Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
martes, 14 de septiembre de 2010
La reencarnación de "El Burro"
Trata sobre Rafael Ernesto Reiter Muñoz. El hombre al que mis fuentes de esta investigación señalan como el encargado de llevar dos maletas al avión que horas después voló de Caracas a Buenos Aires y que protagonizó el "maletinazo".
Reiter es, además, quien "sugirió" a los tres empleados de PDVSA que volaron en aquel avión, Wilfredo Ávila Drieta, Ruth Behrends y Nelly Cardozo Sánchez, que cuidaran sus palabras.
Reiter (que en su anterior vida como guardaespaldas de boliches apodaban "El Burro") se mantuvo fiel a esa premisa durante años. Hasta que hace poco le dijo a un diario venezolano que ignoraba por qué lo habían pegoteado con el escándalo.
Somos grandes, che...
martes, 6 de julio de 2010
Los enlaces en Caracas
Pero del lado venezolano, sin embargo, los contactos se mantienen.
Uno de esos nexos venezolanos con las "gestiones paralelas" argentinas es un estrecho colaborador del presidente de la petrolera estatal Pdvsa y ministro de Energía, Rafael Ramírez. Se trata de su antiguo custodio, Rafael Ernesto Reiter Muñoz, luego gerente de la región Metropolitana del área Prevención y Control de Pérdidas (PCP) de la petrolera.

El otro funcionario venezolano al que las fuentes vinculan a la "diplomacia paralela" es Franklin Méndez, quien quedó bajo la lupa como director del Banco de Desarrollo Económico y Social (Bandes), la entidad bancaria del Estado bolivariano que administró el polémico fondo fiduciario que compra productos argentinos.
Ese es el famoso fideicomiso en el que desaparecieron US$ 84 millones, que luego se repusieron pero con una ganancia (que no apareció) de US$ 13 millones. Y sobre eso alertó a la Cancillería el embajador argentino en Venezuela, Eduardo Sadous. Lo reportó en el cable que, años después, reabrió las sospechas sobre la relación bilateral. Alertó sobre "la corrupción de los niveles medios y altos [uso de fondos del fideicomiso] y otros factores que están afectando seriamente los intereses argentinos".
Enlaces de primera, que se dice.
pd: la nota completa, acá.