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domingo, 20 de septiembre de 2009

Sebastián Forza, también en este baile

Que al muerto le endosen todas las culpas, es habitual.
En este caso, sin embargo, no le embocan la/s maleta/s... pero casi.
El responsable fue un cirujano que declaró como testigo en la causa del Triple Crimen y, bajo juramento, contó lo que contó.
Y así lo cuento yo, en esta entrevista que salió hoy, domingo, en diario El Tribuno de Salta (además de, como es previsible, en el libro).




http://www.eltribuno.info/salta/diario/2009/09/20/nacional/forza-sabia-del-caso-de-la-valija

ENTREVISTA: a Hugo Alconada Mon, periodista y abogado

"Forza sabía del caso de la valija"

El libro desnuda los intentos de Chávez y Kirchner para tapar el escándalo por los US$ 800.000.

¿Qué tienen en común Antonini Wilson y Sebastián Forza, uno de los asesinados en el triple crimen de General Rodríguez? Se pueden tejer muchas especulaciones, pero hay un dato que los une. El empresario venezolano dijo en Miami que el dinero decomisado en Aeroparque era para la campaña de Cristina de Kirchner. Forza figura como aportante para esa misma campaña. Este y otros secretos, Hugo Alconada Mon los describe en un libro que acaba de publicar.
¿Qué le dejó la investigación?
La sensación es que esto es la punta de un iceberg, más profundo de lo que se cree, y que los gobiernos de la Argentina y Venezuela protagonizaron un encubrimiento de lo que pasó en ese vuelo y con ese dinero. No sólo los 800 mil dólares decomisados, sino muchos más.
¿Alguien investiga los 4,2 millones que venían en otra valija, según le dijo Diego Uzcátegui (PDVSA) a Antonini?
Sí y no. Sí, porque hay dos investigaciones simultáneas en la Argentina. Por el lado de la causa específica de la valija de Antonini, que avanza a paso lento, nadie dijo que había más dinero, como sí se dijo en el juicio de Miami (EEUU). La segunda causa en la Argentina es el triple crimen de General Rodríguez, en la que murieron los empresarios Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferrón. Hay un médico cirujano que declaró bajo juramento que conocía a Forza y que éste decía que los periodistas no entendíamos nada y que en ese vuelo había otros 4,2 millones. ¿Por qué Forza sabía de eso? ¿Porque era aportante de la campaña de Cristina Kirchner y licuó ese dinero? Va a ser imposible probarlo porque Forza ya está muerto. En Venezuela no pasó nada. La procuradora dio la orden de no investigar porque dice que es una operación de inteligencia de Estados Unidos.
Los Kirchner habían dicho algo similar...
Eso es lo que cuento en uno de esos secretos de la valija. Estos mismos personajes: Antonini Wilson, Franklin Durán y Carlos Kauffman, antes del escándalo habían organizado vuelos a 24 países para promocionar a Chávez para que ingrese en el Consejo de Seguridad de la ONU para reemplazar a la Argentina. Si era una operación norteamericana, cómo se explica que un año antes Antonini organizaba estos vuelos. Si algo tenían estos tres empresarios es que eran confiables para el poder venezolano. Estaban lejos de ser traidores, como los consideraron después. Más bien eran facilitadores.
¿Quién es el verdadero Antonini?
Yo le pregunté si era un chivo expiatorio. Me dijo más o menos. No es ni una víctima ni un delincuente. La valija no era de él. Lo digo de manera rotunda. Es el empresario pillo latinoamericano que le hace un favor al poder, como tantos empresarios, para después cobrarlo a través de licitaciones, por ejemplo. Era la apuesta de Antonini.
¿Antonini dijo la verdad?
Hasta cierto punto. Creo que toda la declaración que hizo en Miami fue verdad, salvo un punto: él sostiene que agarró la valija en un gesto caballerezco hacia Victoria Bereziuk. El no era cómplice, era el gordo imbécil que terminó agarrando la maleta y bailando en el baile. Otro de los secretos es que Claudio Uberti (ex titular del OCCOVI), en el momento previo al decomiso le pide que lo ayude con la valija, y ahí es cuando Antonini decide a bailar. Te hago un favor que después se lo voy a cobrar. De hecho, Antonini se sube en ese avión en la apuesta de, en pleno vuelo, estar a solas con el funcionario argentino que se presentaba en Venezuela como el número tres de la Argentina, detrás del entonces presidente Néstor Kirchner y Julio De Vido.

pd: Gracias José Ignacio.

