"Panamá Papers": Magnetto, Amalita, Pérez Companc, Eurnekián, Pagani, Coto, Bulgheroni, Madanes, Roemmers, Garbarino, Belocopitt, Mastellone, Tabanelli, De Narváez, Garfunkel... Al menos 15 grandes empresarios argentinos figuran con sociedades offshore a su nombre, o vinculados de manera directa en los documentos que integran la investigación "Panamá Papers".
Estos grandes empresarios locales controlan, en total, más de 40 compañías en paraísos fiscales. La mayoría se crearon en Islas Vírgenes Británicas o Panamá, Bahamas o las Seychelles durante los últimos cinco años, en coincidencia con la imposición del "cepo cambiario" en la Argentina.
Así surge de los documentos del estudio panameño Mossack Fonseca, que detectó y analizó LA NACION en el marco de la investigación impulsada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y el diario alemán Süddeutsche Zeitung.
El resto de la nota (que, anticipo, es MUY larga -tiene unas 315 líneas, lo que equivale a más de dos veces la extensión de un texto habitual), puede leerse acá.
Pero, ya que "Panamá Papers" me llevó a contar algunos detalles de la "cocina periodística", aprovecho y anticipo algunas preguntas esperables:
- ¿Por qué recién ahora publicamos esta nota? Porque tuvimos que analizar cada caso, descartar los "falsos positivos" (por ejemplo, homónimos de otros países, que los hay), llamar a cada uno, esperar sus respuestas (y en ciertos casos que mostraran sus declaraciones juradas), etc.
- ¿Por qué no la publicamos anteayer, domingo? Porque, entre otros factores, la desaparición de Jorge Chueco, abogado de Lázaro Báez e imputado en la "ruta del dinero K" alteró todos los planes y nos llevó a adelantar la nota sobre él (el link, acá).
- ¿Por qué la publicamos hoy, pero no fue a la tapa de la edición impresa? Porque. entre otros factores, el procesamiento a última hora de Báez y la citación a indagatoria de Echegaray también trastocó todos los planes (y forzó el levantamiento de varias (4) notas para que esto pudiera entrar; entre otros textos, el que informaba sobre la denuncia de la Procelac contra Grindetti por "Panamá Papers").
- ¿Por qué lo publicaron hoy en vez de esperar al domingo próximo? Porque todos los periodistas que integramos el proyecto "Panamá Papers" debemos compartir la información en una página encriptada. Ergo, mucha de la información que integra esta nota ya estaba disponible para los restantes 400 periodistas alrededor del planeta. Y si algo de esta información salía en otro punto del planeta antes que en nuestro diario, ¿no nos hubieran acusado de intentar encubrir, por ejemplo, a Magnetto o a algún otro empresario?
- ¿La publicación de esta nota implica un malhacer de alguno de los empresarios identificados? No necesariamente (y, a título personal, me parece que no en la mayoría de los casos), pero eso dependerá de un análisis caso por caso que deberá iniciar la AFIP y, llegado el caso, también la Procelac y la Justicia.
- ¿Por qué planteo que "no necesariamente"? Porque me parece que como pauta general, quien pretende evadir o hacer otra trapisonda, no se presenta en Mossack Fonseca con su nombre y apellido a armar una sociedad offshore. Por el contrario, se oculta detrás de un apoderado y crea una firma con acciones al portador. De hecho, ÉSE es el gran desafío de los "Panamá Papers": las sociedades controladas por otras sociedades, controladas por otras sociedades, en las que aparece sólo el nombre de una apoderada de nacionalidad centroamericana (que aparece en otras 100 sociedades idénticas) y que abren una cuenta bancaria en algún paraíso fiscal. ¿Quién o quiénes están detrás de esas sociedades? That is the REAL question.
Si surge alguna otra pregunta, ampliaré este post.
Saludos,
Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
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martes, 19 de abril de 2016
"Panamá Papers": la "cocina" de una nota
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lunes, 27 de abril de 2015
Web TV, ¡allá vamos!
Bueno, llegó el día.
A partir de hoy en @lanacioncom comenzamos con #ConversacionesLN, nuestro ciclo de entrevistas por #WebTV
A partir de hoy en @lanacioncom comenzamos con #ConversacionesLN, nuestro ciclo de entrevistas por #WebTV
martes, 31 de marzo de 2015
Máximo, las cuentas y la grieta periodística
Durante los últimos días salieron a la luz datos sobre supuestas cuentas secretas de Máximo Kirchner, el primogénito del matrimonio presidencial. Por Twitter (ver acá) sugerí cautela anoche y ahora hasta Víctor Hugo Morales me cita para defenestrar que existan esas cuentas.
Vamos de nuevo a ver si se entiende:
1. Respeto a Daniel Santoro del diario Clarín como a pocos colegas;
2. Sólo digo que información sobre esas supuestas cuentas circula desde 2011, que desde entonces la tenemos en el diario y que los papeles disponibles muestran inconsistencias;
3. Planteo que hay que moverse con cautela;
4. ¿Pueden existir esas cuentas? Sí, pero la data que circula contiene errores; y
5. Agradezco a Víctor Hugo (al que de verdad le deseo lo mejor) que me cite al aire en su programa como supuesto auditor de calidad de información sobre esas supuestas cuentas. Espero que haga lo mismo al abordar mi trabajo sobre Hotesur, Ciccone, Lázaro Báez, Cristóbal López, Ricardo Jaime, Embajada Paralela, Muertos durante la inundación de La Plata y varias investigaciones más que publiqué durante los últimos años.
