Mostrando entradas con la etiqueta ley de medios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ley de medios. Mostrar todas las entradas

jueves, 31 de diciembre de 2015

Ley de Medios - freno de un juez

El juez en lo contencioso administrativo N° 1 de La Plata, Luis Arias, congeló ayer el avance del Gobierno sobre la ley de medios y la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), al hacer lugar a una medida precautelar que solicitó el delegado de ese organismo en La Plata.

Arias dictó "la prohibición de alterar, modificar, eliminar o suprimir las funciones y la existencia" de la Afsca, mientras el jefe de Gabinete nacional, Marcos Peña, anunciaba su inminente fusión con la Agencia Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Aftic) y la reforma de la ley de medios.


La decisión de Arias (foto, arriba) retrotrajo la situación al martes último, por lo que el Gobierno -que anoche confirmó a LA NACION que apelará el fallo- no podrá avanzar con la fusión de los organismos ni la reforma legislativa por decreto, aunque sólo se repondrá en sus cargos a los últimos directores desplazados de la Afsca.

Distinto será el caso de Martín Sabbatella, quien no fue beneficiado por el fallo de Arias y, por lo tanto, no recuperará su puesto al frente del organismo, ya que su salida se concretó antes del martes.

"Todo vuelve al 29 de diciembre", explicó Arias. "La intervención sigue. No implica ni el cese de la intervención ni el regreso de las autoridades anteriores", abundó, pero "cualquier acto que se haya tomado con posterioridad [al 29] queda suspendido automáticamente".

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

viernes, 29 de marzo de 2013

El cono del silencio

Las ventas del libro, me informan desde la Editorial Planeta, marchan muy bien.

Y eso, a pesar del "cono del silencio" informativo que afronta el libro. Porque salvo las radios Mitre y Continental (y otras de alcance limitado) y los canales TN y 26, todos los demás medios audiovisuales miraron para otro lado, pese a la gravedad de las revelaciones sobre el actual Vicepresidente de la Nación.

Por lo visto, la aplicación práctica de la Ley de Medios, combinada con el reparto discrecional de la publicidad oficial, generó ya frutos singulares para el Gobierno.

Porque, sí, como ya expliqué antes (ver acá y acá y acá), el problema no es el "qué" (la Ley de Medios en su versión teórica, con la que concuerdo), sino el "cómo" (su aplicación concreta, en el terreno y el barro).



Salvo, claro, que un escándalo de corrupción que sacude al Vicepresidente de la Nación resulte tan irrelevante  para los canales abiertos de televisión y varios canales de cable, además de casi todas las radios AM, que no merezca siquiera 5 minutos de aire (que sí puede dedicarse, claro, a una receta de cocina, a videos "insólitos" sobre perros que cantan, o incluso a los videos íntimos de Florencia Peña -no es broma, salió en los noticieros "serios" de dos canales abiertos- y demás linduritas).

Por supuesto que la elección del cardenal Jorge Bergoglio como nuevo Papa concentró muchísimo (casi monopolizó) la cobertura informativa de los últimos días (y me alegra que así sea). Pero eso sólo ocurrió durante los últimos días. Período en el que, de todos modos, sí hubo tiempo en ciertos medios para informar en serio, mientras que otros continuaron con su pan y circo. Lo cual reafirma mi impresión.

Pero no importa: porque como en la serie del súperagente del recontraespionaje, cuánto más se imponga el "cono del silencio", más información corre por afuera. ¡Cuac!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Fopea - carta abierta al titular de la Afsca

El Foro de Periodismo Argentino (Fopea), el cual integro, envió ayer la siguiente carta al titular de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (Afsca), Martín Sabbatella.

Y dice:

"Ante el aumento de la tensión política en torno a la plena aplicación de la Ley Nº 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) manifiesta su preocupación por la actual situación, con enfrentamientos que son públicos y que afectan a la sociedad en su conjunto. Consideramos que se está en un momento crítico, que determinará buena parte del futuro del periodismo profesional para su ejercicio en plena libertad, sin la cual la profesión queda debilitada en extremo, como así también desde el punto de vista de las condiciones laborales.