Volver al futuro

Que hubo un tiempo que fue hermoso... puede ser.
Pero maletas, siempre hubo. Apenas unos ejemplos:

1. Una sobreviviente de La Perla declaró en junio de 2008 que el jefe del III Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez durante la dictadura (en rigor, desde antes, 1975, y hasta 1979) visitó "al menos dos veces" ese centro clandestino de detención y afirmó que el militar se quedó "con VALIJAS llenas de dólares" capturadas a los Montoneros.
Teresa Meschiatti, que de ella se trata, fue la primera testigo del juicio que se retomó en Córdoba contra Menéndez, otros 6 militares y un agente de inteligencia.


2. Mario Caserta, aquel del "Yomagate", la causa en la que se investigó y sobreseyó por lavado de dinero proveniente del narcotráfico a Amira Yoma, la ex cuñada y ex secretaria de Audiencias del presidente Carlos Menem.
Caserta era el secretario de Recursos Hídricos de Menem.
El escándalo se desató en 1991 y la Justicia lo condenó a cinco años de prisión en 2003 -sip, doce años después- por sus vínculos con una organización que traía dinero de la venta de drogas en VALIJAS de Nueva York a Buenos Aires.



Por esta investigación, el ex esposo de Amira Yoma, el señor Ibrahim Al Ibrahim se convirtió en prófugo de la Justicia argentina y se refugió en Siria. El buen hombre era asesor de la Aduana de Ezeiza y, según las constancias de la causa, chapeaba con su cargo público para evadir los controles y garantizar que las VALIJAS con los billetes no fuesen revisadas al entrar en el país.




3. Amado Carrillo Fuentes, líder del Cartel de Juárez de narcos mexicanos, se hospedó en una de las mejores suites del Hotel Haytt de Buenos Aires en diciembre de 1996, según denunció el jefe de la división mexicana de Interpol, Juan Miguel Ponce, en 1999.
Ponce y sus colaboradores estimaron que el Cartel de Juárez blanquearon cerca de US$ 25 millones en la Argentina. La mitad, por medio de la financiera local Mercado Abierto, de Aldo Ducler (sí el mismo de otros asuntillos), y la otra mitad... sip, VALIJAS.
Según los investigadores, se completaron transferencias por US$ 13 millones desde México y desde California a la cuenta de Mercado Abierto en el Citibank de Nueva York. Y otros US$ 12 millones llegaron por métodos más burdos, con VALIJAS y por operaciones con terceros países.


4. En 2000 llegó otro pequeño asuntillo de VALIJAS. Pero esta vez, al parecer, para senadores (remarco el "al parecer" pues no hay ningún condenado por esta investigación, apenas algunos procesados). Ocurrió durante la presidencia de Fernando de la Rúa y esta vez el valijero por $ 4,7 millones fue el entonces secretario parlamentario, Mario Pontaquarto.
Tras tres años de silencio, a fines de 2003, Pontaquarto prendió el ventilador y dejó a unos cuantos pegados. Entre otros, a De la Rúa, su secretario de Inteligencia, Fernando de Santibañes, su ministro de Trabajo, Alfredo Flamarique, y los senadores justicialistas Augusto Alasino, jefe de la bancada del PJ; Alberto Tell, Carlos Branda, Remo Constanzo y Emilio Cantarero. El juicio oral, todavía está en veremos.


5. En agosto de 2007, el caso Antonini. VALIJAS (nótese el plural). Desde entonces y hasta la fecha. Y no abundaré más, que todo este blog trata sobre este caso. Apenas, si vale, una portada y una foto...