Porque si ahora me van a insultar de un lado de la grieta porque me "vendí" al kirchnerismo y que no entiendo nada, y van a responder del otro lado de esa grieta con que soy un cipayo de Héctor Magnetto y un gorilón de doble apellido, la verdad es más simple: me importa un bledo. Seguiré con mi trabajo de periodista como en los tiempos de Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner, como ahora con Cristina Fernández y como será, si Dios quiere y me lo permite, con quien venga después.
¿Se entendió ahora mi posición?
salutes,
sábado, 17 de enero de 2015
¡Adiós, maestro Scherer!
Eclipsada por los ataques terroristas de Francia, pasó casi sin ruido la muerte de un gigante del periodismo: Julio Scherer García. La crónica diría que murió a los 88 años, que dedicó 70 de ellos a la prensa, que escribió 22 libros, que lideró el diario Excelsior y fundó la revista Proceso, dos medios que marcaron un antes y un después en su país, y que ganó múltiples premios. Ah, y que fue el más grande periodista de México desde la segunda mitad del siglo XX. Pero semejante repaso resulta insuficiente para exponer su talla como pesadilla de los poderosos.
Scherer hizo sus primeros palotes periodísticos a los 17 años, cuando entró como pinche en Excelsior. Aprendió, escaló y a los 42 se calzó el traje de director, que sólo abandonó ocho años después, cuando lo destituyó un grupo de cooperativistas del propio diario. No fue algo espontáneo: la rebelión la había organizado desde las sombras el presidente Luis Echeverría, en plena "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó luego Mario Vargas Llosa.
Resultó un verdadero golpe, puertas adentro del diario, que marcó para siempre la vida periodística de México. Su inseparable compañero por distintas rotativas, Vicente Leñero, contó aquellas tristes horas del 8 de julio de 1976 en su libro Los periodistas: "Se les ofrecía como premio (a los cooperativistas) el poder; se les exigía un precio: la traición. Para los ambiciosos, para los resentidos, para los mediocres, no era un precio excesivo; la operación no era un cohecho más, otro embute [?] que valía aceptar clausurando el último temblor de la conciencia".
Expulsado como un perro, se fue Scherer de Excelsior, al que había llevado de ser un diario complaciente más de México a uno de los mejores del hemisferio en menos de una década. Pero su salida del Excelsior no fue su final. Por el contrario, fue otra oportunidad de demostrar su talento: apenas cinco meses después lanzó la revista Proceso, que lideró durante 20 años y que aún sigue en pie.
¿Su fórmula mágica? Equiparar al periodismo con la medicina. "El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es. En nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta", repetía Scherer.
Semejante premisa, claro está, es difícil de plasmar en los hechos. Porque pocos, y menos aún los poderosos, quieren que se sepa la verdad, esa que está más allá de los relatos oficiales, las gacetillas de prensa y las fotografías de cartón para portadas.
pd: el resto de la columna publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
Scherer hizo sus primeros palotes periodísticos a los 17 años, cuando entró como pinche en Excelsior. Aprendió, escaló y a los 42 se calzó el traje de director, que sólo abandonó ocho años después, cuando lo destituyó un grupo de cooperativistas del propio diario. No fue algo espontáneo: la rebelión la había organizado desde las sombras el presidente Luis Echeverría, en plena "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó luego Mario Vargas Llosa.
Resultó un verdadero golpe, puertas adentro del diario, que marcó para siempre la vida periodística de México. Su inseparable compañero por distintas rotativas, Vicente Leñero, contó aquellas tristes horas del 8 de julio de 1976 en su libro Los periodistas: "Se les ofrecía como premio (a los cooperativistas) el poder; se les exigía un precio: la traición. Para los ambiciosos, para los resentidos, para los mediocres, no era un precio excesivo; la operación no era un cohecho más, otro embute [?] que valía aceptar clausurando el último temblor de la conciencia".
Expulsado como un perro, se fue Scherer de Excelsior, al que había llevado de ser un diario complaciente más de México a uno de los mejores del hemisferio en menos de una década. Pero su salida del Excelsior no fue su final. Por el contrario, fue otra oportunidad de demostrar su talento: apenas cinco meses después lanzó la revista Proceso, que lideró durante 20 años y que aún sigue en pie.
¿Su fórmula mágica? Equiparar al periodismo con la medicina. "El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es. En nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta", repetía Scherer.
Semejante premisa, claro está, es difícil de plasmar en los hechos. Porque pocos, y menos aún los poderosos, quieren que se sepa la verdad, esa que está más allá de los relatos oficiales, las gacetillas de prensa y las fotografías de cartón para portadas.
pd: el resto de la columna publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
lunes, 25 de agosto de 2014
FOPEA - Futuro del Periodismo
HOY.- Conferencia sobre Futuro del Periodismo.
¿Quiénes? Jim Rowe (ex editor dominical del Washington Post) y Hugo Alconada Mon (prosecretario de Redacción, LA NACIÓN).
¿Dónde? Cerrito 1250, Buenos Aires.
¿Precisiones? A las 19, entrada libre y gratuita.
Organiza: Foro de Periodismo Argentino (Fopea).
pd: ¿qué se abordará durante la conferencia? Esto.
¿Quiénes? Jim Rowe (ex editor dominical del Washington Post) y Hugo Alconada Mon (prosecretario de Redacción, LA NACIÓN).
¿Dónde? Cerrito 1250, Buenos Aires.
