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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Telpuk, anti-k (sin quererlo)

María de Luján "Lorena" Telpuk, la ex agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que de pura carambola descubrió la valija con los dólares en el Aeroparque Jorge Newbery, volvió a ponerse en la vereda de enfrente del Gobierno.

Esta vez, cuenta LA NACION, lo hizo de una manera algo más frívola que aquella vez en que alteró para siempre las vidas de Claudio Uberti, Guido Alejandro Antonini Wilson, Diego y Daniel Uzcátegui, Victoria Bereziuk, las de muchos más y la suya propia.

"Con sus curvas despampanantes", dice la crónica, se la vio en la feria de la industria del cable que se desarrolló en el Hotel Hilton. Allí, "los empresarios del sector bombardearon a los Kirchner por su impulso a la ley de medios".

Ex agente de la PSA , ex conejita Playboy, ex aspirante a bailarina televisiva, actual vedette en teatros de revistas, "Telpuk fue como promotora de la productora mexicana Televisa y se la vio repartiendo folletos, entre políticos opositores y cotizadas estrellas de la TV, como Rocío Marengo".

En fin, lo que son las vueltas de la vida...

pd1: apuesto a que este post será uno de los más leídos del mes. Porque de carne somos.

pd2: más datos, acá y acá.

viernes, 14 de mayo de 2010

Barco salvador

"Me dijo que el dinero no era de él".

La frase la lanzó el abogado y empresario venezolano Norberto Barcos, al rememorar ante la Justicia argentina las primeras horas que siguieron al decomiso de la valija con US$ 790.550, cuando el escándalo hemisférico todavía no había estallado (faltaban 48 horas), y Guido Alejandro Antonini Wilson le envió un mensaje de texto con un pedido desesperado para verlo.

Amigos desde la infancia, Barcos fue el primero que escuchó la versión completa de Antonini sobre el viaje, el maletinazo y la redacción del acta. Y convalidó así el testimonio anterior de un agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Marcelo Veloz, que declaró ante la Justicia que escuchó exclamar al "gordo", en pleno Aeroparque, que la valija no era suya, aún cuando el acta de decomiso expuso lo contrario.


Si las paredes de este hotel pudieran hablar. Allí se encontraron Antonini y Barcos.

Ese primer encuentro entre Antonini y Barcos ocurrió el sábado 4 de agosto de 2007, en el Sofitel de Buenos Aires. Y volvieron a verse el lunes 6, poco antes de las 18, otra vez en el hotel. Barcos le planteó que si se trataba de una infracción aduanera podía ir a recoger la mitad del dinero. Pero eso, claro, implicaba asumir el dinero como propio de manera definitiva.

Antonini se negó. Si la plata no era suya, argumentó, no la iba a retirar. Minutos después, el encuentro entre ambos terminó porque un chofer vino a buscar al supuesto “valijero”. Poco después, Antonini ingresó a la Casa Rosada para asistir a un acto oficial que protagonizaron los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez.


Ante el juez en lo Penal Económico Daniel Petrone, la fiscal María Luz Rivas Diez y Diego Pirota, abogado defensor del entonces funcionario Claudio Uberti, Barcos reconoció otro dato singular que salió a la luz durante el juicio que se celebró en la Corte Federal en Miami: que el entonces socio, amigo y compadre de Antonini, Franklin Durán (preso ahora en Estados Unidos por actuar como agente encubierto de Venezuela), le pidió el nombre y teléfono del abogado argentino que asumiría la defensa del "valijero".

pd: más datos, acá y acá.

lunes, 22 de febrero de 2010

Ménage à trois

Aeroparque Jorge Newbery. Madrugada del 4 de agosto de 2007.

La operatoria se repitió cuatro veces, por lo menos, con espacios entre sí de entre 45 minutos y una hora. Claudio Uberti llamó a su chofer, Walter Celi. Cortaron. Celi llamó a Daniel Uzcátegui. Cortaron. Celi llamó a Uberti. Y otra vez a esperar, hasta la hora siguiente, en que Uberti reinició la secuencia. ¿Por qué? ¿Para qué?