Desde la función que ocupa tiene en sus manos grandes responsabilidades y desafíos para la adecuada aplicación de una norma necesaria para la democracia, como máximo responsable institucional en la materia. 



Es por ello que en su carácter institucional, y atento a la labor que lo ocupa, nos dirigimos a Ud. a los efectos de plantearle:

- Que uno de los principales desafíos es la imparcialidad en la aplicación práctica del otorgamiento y supervisión de las licencias, aplicando con igualdad los criterios,  exigencias y limitaciones establecidos en la ley. Al respecto, entendemos que el costo de los pliegos en concursos para la adjudicación de licencias a medios comunitarios y alternativos es prohibitivo para algunos sectores interesados, lo que conspira contra su participación.

- Que manifestamos nuestra oposición a todo intento de control gubernamental (directo o indirecto, y sea de la administración nacional, provincial o municipal) sobre la línea editorial de los medios, sean de empresas públicas o privadas.

- Que se establezca y facilite el acceso público e irrestricto a la información sobre las ofertas de adecuación o de nueva licitación que se reciban, así como a los criterios adoptados por la AFSCA para autorizarlas o para establecer las adecuaciones de oficio que correspondan, o los concursos que se concreten. Esta habilitación debe alcanzar, como es obvio, a los periodistas que están informando sobre el proceso de aplicación de la ley; en especial cuando se requieran datos o interpretaciones sobre casos específicos de interés público cuya situación sólo pueda ser conocida por las autoridades. Este pedido no sería necesario en caso de que se hubiese sancionado oportunamente una ley general de acceso a la información pública, cuya carencia es una deuda del Estado con la ciudadanía tal como lo viene señalando FOPEA desde hace años, no subsanada por el decreto presidencial 1172/03.

- Que es fundamental que el anunciado cambio de manos de la propiedad de los medios afectados por el artículo 161 de la Ley (sea en forma voluntaria o de oficio) respete las condiciones de trabajo de los periodistas anteriores a ese traspaso, evitando situaciones de conflicto laboral e intelectual. Si bien las empresas alcanzadas por la norma o las que las reemplacen en el futuro son las principales responsables al respecto, y a las que elevamos y elevaremos nuestro reclamo pertinente, esta es un área sobre la cual Usted tendrá intervención a partir de los compromisos públicos que asumió.

- Que en los pliegos de licitación o en los contratos de transferencia de la propiedad de los medios (bajo control de la AFSCA) se contemplen, especial y explícitamente, garantías para el respeto a la situación laboral de sus empleados en el corto, mediano y largo plazo; así como la imperiosa necesidad de determinar, antes de cualquier operación, quiénes integran la planta de personal en la interpretación más amplia posible (con expresa definición de las relaciones laborales existentes con cada uno, incluyendo las transitorias o precarias), de los bienes de trabajo con que disponen y de sus funciones profesionales.

- Tal cual propusimos en el momento del debate de la Ley y de su decreto reglamentario, creemos que en la evaluación de las ofertas en licitaciones o adecuaciones, se debe puntuar favorablemente las propuestas de observancia, adopción y respeto de Códigos de Ética Periodística, de creación de Defensores de la Audiencia en cada medio, y de incorporación de buenas prácticas en el ejercicio de la actividad comunicacional. La ausencia general de estas disposiciones es una falencia del periodismo argentino, que lo aleja de posturas de autorregulación.

- Que la AFSCA publique y mantenga actualizado en su página web el mapa de los medios de comunicación audiovisual, la identidad de sus licenciatarios y fecha de vencimiento de las licencias.