¿Precisiones? A las 19, entrada libre y gratuita.
Organiza: Foro de Periodismo Argentino (Fopea).
pd: ¿qué se abordará durante la conferencia? Esto.
domingo, 17 de agosto de 2014
Memo urgente a los periodistas
De lunes a viernes, el telefonito manda. Quienes aún leen diarios, lo hacen en sus teléfonos móviles. No en papel, ni tampoco en sus laptops o en la computadora de la oficina. Eso quedó atrás. Ahora las noticias y, aún más, los columnistas preferidos, se leen mientras se viaja desde o hacia el trabajo en trenes, subtes, micros o como fuere. Pero los fines de semana todo cambia. Porque entonces el sueño dorado de todos es mantenerse lo más alejado posible de sus telefonitos (a los que asocian con "trabajo" o, lo que es lo mismo, "estrés") y recrear una escena ideal: el sol de la mañana entrando por la ventana, junto a una taza enorme de café y el diario abierto de par en par. ¿El mensaje implícito? Tengo todo el tiempo del mundo para leer y disfrutar.
Esta visión lunes-a-viernes vs. fines-de-semana no es caprichosa. Surge de un relevamiento que completó The New York Times entre sus lectores y usó luego para actuar en consecuencia. Potenció su paquete de mayor éxito, que incluye la suscripción con la clave para leer online de lunes a viernes y recibir el diario papel los sábados y domingos. A 5,95 dólares por semana.
Bienvenidos, pues, a un intento más de los diarios de Estados Unidos (y, por extensión, del resto del mundo) de adaptarse a las nuevas necesidades de sus lectores. Porque hoy es válido creer que una nueva tipografía o un retoque de colores impulsarán las ventas de los diarios de papel, pero en rigor es como diseñar mejores amortiguadores para carretas en la era de las autopistas.
pd: el resto del análisis publicado hoy en el suplemento Enfoques de LA NACIÓN, acá.
lunes, 19 de mayo de 2014
Gracias por el sueño
Durante las últimas siete semanas, viví algo MUY cercano a un sueño. Imaginate que alguien te diga: "¿A quién querés conocer? ¿Con quién te gustaría trabajar? ¿Dónde querrías aprender?". Y que te paguen ese sueño. De eso se trata la beca Eisenhower.
Entrada al Willamette Week, un semanario gratuito de Portland, Oregon, ganador del Premio Pulitzer a la mejor investigación periodìstica del año. Chiquito, pero rendidor.
Viajé a Washington, Nueva York, Boston, Chicago, San Francisco y Dallas, entre otras ciudades. Me reuní con gigantes en el New York Times, Washington Post, ProPublica o Wall Street Journal, entre otros, almorcé con Seymour Hersh, pasé por universidades como Harvard, Columbia y Northwestern, y conocí gente increíble.
Universidad de Berkeley, California. Logan Symposium. Uno de los mejores congresos de periodismo de investigación de EEUU, al que sólo se asiste por invitación.
Ya expuse atisbos de la gira en Facebook (ver, acá) y en este blog. Ya expondré más en un texto que preparo para el suplemento Enfoques del diario La Nación. Y ya aplicaré distintas herramientas aprendidas en próximos artículos.
Texas. Fachada del edificio donde funciona el Dallas Morning News.
Mientras tanto, Gracias a tod@s en Eisenhower Fellowships por esta experiencia maravillosa, y por el Douglas Dillon Award (un reconocimiento que lleva ese nombre en recuerdo de un ex secretario del Tesoro de los presidentes Kennedy y Johnson).
¡GRACIAS!
jueves, 15 de mayo de 2014
De diarios & dinosaurios
En pleno corazón de Nueva York se erige uno de sus parques más bonitos. No hablo del Central Park, sino del Bryant Park (ver acá). Pequeñito, pero rendidor, sus poco más de 3 hectáreas aportan un respiro en plena vorágine.
Y ese respiro se convierte en oasis con solo subir la escalinata de mármol que desemboca en la Biblioteca Pública de la ciudad. Una joyita. Con una curiosidad: porque su primer director fue un cabezota dura, la sala de lectura principal se construyó en su tercer y último piso, al que se ingresa a través de un hall y galería.
Allí, en la galería, cuatro grandes murales dominan la escena. Los cuatro, centrados en momentos clave de la historia universal asociados a la lectura y a un objeto impreso, como las Tablas de Moisés, los Manuscritos Medievales y la Imprenta de Gutenberg.
El cuarto mural es el que me interesa. Se centra en el linotipo. En mangas de camisa aparece su inventor, Ottmar Mergenthaler. Con un diario en sus manos, su financista y primer beneficiario, Whitelaw Reid, dueño del diario New York Tribune.
¿Es hora, acaso, de encargar un nuevo mural? ¿Los diarios ingresan a la historia, como tantos predicen? ¿O se readaptarán como antes lo lograron con el arribo de la radio, el cine o la tele?
Es una pregunta de respuesta incierta, aún. Pero como los dinosaurios en su tiempo, aquellos que sean flexibles e innovadores, rápidos y voraces, astutos y resistentes, pueden (quizá) lograrlo. El resto seguirá el destino del Tribune. El diario ominó la escena estadounidense a mediados del siglo XIX, para desaparecer de muerte natural en dos fases, entre 1924 y 1966. Hoy sólo puede leerse en los archivos, bibliotecas y... museos.
