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martes, 3 de agosto de 2010

Lagrenade, a declarar

A tres años del inicio del "maletinazo", apenas unas pequeñas novedades judiciales en la Argentina.

El juez en lo penal económico Daniel Petrone citó a prestar declaración testimonial a un empresario uruguayo, socio del venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson.

Petrone citó para el jueves próximo a Alejandro Lagrenade en calidad de testigo, para indagar sobre los negocios del venezolano Antonini Wilson.

Lagrenade es el titular de la empresa uruguaya Unión Metalúrgica Industrial del Sur SA (Umissa), que tenía contratos con Venezuela por unos US$ 150 millones para la exportación de miles de viviendas prefabricadas.

El empresario y el representante de Umissa en Caracas, Norberto Barcos, comparten una cuenta bancaria en el Uruguay, donde estaría depositado parte de ese dinero.

Antonini también estaba autorizado para disponer de esos fondos (con firmas conjuntas), lo que alimenta las sospechas de los investigadores de que Lagrenade, Barcos y el “valijero” serían socios comerciales.

miércoles, 26 de mayo de 2010

La laaarga siesta charrúa

Y de repente, los uruguayos se despertaron de su tranquila y laaaarga siesta judicial.

Ocurre que ahora parece que una fiscal pidió citar a un testigo para preguntarle algunas cosillas sobre la operatoria comercial en Montevideo que tuvo a Guido Alejandro Antonini Wilson como uno de los protagonistas.

Los otros protagonistas son más o menos conocidos. Entre otros, Norberto Barcos (su amigo y abogado que hace un par de semanas declaró en la Argentina), Franklin Durán (su ex socio y compadre que la Justicia estadounidense condenó por actuar como agente encubierto venezolano en Florida) y Alejandro Lagrenade (el rostro visible de Umissa, la empresa que acordó construir casas prefabricadas a cambio de más de US$ 150 millones de la petrolera estatal venezolana PDVSA).

Alejandros. Antonini y Lagrenade.

Ahora bien, ¿qué quieren saber los investigadores uruguayos a tan sólo 2 años y medio del "maletinazo" y más tiempo aún desde que se firmó el contrato de Umissa? (Nótese la fina ironía con que aludo a la celeridad charrúa para investigar cuando de $$$$ se trata).

Pues tras una denuncia radicada por legisladores de la oposición en noviembre de 2008 (apenas un año y medio atrás), quieren revisar por qué y para qué viajó Antonini a Uruguay, quiénes negociaban con él y si había interlocutores desde el gobierno del entonces presidente Tabaré Vázquez, entre otros puntos.

Aclaración: en Uruguay hubo otra puja tribunalicia, pero fue entre Durán y Lagrenade. El primero lo acusó de quedarse con US$ 18 millones que eran de él; el segundo acordó pagarle cerca de US$ 2,4 millones. Cierre del pleito

pd: más datos acá, acá y acá.

viernes, 14 de mayo de 2010

Barco salvador

"Me dijo que el dinero no era de él".

La frase la lanzó el abogado y empresario venezolano Norberto Barcos, al rememorar ante la Justicia argentina las primeras horas que siguieron al decomiso de la valija con US$ 790.550, cuando el escándalo hemisférico todavía no había estallado (faltaban 48 horas), y Guido Alejandro Antonini Wilson le envió un mensaje de texto con un pedido desesperado para verlo.

Amigos desde la infancia, Barcos fue el primero que escuchó la versión completa de Antonini sobre el viaje, el maletinazo y la redacción del acta. Y convalidó así el testimonio anterior de un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Marcelo Veloz, que declaró ante la Justicia que escuchó exclamar al "gordo", en pleno Aeroparque, que la valija no era suya, aún cuando el acta de decomiso expuso lo contrario.


Si las paredes de este hotel pudieran hablar. Allí se encontraron Antonini y Barcos.

Ese primer encuentro entre Antonini y Barcos ocurrió el sábado 4 de agosto de 2007, en el Sofitel de Buenos Aires. Y volvieron a verse el lunes 6, poco antes de las 18, otra vez en el hotel. Barcos le planteó que si se trataba de una infracción aduanera podía ir a recoger la mitad del dinero. Pero eso, claro, implicaba asumir el dinero como propio de manera definitiva.

Antonini se negó. Si la plata no era suya, argumentó, no la iba a retirar. Minutos después, el encuentro entre ambos terminó porque un chofer vino a buscar al supuesto “valijero”. Poco después, Antonini ingresó a la Casa Rosada para asistir a un acto oficial que protagonizaron los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez.


Ante el juez en lo Penal Económico Daniel Petrone, la fiscal María Luz Rivas Diez y Diego Pirota, abogado defensor del entonces funcionario Claudio Uberti, Barcos reconoció otro dato singular que salió a la luz durante el juicio que se celebró en la Corte Federal en Miami: que el entonces socio, amigo y compadre de Antonini, Franklin Durán (preso ahora en Estados Unidos por actuar como agente encubierto de Venezuela), le pidió el nombre y teléfono del abogado argentino que asumiría la defensa del "valijero".

pd: más datos, acá y acá.