Pero con tantas VALIJAS voladoras dando vueltas (porque estos son apenas cinco casos pero hay MUCHÍSIMOS otros más que no vienen al cuento), la pregunta es: Y el próximo escandalete, ¿¿¿PA' CUÁNDO???

jueves, 17 de septiembre de 2009

pan + jamón + tortillas = ...

Caracas. Viernes. 3 de agosto de 2007. Restaurante Urrutia.
Comensales: los argentinos Claudio Uberti y Victoria Bereziuk; los venezolanos Diego y Daniel Uzcátegui, Maryory Gutiérrez y Alejandro Antonini, entre otros.
Relevancia: alta.


Detalles:

-fue durante este almuerzo que Diego U., motor decisivo dentro de PDVSA, le preguntó a Uberti si se podían llevar en su avión a tres empleados de la petrolera (Wilfredo A.; Nelly C; Ruth B.).

-fue durante este almuerzo que Antonini le preguntó a Uberti sobre los negocios de "tuberías" que podrían derivar del "anillo energético", aquel proyecto que uniría Venezuela y la Argentina a través del Amazonas, Perú, Bolivia, Paraguay, etc.

-fue ese interés por las "tuberías" el que también llevó a Antonini a subirse al avión... y bailar como baila desde entonces.

Aclaración: el almuerzo no fue en el salón principal del restaurante, sino en el "reservado", que queda a la derecha de la cocina, en un apartado que sigue a un pasillo en el que se destacan dos cosillas: un póster de un cuadro de Botero y una heladera con publicidad de Pepsi.


By the way, ¿saben qué bebieron?


pd: el pan casero de ahí es BUE-NÍ-SI-MO. Hogazas grandes, caseras, recién horneadas + jamón serrano + una tortilla de patatas = paraíso terrenal.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Vicky - Danielito


Cristina Fernández de Kirchner llevaba 48 horas en el poder y ya había dicho adiós a la tradicional "luna de miel" que goza todo nuevo gobernante. La razón era contundente: cuatro arrestos en Miami, vinculados al "caso Antonini".

Como recordarán, el FBI arrestó a dos socios de Antonini -Carlos Kauffmann y Franklin Durán-, un abogado venezolano -Moisés Maiónica- y un uruguayo -Rodolfo Wanseele Paciello-, el 11 de diciembre de 2007.

De inmediato, la Fiscalía Federal norteamericana los acusó de actuar como agentes encubiertos de Venezuela con el fin de contactar a Antonini en Estados Unidos para convencerlo -con US$ 2 millones- de que aceptara la valija del escándalo como propia.

Todo estalló en pedazos, como es ya sabido. Pero mientras los funcionarios argentinos y venezolanos formaban filas para salir por los medios a denunciar conspiraciones, operaciones de inteligencia, operaciones basura, espías, traidores y demás yerbas, ocurrió algo por debajo de los radares.

¿Qué fue? Un email que otro pasajero de aquel vuelo, Daniel Uzcátegui, le envió a Victoria Bereziuk, la secretaria de Claudio Uberti y pasajera del mismo vuelo.
El mensaje, me parece, es elocuente por sí solo.
pd: si clickeás sobre la foto de la pantalla congelada, podés ver la imagen expandida.

martes, 15 de septiembre de 2009

Setecientos mil uno, setecientos mil dos...


Y sí, en algún lado tenían que contar los billetes.

Fue ahí. En la oficina que estás detrás de esa puerta y ese ventanal vidriado en el que apenas se ve el logo de la Aduana.

Queda en el Aeroparque, a metros del "sector A1" de la terminal.
Por allí pasaron Alejandro Antonini y su entonces compinche de vuelo, Daniel Uzcátegui.
Claudio Uberti, mientras tanto, fatigaba un par de teléfonos celulares (hay un número que aportará una sorpresa en cualquier momento...) y enfilaba hacia la Quinta Presidencial de Olivos.

Preguntilla incómoda: ¿no les suena raro que hayan contado US$ 790.550? ¿Por qué no 790.000 ó 791.000 dólares? O, para el caso, ¿US$ 800.000?

¿O es que hubo algo raro? Hay más información para este boletín, pero en el libro (no vas a creer que te viá contar tutti en el blog, ¿no?).

lunes, 14 de septiembre de 2009

Se va la segunda!!