Y ese respiro se convierte en oasis con solo subir la escalinata de mármol que desemboca en la Biblioteca Pública de la ciudad. Una joyita. Con una curiosidad: porque su primer director fue un cabezota dura, la sala de lectura principal se construyó en su tercer y último piso, al que se ingresa a través de un hall y galería.
Allí, en la galería, cuatro grandes murales dominan la escena. Los cuatro, centrados en momentos clave de la historia universal asociados a la lectura y a un objeto impreso, como las Tablas de Moisés, los Manuscritos Medievales y la Imprenta de Gutenberg.
El cuarto mural es el que me interesa. Se centra en el linotipo. En mangas de camisa aparece su inventor, Ottmar Mergenthaler. Con un diario en sus manos, su financista y primer beneficiario, Whitelaw Reid, dueño del diario New York Tribune.
¿Es hora, acaso, de encargar un nuevo mural? ¿Los diarios ingresan a la historia, como tantos predicen? ¿O se readaptarán como antes lo lograron con el arribo de la radio, el cine o la tele?
Es una pregunta de respuesta incierta, aún. Pero como los dinosaurios en su tiempo, aquellos que sean flexibles e innovadores, rápidos y voraces, astutos y resistentes, pueden (quizá) lograrlo. El resto seguirá el destino del Tribune. El diario ominó la escena estadounidense a mediados del siglo XIX, para desaparecer de muerte natural en dos fases, entre 1924 y 1966. Hoy sólo puede leerse en los archivos, bibliotecas y... museos.
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martes, 13 de mayo de 2014
La prensa y el otro lado de Joe (Pulitzer)
Polémico, amarillista, referente incluso del "infotainment" de su era (segunda mitad del siglo XIX), Joseph "Joe" Pulitzer también pasó a la historia por:
a. Los premios que llevan su nombre para periodistas gringos;
b. Financiar la Escuela de Graduados de Periodismo de la Columbia University, en Nueva York.
Allí, en el hall central de la Escuela en Manhattan, permanece su busto y una placa:
Traducción (adaptada a los términos argentos):
"Nuestra república y su prensa se levantarán o derrumbarán juntos. Una prensa capaz, desinteresada, enfocada en lo público, con una inteligencia entrenada para saber qué es lo correcto y con el coraje para hacerlo, puede preservar la virtud pública sin la cual un gobierno popular es una fachada y una burla. Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá con el tiempo un pueblo acorde a sí misma. El poder de amoldar el futuro de la república estará en las manos de los periodistas de las futuras generaciones".
Dudo del verdadero alcance y poder de la prensa contemporánea. Pero la obligación moral, en cualquier caso, perdura.
a. Los premios que llevan su nombre para periodistas gringos;
b. Financiar la Escuela de Graduados de Periodismo de la Columbia University, en Nueva York.
Allí, en el hall central de la Escuela en Manhattan, permanece su busto y una placa:
Traducción (adaptada a los términos argentos):
"Nuestra república y su prensa se levantarán o derrumbarán juntos. Una prensa capaz, desinteresada, enfocada en lo público, con una inteligencia entrenada para saber qué es lo correcto y con el coraje para hacerlo, puede preservar la virtud pública sin la cual un gobierno popular es una fachada y una burla. Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá con el tiempo un pueblo acorde a sí misma. El poder de amoldar el futuro de la república estará en las manos de los periodistas de las futuras generaciones".
Dudo del verdadero alcance y poder de la prensa contemporánea. Pero la obligación moral, en cualquier caso, perdura.
viernes, 9 de mayo de 2014
Post - los principios de un diario
The Washington Post es la niña del momento. Todos la miran. Quieren ver cómo bailará bajo la batuta de Mr. Amazon, Jeff Bezos. Hay quienes se muestran esperanzados; otros recelosos. Y mientras tanto, la redacción continúa con su trabajo, informan y ganan premios.
Cada mañana, cientos de redactores, editores y fotógrafos, entre otros, ingresan al diario, a un puñado de cuadras de la Casa Blanca, y pasan junto a este cartel:
Traducción (no literal, sino adaptada a los vocablos criollos):
"PRINCIPIOS DE CONDUCTA DE UN DIARIO:
El texto lo redactó y firmó Eugene Meyer, en 1935, dos años después de comprar el Post. Financista acaudalado, Meyer también lideró la Reserva Federal y asumió como primer presidente del Banco Mundial. Para entonces, el diario era ya una máquina de generar dinero. Pero tras más de una década de pérdidas multimillonarias que Meyer bancó de su bolsillo.
pd: disculpas por la mala calidad de la imagen, pero la tomé de arrebato, mientras salíamos a almorzar con el editor jefe del equipo de investigaciones del Post, Jeff Leen (la sombra que se refleja en el cartel con el brazo derecho en alto es la de Jeff). Bajo su mando, el diario acumuló OCHO (8) premios Pulitzer. Lo que se dice un nene de pecho.
Cada mañana, cientos de redactores, editores y fotógrafos, entre otros, ingresan al diario, a un puñado de cuadras de la Casa Blanca, y pasan junto a este cartel:
Traducción (no literal, sino adaptada a los vocablos criollos):
"PRINCIPIOS DE CONDUCTA DE UN DIARIO:
1. La primera misión de un diario es contar la verdad tan fidedignamente como esta pueda comprobarse;
2. El diario deberá contar TODA la verdad como pueda conocerla, abordando los asuntos relevantes de Estados Unidos y el mundo;
3. Como diseminador de noticias, el diario deberá observar la decencia que es obligatoria para un caballero privado;
4. Lo que se publique deberá ser ajustado para los jóvenes así como para los mayores;
5. La obligación del diario es hacia sus lectores y al público en general, y no a los intereses privados de su dueño;
6. En la búsqueda de la verdad, el diario deberá estar preparado para hacer sacrificios de su fortuna material, si eso es necesario para el bien público;
7. El diario no deberá ser el aliado de ningún interés especial, pero deberá ser justo, libre e íntegro en su visión de los asuntos públicos y las figuras públicas".
