Basada en el análisis de las cuentas de la petrolera venezolana en Nicaragua, Albanisa, “Confidencial” demostró que en 2008 la compañía registró ingresos superiores a los 400 millones de dólares solamente por las ventas de petróleo y productos refinados. En ocho meses del 2009, esas operaciones, junto a la venta de generación eléctrica, sumaban ya 352 millones de dólares.
Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
miércoles, 16 de marzo de 2011
Nicaragua y los petrodólares bolivarianos
Basada en el análisis de las cuentas de la petrolera venezolana en Nicaragua, Albanisa, “Confidencial” demostró que en 2008 la compañía registró ingresos superiores a los 400 millones de dólares solamente por las ventas de petróleo y productos refinados. En ocho meses del 2009, esas operaciones, junto a la venta de generación eléctrica, sumaban ya 352 millones de dólares.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
"Maletas llenas de dinero"
Los cables de la Embajada de Estados Unidos en Nicaragua dibujan al gobierno del presidente Daniel Ortega como un auténtico Estado criminal financiado desde hace décadas por las redes internacionales del narcotráfico y, en los últimos unos años, también "por maletas llenas de dinero" enviadas por el presidente Hugo Chávez desde Venezuela.

Así consta en el cable 153018 que enviaron los diplomáticos estadounidenses al Departamento de Estado en Washington, basados en informes de primera mano: "Tenemos informes de que funcionarios del Gobierno nicaragüense reciben regalos de funcionarios venezolanos durante viajes oficiales a Caracas. También creemos que Ortega retiró el año pasado su demanda de que los Consejos del Poder Ciudadano (CPC) sean financiados con fondos públicos debido en parte al hecho de que el dinero venezolano ya había llegado. Múltiples contactos nos han dicho que Ortega utiliza dinero del petróleo venezolano para financiar los Consejos del Poder Ciudadano y las campañas de las elecciones municipales del FSLN. Varios informes no confirmados indican que Ortega tendrá 500 millones de dólares a su disposición en el transcurso de 2008".
En inglés, para evitar sospechas de mala traducción o mala voluntad, el párrafo textual es: “Chavez "Mini-Me": With respect to Venezuela, Ortega is a willing follower of Chavez who has replaced Castro as Ortega's mentor. Initially the relationship seemed largely a mutual admiration society with Chavez slow to send assistance; however, the ALBA alliance has finally begun to produce monetary benefit for Ortega and the FSLN. We have first-hand reports that GON officials receive suitcases full of cash from Venezuelan officials during official trips to Caracas. We also believe that Ortega's retreat last year from his demand that the Citizens Power Councils (CPCs) be publicly funded was due in part to the fact that the Venezuelan cash pipeline had come on-line. Multiple contacts have told us that Ortega uses Venezuelan oil cash to fund the CPCs and FSLN municipal election campaigns. Several unconfirmed reports indicate that Ortega will have as much as 500 million dollars at his disposal over the course of
Nuestras abuelas estarían felices de recordarnos: "Te lo dije, m'hijito". Y en este caso, yo podría repetir la frase, apoyado en lo que me dijeron fuentes venezolanas, argentinas y de otros países de América Latina. Por algo el subtítulo del libro fue "Del caso Antonini Wilson a la petrodiplomacia de Hugo Chávez"...
pd: el artículo del diario El País de España, acá; y el cable completo, acá.
lunes, 15 de febrero de 2010
Dignidad en valijas

jueves, 10 de septiembre de 2009
Acá va una muestra
Durante los últimos días, me entrevistaron varios colegas y maestros. Entre otros, Nelson Castro, Mariano Grondona, Jorge Asís, Fernando Bravo, Luis Majul y Omar Lavieri. Tanto en TN, canal 26 y Crónica TV, como en las radios Mitre, Continental y La Red, entre otros de la Argentina (junto a radios de Córdoba, Bahía Blanca y Mar del Plata).
Esa es, por tanto, la causa de que esta foto en este blog.
Lo que no tiene esta imagen, sin embargo, es una explicación. Si Antonini era un espía norteamericano, un “traidor” de la causa bolivariana y un prófugo de las justicias de la Argentina y de Venezuela, ¿por qué se reunió con él, el 28 de octubre de 2007, el agente de la inteligencia venezolana, Antonio Canchica?
Ah, por cierto: mientras ellos tomaban un café (grabados y fotografiados por el FBI), los argentinos acudíamos a las urnas. Horas después se confirmó el triunfo de la por entonces primera dama, Cristina Fernández de Kirchner. Nueva presidenta.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
El Iceberg

http://audioblogs.radiomitre.com.ar/nelson/archives/2009/08/hugo_alconada.html
Obvio, una vez más: Copyright 2009 Radio Mitre - Todos los derechos reservados.
martes, 8 de septiembre de 2009
El recuadro, más importante que el central

