Trabajo
como periodista profesional en la Argentina desde 1999.
Publiqué investigaciones
sobre los gobiernos de Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde (como
gobernador y como presidente interino), Carlos Ruckauf, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de
Kirchner.
Funcionarios
de cada uno de esos gobiernos expresaron su malestar, de algún modo u otro, a
los directores y secretarios de los diarios y radios para los que he trabajado
o trabajo.
Situaciones
similares he afrontado, también, cuando revelé datos incómodos de empresarios,
banqueros, financistas, cueveros y otros personajes del poder económico.
Pero hasta,
nadie, nunca, hasta ahora, me había tildado de “destituyente”, aunque siempre,
claro, hay una primera vez. Y fue el vicepresidente Amado Boudou.
Me gusta lo
que hago, sostengo lo que publico y asumo las consecuencias de cada artículo
que firmo. Y procuro, también, no confundir mi visión política con mi trabajo.
Como dijo un sabio contemporáneo, “una cosa es una cosa y otra cosa es otra
cosa”.
Podría agregar
algunas consideraciones más, como plantear la pregunta de quién le ayuda más a
un Gobierno, el que lo aplaude siempre y en toda circunstancia o quien indica,
de tanto en tanto, que el Rey está desnudo. Pero sería abrir la puerta para
disquisiciones que no vienen a cuento (o quizá sí, pero me aprieta el cierre).
Y, además,
como dijo otro sabio contemporáneo, “eso es todo lo que tengo que decir al
respecto”.
Vuelta al oficio,
pues.