El texto lo redactó y firmó Eugene Meyer, en 1935, dos años después de comprar el Post. Financista acaudalado, Meyer también lideró la Reserva Federal y asumió como primer presidente del Banco Mundial. Para entonces, el diario era ya una máquina de generar dinero. Pero tras más de una década de pérdidas multimillonarias que Meyer bancó de su bolsillo.
pd: disculpas por la mala calidad de la imagen, pero la tomé de arrebato, mientras salíamos a almorzar con el editor jefe del equipo de investigaciones del Post, Jeff Leen (la sombra que se refleja en el cartel con el brazo derecho en alto es la de Jeff). Bajo su mando, el diario acumuló OCHO (8) premios Pulitzer. Lo que se dice un nene de pecho.
lunes, 5 de mayo de 2014
Dallas - responder a la Verdad
Durante muchas décadas, el Dallas Morning News fue uno de los diarios regionales más respetados, en la misma categoría que el Boston Globe, o el Oregonian, el Miami Herald o el Chicago Tribune, entre otros. Pero al igual que ellos, padeció los mismos males: circulación y publicidad decreciente, migración masiva a la edición online, recorte de personal, crisis interna...
Desde hace unos años, sin embargo, el Dallas salió al ruedo de otro modo. Apostó por una gran periodista de investigación, Maud Beelman, como nueva jefa de su equipo de investigaciones, reacomodó toda su redacción, clarificó sus prioridades (¿eje? el valor añadido, lo que te pueda tornar diferente e indispensable) y, además, lanzó una agresiva campaña de marketing.
Este es apenas uno de los afiches que difundieron (similares salieron por TV y radio):
Traducción (no literal, sino aplicada a los términos de la prensa argentina):
¿Resultado? Todavía es demasiado pronto para arribar a conclusiones definitivas. Pero los indicios son alentadores. A diferencia de otros diarios regionales, el Dallas Morning News puede lograrlo.
Desde hace unos años, sin embargo, el Dallas salió al ruedo de otro modo. Apostó por una gran periodista de investigación, Maud Beelman, como nueva jefa de su equipo de investigaciones, reacomodó toda su redacción, clarificó sus prioridades (¿eje? el valor añadido, lo que te pueda tornar diferente e indispensable) y, además, lanzó una agresiva campaña de marketing.
Este es apenas uno de los afiches que difundieron (similares salieron por TV y radio):
Traducción (no literal, sino aplicada a los términos de la prensa argentina):
"Saluden a los miserables manchados de tinta
los reporteros, esos artesanos incansables
que rasgan la VERDAD
enterada debajo de una declaración
que transpiran no por los focos, sino los cierres de edición
que dedican sus vidas a la
TAREA SIN FIN DE BUSCAR y
BUSCAR y BUSCAR
no sólo fuentes, pero entender.
No sólo QUIÉN y QUÉ
sino POR QUÉ.
Con muñeca para los hechos crudos
y garabatos veloces de AGUDEZA.
Ellos trabajan para las NOTICIAS
pero responden a la VERDAD".
¿Resultado? Todavía es demasiado pronto para arribar a conclusiones definitivas. Pero los indicios son alentadores. A diferencia de otros diarios regionales, el Dallas Morning News puede lograrlo.
martes, 29 de abril de 2014
Downie - el gigante que escucha y tira
PHOENIX, Texas.-
ANTES.
Facultad de Periodismo de la Arizona State University. Lleva el nombre de un gigante, Walter Cronkite.
ANTES.
Facultad de Periodismo de la Arizona State University. Lleva el nombre de un gigante, Walter Cronkite.
Vine a entrevistar a otro gigante que aquí enseña, tras liderar el Washington Post por 17 años. Durante ese período, el diario ganó 25 premios Pulitzer (síp, 25). Un monstruo.
Y, la verdad sea dicha, estoy nervioso como novato en su primera cobertura. Porque estoy por conocer a uno de los tipos por los cuales me metí en este maravilloso oficio.
Un oficio que te regala el lujo de, precisamente, conocer a tus ídolos.
Nervioso estoy. Pero también muy, muy feliz.
Ya contaré qué ocurre.
DESPUÉS.
Es, en efecto, un verdadero monstruo.
Amable y cordial, pero expeditivo a la vez, no anduvo con vueltas. Ya había Googleado lo necesario antes de iniciar nuestra reunión; luego, preguntó para ajustar su mirada; y luego, pum - pum - pum, tiró con precisión extraordinaria.
Estas son apenas algunas máximas (ya contaré más).
- Construye tu propia marca periodística personal
- Conviértete en experto en algo
- Experimenta
- Traza alianzas
- El impacto ahora es digital
- Sal a buscar historias
- Busca patrones detrás de las historias
- Busca patrones detrás de las historias
Y
- No pierdas el tiempo en estupideces. (O dicho de otro modo, esquiva todas las reuniones que te sean necesarias).
pd: el resto llegará en una nota que se publicará en LA NACIÓN en unas semanas.
pd: el resto llegará en una nota que se publicará en LA NACIÓN en unas semanas.