Y ahora me llamó doña Paula P. A. pa' confirmar:


¡Se viene la segunda edición!



Bestseller

Bueno, acaban de avisarme de Editorial Planeta que el libro marcha muy bien en ventas.
Va primero en la cadena de Librerías Santa Fé (categoría no-ficción), y segundo en las cadenas de Yenny (Grupo Ilhsa) y de Cúspide (ídem, categoría no ficción; en la general, incluyendo también los de ficción -es decir, a la gran Isabel Allende-, marcho 4° y 7° en ambas cadenas).
Así que a todos aquellos que participaron de la gesta: ¡GRACIAS!
Y a todos aquellos que me enviaron e-mails o que me enviaron la misma pregunta desde Venezuela por medio de las radios y de televisión, el libro puede adquirirse vía Internet en:

http://tematika.com/libros/humanidades--2/comunicacion--6/investigacion_periodistica--4/los_secretos_de_la_valija--498497.htm

http://www.cuspide.com/isbn/9504921256

http://www.lsf.com.ar/m/ficha.aspx?codigo=9504921257

http://www.libreriapaidos.com/libros/7/950492125.asp?TipoBusqueda=101

Pero no. Todavía a la venta en Amazon, no está.
Pero sí. Parece que en Venezuela sí se venderá el libro, después de todo... aunque todavía no está cerrado el paquete.
Y parece... parece que se viene la segunda reimpresión (acaba de chiflarme Mr. I con la buena nueva).

sábado, 12 de septiembre de 2009

Sip. Parece que soy "polémico"

Mi trabajo es investigar. Me pagan para eso. Soy periodista de investigación (o eso al menos me creo): lavado de dinero, corrupción, fraude corporativo y demás yerbas similares.
Lo que intento, claro está, es publicar con el objetivo de que nadie me desmienta. Ni tener que publicar erratas incómodas y vergonzantes al día siguiente.
Me ha pasado, obvio, como a todos (o casi).
Pero en cuanto al libro, le puse garra, años (dos), tiempo (mucho), sacrificio (que padecieron mi mujer y mis chicos). Pero es cierto, y no puedo negarlo, que el libro puede armar algo de ruido (y quizá algún expedientillo penal, que no en mi contra, ¿eh?).
La cuestión es que, en definitiva, el libro es polémico y, al parecer por las reacciones de los comentaristas, también lo soy yo.


El link a la entrevista, que es lo que importa, aquí:


pd: sí, la foto tiene sus años. El verdadero yo es más parecido al que aparece en la foto de mi perfil. Esta, la que aparece en la solapa del libro (y en Noticias24.com) tiene sus buenos seis años. Lo pueden creer o no, pero no tenía otro de buena calidad cuando me la pidió la Editorial.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Una perlita, la primera

Subo a continuación una de las tantas conversaciones que grabó la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), pero que jamás desclasificó. Es una de las 188 que obtuve para el libro.

Es muy larga, lo sé, pero la subo completa para evitar sospechas de que la "edité" y, además, porque no sé cómo linkearla para que no atore todo el blog. ¡Lo siento! Iré aprendiendo. De todos modos, creo que es relevante e ilustra MUY bien de qué hablamos.

AA es, aclaro para evitar confusiones, Alejandro Antonini.




DU es Daniel Uzcátegui, otro pasajero de aquel fatídico vuelo, además de ser el hijo menor de Diego Uzcátegui, uno de los verdaderos motores de la petrolera PDVSA.


El audio es del 30/11/2007, cuando ambos eran ya requeridos por la Justicia argentina y Antonini todavía era el centro de los esfuerzos de los venezolanos y argentinos para que: a) firmara el poder a los abogados; b) asumiera la valija como propia; c) cerrara la boca sobre todo lo que sabía. Y uno de los encargados de lograr a), b) y c) era el venezolano Moisés Maiónica, el "Moisés" al que aluden Antonini y Uzcátegui a continuación.
Aquí les va:

AA: ¿Cómo está todo?