Pero allí no concluyó la ofensiva de Chávez por llegar al Consejo de Seguridad. Cuatro grupos de venezolanos extendieron su campaña por los lugares más remotos. Todos con la misma dinámica: sobres en los que la República Bolivariana expresó su voluntad de tejer negocios -en especial petroleros y financieros- con esos países y, por supuesto, su interés por representarlos con fidelidad en el club más selecto de la ONU. Valijas cargadas de promesas de un mundo mejor, de ilusiones, de proyectos y de riquezas.
Quienes estaban detrás de esos vuelos contra el capitalismo eran, cruel ironía, dos empresarios beneficiados por el mercantilismo local más espurio, Franklin Durán y Carlos Kauffmann, muy conocidos dentro del mundillo venezolano de clase alta, pero ignotos para el gran público.
Durán y Kaufmann recibieron la orden de financiar y organizar los vuelos a esos 24 países bajo la dirección de la Cancillería venezolana, en rigor, una mezcla de pedido, de amenaza y de promesa de futuros negocios. Todo eso sazonado con una garantía oficiosa de que el ministro del Interior y Justicia, Pedro Carreño, cubriría los gastos, una promesa que luego se transfirió a las arcas de PDVSA, lo que confirma el involucramiento del gobierno venezolano en la idea, ejecución y pago de los vuelos.
Desde el gobierno bolivariano, recurrir a empresarios para tareas propias del Estado resultaba ventajoso. Le permitía mantener todo el asunto fuera de la lupa pública; si algo salía mal, además, era más difícil probar la mano chavista, y si todo salía bien, el operativo se pagaba sin controles de auditoría, lo que a su vez facilitaba algún negociado. Y, quizá lo más relevante de todo, la orden se cumplía muchísimo más rápido.
Desde la perspectiva de Durán y Kaufmann, el pedido reportaba múltiples beneficios: acceso a funcionarios de alto nivel, cobro de favores millonarios y, por encima de todo, poder. Pero también resultaba un pedido al que era difícil negarse, más aún si su firma, Venoco, vivía de las ubres de PDVSA y otras áreas del Estado y sus petrodólares.
Así fue como estos empresarios pusieron manos a la obra, como volverían a hacerlo un año después para intentar acallar a su amigo, Guido Alejandro Antonini Wilson, cuando se hizo público el escándalo de la valija en el Aeroparque Jorge Newbery.
Teléfonos, contactos y billetera mediante, dieron las órdenes preliminares. Pero, por un lado, Franklin Durán no hablaba inglés con la fluidez suficiente para discutir los detalles necesarios del operativo. Y por el otro, Kauffmann mantenía su prescindencia para el trabajo cotidiano. Eso quedaba para otros. Es decir, para Durán y el entonces amigo de ambos, Antonini, quien caería en desgracia en 2007 con una valija que no era suya en Buenos Aires.
A cambio de una vaga promesa de que recibiría US$ 200.000 cuando ellos cobraran el operativo, Antonini se encargó de hablar por teléfono con American Express, en inglés, para destrabar los pagos con la tarjeta Centurión, la negra e ilimitada de Franklin.
El esquema de trabajo pronto incluyó cuatro grupos de pasajeros que se repartieron las regiones o continentes.
El "Grupo 1" se encargó del sudeste asiático, con paradas previstas, que luego se modificaron sobre la marcha. Los pasajeros Vladimir Villegas y María Elizabeth Rodríguez enfilaron hacia la República Democrática Popular de Laos, el Sultanato de Brunei, Timor Occidental, Myanmar y Tailandia.
La travesía del "Grupo 2" era digna de la National Geographic Society. A bordo del Lear Jet VH-LJJ rumbearon hacia Papúa, Nueva Guinea, Islas Salomón, Vanuatu, República de Kiribati, Tuvalu, Samoa, Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y la isla Nauru, conocida como la "isla nación más pequeña del mundo".
Muy distinto fue el panorama para el "Grupo 3", que no llegó tan lejos de Venezuela, pero también deambuló por destinos inusuales para un turista burgués: Burundi, Tanzania, Madagascar y Seychelles, Uganda y Ruanda.
El último pelotón, el "Grupo 4", concentró sus energías -y dinero-, en el sudeste africano: Malawi, Zambia, escala en Johanesburgo, y de allí a Lesoto y Suazilandia, antes de retornar a Sudáfrica.
Para cuando el último jet aterrizó el 13 de septiembre de 2006 en Nueva Zelanda, las cuentas se acumularon hasta conformar una sola factura. Se libró el 3 de octubre a "Leche Inc.", otra de las empresas de Durán, quien logró que "inflaran" los costos, con la idea de extraerle más dinero a la gran chequera chavista. De ese modo, la aventura que iba a costar alrededor de US$ 600.000 aumentó hasta US$ 1.168.334.
Aun así, Chávez perdió. No llegó al Consejo de Seguridad por culpa de su verborragia. Por aquella diatriba sobre el "diablo" George W. Bush y su aviso de que olía a "azufre" en la sede de la ONU. Y Kauffmann y Durán no cobraron un solo dólar.
lunes, 7 de septiembre de 2009
Aviones, aviones, aviones
Un avión en particular, sin embargo, es el que le causó muchos problemas al gobierno saliente de Néstor Kirchner y al entrante de su esposa, Cristina Fernández de Kirchner. Es este, el N5113S.
En este Cessna volaron los argentinos Claudio Uberti y Victoria Bereziuk, y los venezolanos Alejandro Antonini y Daniel Uzcátegui (junto a otros cuatro pasajeros).
En este Cessna llegaron US$ 5 millones a la Argentina. Casi US$ 800.000 fueron decomisados. Pregunta obvia: ¿Y el resto?