Ocurrió durante la madrugada, poco después de que María de Luján "Lorena" Telpuk detectó la valija con US$ 800.000 y Guido Alejandro Antonini Wilson asumió como propia esa maleta. Uberti se marchó a su casa, pero siguió en contacto con ellos por medio de Celi, al que ordenó quedarseen el Aeroparque hasta el final.


Lo que se dice, un auténtico ménage à trois. O, también, una triangulación perfecta de llamadas.

pd: más información, acá.

jueves, 21 de enero de 2010

Cómo comenzó todo

La voz, del otro lado del teléfono, le retrucó: "¿Y vos cómo te enteraste de eso? Es top secret".

Y así fue como los periodistas Norberto Dupesso y Edgardo Alfano comprendieron que iban por la buena senda, que algo "raro" se cocinaba en el Aeroparque Jorge Newbery y que la información que ya tenían era muy buena.

Horas después, Alfano pidió aire en el cable de noticias TN y dio el puntapié para lo que pronto se conocería como "el maletinazo".


El diario LA NACIÓN fue el primero que lo subió a su página de Internet. Fue a las 21.56 y con los pocos datos que se conocían hasta entonces, más algunos errores. Entre otros, tituló con que "detuvieron" a un venezolano. En rigor, sólo lo habían "demorado".

La voz cantante, por aquellas horas, la tenía la Aduana, a través de voceros sin identificar que detallaron la labor de su gente y que notificaron a la Unidad de Información Financiera (UIF). Todo, en apariencia, muy profesional.

Por aquellas primeras horas, no se sabía bien qué había pasado, ni de quién era la valija, ni quiénes eran los pasajeros. Todo muy confuso lo que, como era de esperar, potenció el interés de los periodistas por buscar información. Es lo que los gringos llaman "shark-frenzy". Es decir, que cuando los tiburones huelen sangre, más vale que salgas del agua...

pd1: no logré ubicar el video de TN en el que Alfano dio la primicia. Si alguien lo tiene o lo encuentro, lo subo al blog.

pd2: la nota de LA NACIÓN, que para más datos curiosos se publicó en la sección Información General (luego pasó a Política y ya no se movió de allí), acá.

martes, 29 de diciembre de 2009

Prendió el ventilador

La noticia formal dice lo siguiente: el ex interventor de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Marcelo "El Turco" Saín, declaró ayer ante la Justicia en lo Penal Económico.


Pero la noticia concreta es que prendió el ventilador:

1. Detalló que el entonces ministro del Interior (y como tal, su jefe), Aníbal F. (actual jefe de Gabinete), supo del decomiso ANTES que él, aún cuando fue su fuerza, la PSA, la que detectó la valija (lo cual, valga el "autobombo", aparece en el libro "Los Secretos de la Valija").

2. Contó que Aníbal F. dijo que iban "a ser otros lo que tengan que dar explicaciones". ¿Lo dijo por Claudio Uberti? ¿Por Ricardo Echegaray (entonces jefe de la Aduana, ahora de la AFIP)? ¿O por el ministro Julio de Vido?

3. Afirmó que en el Aeroparque, la Aduana gestó una virtual "zona liberada" o "zona franca", pero que la PSA (es decir, María de Luján "Lorena" Telpuk) lo frustró.

4. Y declaró que, después del decomiso, "el kirchnerismo", es decir el poder, lo aisló, lo ninguneó y lo acusó (de manera solapada) de haber coordinado con el FBI o la CIA para decomisar la ya legendaria valija.

Para más datos, clickear acá.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La corporación

"No hay motivos para interpelarlo", exoneró el jefe del bloque de senadores del FPV kirchnerista, Miguel Ángel Pichetto.

Hablaba, claro, de Don Aníbal F., que quien tras negar, desmentir, refutar, replicar y contestar a quien afirmara que Guido Alejandro Antonini Wilson sí ingresó a la Casa Rosada, ahora admitió que sí, que el venezolano entró.

