ 2,6 millones en ese rubro para toda su campaña.

Aquella contienda de 2013 apenas será un canapé, sin embargo, comparada con 2015. Fue una elección de mitad de mandato y en una provincia, la de Buenos Aires, que, aunque sea la más importante y habitada del país, no se compara con una puja nacional. Por eso las cuentas se potenciarán aún más en los próximos meses, adelantan todos los consultados por LA NACION, cuando se abarque todo el país y esté en juego la Casa Rosada. Por eso es que los que afilan lápices estiman que sólo en fiscales cada candidato podría consumir hasta 100 millones de pesos.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACION, acá y acá.

martes, 9 de diciembre de 2014

Los Kirchner - primeras inconsistencias contables

La deuda ya era conocida. Pero no el escueto documento que así lo expone y las preguntas que deja abiertas. El empresario Lázaro Báez figuró como acreedor del ex presidente Néstor Kirchner por $ 8,3 millones sin que la deuda aumentara por intereses con el paso de los años. Ahora, por primera vez, sale a la luz ese documento. Es apenas una carilla, escueta y cuestionable, según tres contadores consultados por LA NACION.

Firmado por un apoderado de Austral Construcciones, Martín Jacobs, ese documento sólo detalla que la firma contaba con un "crédito a cobrar al 31/12/2007" sobre Kirchner por $ 8.329.596,50 repartidos en cuatro facturas: una de diciembre de 2006 y las tres restantes de diciembre de 2007. Pero en las declaraciones juradas de los Kirchner esa deuda apareció detallada de un modo muy distinto. O ni siquiera apareció.


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Esos y otros datos llamativos en la contabilidad de la familia presidencial quedaron dentro de la investigación que instruye el juez federal Claudio Bonadío. El magistrado solicitó las declaraciones juradas que los Kirchner y su sociedad hotelera Hotesur presentaron ante la AFIP.

Esas declaraciones podrían exponer incongruencias en el reparto del acervo sucesorio tras la muerte de Kirchner. Por ejemplo, que la presidenta Cristina Fernández registró $ 31,6 millones por la disolución de la sociedad conyugal, mientras que sus hijos, Máximo y Florencia, declararon cerca de $ 40 millones por la otra mitad.

Los movimientos societarios y bancarios de Máximo Kirchner también son ahora observados, con algunos primeros datos curiosos. Entre otros, que al abrir una cuenta bancaria en 2013 fijó su domicilio en el piso 3 de la avenida Belgrano 265 de Buenos Aires. Allí trabajaba el contador del primer accionista de Hotesur, Jorge Giovanakis. Pero ese contador se mudó de allí hace años, según recuerdan en el edificio.

pd: el resto de la nota publicada en LA NACION, acá

viernes, 5 de diciembre de 2014

Porque bien vale una quijoteada

Más de una vez me han preguntado por qué hago lo que hago. Y no importa qué responda (y siempre respondo lo mismo; ver, por ejemplo, acá), el retruque que recibo va por este lado: ¿Y para qué? Si total...

Anoche, al leer la intervención de Arturo Pérez-Reverte, uno de mis escritores favoritos, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, encontré la mejor síntesis para cantarle "vale 4" a ese retruque pesimista, cargado de frustración y/o cinismo.


Es el siguiente: “Yo creo que los malos siempre ganan. Y tú puedes asociarte al malo o, de una forma más quijotesca, tratar de hacer que el malo no duerma bien, que sepa que en cualquier momento alguien se puede levantar y cortarle el sueño, o el negocio. Que el malo sepa que no es tan fácil ser malo, y que incluso puede ser peligroso”.

Gracias, don Arturo. Gracias don Miguel. Gracias don Quijote.

pd: el artículo de El País de España donde se lo cita, acá.