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martes, 17 de marzo de 2015

"El Cani" y los bigotes del Tigre

"Yo no soy soldado de La Cámpora ni de nadie -frena el juez federal Rodolfo Canicoba Corral-. Desmiento terminantemente que yo sea el emisario del Gobierno para negociar una tregua con [los jueces federales de] Comodoro Py y además, soldado... como mínimo, soy general."

Célebre en el Poder Judicial por su lengua irónica y filosa como pocas, Canicoba Corral se ríe de su propia ocurrencia. Pero deja claro, también, que considera injusto que lo señalen como interlocutor entre los jueces y fiscales federales y la Casa Rosada. "Yo sólo soy un veterano que aconseja en tiempos agitados", dice.

Titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 6 desde que Carlos Menem firmó su decreto de designación el 16 de junio de 1993, Canicoba Corral lleva la cuenta de cuántos han pasado por la Rosada: "Ya he visto pasar a siete presidentes y voy a ver pasar la octava", remacha.


Pero esta vez el juez está molesto. Lo está desde el domingo pasado, cuando LA NACION reveló que el Gobierno negocia una tregua hasta diciembre con Comodoro Py y lo incluyó como protagonista de esos intentos de tender puentes. Y, más aún, por detallar que lo llamó al fiscal federal Gerardo Pollicita para avisarle que "los muchachos" estaban dispuestos a tirarle con un "carpetazo" si apelaba el desistimiento de la denuncia contra la Presidenta que firmó el juez Daniel Rafecas por el supuesto encubrimiento a Irán en el caso AMIA.

"Hablé con Pollicita, sí. Pero fue para darle un consejo, no para transmitirle una amenaza o un apriete", se ataja Canicoba Corral ante lo que considera una tergiversación de lo ocurrido.

-¿Qué le dijo al fiscal?

-Le dije: "Hacé lo que tengas que hacer y tené cuidado".

-¿Cuidado? ¿Por qué? ¿De qué o de quién debería cuidarse?

-No me venga con chicanas.

pd: el resto del reportaje publicado en LA NACIÓN, acá.

domingo, 15 de marzo de 2015

Canicoba Corral y los bigotes del tigre

"Yo no soy soldado de La Cámpora ni de nadie -frena el juez federal Rodolfo Canicoba Corral. Desmiento terminantemente que yo sea el emisario del Gobierno para negociar una tregua con [los jueces federales de] Comodoro Py y además, soldado como mínimo, soy general."

Célebre en el Poder Judicial por su lengua irónica y filosa como pocas, Canicoba Corral se ríe de su propia ocurrencia. Pero deja claro, también, que considera injusto que lo señalen como interlocutor entre los jueces y fiscales federales y la Casa Rosada. "Yo sólo soy un veterano que aconseja en tiempos agitados", dice.


Titular del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 6 desde que Carlos Menem firmó su decreto de designación el 16 de junio de 1993, Canicoba Corral lleva la cuenta de cuántos han pasado por la Rosada: "Ya he visto pasar a siete presidentes y voy a ver pasar la octava", remacha.

Pero esta vez el juez está molesto. Lo está desde el domingo pasado, cuando LA NACION reveló que el Gobierno negocia una tregua hasta diciembre con Comodoro Py y lo incluyó como protagonista de esos intentos de tender puentes. Y, más aún, por detallar que lo llamó al fiscal federal Gerardo Pollicita para avisarle que "los muchachos" estaban dispuestos a tirarle con un "carpetazo" si apelaba el desistimiento de la denuncia contra la Presidenta que firmó el juez Daniel Rafecas por el supuesto encubrimiento a Irán en el caso AMIA.

"Hablé con Pollicita, sí. Pero fue para darle un consejo, no para transmitirle una amenaza o un apriete", se ataja

pd: el resto del reportaje publicado hoy en LA NACIÓN, acá.

domingo, 8 de marzo de 2015

Rosada y Py, tregua en marcha

La Casa Rosada negocia con los jueces y fiscales de los tribunales federales de Comodoro Py. Su objetivo es sellar una tregua con todos los magistrados que sea posible y por un plazo determinado: el 10 de diciembre próximo, día en que expirará el mandato de la presidenta Cristina Kirchner.