Para Pichetto, no hay motivos para interpelarlo porque Aníbal (textual): "Habló desde el desconocimiento".

IM-PE-CA-BLE.

El problema, cabe aclarar, no pasa porque el FPV no quiera hundir a uno de los suyos, sino que la oposición resulta tan débil (siendo benevolente), sino que además no tienen LA MÁS MÍNIMA IDEA de cómo fue el caso.

Salvo Patricia Bullrich, que en algún momento viajó a Miami para buscar información (y me consta porque la vi junto a otros colegas periodistas en audiencias de la Corte), el resto está PIN-TA-DO.

Para empezar, ¿a ningún legislador se le ocurrió enviar un pedido de informe a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) para verificar si es cierto lo que publicamos en LA NACION el 3 de agosto de 2009?

Ese día, revelamos "las extrañas llamadas que hubo antes de que Antonini huyera", llamadas que incluyeron al secretario privado de Aníbal F. (y al día siguiente hablé con un vocero de Aníbal F., que NO SALIÓ A DESMENTIRNOS). La nota, acá: http://www.lanacion.com.ar/1157895

pd: es en estas ocasiones en las que me nace una preguntilla: ¿no será que más que ineficientes, del otro lado miran para otro lado A PROPÓSITO? Digo, cuestión de reacciones corporativas, que le dicen...

miércoles, 28 de octubre de 2009

Hola, ¿De Vido? Tenemos un asuntillo...

Hasta ahora, uno de los ejes centrales de la defensa de Claudio Uberti era que se fue a su casa a dormir tras retirarse del Aeroparque. HASTA AHORA. Esto es lo que publicamos ayer en LA NACION (en http://www.lanacion.com.ar/1191153).


Aclaración: en cuanto a Julio de Vido, se mantuvo en SILENCIO absoluto. Antes y DESPUES de que publicamos la nota junto a mi colega Gabriel Sued:

MAS LLAMADAS COMPLICAN A UBERTI

Utilizó otro teléfono para hablar con su chofer en Aeroparque; hubo 18 contactos con De Vido, que se ignoraban

Durante la larga madrugada en que la Aduana contó los 800.000 dólares que acababa de decomisarle al empresario venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson, el funcionario kirchnerista Claudio Uberti no pudo dormir, según surge de nuevos registros telefónicos obrantes en el expediente judicial. Minuto tras minuto, quien era conocido como el "embajador virtual" de la Argentina en Venezuela monitoreó lo que ocurrió en Aeroparque.

Los nuevos registros de llamadas a las que accedió La Nacion ofrecen una historia distinta de la hasta ahora conocida o de la que relató Uberti al declarar en Tribunales. Una historia que se complica más aún a partir de un informe reservado del Ministerio de Planificación Federal, que detalla un teléfono que hasta ahora se ignoraba, que pertenecía al jefe máximo de esa cartera, Julio De Vido, lo que también verificó La Nacion.

Desde su piso en Avenida del Libertador al 3500 y con el teléfono de su esposa, Patricia Mónica Palacios, Uberti se comunicó más de diez veces con Walter Celi, su chofer de mayor confianza en el Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi) y que, por orden de su jefe, esa madrugada se quedó a esperar a Antonini.

Las llamadas con el celular de su mujer, desconocidas hasta ahora, se sucedieron entre las 3.30 y las 8.30 del sábado 4 de agosto de 2007 según detallaron a La Nacion fuentes de la causa. Es decir, las cinco horas que insumió el decomiso y recuento del dinero, la firma del acta y el traslado de Antonini y su joven acompañante, Daniel Uzcátegui, hasta el hotel Sofitel de la calle Arroyo.

Las revelaciones no concluyen allí. Porque un breve "memo" del Ministerio de Planificación Federal (clave S01:0121836/2008) deja constancia de que un teléfono que figura a nombre de un desconocido "Luis Tobaré Artigas", con un documento de identidad falso, en realidad fue utilizado por De Vido.