- Que la ausencia de una ley de "cláusula de conciencia" (FOPEA viene impulsando la sanción de una norma al respecto desde hace años), deja indefensos a los colegas; por ello, recomendamos a todas las partes involucradas (incluyendo muy especialmente a las empresas de medios) que eviten acciones que puedan significar un daño irreparable al marco en que los periodistas desempeñan su tarea y que se respeten ampliamente los derechos de libertad de expresión y de informar de los periodistas, al servicio del derecho de la sociedad de contar con información plural, equilibrada y completa.

- De igual modo, le solicitamos que desde su cargo y función actual impulse la aprobación de un texto normativo para regular la distribución de la publicidad oficial con criterios públicos y objetivos, que alejen el riesgo de que el dinero del Estado sea usado para premiar o castigar a medios o a periodistas por sus contenidos o su opinión respecto de los gobiernos (en sus ámbitos nacional, provinciales o municipales).

- Que será un logro trascendente de su gestión el impulso del pluralismo de voces e ideas en los medios integrantes del servicio de Radio y Televisión Argentina Sociedad del Estado, tal como se lo exige la misma ley 26.522 en su artículo 121, inciso b.

- Que se maximicen los esfuerzos para que no se cierre ningún medio de comunicación, más allá de su orientación política con respecto al gobierno de turno, ya que una medida de esa naturaleza sería contraria al espíritu de la nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que propone “ampliar” las voces. La pérdida de una empresa periodística no es un castigo económico a un empresario determinado, sino un golpe a la sociedad en su conjunto.

Sin otro particular, y a la espera de mantener un contacto futuro por estos y otros asuntos, saludamos a Usted atentamente,

Fabio Ladetto             Andrés D´Alessandro
Presidente                  Director Ejecutivo

pd: el link a la página oficial de Fopea con el documento en .pdf, acá.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Ley de Medios - una posición que es mi posición

José Crettaz, amigo y colega en el diario LA NACIÓN, es un tipo al que respeto MUCHÍSIMO y que conoce como pocos (acaso como casi nadie) toda la rosca que rodea a la “Ley de Medios” desde su génesis.

Como miembros del Foro de Periodismo Argentino (Fopea) compartimos una red de correos electrónicos en la que podemos intercambiar ideas, discutir otras, denunciar aprietes, difundir becas y capacitaciones, pedir ayuda y mucho más.

En ese foro, José volcó un análisis extraordinario a partir del plan de Fopea de organizar una mesa de debate sobre la Ley de Medios protagonizada por abogados de prestigio, análisis que asumo como propio desde la primera y hasta la última palabra.

Digo esto, en la tarde en que la senadora Liliana Fellner (Jujuy) invocó mi nombre en el recinto del Senado para remarcar las críticas al Grupo Clarín que expuse en el Salón Azul de ese mismo Senado (palabras que mantengo). Pero la legisladora obvió todas las críticas y objeciones que también expuse sobre la Ley de Medios (mi exposición, completita, acá). Es decir, me sacó de contexto, tergiversó mis opiniones y las amoldó a sus intereses previos. Como periodista, la senadora Fellner afrontaría un serio problema.


Este es el análisis que José expuso en el foro electrónico de Fopea (y subo a mi blog con su autorización):

A la ley de medios no sólo hay que leerla, también hay que entenderla y ponerla en contexto. Y sobre todo, hay que salir del debate chiquito que se propone "¿Qué va a pasar el 7D?" para ir a uno más grande, más amplio y de cara al futuro (pero no el futuro del mes próximo, sino el de los próximos cinco a diez años).

Para mi, el tema es mucho más amplio, tiene que ver directamente con la libertad de expresión y no solamente con cuestiones patrimoniales de algunas empresas. Tiene que ver con la convergencia digital y el futuro de la comunicación. Y tiene que ver con el periodismo que no hacemos por no entender y centrarnos sólo en la pelea de un Gobierno contra una empresa o de una empresa contra un gobierno, como fuere. Me parece que la hoja de ruta propuesta por la CD es oportuna y equilibrada como para enmarcar el debate, aunque me parece sesgado el panel específico sobre ley de medios. Este es un tema muy importante como para dejarlo sólo en manos de abogados (con perdón de los doctores).