DU: Bien jefe. ¿Tú?...

AA: [OV] ¿Cómo estás...?

DU: [OV] ¿Cómo te sientes?

AA: Bueno chamo, este…de verdad que yo no sé, Daniel. Estoy entregado ya, chamo.

DU: Es...

AA: [OV] De verdad que nos han mentido,
tu papá, todo el mundo. Eh, aquí, éste huevón vino...vino a verme, este, lo voy a ver al medio día y no trajo nada pues. No trajo ni el recibo, ni el dinero, ni nada, Daniel. Más bien trajo un papel pa' que yo firmara. Imagínate tú. Yo no firmo nada, Daniel.

DU: ¿Pero ya lo viste? ¿Ya lo viste?


AA: No, lo voy a ver al medio día, Daniel, pero hablé con él por teléfono. Ya estoy cansado que me mientan y él, él se excusa con decirme que es que, eh, PDVSA no quiere pagar, que PDVSA no quiere, que PDVSA desconfía, bueno no, tú sabes que, yo ya estoy entregado. O sea, hoy, hoy yo cumplo años de casado, Daniel. Yo nunca en mis 16 años de casado he faltado a estar con mi esposa. Tú, tu papá y todo el mundo, y todo el mundo podrá decir que yo soy un marico que...

DU: [OV] No jefe, sabes que yo no pienso eso….

AA: [OV] Y una familia que quiero, ¿verdad? Hoy mi hija tiene un acto en el colegio, la chiquita, la que le he faltado a todos los actos, porque como ya está en primer grado y éste es el primer [UI] cuando ella está en primer grado. Este… ayer mi esposa me dijo que lloró desconsoladamente porque el papá no estaba. ¿ Sabes qué Daniel? ya estoy entregado, brother. O sea, ya estoy entregado. Pero se lo voy a decir a Moises hoy, y sabes, ya no me compran más tiempo. Ya me sabe a mierda todo. O sea, hay chisme, este… chisme y más chisme. El otro día vino alguien de Venezuela diciéndome que es que tú habías dicho, que tú has pensado que yo...yo...yo estoy entregado a la...a la policía del mundo también tú. O sea, yo...yo sé lo...yo sé que tú no lo dijiste, pero...ya estoy, Daniel, sabe... de, de no...

DU: [OV] No, jefe...

AA: [OV] No estoy molesto, Daniel, de verdad. Lo que estoy es…lo…lo… sabes… ¿Sabes dónde estoy ahorita, Daniel? Voy pa' dentro de una iglesia. Le, le quiero preguntar a Dios por qué me hizo eso a mi. Yo, una persona honesta. Una persona que...nada, Daniel, que...que lo que hizo fue entrar de esa gente contigo y con tu papá. Este...¿Sabes qué, chamo? Ya...ya no doy más, chamo. No doy más, chamo.

DU: Oye, jefe.

AA: [Llorando] No doy más, chamo.

[Pausa]

DU: Oye, jefe. Escúchame.

AA: No, me mintieron, me mintieron. Tu papá me...Tu papá…

DU: [OV] O sea, vamos a...vamos a...

AA: Tu papá me montó en ese avión de mierda sabiendo que… lo que iba en esa mierda y me jodió mi vida, Daniel.

[Pausa]

DU: Eso no, escúchame jefe. Vamos a resolver esto porque estamos juntos...

AA: [OV] ¿Cómo lo vamos a resolver? Vamos pa' cuatro meses, Daniel. Ya no tengo ni dinero, Daniel. Ya la gente no quiere ni hacer negocio conmigo...

DU: [OV] Escúchame, jefe.