Entre ambos funcionarios se registraron 18 llamadas ese día, y otras 32 llamadas a lo largo de los que siguieron, tal como verificó La Nacion. Pero según declaró Uberti ante la Justicia, él sólo le informó el lunes a De Vido sobre el incidente del Aeroparque. Y calló sobre "Tobaré Artigas": no dijo que, en realidad, ese teléfono era utilizado por el ministro.

También ante el juez en lo penal económico Daniel Petrone, su chofer Celi testificó que debió quedarse en el Aeroparque a la espera de Antonini por orden de su jefe. Uberti, según declaró el chofer, le explicó que uno de los pasajeros había tenido problemas con el equipaje, según detallaron fuentes con acceso al expediente.

Las lagunas del acusado

Esa declaración de Celi permitió verificar dos incongruencias. La primera, que Uberti mintió ?o al menos se equivocó? cuando declaró que esa noche del 4 de agosto lo había llevado a su casa su chofer de siempre.

Esa contradicción ya había quedado en evidencia con el testimonio de Eduardo Ricci, otro de los choferes, que dijo que él había dejado a Uberti y a su secretaria, Victoria Bereziuk, en sus respectivos domicilios.

La segunda contradicción que salió a la luz con la declaración de Celi es que Uberti decidió poner un auto oficial a disposición de Antonini incluso después de que se descubriera que había intentado ingresar en el país una valija con 800.000 dólares sin declarar. Y de ese modo, según la versión del funcionario, que lo sorprendió en su buena fe. Aun así, le dejó un auto con su chofer.

Ahora se sabe, además, que, lejos de dormir despreocupado por lo ocurrido en la Terminal Sur, se mantuvo despierto e informado sobre lo que ocurría con Antonini y Uzcátegui por aquellas horas.

Hasta ahora, los registros del teléfono celular de Uberti mostraban una laguna de entre 4 y 5 horas en las que no hubo llamadas entrantes y salientes. Eso reforzó su defensa: tan ajeno a la valija estaba el funcionario que se marchó a su casa, descansó hasta una hora prudencial y sólo a las 7.57 llamó al secretario privado del entonces presidente Néstor Kirchner. Y como dio apagado, llamó al conmutador de la quinta de Olivos. Con cada llamada, además, Uberti se encontraba más cerca de la residencia, según corroboró La Nacion, al cotejar las antenas de telefonía celular que las posibilitaron.

Sin embargo, los registros telefónicos del celular de su mujer dan cuenta de otra historia, distinta de la oficial. Lejos de dormir, Uberti se mantuvo informado de lo que ocurría en el Aeroparque, mientras que se sucedían las llamadas con "Tobaré", es decir, De Vido.

Lo que acrecienta el misterio, sin embargo, es para qué llamó Uberti a De Vido durante las primeras horas de aquella madrugada. ¿Sólo para informarlo sobre los avances que había logrado en las negociaciones comerciales con Venezuela durante su viaje relámpago a Caracas, como también explicó su irrupción en la quinta de Olivos aquella mañana?

Uberti también llamó al teléfono "oficial" de De Vido ese sábado, pero a una hora más normal: a las 9.39. Y, según declaró, sólo el lunes lo informó al ministro sobre el incidente: "En su momento, lo tomé como un problema que tuvo un pasajero con su equipaje, que luego tomó otras decisiones que terminaron con mi renuncia".

Antes y después de eso, los teléfonos de Uberti registraron otros contactos singulares. Entre otros, con el director general de Operaciones de la SIDE, Antonio Stiuso; con el entonces director de Aduanas ?hoy al frente de la AFIP?, Ricardo Echegaray, y también con el propio Antonini.

lunes, 19 de octubre de 2009

Uberti, ¿estuvo o no estuvo?

Madrugada del 4 de agosto de 2007.

Terminal sur del Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires.

Decomiso. Dólares.