Este mail va a ser largo. Pero me parece importante señalar algunas cuestiones básicas (procurando que sean más hechos que opiniones, aunque eso es sólo una intención):

Nos confunden cuando hablan de licencias y las equiparan a medios, y peor cuando se mezclan las frecuencias: las licencias son permisos administrativos necesarios para contar con medios audiovisuales, en general están vinculadas a frecuencias (un "espacio" en el espectro radioeléctrico por el cual el medio emitirá si es que requiere espectro, como la TV abierta, las AM y las FM). Clarín no tiene 300 medios, ni 300 frecuencias, tiene 300 licencias, de las cuales más de 260 son licencias de cable (que no ocupa espectro como su nombre lo indica). Una licencia de cable por localidad (a veces dos, fruto de la fusión). Además, cable es distribución, medios (canales de TV, radio y señales de TV paga) refiere a contenidos.  En el mundo, las restricciones a la cantidad de licencias se aplican al espectro que es limitado y es considerado propiedad del Estado (como los ríos, el mar o el espacio aéreo).

Si hablamos de medios, Telefe tiene más canales de TV abierta (9) que Clarín (4), y Moneta-Garfunkel tiene más radios (8 o 9, quién sabe bien; v. Mitre, Mitre Córdoba, la 100 y algunas más). Si hablamos de señales de TV paga, los programadores ologopólicos son Fox, Turner y Disney (a los que no se les aplica si quiera cuotas relevante de contenido nacional -apenas deben destinar el 0,5% de la facturación total anual a comprar contenido nacional pero sólo aquellos que emitan cine en más del 50% de sus programas). Y, finalmente, si hablamos de uso de espectro, en el área metropolitana de Buenos Aires el que más espectro de TV -por ejemplo- tiene asignado es Telecentro (y ahí cerca, Antina). Ese espectro es usado para dar TV paga inalámbrica. Mientras Clarín tiene un canal (13) -como Telefe-, Telecentro (Alberto Pierri, ex presidente de la Cámara de Diputados en los 90), tiene 14 (13 para el servicio pago, y uno para Canal 26, que es un canal abierto, aunque pocos lo sepan). 

El espectro en radio está colapsado completamente y Afsca no ha demostrado tener un plan técnico (que debería confeccionar junto con la Comisión Nacional de Comunicaciones. ¿Cómo se va a cumplir el 33% del espectro para radios sin fines de lucro si en el área metropolitana no entra ni un alfiler en el espectro? A juzgar por el tratamiento que recibe, por ejemplo Radio Cooperativa (una radio completamente ilegal, que usurpa una frecuencia que es canal libre internacional y que consiguió cuando a la radio que la usaba se "le cayó" la antena...). En esa radio (por citar sólo un caso -podría escribirse un libro sobre este tema- la agencia estatal Telam tuvo un programa durante años y aún es responsable del espacio agropecuario. Alcaro: Radio Cooperativa NO ES una cooperativa.

En la ley de medios también hay cuestiones de mercado que no fueron contempladas durante el proceso de debate de la norma, aunque ya se señalaban en ese momento. ¿Por qué no se habló más del concurso que durante más de un año prometió 220 nuevos canales de TV? Porque sólo había 50 interesados para 220 canales, 14 de los cuales (si no recuerdo mal) iban a estar en Buenos Aires. Es habitual escuchar a los canales actuales decir que no es rentable la TV abierta (con sólo cinco canales) y si se analizan los números de pauta oficial podrían tener razón.

Desde el punto de vista tecnológico (y de la convergencia digital) el tope de 24 licencias de cable en todo el país es tan absurdo como la prohibición de que las empresas de telecomunicaciones (como las telefónicas) puedan dar TV paga. En eso, el marco regulatorio argentino atrasa años de años. En Brasil, después de cinco años de debate, se sancionó una ley de TV paga que impulsa la penetración del cable (quieren que más hogares se conecten a la TV paga) porque junto con el cable (o apenas detrás) llega Internet y con banda ancha, llega la educación, el desarrollo económico y la posibilidad de un nuevo ejercicio de las libertades políticas. 

