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martes, 26 de octubre de 2010

Se vino la segunda (solicitada)

Preso en Florida y luego en Texas desde diciembre de 2007, el empresario venezolano Franklin Durán busca su destino.

¿Será en Venezuela? ¿Será con o sin empresa propia? ¿Con Venoco expropiada? ¿Con indemnización o sin ella, al menos, por lo que le toca al enemigo de la Revolución Bolivariana (al decir de Hugo Chávez), Carlos Kauffmann?

Esto es lo último que Durán dejó saber:

De allí surge algo interesante: aunque a él le expropiaron una empresa, afirma que no es él quien debe decir si se trata de algo "merecido" o "inmerecido". Pero si no opina él, ¿quién?

Queda claro, pues, que quiere evitar por todos los medios una pelea con el gobierno de Venezuela. Ergo, indemnización en puerta.

¿Será jugosa hasta el disparate, como aquella que cobró el holding Techint por Sidor?

jueves, 14 de octubre de 2010

Dicho y hecho (¿y pagado?)

Mi abuelita diría, sólo para fastidiar, "te lo dije, m'hijito".

Y así fue nomás.

Don Nelson Bocaranda ahonda hoy en la expropiación ya oficializada del grupo petroquímico Venoco, de los socios (y ex amigos) de Guido Alejandro Antonini Wilson.

Y escribió: "VENOCO. Desde hace más de seis meses funcionarios venían conversando con Franklyn Durán para que Pdvsa adquiriera la empresa. Para él no fue una sorpresa. El pago lo harán como se estableció. No saldrá mal...".

Otros tiempos. Durán (con camisa y gorra de Venoco) y Antonini, en uno de sus viajes.

Ergo, que detrás de la expropiación de Venoco subyace una negociación ya en marcha y resta por determinar si el monto de la indemnización que se abonará también se acordó entre ambas partes. Porque se puede ser muy revolucionario bolivariano (o en este caso, boliburgués), pero eso no implica ser estúpido.

Mucho menos, claro, cuando Franklin Durán se especializó en sobornar a todo el que se le cruzó en la industria petrolera, tal como confesó su socio y compinche de aventuras (y coimas), Carlos Kauffmann, durante el juicio en Miami (y como consta en las conversaciones con ejecutivos de PDVSA que grabó el propio Durán y descubrió el FBI al allanar su casa de Key Biscayne).

pd1: la columna completa de Runrunes, acá.

pd2: datos sobre la expropiación oficializada de Venoco, acá.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Un ataque por la retaguardia

Dada la flamante expropiación de Venoco, nave insignia de los negocios de Franklin Durán, ¿qué dirá ahora quien allá por abril de 2009 se definió como "preso político" de Estados Unidos?

Lo único que Durán le pidió entonces al presidente Hugo Chávez fue que su gobierno le garantizara la salud de su familia y de sus bienes. Ahora, el segundo eje se evapora (salvo que la expropiación sea muuuuy jugosa y tentadora, como ocurrió con Techint y Sidor)...

martes, 12 de octubre de 2010

Venoco - las apariencias engañan

Diario El Universal de Venezuela: “Con la orden de expropiación y ocupación de Industrias Venoco y todas sus empresas filiales, el Gobierno nacional, a través de Petróleos de Venezuela, se garantiza el dominio del mercado de lubricantes de tipo medio para uso final al detal, así como el del mercado de grasas y lubricantes de uso industrial”.

Hasta allí nada fuera de lo habitual en la Venezuela bolivariana. Todas las semanas el presidente Hugo Chávez anuncia la expropiación de alguna empresa, edificio, agroindustria, fábrica o similar. Ahora le tocó el turno a la petroquímica Venoco, una de las empresas más grandes de ese país.

Lo curioso es el dato que el diario relega a los párrafos 10 y 11 de la nota:

“Los datos técnicos del ministerio de Finanzas señalan que el presidente de Industrias Venoco es Ricardo Barreto Muskus, desde el año 2006. Entre la junta directiva aparecen Luis Isava, Eduardo Salinas, Carlos Benshimol, Ignacio Jorquera, Franklin Durán y Carlos Kauffman.

Durán y Kauffman son los mismos involucrados en el caso del maletín con 800 mil dólares hallado a Guido Alejandro Antonini Wilson, en un vuelo de Pdvsa que aterrizó en el aeropuerto de Buenos Aires, Argentina, en 2007”.

En rigor, cabe aclarar, Durán y Kauffmann son (o al menos eran hasta la última vez que me fijé) los verdaderos y únicos dueños de Venoco.

O sea, que Chávez ordenó la expropiación de la empresa en la que, para más datos, Guido Alejandro Antonini Wilson figuraba como asesor y con cuya tarjeta de negocios se presentó en la Argentina cuando ocurrió el decomiso de la valija con cerca de 800.000 dólares.


Pero no todo lo que reluce es oro. El título no es que “Chávez expropió la empresa vinculada al imperialismo” o algo así como podría imaginarse.

No.

Nelson Bocaranda, pa’ mí uno de los mejores periodistas –por lejos- de Venezuela alertó que se trata de “un negocio planteado desde hace semanas, ya que PDVSA quería comprarla y estaba negociando”.

Ergo, o ahora expropiaron y pagarán más dinero por la compañía o ahora expropiaron lo que ya estaba por venderse y sólo pagarán el monto ya acordado de venta.

Pregunta: si en efecto Kauffmann y Durán continúan como socios y son los que cobrarán una montaña de dólares por la expropiación de Venoco, ¿cómo les pagarán sus respectivas tajadas?

Porque Kauffmann, en teoría, no puede retornar a Venezuela y vive en Estados Unidos –donde corre carreras de Porsche-, mientras Chávez lo define como una cucaracha del imperio. Y Durán sí es un héroe bolivariano, pero continúa preso en una cárcel de Florida.

pd1: más datos, acá.

pd2: aclaración/sugerencia: no llamen al teléfono, ni escriban al email que figuran en la tarjeta de Antonini Wilson. Ambos fueron dados de baja.

lunes, 28 de junio de 2010

Y la vida continúa

Un par de noches atrás, viendo el resumen del Mundial de fútbol por una señal de cable, durante el corte me topé con esta publicidad.



Lo primero que pensé fue: "¡Carajo! Estos tipos vuelven a las andadas".

¿Por qué? Porque Venoco es la empresa petroquímica de Carlos Kauffmann y Franklin Durán, dos de los acusados / detenidos / condenados por actuar como agentes encubiertos de Venezuela en Estados Unidos para acallar a Guido Alejandro Antonini Wilson.

Pero luego, aunque suene cursi, modifiqué mi pensamiento. "Está bien. Ya está. La vida continúa". La hicieron, la erraron, la pagaron y a otra cosa.

Life goes on. Que la aprovechen.

pd: esto es en cuanto a Venoco y a ellos. Otro tema son los que también la hicieron y NO la pagaron...