Mostrando entradas con la etiqueta nepotismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nepotismo. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de mayo de 2015

Poder & Justicia: la familia en Santa Cruz

Todo queda en familia, o casi, cuando se trata del poder político, judicial y empresario de Santa Cruz. A pedido de dos fiscales, la jueza Valeria López Lestón se apresta a sobreseer al empresario Lázaro Báez en el expediente por presuntos sobreprecios en la obra pública de Santa Cruz.

¿El otro imputado? El ya fallecido ex presidente Néstor Kirchner, su primo segundo. El inminente sobreseimiento se dictará sin siquiera una sola medida de prueba acumulada al expediente, por lo que se tratará de una no investigación. Pero aun así lo convalidará la jueza, hija de Josefa Kirchner. No es, claro, el único caso.


Una sobrina del ex presidente, Romina Mercado, hija de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, es a su vez quien debiera investigar a sus parientes por la compra de tierras fiscales en El Calafate a sólo $ 7,50 el metro cuadrado. Pero también a sí misma, dado que ella es otra de las beneficiarias de esos terrenos.

Por su parte, uno de los fiscales de la no investigación contra Báez también participó en el expediente local sobre los "fondos de Santa Cruz" junto al entonces juez -luego ascendido- Santiago Lozada, quien se dejaba ver mientras cafeteaba con el contador de los Kirchner, Víctor Manzanares.

Pero incluso el Tribunal Superior de Justicia santacruceño refleja los vínculos que unen a los jueces con el poder local, aunque ya no resulte tan explícito, como cuando lo presidió Carlos Zannini hasta que renunció para irse con los Kirchner a la Casa Rosada.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

domingo, 2 de septiembre de 2012

"No somos lavadores", dice... el jefe antilavado

Horas después de que LA NACION reveló ayer el desplazamiento de expertos antilavado de la Unidad de Información Financiera (UIF) y su reemplazo con militantes, parientes y amigos, el titular del organismo, José Sbattella, admitió que contrató a varios familiares, pero defendió su “capacidad técnica y profesional para el cargo”.

Sbattella reconoció incluso que tanto él como sus principales colaboradores cuentan con una dilatada experiencia en combatir la evasión tributaria, pero que no lo son en el flagelo que debe prevenir y combatir el organismo. “No somos especialistas en temas de lavado”, confesó.


Peor aún, y sin que mediara una pregunta, el jefe de la unidad antilavado sorprendió a los periodistas con una aclaración inesperada. “Bueno, en el tema de lavado, no somos lavadores de dinero”, precisó, lo que generó una irónica respuesta de la entrevistadora. “¡Gracias a Dios no son lavadores de dinero, si no estaríamos en serios problemas!”.

Y fue aún más lejos. Porque Sbattella aportó otra definición inesperada. “Este sistema nos ha permitido salir de la lista de persecución o de sanción que teníamos por no estar en el estándar internacional”, remarcó. Y confirmó así que la Argentina había ingresado a la llamada “lista gris” del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), situación que había negado desde que LA NACION lo reveló en junio de 2011, lo que también provocó entonces una furibunda negativa por televisión de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, que llegó a sostener días días, el 5 de julio, que no existía tal lista.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACION, acá.

sábado, 1 de septiembre de 2012

UIF - poco antilavado, mucho acomodo

De a uno o de a dos por vez, el presidente de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbattella, desplazó a los técnicos especializados en investigaciones antilavado. Sólo queda un puñado testimonial. Y al resto lo reemplazó con militantes y familiares sin experiencia alguna, según los testimonios de cuatro fuentes al tanto de lo ocurrido, documentos públicos y privados, y un relevamiento del Boletín Oficial.

La politización de la UIF, que se agudizó desde el arribo de Sbattella, en marzo de 2010, incluyó casos singulares, como el nombramiento de un militante al que debieron pedirle la renuncia tras aparecer por televisión en los disturbios causados por los barrabravas de River cuando el club quedó a un paso de descender, en junio de 2011. Sin embargo, lo reincorporaron cuando se diluyó el riesgo de un escándalo público.


"Hay una dinámica permanente de politizar el discurso, las acciones y al personal de la UIF", lamentó una de las fuentes que aceptó dialogar bajo estricta reserva de su nombre durante los últimos tres meses. ¿El motivo? Luego de que este diario reveló el 20 de agosto la protección brindada al vicepresidente Amado Boudou y al empresario patagónico Lázaro Báez, entre otros, Sbattella y sus colaboradores amenazaron: "Por cada nueva nota [que se publique] echaremos a dos empleados".

Sin embargo, mientras por un lado se discrimina a parte del personal técnico por razones políticas, por el otro se designan nuevos empleados también por razones políticas o de parentesco con el propio Sbattella y sus principales colaboradores.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.