Para desmonopolizar en serio, las telefónicas deberían poder dar TV paga y los cables dar telefonía sin limitaciones. Y ambos deberían poder competir por espectro para movilidad (básicamente para Internet móvil). Si de verdad se quisiera desmonopolizar, Afsca ya debería haber autorizado a nuevos oferentes de TV satelital (como Tu Ves HD, que no tiene impedimentos legales para dar el servicio en nuestro territorio). Para desmonopolizar, no hace falta destruir. Y si se quiere destruir no es precisamente para democratizar.


Además hay otra cuestión: la ley permite a Afsca "la trampita" de la extensión de licencias, que si se usa de manera igualitaria para todos los oferentes no sería problema. La experiencia indica que a algunos operadores se les exige una licencia por localidad mientras a otros se les extiende la licencia de su área de origen a áreas vecinas, siempre que las vecinas tengan menos población. Telecentro (que tiene el monopolio del triple play en el área metropolitana, y esto no es una opinión) extendió su cobertura a medio conurbano con la sola licencia que tiene para operar en La Matanza. Esa licencia "extendida" le sirve para otros partidos del conurbano (porque ninguno es más poblado que La Matanza) pero no para la Capital Federal. A mi me parece bien que Telecentro se extienda y compita con Cablevisión y las telefónicas, de hecho fui cliente de Telecentro siempre que pude, pero eso no me impide ver que la ley no está siendo pareja. Lo mismo puedo decir de una empresa que da servicio de cable DESDE Capital a Santa Fe, Paraná, Corrientes, Resistencia y Posadas con una red que arranca en el barrio Belgrano, pero que no puede dar cable en la ciudad porque Macri no le da los permisos municipales para soterrar los cables o de uso de espacio aéreo para colgarlos. 

Debo decir que noto un fuerte sesgo en la mesa de debate de la ley de medios prevista para el Congreso de Fopea ¡Son todos abogados! Además, sin entrar en otras consideraciones, a esa mesa le falta mercado (le falta lo que le falta a la ley de medios). Si Henoch y Miguel me disculpan, los abogados hablan del texto legal, y la realidad los cachetea con incumplimientos deliberados de ese texto por una y otra parte, con artículos clave que no fueron reglamentados y, lo que es más importante, con algunos datos de la realidad que indican que la ley no podrá ser aplicada tal como está redactada (por ejemplo, la prohibición de que un mismo licenciatario emita más de un contenido por área geográfica en TV abierta: hoy la tecnología permite que, compresión digital mediante, por el canal 13 o el canal 11 se puedan emitir dos, tres, cuatro y tal vez hasta seis contenidos; de hecho en transmisión de prueba así lo están haciendo Telecentro -Canal 26 HD y Telemax- y América -América HD, A24-, alguno de los cuales incluso transmite One Seg para móviles. ¿Para cumplir con la ley de medios vamos a dejar de usar el espectro, un recurso limitado? ¿No era que se buscaban más voces? ¿O habrá que repartir el canal en varios segmentos y las licencias ya no serán para uso de frecuencias sino para uso de fragmentos de frecuencias?

En otras palabras, muchos abogados terminan hablando de teoría del derecho, mientras la realidad se les muere de risa en la cara. 

Es más, todo el desarrollo que el Estado está haciendo en materia de televisión digital abierta no cumple el nuevo marco regulatorio, que impide expresamente muchas de las cosas que se están haciendo con la coartada legal de que la ley de medios permite la experimentación con nuevas tecnologías. En muchos países del mundo, la TDT ya es la nueva normalidad, no una experimentación. ¿Qué cosas no podrían hacerse? Por ejemplo, las 20 señales (públicas, pero sobre todo las privadas) que emite la TDA llegan a más del 35% de la población (de hecho, van a llegar al 100% pronto). Las señales privadas que transmite la plataforma estatal usan espectro sin haber participado de ningún concurso. Y eso, sólo por decir un par de cosas. 