El secretario Legal y Técnica de la Presidencia, Carlos Zannini, lidera la negociación, que en la práctica quedó en manos del secretario de Justicia, Julián Álvarez, y otros funcionarios y operadores. Entre ellos, el número dos de la ex SIDE, Juan Martín Mena, y un estrecho colaborador del ministro Julio De Vido, José María Olazagasti, a quien también señalan con funciones dentro del área de Inteligencia.


Desde Comodoro Py, dos jueces aparecen como interlocutores o "amigables componedores" con el kirchnerismo. El primero es Rodolfo Canicoba Corral; la otra, María Servini de Cubría, confirmaron a LA NACION siete jueces y fiscales. "A nadie le interesa una guerra, porque en toda guerra hay muertos de ambos lados", resumió una de las fuentes judiciales ubicadas en la primera línea de negociación. "No les sirve ni a ellos [por el Gobierno] ni a nosotros."

Los esfuerzos del Gobierno se centran, casi en exclusividad, en los expedientes que afectan a la Presidenta. Es decir, la denuncia por encubrimiento del fallecido fiscal Alberto Nisman y la pesquisa sobre la sociedad Hotesur, con Máximo Kirchner y Lázaro Báez como primeros actores (ver aparte). Pero el plan es acordar una tregua con el mayor número posible de jueces y fiscales de Comodoro Py, y aislar a los más díscolos. Entre otros, el fiscal general ante la Cámara Federal, Germán Moldes, uno de los referentes de la marcha del 18 de febrero.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Sostiene Sadous

El ex embajador (formal) de la Argentina ante Venezuela, Eduardo Sadous, ayer volvió a desfilar por Tribunales. Lo indagó el juez federal Rodolfo Canicoba Corral, en la causa por supuesto falso testimonio que se abrió tras la denuncia del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y del otro embajador, el comercial, del Gobierno argentino en Caracas, Claudio Uberti.

Ambos, De Vido y Uberti, acusaron a Sadous de inventar todo aquello del supuesto pago de sobornos para vender maquinaria agrícola a Venezuela. O dicho de otro modo, los acusados se convirtieron en acusadores y el testigo/denunciante de lo que desde hace años se conoce como la "embajada paralela" pasó a desfilar como imputado y, desde ayer indagado.

Ahora, Canicoba Corral tiene 10 días para determinar si procesa, sobresee o dicta la falta de mérito de Sadous [foto], aunque el plazo es bastante flexible. Más aún desde que ordenó el careo del ex embajador (formal, que no el comercial) con quienes él dijo que saben de las coimas pero lo negaron en Tribunales: su ex colaborador en Caracas (y hoy embajador ungido por el Gobierno ante Ecuador), Alberto Alvarez Tufillo, y el empresario ganadero Eduardo Cavanagh.

Ayer, Sadous ratificó todos sus dichos.

Pero como ocurre con quienes denuncian al poder (cualquier poder, en cualquier país del mundo) cada día está más solo. Mientras tanto, muchos funcionarios, diplomáticos y empresarios (incluso aquellos que en off the record confirmaron toda la operatoria ilegal), actúan como el avestruz.

sábado, 16 de julio de 2011

Sadous y la perversión del sistema

El ex embajador (formal) argentino en Venezuela, Eduardo Sadous, fue citado a prestar declaración indagatoria por el presunto delito de "falsa denuncia" en perjuicio de funcionarios públicos.

Síp, aunque parezca increíble, y como ocurrió también con Mario Pontaquarto en las “Coimas del Senado” y tantos otros en tantas otras causas en las que contaron la verdad, Sadous pasó de denunciante/testigo/acusador a sentarse en el banquillo de los acusados.

El juez federal Rodolfo Canicoba Corral fijó la indagatoria del Sadous para el 9 de agosto, para beneplácito de quien ahora lo acusa: el ex recaudador de la campaña presidencial K de 2003, ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) y ex embajador (real) en Venezuela, Claudio Uberti.

Claudio Uberti (segundo desde la izquierda), Alfredo Scoccimarro (vocero entonces de De Vido, luego de Néstor Kirchner), Julio de Vido, en una reunión con los Olazagasti

Sadous había denunciado la existencia de una "diplomacia paralela" entre la Argentina y Venezuela, protagonizada por Uberti y otros colaboradores del ministro Julio De Vido, para manejar negocios de exportación de maquinaria que se concretaban mediante el presunto pago de comisiones ilegales.

