martes, 26 de abril de 2011

Nuevo libro - junio y Siemens en el horizonte

Me avisaron de Editorial Planeta que el borrador del nuevo libro que les envié superó ya las pruebas de revisión y edición, con la gran Paula Pérez Alonso (la misma que editó a Horacio Verbitsky con "Robo para la Corona" y a Marcos Aguinis con "La gesta del marrano") como editora. Saldrá en junio, Dios mediante.


Ignoro si puedo contar mucho más sobre el "proyecto Siemens", que aún no tiene su título definitivo (aunque yo trabajé con uno en mi mente). Yo quería que saliera para la Feria del Libro, que es uno de los grandes picos de ventas del año, junto a la previa de las fiestas/vacaciones, pero no pudo ser.

Pero no pierdo de vista lo relevante: se publicará una investigación que me insumió más de dos años y medio de trabajo, que incluyó viajes a más cuatro países, decenas de fuentes, cientos de documentos, miles de pesos en traducciones del alemán y muuuuchos dolores de cabeza...

pd: Junio, además, es un buen mes; siempre lo ha sido.

lunes, 25 de abril de 2011

La "Justicia", según el poder

Publicó ayer Clarín que las investigaciones contra el poder duermen en la Justicia federal. Y la primera reacción podría ser: “Chocolate por la noticia”.

¿Por qué? Pues porque siempre ha sido así. El Poder Judicial vive y muere en base a una tergiversación del llamado "teorema de Baglini". Porque si aquel decía que los políticos prometen menos estupideces cuanto más se acercan al poder, jueces y fiscales tienen claro que se investiga menos cuánto más cerca del poder se encuentre el investigado.

Sin embargo, es muy bueno que se publiquen artículos como estos.


¿Por qué? Pues porque recuerdan a la sociedad que, en efecto, esto ocurre a diario. Como el recuadre “los casos contra De Vido, a paso lento”, en el que expone la quietud que beneficia a Claudio Uberti, José María Olazagasti, Ricardo Jaime, Fulvio Madaro, Daniel Cameron y otros laderos del poderoso ministro de Planificación Federal.

En un mundo real no debería ser así, pero es, en efecto, es lo que ocurre. Y lo será mientras que el Consejo de la Magistratura sea poco más que una máscara donde se arreglan concursos y juicios políticos, la Corte Suprema no termine de asumir sus responsabilidades y, claro, los jueces y fiscales actúen sin la vergüenza propia de sus cargos (no sólo de Comodoro Py; también de los fueros Penal Económico y Contencioso Administrativo, entre otros fueros nacionales, y ni qué hablar de lo que ocurre en las provincias...).

Hasta entonces, la impunidad (la misma de ayer y de hoy) será la verdadera Señora de los Tribunales.

Pronto, muy pronto, publicaré algo en La Nación sobre esto.

pd: los artículos, acá y acá.

jueves, 21 de abril de 2011

Ego, el motor humano

Gran reportaje del Financial Times a uno de los mayores estafadores de la historia, Bernie Madoff. Basado en uno de los sistemas más viejos –conocido como “Ponzi”, por otro gran perpetrador-, es tan simple como prometerle al inversor A grandes retornos, que se pagan con lo que aporta B ante la misma promesa de grandes retornos, al cual se le paga, ya junto a A, con el dinero de C, al que a su vez, junto a A y B, se le paga con el dinero de D. Funciona, claro, mientras siempre haya nuevos inversores dispuestos a encarnar el siguiente eslabón de la cadena. Y en el caso de Madoff, reventó cuando llegó a los US$ 65.000 millones.

Hay tres momentos clave, para mí, en el reportaje: 1) cuando le preguntan por qué, cuando todavía era posible, no le devolvió su dinero a los inversores y se retiró a lo grande sin que nadie lo pescara. “Ego”, respondió; 2) cuando le preguntan cómo se explica que la rueda girara sin que los inversores o sus competidores percibieran la trampa: “Yo era grande, creíble”, argumentó; y 3) cuando le preguntan por qué los órganos de control (como la SEC) no lo pescaron, su respuesta fue lapidaria: “Pasan demasiado tiempo detrás de las infracciones menores y nada tras las grandes firmas y los bancos de inversión”.

Cualquier similitud con la lucha contra las drogas o los servicios de seguridad y contralor argentinos es, claro, mera coincidencia.

pd: el estupendo reportaje (en inglés) del FT, acá.