Podría hablarse aquí también de las promesas incumplidas de la ley: como por ejemplo, la posibilidad de que las cooperativas den TV paga (o mejor, triple play, telefonía y banda ancha incluidas). A tres años, NI UNA sola cooperativa de servicios públicos (que eran las que sufrían la discriminación) está dando TV paga (al menos hasta la semana pasada,  la Coop. de Santa Rosa, con todo listo para arrancar, seguía esperando). Los trámites se traban en la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, donde no tienen ni idea (como me aceptó el vicepresidente del organismo, que en realidad es el presidente en los hechos -cosas de la Argentina-) de qué analizar y cómo tramitar esos expedientes. El problema no es tanto donde las cooperativas compiten con Cablevisión o algún otro cableoperador grande sino donde la cooperativa quiere competir con cableoperadores pymes. ¿En ese caso, cuál es el monopolio amenazante? No lo pregunto yo, lo dicen muchos cableoperadores pymes que supuestamente están chochos con la ley de medios. 

De más está decir que ningún sector económico tiene una norma antimonopolio propia como el que se ha creado para el de medios (que mezcla medios chicos con medios grandes, no distingue FM de AM, confunde generación de contenidos con distribución de contenidos, uso de espectro con  vínculo físico -cable- y muchas otras cuestiones). Hay una ley de defensa de la competencia que no está reglamentada completamente y, entre lo que falta reglamentar, están los tribunales de defensa de la competencia que serían los organismos naturales que deberían intervenir en todos los casos de riesgo de monopolización. Mientras eso no se reglamenta (es mejor para el poder de turno tener el poder de autorizar o no la integración de poderes económicos, ¿no?), la CNDC -que depende del Poder Ejecutivo- tiene potestad para decidir por ejemplo, que Telefónica pueda controlar a Telecom, su principal competidor, y así manejar entre el 60 y el 80 por ciento del mercado de banda ancha, telefonía fija y móvil).

¿Los pueblos originarios? Después de haberlos usado, ya nadie parece escucharlos y ellos (los que están alfabetizados y no se mueren de desnutrición) se trenzan  en una disputa por las autorizaciones para tener medios. ¿Quién puede estar en contra de que cada comunidad aborigen tenga sus medios, que hablen en su idioma, de sus costumbres, su música, sus temas...? Yo estoy a favor de que puedan hacerlo. La pregunta es... jurídicamente, ¿Qué es un pueblo originario? Los que siempre estuvieron inscriptos como tales en el Instituto de Asuntos Indígenas (Inai) o las nuevas organizaciones que se anotaron en un registro creado ad hoc (algo de los que casi nadie habla). ¿Tupac Amaru califica como "pueblo aborigen"? Si alguien quiere chequear esto, busque Consejo Nacional Indígena en Google. 

¿Y de las licencias que directamente puede entregar el Poder Ejecutivo en ciudades de menos de 500.000 habitantes? 

Y los medios universitarios... ¡No fueron creados por la ley de medios! Argentina tiene una larga tradición en medios de comunicación universitarios (lo demuestran las radios y canales de las universidades nacionales del Litoral, de Córdoba y Tucumán; las decenas de FM de muchísimas casas de estudios -entre ellas la red que tiene la UTN- y las frecuencias que desde los 90 tienen asignadas universidades como Luján y La Plata). Lo que le sigue faltando a los medios universitarios es financiamiento genuino: el mejor ejemplo -del que seguramente otros socios podrían hablar- es el de los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba cuyos programas estrella son 678 (en Canal 10 de Córdoba) y los noticieros de CN23 que retransmite CBA24N la primera señal de noticias del interior del país (un proyecto buenísimo si no fuera que ahora dedica buenos tramos de su programación a seis-siete-ochizar a muchos colegas cordobeses).

