miércoles, 12 de octubre de 2011

Caula, factura (y billete)

Calladita, sin armar ruido, la Justicia avanza sobre los presuntos vínculos que unen al entorno directo del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, con la mayor red de emisoras de facturas truchas del país.

La pesquisa apunta al jefe del Gabinete de Asesores del Ministerio, José María Caula [foto], uno de los mayores amigos de De Vido desde sus tiempos compartidos en el colegio secundario, y a Diego Díaz Bonilla, alias “Dios” en la megacausa “Viazzo” de facturas apócrifas.

El vínculo entre ambos surge en las agendas y otros documentos que la Justicia en lo Penal Económico retiró del estudio contable de Díaz Bonilla. Entre ellos, constancias de pagos de Díaz Bonilla a Caula por hasta 10.000 pesos. También, anotaciones manuscritas por las secretarias del estudio, “Mechi” y “Loli”, sobre las carpetas y “recibos” que iban y venían entre ese funcionario y algunas empresas vinculadas al “caso Skanska”.

Díaz Bonilla confirmó la veracidad de esos pagos. “A Caula lo conozco hace 30 años y dentro del Ministerio, es lo más cercano a la Virgen María, como máximo ese dinero fue un ‘reconocimiento’ a él por haberme abierto las puertas”, argumentó.

Pregunta: ¿”Reconocimiento” es sinónimo, en este caso, de “soborno” o "dádivas" a un funcionario público? ¿O es sólo sinónimo de “regalo” ex post (lo que de todos modos está prohibido, por ejemplo, en Estados Unidos e incluso acá por el vigente (aunque en evidente desuso) Código de Ética de la Función Pública (decreto 41/99)?

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN, acá.

martes, 11 de octubre de 2011

Pluma precisa

Me lastimé, otra vez, la espalda. Ergo, a sacar carpetas, libros y “piróscafos” de la mochila o portafolios con la/el que deambulo por la vida. Y así fue como redescubrí el artículo/reseña de Daniel Santoro sobre mi libro.

Cuando arranqué la página 22 del diario Clarín del 22 de julio de 2011 (ese mismo día tendría que haberle jugado a “El Loco” en la quiniela), mi objetivo fue doble:

- agradecerle a Santoro, a quien conozco y respeto (aunque no podemos llamarnos amigos y competimos desde nuestros respectivos diarios);

- subirlo a este blog para promover “Las coimas del gigante alemán”.

El primer paso lo cumplí. Y le agradecí a Daniel.

El segundo paso, sin embargo, quedó pendiente.

Como suele ocurrirme, algo más urgente me llevó a postergarlo y como tengo memoria “Memento” (lo que no anoto en 5 minutos se me borra), quedó allí, postergado.

Por eso, pues, lo posteo a continuación.

Santoro detalla que el juez federal Ariel Lijo espera las respuestas de los exhortos que envió a Estados Unidos, Uruguay y Europa para definir si llama a indagatoria al ex presidente Carlos Menem, el ex ministro Carlos Corach y al ex interventor de Migraciones, Hugo Franco, entre otros.

Consigna, además, que Lijo –a cargo de la investigación local sobre el Proyecto DNI- terminó de leer mi libro, al que define (Santoro, no el juez), como “una exhaustiva investigación”, redactada con una “pluma precisa y ágil”.

Un libro, abunda, en el que revelo numerosos documentos internos y cómo fue la operatoria para desembolsar cerca de US$ 106 millones en más de 60 operaciones a través de intermediarios. “Otro hallazgo”, destacó.

pd1: su artículo completo, acá.

pd2: si aún no fuiste a comprar el libro, ¿qué estás esperando?

lunes, 10 de octubre de 2011

El buen periodista

José María Poirier, director de la revista Criterio, compiló y editó las respuestas del gran maestro de la ética periodística de América Latina, Javier Darío Restrepo.

El resultado fue el libro que lleva el nombre del maestro –quien le encargó a Poirier ese desafío- y el siguiente agregado: “Periodismo y pasión. Interrogantes sobre el ejercicio y la ética profesional”.

De allí extraigo este decálogo que Restrepo elaboró en base a las enseñanzas de otros grandes maestros, como Ryszard Kapuscinski, Camilo José Cela y José Martí, entre otros.

  1. El buen periodista debe ser, ante todo, una buena persona;
  2. El buen periodista debe estar orgulloso de su profesión;
  3. El buen periodista tiene un sentido de misión en su ejercicio profesional;
  4. El buen periodista es un apasionado por la verdad;
  5. El buen periodista es autocrítico;
  6. El buen periodista elabora conocimientos y los comparte;
  7. El buen periodista hace periodismo con un objetivo;
  8. El buen periodista tiene el sentido del otro;
  9. El buen periodista es independiente;
  10. El buen periodista mantiene intacta su capacidad de asombro.

Poirier añade como una de sus notas al margen al decálogo una frase del texto “Elementos del periodismo” de otros dos gigantes: Bill Kovach y Tom Rosenstiel.

Y dice sobre el buen periodismo: “Su propósito principal es proporcionar a los ciudadanos la información que necesitan para ser libres y capaces de gobernarse a sí mismos”.

O como añade Jean Paul Marthoz (periodista, profesor, asesor de Human Rights Watch), el periodismo "es una responsabilidad, un oficio que da privilegio a la única y verdadera información: la que perturba las conciencias adormecidas y los consensos cómodos".

Un libro valioso.

viernes, 7 de octubre de 2011

¡Hasta la cúspide no paramos!

El presidente del directorio, el CEO o el capo financiero. Allí es donde la guita siempre termina cuando de coimas se trata. Esa es una de las conclusiones del análisis de cómo se aplica la Foreign Corrupt Practices Act (FPCA) que completó el estudio Chadbourne & Parke LLP.

Tras una revisión de las investigaciones del gobierno de Estados Unidos basadas en la FCPA durante los últimos seis años, el informe determinó que más de un tercio (35%) de los 61 ejecutivos investigados se encontraban en la cúspide de sus compañías. Cargos tales como vicepresidente (13%), jefe de ventas (11%) o jefes regionales (8%) quedaron muy por detrás a la hora de la cadena de la felicidad.

Otras conclusiones incluyeron:

- La mayoría de los cargos criminales se presentaron contra quienes, desde bien arriba, supieron del negociado y tomaron medidas para ayudar o permitirlo; la minoría contra quienes supieron de la trampa, pero no jugaron rol alguno.

- El 44% de las pesquisas se centraron en casos de corrupción ocurridos en América del Sur, América Central o México; cerca de un tercio en Asia, mientras que África (21%) quedó más atrás. Ni qué hablar de Europa (3%, aunque en términos cualitativos allí se encuentra The Big Fish de la FCPA -Siemens-, al menos hasta hoy).

- El 60% de las coimas investigadas a través de la FCPA abarcó coimas por entre 100.000 y 2,5 millones de dólares (dividido en tercios casi iguales por tramos de 100.000 a 500.000 dólares, 500.000 a 1 millón y 1 millón a 2,5 millones).

- Sólo el 4,9% de las coimas investigadas fueron por menos de 100.000 dólares (muchísimo dinero para la mayoría de los mortales; monedas en los grandes chanchullos).

- El 13% de las coimas superó los 5 millones de dólares (otro porcentaje idéntico de investigaciones se concentró en coimas con montos indeterminados).

pd: el estudio completo, acá.