Mostrando entradas con la etiqueta Campagnoli. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Campagnoli. Mostrar todas las entradas

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Fin de ciclo: balance del kirchnerismo y Justicia

Néstor Kirchner miró a la cámara y pidió, por cadena nacional, que el Congreso hiciera su "aporte a la calidad institucional" tras la crisis de 2001. Planteó que la "mayoría automática" de la Corte de Carlos Menem debía marcharse, pero estableció un límite: "No es nuestro deseo contar con una Corte adicta". Fue el 4 de junio de 2003. Era el noveno día del kirchnerismo en el poder. Doce años y medio después, el balance muestra claroscuros, zonas grises, reformas positivas y múltiples intentos de avasallar al Poder Judicial para garantizar impunidad a funcionarios investigados por corrupción.


El kirchnerismo planteó dos visiones contrapuestas sobre el Poder Judicial: muchos jueces se definieron como parte de un contrapoder constitucional y se reconocen como un límite republicano a la Casa Rosada; pero otros y muchos kirchneristas, incluida la Presidenta, entienden que integran una corporación elitista que por momentos actuó como un "partido judicial" y que en otros flirteó con promover un "golpismo judicial".

La discusión política que instaló el Gobierno sobre el rol del Poder Judicial obligó a jueces y fiscales a mostrarse como actores políticos, con intereses propios. Los obligó a dejar el bronce y mezclarse en el barro de la lucha política. Y los mostró capaces de salir a la calle para defenderse u honrar a los suyos, como en las marchas por los fiscales José María Campagnoli y Alberto Nisman.

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN junto a Hernán Cappiello, acá.

lunes, 25 de mayo de 2015

Gils Carbó no se piensa ir

No se irá en diciembre. La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, afirmó que no piensa renunciar al cargo cuando concluya el mandato de Cristina Kirchner, sino que desea completar el plan de "fortalecimiento" del Ministerio Público que puso en marcha, lo que estima que podría tomar "años".

Gils Carbó desechó así las especulaciones de la oposición ante las críticas por algunas de sus decisiones, como denunciar al fiscal José María Campagnoli mientras investigaba la "ruta del dinero K" y la promoción de fiscales subrogantes que militan en Justicia Legítima, a la que considera "un aporte muy positivo" para transparentar el Poder Judicial.

La procuradora, que goza de la misma estabilidad constitucional en su cargo que los ministros de la Corte, reafirmó que no se siente un alfil de la Casa Rosada. "Nunca tuve una actividad militante y, menos, oficialista", sostuvo en el ciclo Conversaciones en LA NACION.



"Cuando impugné la fusión Multicanal y Cablevisión, el presidente Néstor Kirchner la estaba aprobando", dijo Gils Carbó en su defensa. Y siguió: "Otra actuación importante mía fue por Sociedad Comercial del Plata, en el que la carátula del expediente era 'Banco Nación s/estafa', y en el momento del hecho la titular del Banco era Felisa Miceli, y en el momento que hice la denuncia era ministra de Economía de Kirchner. Y más adelante seguí con la misma conducta. Cuando el fiscal Brito pidió la indagatoria de Milani (César, jefe del Ejército), Milani solicitó su remoción e inmediatamente lo rechacé. Durante mi gestión fue procesado el vicepresidente de la Nación (por Amado Boudou), un hecho que jamás había tenido lugar, fue condenada Felisa Miceli, y el fiscal Pollicita impulsó y apeló el desestimiento de la denuncia promovida por Alberto Nisman. El mismo Nisman, al día siguiente de presentar la denuncia, estuvo en la pantalla de TN agradeciendo lo gentil que había sido yo siempre y el apoyo que siempre recibió de mí."

-¿Por qué cree entonces que la tildan de oficialista?

-Creo que eso proviene de sectores políticos y grandes corporaciones económicas interesadas en instalar esa versión.

pd: el resto de la entrevista publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Lázaro le pagaba a Kirchner por un hotel propio?

Lázaro Báez le pagó casi 3,2 millones de pesos al ex presidente Néstor Kirchner en concepto de "alquiler" de la hostería Las Dunas, en El Calafate, entre principios de 2010 y mediados de 2011, según consta en los registros contables internos de su grupo empresario que LA NACION analizó durante los últimos meses. Pero, por lo menos en los papeles, Báez figura como dueño del establecimiento. Y Kirchner jamás lo declaró como propio ante la Oficina Anticorrupción (OA). Tampoco lo hizo su esposa.