Que la ley de medios es una ley de la democracia es verdad. Pero que otras leyes siguen siendo de dictaduras (algunas rancias) no es menos verdad: decreto-ley de telecomunicaciones, decreto-ley de minoridad, decreto-ley de creación del PAMI, decreto-ley de entidades financieras... todas leyes clave sobre las que parece no hay necesidad de innovar.

En fin, me parece que la ley de medios debe analizarse en el contexto total: en el que no hay ley de acceso a la información ni ley de reparto de la pauta oficial, y tampoco hay ley de telecomunicaciones (la que hay es del 72!) -que permita más competencia, mejores servicios de conectividad y a menores precios-. 


En conclusión: a los que se puede comprar, se los compra; a los que se pueden sostener financieramente por sí mismos, se los parte al medio; y a los que pueden sostenerse, no se les permite acceder a la información pública. Ni Karadajián lo hubiese hecho mejor.

Hay mucha cháchara sobre la ley y poca visibilidad sobre la aplicación sesgada y ficticia de la ley. Les confieso que tanto explicar y explicar y explicar, cansa. Y mucho. Que tengan buenas noches. 

pd: el link al estupendo blog de Don José Crettaz, acá.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Ley de Medios - mi visión

Invitado por las senadoras Norma Morandini, María Eugenia Estenssoro y Laura Montero, participé en la audiencia pública "Evaluación de la Ley de Servicios de Comunicación a tres años de su sanción", en el salón Azul del Congreso. Esta es mi ponencia, tal como la preparé y la expuse (más allá de algún agregado oral anecdótico):


Principio general:
-         Estamos mejor que en 1983;
-         Puedo trabajar sin molestias extremas (al punto tal que, de manera inteligente y salvo contadas excepciones, el Gobierno cuando opta de manera sagaz por ignorar un artículo. Por ej: contrato Formosa – AV, tarjeta SUBE, fuel oil, etc);
-         Sin embargo, si debo aclarar los dos puntos anteriores, algo falla en esta sociedad porque ambos puntos deberían ser obvios!

Dicho eso, abordo la Ley de Medios:
  1. Era necesaria y bienvenida la ley;
  2. Sin embargo, el problema no es el QUÉ, sino el CÓMO.
Si el objetivo es alentar la pluralidad de voces para, en definitiva, aumentar y mejorar la calidad de la información que se difunde para lograr una sociedad más informada y, por tanto, más democrática, afrontamos algunas luces amarillas:
  1. la aplicación de la ley parece centrarse sólo en un grupo;
  2. la actuación reciente de varios otros medios resulta preocupante:
    1. Hechos recientes:
                                                               i.      Debate por la propia ley de Medios:
1.      Canal 7: entrevistas a legisladores oficialistas y cuando hablaron los senadores opositores pasó documentales de animales (“elefantitos y jirafas” y avestruces);
                                                             ii.      Descenso de River (incidentes monumental, junio 2011):
1.      Canal 7: repitió el partido de las Leonas contra China por la Champions Trophy;
                                                            iii.      Cacerolazos:
1.      Canal 7: Documental sobre pájaros, cadena nacional, 678;
2.      Télam: hasta pasadas las 22 no informó nada;
    1. Ante mis notas:
                                                               i.      Sólo TN y a veces Canal 26 (ningún canal de TV abierta);
                                                             ii.      Sólo dos o tres radios relevantes;
                                                            iii.      ¿Influye la publicidad oficial (o el miedo a perderla) o el temor a la aplicación de la Ley de Medios en esa carencia de repercusiones?


Aquí vale otra aclaración (o reiterar lo dicho antes):
-         no trabajo para Clarín, ni en diario, ni en tele, ni en cable, ni en radio;
-         Clarín sí posición dominante (y competencia desleal por la publicidad);
-         estoy a favor de una Ley de Medios (bien aplicada);
-         el problema es que no salgamos de GuateMALA para pasar a GuatePEOR.

