Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
sábado, 17 de enero de 2015
¡Adiós, maestro Scherer!
Scherer hizo sus primeros palotes periodísticos a los 17 años, cuando entró como pinche en Excelsior. Aprendió, escaló y a los 42 se calzó el traje de director, que sólo abandonó ocho años después, cuando lo destituyó un grupo de cooperativistas del propio diario. No fue algo espontáneo: la rebelión la había organizado desde las sombras el presidente Luis Echeverría, en plena "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó luego Mario Vargas Llosa.
Resultó un verdadero golpe, puertas adentro del diario, que marcó para siempre la vida periodística de México. Su inseparable compañero por distintas rotativas, Vicente Leñero, contó aquellas tristes horas del 8 de julio de 1976 en su libro Los periodistas: "Se les ofrecía como premio (a los cooperativistas) el poder; se les exigía un precio: la traición. Para los ambiciosos, para los resentidos, para los mediocres, no era un precio excesivo; la operación no era un cohecho más, otro embute [?] que valía aceptar clausurando el último temblor de la conciencia".
Expulsado como un perro, se fue Scherer de Excelsior, al que había llevado de ser un diario complaciente más de México a uno de los mejores del hemisferio en menos de una década. Pero su salida del Excelsior no fue su final. Por el contrario, fue otra oportunidad de demostrar su talento: apenas cinco meses después lanzó la revista Proceso, que lideró durante 20 años y que aún sigue en pie.
¿Su fórmula mágica? Equiparar al periodismo con la medicina. "El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es. En nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta", repetía Scherer.
Semejante premisa, claro está, es difícil de plasmar en los hechos. Porque pocos, y menos aún los poderosos, quieren que se sepa la verdad, esa que está más allá de los relatos oficiales, las gacetillas de prensa y las fotografías de cartón para portadas.
pd: el resto de la columna publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
martes, 13 de mayo de 2014
La prensa y el otro lado de Joe (Pulitzer)
a. Los premios que llevan su nombre para periodistas gringos;
b. Financiar la Escuela de Graduados de Periodismo de la Columbia University, en Nueva York.
Allí, en el hall central de la Escuela en Manhattan, permanece su busto y una placa:
Traducción (adaptada a los términos argentos):
"Nuestra república y su prensa se levantarán o derrumbarán juntos. Una prensa capaz, desinteresada, enfocada en lo público, con una inteligencia entrenada para saber qué es lo correcto y con el coraje para hacerlo, puede preservar la virtud pública sin la cual un gobierno popular es una fachada y una burla. Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá con el tiempo un pueblo acorde a sí misma. El poder de amoldar el futuro de la república estará en las manos de los periodistas de las futuras generaciones".
Dudo del verdadero alcance y poder de la prensa contemporánea. Pero la obligación moral, en cualquier caso, perdura.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Otro obseso del relato...
domingo, 22 de agosto de 2010
Agrandar los temas...

viernes, 25 de septiembre de 2009
¡Mano, referí!

pd: a Daniel no le cobraron mano, es cierto, pero no pudo festejar el gol: cuando estaban en el bar les avisaron que la prensa se había enterado del decomiso de los US$ 790.550 y comenzaba el escándalo... al menos, puede compararse con El Diego en un aspecto: a él también le cortaron las piernas.