AA: ¿Alejandro Lagranages [PH] sabes lo que me dijo? Que yo era muy...O sea...O sea que no puede, o sea, no puede. Le hago mucho daño. Todo el mundo, Daniel. No vale, tranquilo, brother, tranquilo. No se preocupen, que cuando yo reviente [Carraspera] Y no es una amenaza, Daniel. Yo...o sea, yo...yo tengo que conseguir paz en mi mis...mismo pa' conseguir la...la...y subir.....A mí, y mi esposa jodiéndome porque ella no entiende porque yo no hablo y no digo la verdad. Yo a ella la verdad se la conté...se la conté medio a ella. Las casitas estas de Oppenheimer, de no sé quien. Oppenheimer se ha cansado de llamar a mi casa. ¿Sabes qué, Daniel? Ya, Daniel. [Carraspea] Yo...yo...o sea, si en Venezuela, si el huevón ése de Ramírez piensa que yo, este...es que no tengo bolas o es que...Porque es simplemente la verdad, pues. Yo no le voy a hacer ningún daño al país. Entonces como no le voy a hacer daño al país, él va a seguir robando, él va a seguir haciendo lo que le da la gana y...y yo le sepo a mierda a toda esa gente. Entonces vamos a ver si es verdad, pues vamos a ver si es verdad pues, este...por lo menos vamos a ver si es verdad, chamo. Yo pero no... Pa' poder hacer eso yo tengo que conseguir paz en migo [sic] mismo. Pero ya está. Lo que...lo que me impresiona, Daniel, es que tú me prometiste que ellos venían, y es verdad, lo cumpliste. Pero ¿porqué?...¿Pero vinieron pa' qué? ¿Pa'...pa' comprarme un mes más de...de vida? O pa' ver, pa' ver como me joden, Daniel.

[Conversación de fondo]

[Pausa]

DU: No jefe, escúchame. El...coño. Yo te dije...yo te dije tod’ como era Moisés. Moisés es…Moisés lo...Moisés lo que está es buscando soluciones para resolver todo esto.

AA: Daniel, él ya vino...

DU: [OV] Si.

AA: Daniel, ésta es mi tercera reunión con él, Daniel…[Carraspea]

[Conversación de fondo]

[Pausa]

AA: Él me prometió que venía con algo, Daniel. Yo sin el recibo de los 800,000, Daniel, yo voy preso por lavado de dinero. Yo no voy a ir preso...Yo antes de eso, en este país, digo la verdad.

[Pausa]

DU: Claro. [Suspira]

AA: Y si...y si eso es lo que quieren, que diga la verdad, bueno, que me lo digan, Daniel. Si eso es lo que ustedes todos están buscando, porque todos están buscando…

DU: [OV] No, jefe...

AA: [OV] Lo de Chávez…o sea, porque todos van a ir presos…

DU: [OV] Escúchame, jefe.

AA: [OV] Todos van a ir presos.

[Pausa]

DU: Escúchame, jefe. Jefe, yo aquí, ¿verdad? Yo he hablado con Diego y él ayer me dijo, "yo le pedí a ellos que como último favor, me resolvieran esta situación".

AA: Oye eso no es un favor, Daniel. ¿Tú no entiendes? Tu papá [UI]...

DU: [OV] Sí, sí. sí, claro que sí, pero..

AA: [OV] Un favor...

DU: [OV] Eh, eh, tú [UI] presión, jefe, porque, escúchame. Eh...al...a él es uno de los que le interesa que resolvamos esto...este...este pedo...coño, escúchame… jefe.

AA: Daniel, no se va resolver.

DU: Yo creo....

AA: Ya...ya perdí ...

DU: [OV] Prefiero no...

AA: [OV] Perdí las esperanzas, Daniel. Cuando una persona viene a verte sin lo que tú le..Sin ni siquiera un...una de las cosas que hace falta, eso es mentira, Daniel. Vie...vienen a medirme, Daniel. Eso es todo lo que vienen a hacer. Se están burlando, se están burlando de Moisés, no por defenderlo. O...se están burlando de él también, pues.

[Conversación de fondo]

[Pausa]

AA: Lo triste huevón que tu papá no hizo nada en PDVSA. Lo triste que de verdad, chamo, o sea... ¿Sabes lo que...sabes lo que me dijo Moisés? Es que Ramírez incluso le...le había...le había....le había....le había cuestionado sus honorarios. Y donde él se iba a ganar era...e...era defendiéndome en Argentina, bueno, se me lo quitaron y se lo dieron a alguien que no sabemos quien es todavía porque es un misterio.