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domingo, 9 de febrero de 2014
Dada, buen periodismo
Almuerzo con alguien que no debería existir. Eso dicen los pandilleros de la temible Mara Salvatrucha. Pero Carlos Dada, uno de los referentes del mejor periodismo, hoy, en América latina, come sus frijoles como si tal cosa. Y eso que la noche previa ganó el premio a la mejor investigación periodística en el hemisferio que entregaron Transparencia Internacional y el Instituto Prensa y Sociedad (IPyS). "No, amigo, eso de recibir un premio y al otro día dar una charla, eso sí que es inhumano", bromea Carlos, con su rostro marcado por las secuelas de los festejos hasta la madrugada.
Eso -buen periodismo, sazonado con amenazas, risas y frijoles-es Dada.
Carlos nació en Bélgica, en 1970, hijo de dos salvadoreños que emigraron a Europa y de allí a México, donde el hombre que embucha frijoles creció y comenzó a trabajar, para un buen día de 1997 asentarse en El Salvador. Allí es donde fundó El Faro, el portal noticioso por Internet más antiguo (y aún vivo) de América latina.
Eso -buen periodismo, sazonado con amenazas, risas y frijoles-es Dada.
Carlos nació en Bélgica, en 1970, hijo de dos salvadoreños que emigraron a Europa y de allí a México, donde el hombre que embucha frijoles creció y comenzó a trabajar, para un buen día de 1997 asentarse en El Salvador. Allí es donde fundó El Faro, el portal noticioso por Internet más antiguo (y aún vivo) de América latina.
"Lo que me preocupa -vuelve Carlos al comunicado de la Salvatrucha- es que fue como abrir la temporada de caza." Y se explica: "Nosotros tenemos muchos enemigos: porque cubrimos crímenes de guerra sobre los que nadie hablaba, porque cubrimos narcotráfico, corrupción. Entonces cuando alguien te lanza una amenaza que no es real, otro puede aprovechar la oportunidad".
Suena simple, pero puede resultar letal para Dada y su equipo.
El problema suele ser que los señalados por un artículo periodístico no concentran su fastidio en el periodista o el medio que difundieron la noticia, sino en sus posibles fuentes. Algo que Carlos afrontó repetidas veces. "Como cuando publicamos un informe sobre narcotráfico basados en una serie de informes policiales -rememora-. Entonces echaron como a 20 personas de la policía diciéndoles se van de aquí y vayan a pedirle trabajo a Carlos Dada . Imagínate."
pd: el resto de la entrevista publicada hoy en La Revista de LA NACIÓN, acá.
jueves, 25 de julio de 2013
Dímelo tu, Arias
Días atrás me invitaron a "Dimelo tú", el programa de Mariana Arias. Hablamos del "caso Ciccone", del periodismo de investigación, de las fuentes periodísticas, de cómo y cuándo surgió mi amor por este oficio, y algunas cosillas más.
pd: a todo el equipo de Grupo Maga y, en particular, a Mariana Arias, ¡gracias!
viernes, 28 de junio de 2013
Lázaro y sus 7 mágníficos
Estalla un escándalo. El protagonista se sabe, pues, en el ojo de la tormenta. Y ni qué hablar si además aparece por televisión. Sabe que está para el cachetazo.
La mano se complica más para el protagonista si, por las sospechas que lo rodean, llueven las denuncias penales. Una, dos, seis, diez.
Pregunta, que por obvia, no hay que soslayar: ¿cuánto tiempo puede demorar ese protagonista en comenzar a limpiar lo que deba limpiar? Sea su casa, sus oficinas, sus bóvedas, sus cajas de seguridad. ¿Cuánto tiempo le tomará concluir que debe eliminar discos rígidos, quemar papeles, esconder documentos, transferir fondos a otras cuentas, sacar lo que fuera del país? ¿Una hora, un día, una semana?
A esto hay que sumar que cuanto más pesado el protagonista, más grande es su entorno que lo rodea, lo asesora, lo mima, lo protege y, llegado el caso, lo encubre. Y que sabe que, si ese protagonista tiene algo que ocultar, es muy probable que podría terminar incriminado en algo si ese protagonista se duerme y no destruye, esconde, limpia lo que haya que destruir, esconder, limpiar.
Ahora bien, mientras que el protagonista y su entorno se convierten en "Los-Siete-Magníficos-de-la-Limpieza", esa Justicia que recibe las denuncias se toma tooooodooooo el tieeeeeempooooo necesario para adoptar las primeras medidas de prueba que, por supuesto, son obvias. Como, por ejemplo, ordenar múltiples allanamientos simultáneos. Que, claro, deberían ordenarse cuanto antes para evitar, en efecto, que el protagonista y su entorno lo borren todo.
Todo esto viene a cuento, claro, de lo que hoy trascendió. ¿Qué es? Que el empresario patagónico sospechado de lavado de activos, Lázaro Báez, revisó y limpió sus 14 cajas de seguridad que tenía en el Banco de Santa Cruz antes de que llegara, SEIS DÍAS DESPUÉS, la Justicia. Lo que, por supuesto, va en línea con la limpieza de la financiera SGI por su contador, Pérez Gadín.
Porque la Justicia será ciega, pero con algunos es ciega, sorda, muda, lenta y estúpida.
pd: más datos sobre la limpieza de Báez, acá y acá; lo que ya había trascendido de SGI, acá.
