jueves, 6 de mayo de 2010

"Una operación política"

Traje azul, infaltable corbata colorada y la defensa de siempre para el presidente Hugo Chávez: "operación política" + "imperio yanqui".

"Como dijo el ministro Julio de Vido: es una operación política", retrucó ante la consulta de la prensa argentina durante su visita a Buenos Aires. Y, aunque dijo que el escándalo sobre el presunto pago y cobro de coimas en el comercio bilateral se trata de un "asunto interno", el líder bolivariano opinó igual. Señaló a "sectores de la vida política y económica argentina y venezolana, que tienen periódicos, televisoras, radios", como los promotores de un intento por "manchar" los vínculos entre ambos países.

Es decir, otra vez la prensa en el banquillo de los acusados.


"Es una operación política, y no es la primera. Van varias que tratan de enturbiar, de manchar unas relaciones", argumentó. Y luego de replicar que no tenía por qué hablar sobre el escándalo con Cristina Fernández de Kirchner, volvió a la carga con un clásico de su obsesión: Guido Alejandro Antonini Wilson, el mismo al cual hace tiempo ya definió como "traidor".

"Estos temas vienen alienados por las batallas políticas internas, como el famoso caso aquel de la valija aquella, ¿eh?", recordó. "Tratan de mancharnos, pero nosotros estamos aquí porque amamos esta tierra. El imperio yanqui no quiere que nosotros nos unamos. La ecuación es muy sencilla y antigua: divide y reinarás".

Es decir, que según Chávez: a) Ya ido Bush, ahora es Barack Obama quien quiere fastidiar la unión de los pueblos de América del Sur; o b) Obama es un tonto y las decisiones del Imperio pasan por otro lado...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Pescarmona, el conocedor

A mediados de 2007, el empresario argentino Enrique Pescarmona quería replantear su despliegue comercial en Venezuela. Quería potenciar sus vínculos con el gobierno de Hugo Chávez y, en particular, la madre lechera de todos los negocios bolivariano: la petrolera estatal PDVSA. Por eso se reunió con Guido Alejandro Antonini Wilson, en Buenos Aires, horas antes de que el supuesto valijero ingresara en la Casa Rosada estallara el escándalo.

Pescarmona y Cristina Fernández de Kirchner, en tiempos más gratos para ambos

Pescarmona conocía bien al otro protagonista del "valijagate", el "embajador" comercial de la Argentina para Venezuela, Claudio Uberti, según cuentan fuentes oficiales y empresariales de ambos países. Tanto, que el empresario lo invitó a recorrer sus instalaciones de Industrias Metalúrgicas (Impsa) en Mendoza para conocer mejor sus proyectos.

Lo notable es que Pescarmona también conoció, y muy bien, a otro protagonista del nuevo capítulo judicial de la relación bilateral. El representante para la Argentina del Banco Guayana, José Ernesto "Pepe" Rodríguez, un ingeniero que trabajó durante décadas para Impsa. Todos ellos juntos -Pescarmona, Uberti y Rodríguez- disfrutaron hasta la celebración de la Fiesta de la Vendimia, según recuerdan viejos conocidos de los tres.

Resumo: creo que resultaría MUY interesante escuchar a Pescamona. Sea como periodista... O como juez o fiscal...

martes, 4 de mayo de 2010

Todos fabuladores

Yo señor; no señor. Son todas mentiras; son todos fabuladores; es una conspiración en mi contra.

Claudio Uberti, sospechado de haber protagonizado el cobro y/o reparto de coimas en los negocios bilaterales con Venezuela, presentó un escrito ante el juez federal Julián Ercolini en el que desmintió todas las imputaciones argüidas en su contra. Más aún, pasó al ataque y acusó al ex embajador argentino en Caracas, Eduardo Sadous, de fabulador.

Los polos opuestos se atraen. Néstor Kirchner y Claudio Uberti en un acto en la Casa Rosada

En su escrito de 16 páginas, Uberti justificó todos sus viajes oficiales a Venezuela desde 2004 y afirmó que Sadous declaró en los tribunales sobre las supuestas coimas "con clara intención de engañar, de mentir y de calumniar".

Su abogado defensor, Diego Pirota, reclamó además que se cite a declarar a todos los empresarios que hicieron negocios con Venezuela tras el convenio firmado en la llamada "Ronda de Margarita", para saber si fueron instados a pagar sobornos para concretar esas operaciones.

Porque, claro está, es previsible que los empresarios que saben de aquellos pagos (si existieron) ahora lo cuenten (sin temor a sufrir represalias). Y aquellos que pagaron aquellas coimas (insisto, si existieron), es previsible que ahora decidan inmolarse y autoincriminarse, imbuidos del renovado aire patriótico que flota en la Argentina del Bicentenario.

A todo esto, ¿cómo se gestó este despelote 2.0 del desmadre mayor Arg-Venez? Pues el juez Ercolini había empezado a estudiar el capítulo sobre los "Fideicomisos a Venezuela" y por eso citó al ex embajador Sadous, que afirmó que empresarios que querían hacer negocios con Venezuela en el inicio del kirchnerismo le dijeron que tenían que pagar entre 15 y 20 por ciento en retornos a funcionarios del Ministerio de Planificación Federal.

lunes, 3 de mayo de 2010

El señor de los peajes

"Uberti había montado una oficina en Caracas para cobrar el peaje". Quien lo afirma no es otro más que Guido Alejandro Antonini Wilson, al romper su silencio, otra vez, desde Miami.

El empresario que ingresó a la historia como "el hombre de la maleta" sostiene que el entonces "señor de los peajes" (por su función al frente del Occovi) dominaba los "peajes" en todos los sentidos. Incluido el 15% de unos cuantos negocios/negociados.


"Para cierta gente de PDVSA eso tenía que acabarse. Un alto directivo de PDVSA que cumplió funciones en Argentina me dijo en su momento que a él lo sacaron del puesto por tratar de acabar con los peajes y que el presidente argentino pidió su cabeza. La misma persona me comentó que seguridad de PDVSA tenía grabaciones entre Uberti y Rafael Ramírez (presidente de PDVSA y ministro de Energía venezolano) donde se entendía la relación entre ambos".

pd: más información, acá y acá.