Pero como suele ocurrir, los mismos empresarios, diplomáticos y funcionarios argentinos y venezolanos que cuentan al periodismo lo que ocurrió con lujos de detalles, antes que confirmarlo en la Justicia son capaces de incendiarse al mejor estilo bonzo.

Así, lo que tantos saben que es cierto sobre la “embajada paralela” que investiga el juez federal Julián Ercolini no avanza, pero quienes saben callan o hasta mienten hasta dar vergüenza ajena en el otro juzgado, el de Canicoba Corral.

Y esto lleva a una situación ridícula: lo que todos niegan ante la Justicia continúa en marcha. Si no, basta con recordar los cables diplomáticos secretos de Eduardo Sigal sobre las gestiones “paralelas” (otra vez la maldita palabra) que envió al entonces flamante canciller Héctor Timerman.

En esos cables, Sigal señaló por su nombre y apellido al sucesor de Uberti en las gestiones bilaterales. Porque caído el “señor de los peajes” (tal su apodo) tras el estallido del escándalo de la valija junto a Guido Alejandro Antonini Wilson, quien tomó las riendas “paralelas” fue el secretario privado de De Vido, José María “el Vasco” Olazagasti. El mismo que, vale recordar una vez más, es señalado como quien destrabó el ingreso de Antonini Wilson a la Casa Rosada.

Una perversión más del sistema.

miércoles, 5 de enero de 2011

El silencio es salud

El ex consejero en jefe de la sección económica y comercial argentino en la embajada ante Venezuela, Alberto Álvarez Tufillo, negó ante la Justicia que hubieran existido (o, lo que no es lo mismo, que el hubiera escuchado sobre) pedidos de pagos irregulares a empresarios para favorecer el intercambio comercial entre ambos países.

Álvarez Tufillo (foto) desmintió así las afirmaciones de su otrora jefe en Caracas, el ex embajador Eduardo Sadous, cuyas denuncias sobre supuestos retornos dispararon una investigación penal a cargo del juez federal Julián Ercolini.

El ex consero declaró en otro expediente, directamente relacionado con la causa de Ercolini. Fue en la denuncia que el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y su ex colaborador (y protagonista del vuelo de Antonini) Claudio Uberti, le entablaron a Sadous por "calumnias e injurias".

Álvarez Tufillo, quien declaró ante el juez federal Rodolfo Canicoba Corral el mes pasado -pero sólo trascendió ayer-, era el tercero en jerarquía en la embajada en Venezuela para la época en que, según Sadous, se habrían registrado pagos y comisiones ilegales.

Su otrora colaborador siempre lo negó ante la prensa y en cada oportunidad en que se lo preguntaron en el Congreso y en la Justicia. Y tras varios años “congelado” en su cargo (y en Buenos Aires) como consejero, el 19 de octubre último fue propuesto por la Junta de Calificaciones de la Cancillería para ascender a ministro.

pd: más datos, acá y acá.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Uberti pasó al ataque

Claudio Uberti quiere dar vuelta la tortilla.

O como dice el refrán, no hay mejor defensa que pasar al ataque.

Ergo, de denunciado pasó a querellante, junto al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.

Y el ex embajador Eduardo Sadous pasó de relatar lo que vivió en sus tiempos como en Venezuela a imputado por “falso testimonio”.

Esa es la consecuencia, por lo visto, de contar lo que se sabe en vez de meter la cabeza bajo tierra, como el avestruz.

Como ocurrió antes con Lourdes di Natale (causa Armas, entre otras) y Mario Pontaquarto (coimas en el Senado), la premisa es demoler a quien abre la boca. No sólo como represalia contra el "bocón", sino como mensaje para el resto sobre cuáles son las consecuencias si deciden seguir ese mismo camino.

Sadous, vale recordar, denunció mediante un cable diplomático secreto –y luego ante la Justicia y el Congreso- la "corrupción" -término textual del cable- en la relación comercial bilateral. En cuestión de semanas, fue apartado de su cargo, lo repatriaron, lo metieron en una oficina durante 5 años en Buenos Aires y ahora esperan su retiro.

El juez federal que instruye el expediente, Rodolfo Canicoba Corral, citó a declarar como testigo al empresario agropecuario Eduardo Cavanagh, para el jueves de la semana próxima.

Canicoba Corral también citó para el 14 de diciembre al ex colaborador de Sadous en la embajada en Caracas, Alberto Alvarez Tufillo.