La mano se complica más para el protagonista si, por las sospechas que lo rodean, llueven las denuncias penales. Una, dos, seis, diez.
Pregunta, que por obvia, no hay que soslayar: ¿cuánto tiempo puede demorar ese protagonista en comenzar a limpiar lo que deba limpiar? Sea su casa, sus oficinas, sus bóvedas, sus cajas de seguridad. ¿Cuánto tiempo le tomará concluir que debe eliminar discos rígidos, quemar papeles, esconder documentos, transferir fondos a otras cuentas, sacar lo que fuera del país? ¿Una hora, un día, una semana?
A esto hay que sumar que cuanto más pesado el protagonista, más grande es su entorno que lo rodea, lo asesora, lo mima, lo protege y, llegado el caso, lo encubre. Y que sabe que, si ese protagonista tiene algo que ocultar, es muy probable que podría terminar incriminado en algo si ese protagonista se duerme y no destruye, esconde, limpia lo que haya que destruir, esconder, limpiar.
Ahora bien, mientras que el protagonista y su entorno se convierten en "Los-Siete-Magníficos-de-la-Limpieza", esa Justicia que recibe las denuncias se toma tooooodooooo el tieeeeeempooooo necesario para adoptar las primeras medidas de prueba que, por supuesto, son obvias. Como, por ejemplo, ordenar múltiples allanamientos simultáneos. Que, claro, deberían ordenarse cuanto antes para evitar, en efecto, que el protagonista y su entorno lo borren todo.
Todo esto viene a cuento, claro, de lo que hoy trascendió. ¿Qué es? Que el empresario patagónico sospechado de lavado de activos, Lázaro Báez, revisó y limpió sus 14 cajas de seguridad que tenía en el Banco de Santa Cruz antes de que llegara, SEIS DÍAS DESPUÉS, la Justicia. Lo que, por supuesto, va en línea con la limpieza de la financiera SGI por su contador, Pérez Gadín.
Porque la Justicia será ciega, pero con algunos es ciega, sorda, muda, lenta y estúpida.
pd: más datos sobre la limpieza de Báez, acá y acá; lo que ya había trascendido de SGI, acá.
viernes, 7 de junio de 2013
Si me callan, no te sirvo
Spot difundido hoy por el Foro de Periodismo Argentino (Fopea), que integro:
7 de junio, día del periodista.
miércoles, 20 de febrero de 2013
El otro Vaticano
Pese
a sus achaques, tropiezos y todo lo demás que protagoniza desde hace meses, el
diario El País de España se mantiene como un punto de referencia periodístico
en habla hispana.
Un
ejemplo reciente de esto es la crónica que publicó este domingo de su
corresponsal en Italia, Pablo Ordaz, sobre las pujas dentro del Vaticano.
Comienza
así:
“Debajo de su llamativo uniforme con bandas azules y
amarillas, el centenar de guardias suizos que protege al Papa —ninguno menor de
19 años ni mayor de 30— esconde una pistola semiautomática Sig-Sauer de doble
acción y un adiestramiento muy severo en artes marciales. Debajo de su piadoso
nombre, Instituto para las Obras de Religión, el banco del Vaticano esconde un
tormentoso pasado de crímenes y conexiones con la Mafia y un presente no mucho
más limpio de blanqueo de capitales. Debajo, en fin, de las bellas palabras que
el secretario de Estado, monseñor Tarcisio Bertone [foto arriba, junto al Papa], dirigió a Benedicto XVI
durante la celebración del Miércoles de Ceniza se esconde una vieja guerra de poder llevada hasta el límite mismo de la
renuncia. El nombramiento in extremis del barón Ernst Von Freyberg,
caballero de la poderosa Orden de Malta y constructor de buques de guerra, como nuevo presidente del banco del Vaticano
supone sin lugar a dudas el capítulo final de esa guerra. En el sagrado reino
de los símbolos y la diplomacia, resulta revelador que la última decisión de
Ratzinger como Papa haya sido quitarle la llave del dinero a su fraternal
enemigo Bertone”.
Para
leer, disfrutar de su redacción y comprender un poco más lo que ocurre detrás
de la imagen beatífica que procura emanar el Vaticano.
pd:
el resto de la crónica, acá.
jueves, 17 de enero de 2013
Savater - el periodista como espía
Llevo más de cincuenta años escribiendo en la prensa, desde que empecé con 16 años a dirigir la revista de la escuela. Mi colegio se llamaba El Pilar, en Madrid, y la revista se llamaba "Soy Pilarista". Yo la dirigía y tenía los mismos problemas que cualquier director de publicaciones. Por ejemplo, quienes debían entregar las crónicas o los comentarios nunca lo hacían; entonces, cuando se acercaba la fecha de cierre de la revista, yo comenzaba a escribir con seudónimos absurdos todo tipo de crónicas y comentarios para rellenar el número. Llegué a hacer crónicas de deportes cuyos principios ignoro por completo, como el hockey sobre patines, que siempre ha sido un enigma para mí. Prácticamente toda la revista era una especie de trabajo artesanal mío y mis compañeros lo llamaban, en vez de "Soy Pilarista", "Soy Savater".
Así comienza la transcripción del discurso que el filósofo y escritor español Fernando Savater ofreció durante la celebración del 50° aniversario de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).