Los ingresos de Kirchner por Las Dunas complementan así los millones que el ex presidente también recibió de Báez por el hotel Alto Calafate en esos mismos años, gracias a los convenios confidenciales y retroactivos que firmaron siete empresas del ex empleado del Banco de Santa Cruz y que le permitieron al matrimonio presidencial cubrir un tercio de las habitaciones del hotel sin importar que fuera temporada alta o baja.


Tanto por Las Dunas como por el Alto Calafate, los pagos efectuados a Kirchner se hicieron a través de la firma gerenciadora Valle Mitre SA, que controla Báez, el gran beneficiario de la obra pública en la Patagonia durante la última década.

Allí jugaron roles decisivos Adrián Berni y el contador Daniel Pérez Gadín. Es decir, el mismo que salió a la luz junto a Leonardo Fariña y Federico Elaskar en la pesquisa que impulsaba el fiscal José María Campagnoli hasta que fue desplazado y, después, suspendido.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Lázaro Báez + hoteles = Kirchner

Siete empresas del empresario patagónico Lázaro Báez firmaron convenios retroactivos con Valle Mitre SA, la empresa que gerencia los hoteles de la familia Kirchner, que le garantizaron a la pareja ganancias millonarias durante más de dos años.

Para eso, el 90% de las facturas que emitió esa gerenciadora se destinaron a Austral Construcciones y otras firmas de Báez, que les aseguraron a los Kirchner la supuesta ocupación de un tercio de sus habitaciones durante años. Sin importar que fuera temporada alta o baja.


A tal punto llegaron esos convenios, que las empresas de Báez se comprometieron a pagar a Valle Mitre SA una cantidad prefijada de 935 habitaciones por mes en el hotel Alto Calafate, por ejemplo, con una tarifa en dólares más baja, pero que debieron abonarse sí o sí, aunque no usaran las habitaciones, según corroboró LA NACIÓN, al revisar la facturación durante meses junto a seis expertos antilavado y tributarios que prefirieron mantener sus nombres en reserva.

El dato cobra relevancia si se tiene en cuenta que esta semana fue suspendido el fiscal José María Campagnoli por investigar movimientos de dinero del zar de la obra pública patagónica.

pd: el resto del material que se publicó hoy en LA NACIÓN, acá.

sábado, 22 de junio de 2013

La ruta negra de Lázaro - todo vuelve

El fiscal José María Campagnoli lo hizo otra vez. Primero acumuló evidencias sobre cómo se habrían sacado 50 millones de euros negros de la Argentina a través de la financiera SGI. También reconstruyó cómo su dueño, Federico Elaskar, cedió sus acciones bajo amenazas del entorno del empresario ultrakirchnerista Lázaro Báez. Y, ahora, completó la tarea: detalló cómo ese grupo habría repatriado su equivalente en dólares, 65 millones, ya blanqueados, y los reinsertó en el circuito legal a través de una cuenta bancaria de su nave insignia, Austral Construcciones.

El presunto círculo del lavado se cerró del modo más polémico, según surge de la ruta del dinero ya lavado. Porque entre fines de 2012 y abril de este año retornó al país en forma de títulos de la deuda pública argentina y se depositó en una cuenta del Banco Nación, frente a la Plaza de Mayo y la Casa Rosada, ante la pasividad de su área antilavado y de la Unidad de Información Financiera (UIF).


Campagnoli expuso esos hallazgos en un escrito que presentó el miércoles en la causa que instruye la jueza María Gabriela Lanz por la presunta extorsión padecida por Elaskar para que entregara el control de la financiera, conocida en el mundillo financiero como “La Rosadita”, y que corre en paralelo a la investigación por presunto lavado de activos que instruye el juez federal Sebastián Casanello.

El fiscal solicitó, además, que se cite a prestar declaración indagatoria al hijo del empresario, Martín Báez, al igual que a dos miembros de la sociedad suiza que tomó el control de SGI, Helvetic Services Group, Verena Úrsula Fontana y Claudio Fontana. Los consideró protagonistas de toda la presunta operatoria de lavado desarrollada por lo que calificó como la “armada de valijeros y testaferros de Lázaro Báez y sus socios”.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.