Tentación natural del poder por cooptar y controlar, por acallar. Que no es sólo reciente, ni sólo en la Argentina
1.      Ejemplos de Venezuela, pero también de España (Cataluña - TVE) y Estados Unidos (FCC y el hijo de Colin Powell);
2.      Gay Talese, en “The Kingdom and the Power”, relata el fastidio de FDR, JFK, Truman, Eisenhower y Johnson vs prensa. Más aún, relata que en 1937, el entonces jefe de la corresponsalía en Washington del NYTimes, Arthur Krock (2 Pultizer) había denunciado a la administración Roosevelt por “favores oficiales dados subrepticiamente a columnistas nacionales que le son favorables”;
3.      Rodolfo Walsh, en “Vuelve la secta del gatillo y la picana”, citado en“El violento oficio de escribir”:
   “Un sistema de acción que queda muy claro en un comunicado de la Jefatura de Policía salteña, que ordena a todas sus reparticiones: ‘Serán reservados de la publicidad los hechos que revistan gravedad, ocurridos en reparticiones y establecimientos de jurisdicción nacional o provincial y que puedan afectar a las autoridades [así como aquellos] en que resultan damnificados o intervengan como actores miembros del Ejército, la Armada, Gendarmería Nacional o de la repartición [es decir, la policía], o los hechos en que sean parte personas de figuración social, financiera o funcionarios públicos”.

Ahora bien, el mundo hoy es muy distinto al de 1937. No en vano han pasado 75 años.
-         posible difundir más información sin que el poder (no sólo el Gobierno) puedan controlarlo;
-         nuevas tecnologías (primavera árabe);
-         No se puede tapar el sol con las manos. Ni cuando Walsh lanzó su Agencia Clandestina de Noticias (Ancla), ni en regímenes como el de Cuba (Yoani Sánchez), ni la semana pasada (cacerolazo).

La clave, sin embargo, es su alcance: no es la misma la de un blog que la de un medio masivo de comunicación.
-         Gobierno de turno con mucho poder (y el resto en inferioridad de condiciones);
§         Campaña de 2007 (Poder Ciudadano): canal 7: 3 horas y 23 minutos a CFK, casi nada al resto de los candidatos;
·        Cadena nacional vs spots de 30 segundos;
Dos desafíos/problemas/incógnitas:
  1. juez federal: “todo pasa; todo vuelve”;
  2. las prácticas que hoy benefician a los gobernantes les resultarán contraproducentes cuando ya no sean poder;
  3. ¿querrá el próximo gobierno desactivar o aprovechar las prácticas actuales?

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Telpuk, anti-k (sin quererlo)

María de Luján "Lorena" Telpuk, la ex agente de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que de pura carambola descubrió la valija con los dólares en el Aeroparque Jorge Newbery, volvió a ponerse en la vereda de enfrente del Gobierno.

Esta vez, cuenta LA NACION, lo hizo de una manera algo más frívola que aquella vez en que alteró para siempre las vidas de Claudio Uberti, Guido Alejandro Antonini Wilson, Diego y Daniel Uzcátegui, Victoria Bereziuk, las de muchos más y la suya propia.

"Con sus curvas despampanantes", dice la crónica, se la vio en la feria de la industria del cable que se desarrolló en el Hotel Hilton. Allí, "los empresarios del sector bombardearon a los Kirchner por su impulso a la ley de medios".

Ex agente de la PSA , ex conejita Playboy, ex aspirante a bailarina televisiva, actual vedette en teatros de revistas, "Telpuk fue como promotora de la productora mexicana Televisa y se la vio repartiendo folletos, entre políticos opositores y cotizadas estrellas de la TV, como Rocío Marengo".

En fin, lo que son las vueltas de la vida...

pd1: apuesto a que este post será uno de los más leídos del mes. Porque de carne somos.

pd2: más datos, acá y acá.