jueves, 31 de enero de 2013

La AFIP y la gran "omisión"

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) sabía que la nueva Ciccone, bajo el mando de Alejandro Vandenbroele, no había incluido $ 140,3 millones en su moratoria en intereses acumulados por impuestos impagos, pero sólo la intimó a pagarlos más de dos semanas después de haber estallado el escándalo, según surge de nuevos documentos internos de la AFIP.

La exclusión de esos $ 140,3 millones significó una quita en la práctica del 56,4% en los pagos a la AFIP que debió afrontar la nueva Ciccone. Sin embargo, la AFIP sólo le "comunicó" a la empresa esa "omisión" por $ 140,3 millones el 23 de febrero de 2012, es decir, dos meses y medio después de detectada la "omisión" y cuando el escándalo por el "caso Ciccone" llevaba ya 17 días en las portadas de los diarios. Aún así, se lo notificó a través de una carta en la que tampoco explicitó que se trataba de una intimación.


"Se le comunica que en los planes de facilidades presentados [por los impuestos impagos incluidos como deuda concursal y postconcursal], omitió la inclusión de los intereses resarcitorios/punitorios por las obligaciones incluidas", le informó la jefa interina de la División Recaudación, del Departamento Gestión de Cobro, Bibiana Vacirca. "Por lo expuesto, queda usted debidamente notificado", añadió en la nota.

CVS recién respondió dos semanas después, 8 de marzo, en una nota en la que sostuvo que la omisión "probablemente obedezca un error en la carga de los datos correspondientes", y pidió que le informara "a cerca [sic] del procedimiento para la inclusión de dichos intereses".

pd: el resto de la nota publicada en LA NACIÓN, acá.

martes, 22 de enero de 2013

Te escucho, te escucho


Si usted tiene información, de cualquier tipo y factor, favor de comunicarse con este receptor en cualquier horario y día por las siguientes vías:

- Este mismo blog: a través de los comentarios.

- Por email: a secretosdelavalija@gmail.com


- Por teléfono (mi directo en la redacción del diario LA NACIÓN): al (54-11) 4319-4408

- Por fax: (54-11) 4319-1665


- Por Twitter: @halconada

- Por correo: a calle Bouchard 557, piso 5°, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CP 1106, República Argentina.

Desde ya, muchas gracias.

jueves, 17 de enero de 2013

Savater - el periodista como espía

Llevo más de cincuenta años escribiendo en la prensa, desde que empecé con 16 años a dirigir la revista de la escuela. Mi colegio se llamaba El Pilar, en Madrid, y la revista se llamaba "Soy Pilarista". Yo la dirigía y tenía los mismos problemas que cualquier director de publicaciones. Por ejemplo, quienes debían entregar las crónicas o los comentarios nunca lo hacían; entonces, cuando se acercaba la fecha de cierre de la revista, yo comenzaba a escribir con seudónimos absurdos todo tipo de crónicas y comentarios para rellenar el número. Llegué a hacer crónicas de deportes cuyos principios ignoro por completo, como el hockey sobre patines, que siempre ha sido un enigma para mí. Prácticamente toda la revista era una especie de trabajo artesanal mío y mis compañeros lo llamaban, en vez de "Soy Pilarista", "Soy Savater".

Así comienza la transcripción del discurso que el filósofo y escritor español Fernando Savater ofreció durante la celebración del 50° aniversario de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).


El periodismo es el arte de transmitir la verdad. Pero a partir de Pilatos todos nos preguntamos qué es la verdad. Aristóteles, en los comienzos de la ética, establecía que no es lo mismo la verdad en matemática que en historia. La verdad es, fundamentalmente, los conocimientos y la objetividad relevante en un campo determinado. Relevante en el sentido de que es lo que un ciudadano tiene derecho a exigir y puede merecer, no lo que despierta curiosidad. Todos podemos sentir curiosidad por la correspondencia de la vecina, pero eso no nos corresponde, no es la verdad en el campo de la noticia. En este sentido, la verdad es lo que el ciudadano necesita para ejercer su función de ciudadano.

El periodista es un espía al servicio del ciudadano, y todos los ciudadanos son políticos. En las dictaduras la política está secuestrada por unos cuantos que la administran por encima de todos los demás, pero en las democracias, en cambio, todo el mundo es político. Para que todo ciudadano pueda ser político, en el sentido pleno del término, necesita información. El periodista es el bastón, el instrumento, en el que el ciudadano se apoya para poder ejercer su deber, su función y su derecho como político. Por eso el periodista debe ser leal a los hechos y a la crítica honrada. Eso es lo que hay que pedirle al periodista, que sea un crítico informado y objetivo.

pd: el resto del texto, acá.

lunes, 14 de enero de 2013

Caso Ciccone - adulteran los registros de la IGJ

Horas después de que LA NACION consultó al Ministerio de Justicia por el extravío o robo de tres legajos societarios vinculados al caso Ciccone, la Inspección General de Justicia (IGJ) adulteró sus registros informáticos y modificó los trámites de reconstrucción y los sumarios derivados de esa desaparición.


La información surge de los datos volcados en el sistema interno de computación del organismo, al que accedió este diario.

La adulteración de los registros informáticos ocurrió a partir del viernes 21 de diciembre pasado y se concentró en los legajos de The Old Fund, Ciccone Calcográfica y London Supply, las tres sociedades clave en la investigación penal que busca determinar cómo ocurrió el desembarco en la imprenta de Alejandro Vandenbroele, el presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou.

Hasta mediados de diciembre, el sistema informático interno de la IGJ, conocido como "ARGA", mostraba que la Oficina Judicial había completado la reconstrucción de los tres legajos robados o extraviados. En el caso de The Old Fund, el expediente había sido enviado al Archivo, donde se encontraba desde el 21 de mayo.

Sin embargo, luego de que LA NACION llamó al Ministerio de Justicia, el 21 de diciembre, para conocer su posición, y de revelar tres días después el robo o extravío de esos legajos, el registro informático "ARGA" comenzó a mostrar cambios notorios, plasmados a partir de ese mismo viernes 21.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.