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lunes, 14 de octubre de 2013

Una elección para un Congreso/escribanía

Tras casi 12 años en el diario La Nación, por primera vez escribí una columna de opinión, en vez de una pieza informativa. ¿De qué va? Sobre las próximas elecciones. Así arranca: 

"Allá atrás en los años, en 2005, cuando el kirchnerismo afrontaba su primera campaña electoral desde el poder (y se llevaba muy bien con el Grupo Clarín), el presidente Néstor Kirchner les concedió una entrevista a periodistas de ese grupo. '¿Por qué plantea la elección en términos dramáticos, como un plebiscito?', le preguntaron. La respuesta, que Pepe Eliaschev rescata del olvido en su último libro, Esto que pasa , resultó sintomática: 'La Argentina no puede tener un presidente débil. Será distinto cuando el país esté normalizado'."


Y por acá continúa: "Afrontamos ahora una oportunidad de asumir las consecuencias de nuestros votos y mantener a todos los legisladores con la rienda corta. Sean oficialistas u opositores. Porque, en definitiva, si estamos ante una "década ganada", ¿para qué se necesita aún de una ley de "emergencia económica"? ¿O acaso el goteo constante de las reservas y otras varias luces amarillas, como el déficit energético, el cepo al dólar o los subsidios al transporte, anticipan que debemos darnos por satisfechos si nos mantenemos en el Purgatorio durante los próximos años? ¿O acaso los Kirchner nunca aspiraron de verdad a alcanzar la pregonada "normalidad" porque la "anormalidad" es su terreno favorito? ¿O acaso muchos legisladores opositores se sienten cómodos (demasiado cómodos, incluso) delegando funciones propias en el oficialismo y limitándose a pronunciar barrocos discursos que a menudo no escuchan ni sus pares, para luego, si algo sale mal, irle a la yugular y denunciar su negligencia?".

pd: el resto (y espero haber sobrevivido al papelón), acá.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El beso de la muerte

¡Mamita! ¡Ni que encarnara a la Señora de la Cizaña!


Durante el verano, el diario LA NACIÓN me pidió que entrevistara a los “presidenciables”, es decir, a quienes podían competir por la Casa Rosada.

Obvio, de inmediato pedí una entrevista con Cristina Fernández de Kirchner. Dos veces. Y a través del vocero Alfredo “Corcho” Scoccimarro, agradeció y declinó el convite. Dos veces, también.

También solicité una entrevista con Daniel Scioli. Su vocero aceptó encantado hasta que le aclaré que no se trataba de entrevistas típicas “de verano” sino de la serie “los presidenciables”. Todavía hoy resuenan sus carcajadas en mi oído.

Luego seguí con los que aparecían como posibles en la variopinta oposición. Así entrevisté a Ernesto Sanz, Lilita Carrió, Eduardo Duhalde, Pino Solanas y Ricardo Alfonsín. Con la ayuda –remarco- de otro periodista, Santiago Dapelo.

Cuando me fui de vacaciones, Gabriel Sued tomó la posta y, también junto a Dapelo (y luego Iván Ruiz), continuó con Mauricio Macri, Julio Cobos, Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saa y Mario Das Neves. Y creo que no olvidé ninguno.

¡Ni que fueran muñecos de papel!

El saldo, hoy, es:

- 2 declinaron las entrevistas (CFK y Scioli): una sigue en carrera (pero no lo confirmó), el otro (pese a todo) nunca se subió a la moto.

- 3 que sí fueron entrevistados, siguen en pie (Alfonsín, Carrió y, aunque casi testimonial, Rodríguez Saa).

- 7 que sí fueron entrevistados ya se fueron al vestuario (Sanz, Duhalde, Solanas, Macri, Cobos, Solá y Das Neves).

Conclusión: que si se tratara de un campeonato, el balance sería 3 victorias, 2 empates y 7 derrotas. Y si fuera el “equipo de la oposición”, ya estaría en zona de descenso directo…

Hablando en serio, creo que esto expone, cuanto menos, las debilidades intrínsecas de varias figuras opositoras y de sus estructuras, y la endeblez de sus proyectos.

pd1: no me vengan con eso de ser mufa porque: a) no todos se cayeron; b) no todas las entrevistas las hice yo! ja!

pd2: algunas entrevistas, acá: Sanz, Carrió, Duhalde, Solanas, Alfonsín y Macri.