Alejandro Antonini afirmó que el funcionario argentino Claudio Uberti estaba en la sala y alzó sus hombros cuando abrieron la maleta.

Sin embargo, la agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, María de Luján Telpuk, declaró que no vio a nadie más que a Antonini segundos después de verificar que la valija contenía dólares. Lo mismo dijo su colega de Aduana, Jorge Lamastra.

Lo curioso es, no obstante, que tanto "el embajador" Uberti como su polifuncional secretaria, Victoria "el pedazo" Bereziuk, declararon que sí estuvieron allí. Es más, que estuvieron tan cerca de la valija, que Uberti pudo ver que la valija contenía dólares.

Es decir, no solo tan cerca que pudo ver que contenía fajos de billetes, sino tan, tan, pero tan cerca que pudo ver que eran dólares. No pesos o euros o bolívares. Dólares.

Ahora bien. Quizá usted, mi paciente lector, nunca estuvo en la Terminal Sur del Aeroparque. Es esta:


No es tan grande, ¿no?

Por lo tanto, Uberti: ¿Estuvo o no estuvo? ¿Vio o no vio?

lunes, 5 de octubre de 2009

Dos maletas dos - Reiter


Cuando Antonini comenzó a colaborar con los agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), habló (y mucho), les entregó sus teléfonos, computadoras, papeles, documentos... todo.

No resulta sorprendente, entonces, que el FBI haya accedido a esto: unas anotaciones que escribió Franklin Durán tras dialogar con Antonini (la imagen del papel está congelada de la pantalla porque está en .pdf y no sabía cómo grabarlo como .jpg!).
Datos relevantes:
- aluden a DOS maletas. Es decir, la que contenía los US$ 790.550 y fue decomisada; ¿y la otra? ¿qué pasó? ¿dónde está?
- aluden a Reiter. Es decir, al custodio/guardaespaldas/asistente del presidente de la petrolera estatal venezolana PDVSA, Rafael Ramírez. ¿Por qué llevaba él esas maletas?
- aluden a Ángel Morales, entonces gerente de PDVSA en Uruguay, abogado, involucrado en las negociaciones con Antonini, luego convertido en el jefe de la petrolera para el Cono Sur.
- aluden a Antonini, y a que no dijo nada sobre la valija o su contenido hasta que en el Aeroparque no le preguntaron de manera explícita, tras el decomiso.
- y Franklin escribe 3am. Es la hora en que ocurrió el decomiso... y comenzó a gestarse el escándalo que sacudió las relaciones Argentina-Venezuela-EEUU durante más de un año y medio, y todavía incomoda bastante...
pd: seguiré subiendo material.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Nitroglicerina

¿Por qué los agarraron?
Ésa es la pregunta que una y otra vez me preguntan en todas las entrevistas, mis amigos y todos aquellos que se sacan las ganas y dan rienda suelta a su curiosidad.
¿Por qué esa valija SÍ fue detectada?

That's the REAL question, my friend!

¿Por qué, esa vez, la fiesta se cortó?
¿Les tendieron una trampa?
¿Operación maestra de los gringos?
¿Torpeza brutal?

Explicaciones varias:
-Se pasaron de piolas.
-Demoraron su regreso.
-Cuestión de polleras.
Y un largo etcétera.

Pero el chispazo final que llevó al decomiso fue un contrapunto entre mujeres.

En un rincón del ring, Victoria Bereziuk. Rubia, coqueta, universitaria, buena familia, barrio bien, poderosa.


Y en el otro rincón, María de Luján Telpuk. Morocha, maestra jardinera, cero dinero, carácter sanguíneo, agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria.


¿Qué pasó entre ellas?

Y... fue como la combinación de ácido nítrico concentrado, ácido sulfúrico y glicerina. Lo que resulta de mezclar eso se llama "nitroglicerina". Y es explosivo. Si estás cerca, más vale hacete a un lado...

Pero, otra vez, no te viá contar tutti el libro, ¿no?