El periodismo es el arte de transmitir la verdad. Pero a partir de Pilatos todos nos preguntamos qué es la verdad. Aristóteles, en los comienzos de la ética, establecía que no es lo mismo la verdad en matemática que en historia. La verdad es, fundamentalmente, los conocimientos y la objetividad relevante en un campo determinado. Relevante en el sentido de que es lo que un ciudadano tiene derecho a exigir y puede merecer, no lo que despierta curiosidad. Todos podemos sentir curiosidad por la correspondencia de la vecina, pero eso no nos corresponde, no es la verdad en el campo de la noticia. En este sentido, la verdad es lo que el ciudadano necesita para ejercer su función de ciudadano.
El periodista es un espía al servicio del ciudadano, y todos los ciudadanos son políticos. En las dictaduras la política está secuestrada por unos cuantos que la administran por encima de todos los demás, pero en las democracias, en cambio, todo el mundo es político. Para que todo ciudadano pueda ser político, en el sentido pleno del término, necesita información. El periodista es el bastón, el instrumento, en el que el ciudadano se apoya para poder ejercer su deber, su función y su derecho como político. Por eso el periodista debe ser leal a los hechos y a la crítica honrada. Eso es lo que hay que pedirle al periodista, que sea un crítico informado y objetivo.
pd: el resto del texto, acá.
domingo, 13 de enero de 2013
Madres - casi un tabú
Poco, muy poco, me resulta más incómodo para abordar y escribir que las Madres de Plaza de Mayo. Por su extraordinaria labor durante la dictadura, porque resultaron (y resultan) un ejemplo de lucha y de vida, porque las banderas que levantan desde hace décadas apuntan a lo mejor, porque encarnan un ícono de lo más digno de la Argentina durante la época más oscura del país.
Sin embargo, el problema es cuando hay problemas. ¿Qué hacer como periodista? ¿Callar? ¿No publicar? Es lo mismo, pero potenciado por 10, por 100 o por 1000, que cuando se descubrió lo que se descubrió en la fundación del Padre Grassi. ¿Qué había que hacer? ¿Callar? ¿Y si las presuntas irregularidades hubieran afectado a la fundación del cardiocirujano René Favaloro?
¿A qué voy con todo esto? Que hoy he vuelto a escribir sobre Madres de Plaza de Mayo, lo cual me hace poca y ninguna gracia. Pero al buscar información sobre otro tema dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ), los informantes me comentaron sobre esto. Otra vez, ¿qué hacer? ¿Callar?
Por supuesto que habrá fachos retrógrados y recalcitrantes que aprovecharán lo publicado para vomitar todo lo peor que guardan dentro; por supuesto que habrá defensores de las Madres que malinterpretarán los textos, pero es lo que toca al escribir uno de estos textos sobre algo tan sensible, casi un tabú...
pd: la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
Sin embargo, el problema es cuando hay problemas. ¿Qué hacer como periodista? ¿Callar? ¿No publicar? Es lo mismo, pero potenciado por 10, por 100 o por 1000, que cuando se descubrió lo que se descubrió en la fundación del Padre Grassi. ¿Qué había que hacer? ¿Callar? ¿Y si las presuntas irregularidades hubieran afectado a la fundación del cardiocirujano René Favaloro?
¿A qué voy con todo esto? Que hoy he vuelto a escribir sobre Madres de Plaza de Mayo, lo cual me hace poca y ninguna gracia. Pero al buscar información sobre otro tema dentro de la Inspección General de Justicia (IGJ), los informantes me comentaron sobre esto. Otra vez, ¿qué hacer? ¿Callar?
Por supuesto que habrá fachos retrógrados y recalcitrantes que aprovecharán lo publicado para vomitar todo lo peor que guardan dentro; por supuesto que habrá defensores de las Madres que malinterpretarán los textos, pero es lo que toca al escribir uno de estos textos sobre algo tan sensible, casi un tabú...
pd: la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
viernes, 14 de diciembre de 2012
Gracias, Adepa
Seis periodistas de LA NACION recibieron ayer los premios de
la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) en las categorías
de Libertad de prensa, Información general, Economía, Periodismo de
investigación, Deportes y Periodismo digital.
El secretario general de Redacción de LA NACION, Héctor
D'Amico, obtuvo el primer premio en Información general y espectáculos; el
prosecretario de Redacción Hugo Alconada Mon fue distinguido en Periodismo de
investigación. La distinción en la categoría Libertad de prensa fue adjudicada
a Pablo Mendelevich.
María Sol Amaya, integrante de la redacción delanacion.com ,
conquistó el primer premio en Periodismo digital. Francisco Jueguen ganó el
primer premio en Economía, y Pablo Lisotto fue distinguido con una mención
especial en Deportes.
pd1: si alguien se lo pregunta, en mi caso el premio fue por las notas publicadas sobre el rol de la AFIP y su titular, Ricardo Echegaray, en el "caso Ciccone", la moratoria que le concedió, cómo luego volvió todo para atrás, para luego concederle cinco planes especiales de pago, a sola firma, y los $ 140 millones en intereses que el organismo olvidó cobrarle (hasta que explotó el escándalo. Ver, por ejemplo, acá, acá y acá.
pd2: ¡Gracias ADEPA!
pd1: si alguien se lo pregunta, en mi caso el premio fue por las notas publicadas sobre el rol de la AFIP y su titular, Ricardo Echegaray, en el "caso Ciccone", la moratoria que le concedió, cómo luego volvió todo para atrás, para luego concederle cinco planes especiales de pago, a sola firma, y los $ 140 millones en intereses que el organismo olvidó cobrarle (hasta que explotó el escándalo. Ver, por ejemplo, acá, acá y acá.
pd2: ¡Gracias ADEPA!
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