[Pausa]

AA: Daniel, yo estoy escondido, Daniel.
Yo no, o sea.


[Música de fondo]

[Pausa]

DU: Jefe...Y si, bueno, y si....Escúchame, si...[Carraspea] ¿Y si...y si...y si Moisés sí trajo algo y no te quiere contar por teléfono?

AA: Por favor, Daniel. ¿Tú estás seguro de eso?

DU: No, no sé, no. O sea, estoy es pensando.


AA: [UI]…

DU: [UI]…

AA: [OV] [UI]...pa' pá para dejarme la arrechera. Pa' cuando esté al medio día, me preguntes y te diga “mira ves que me mintieron”. “Bueno, sí, está bien, Daniel. Yo voy a confiar en ti. Yo voy a esperar a que él hable conmigo”.

[Conversación de fondo]

[Pausa]

DU: [Carraspea]

AA: Llámame pues. Llámame a las dos de la tarde si quieres cuando esté con él, llámame. Llámame y te darás cuenta. A la una me veo con él.

[Pausa]

DU: [Suspira]

AA: Y te darás cuenta, te darás cuenta de...de lo que está pasando, pues. Y lógico, porque Venezuela tiene, si...Primero era porque no lo hiciera hasta que Kirchner ganara. Después porque esto de...de...o...o...eh...o...o...el referendo ya, ya el referendo es el domingo.

DU: Ajá.

AA: ¿Después qué importo, Daniel?

[Conversación y música de fondo]

[Pausa]

AA: Daniel, ni siquiera el dinero, Daniel.
Pa' defenderme, ni siquiera el dinero para vivir, Daniel.

[Pausa]

[Conversación de fondo]

DU: Es arrecho, brother. Lo sé.

AA: Arrecho, Daniel. Déjame decirte. Me destruyeron la vida, Daniel.

[Pausa]

DU: Eso no...Yo...yo tengo la esperanza que todo se va a resolver, te lo juro...

AA: [OV] ¿Pero cuándo, Daniel? ...

DU: [OV] Algo me dice que sí se va a resolver.

AA: ¿Daniel, cuándo? Daniel, o sea, saca la cuenta, Daniel…¿Cuándo pasó eso? ¿No fue el seis de agosto?

DU: Sí.

AA: Cuatro meses, Daniel.

[Pausa]

AA: Ya viejo, ya, o sea, ya. ¿Hasta cuándo yo tengo plata pa' parar la extradición?


DU: [SC] Mmm.

AA: ¿Sabes lo que pasa? Que eso es lo que están buscando. Que yo no tenga más plata pa' parar la extradición pa' que me extraditen pa' Argentina [Sopla] y que allí me metan preso como un huevón o me maten.

[Pausa]

DU: No es así. No digas eso.

AA; Ay Daniel, por favor. Por favor Daniel, tu no... O sea, la oficina de compras de PDVSA de Argentina la van a abrir igualito. Es, Ángel Morales ahora es...ahora por culpa mía, porque él no tenía mérito pa' ser gerente de...de los tres. ¿Cómo… cómo Ángel que es un carajo que...que no era ni bueno en, en Uruguay ahora...ahora es gerente de...de... Uruguay, gerente de Argentina y gerente de Paraguay. ¿Sabes por qué? Porque es...debe estar mintiéndole a Ramírez, diciéndole que está arreglando mi problema.

[Pausa]

AA: No, chamo. Una cantidad de mentirosos todos.

[Pausa]

AA: No…[UI]

DU: [OV] [UI] [Suspira]… ¿Y que...tú no...tú no has hablado con Ángel?

AA: No te escuché lo que me dijiste.

DU: ¿Qué…que si tú has hablado con Ángel?

AA: No, no, no . Claro que no. ¿Él me llama? Él no me llama nunca.

[Conversación de fondo]

DU: [UI]...

AA: [OV] ¿Sabes por qué no me llama para informarme de nada? Porque no tiene nada. Porque está [UI], está jugando a la mentira.

[Pausa]

DU: Él se está...él se estaba viniendo hoy.

[Conversación de fondo]

AA: ¿Para Venezuela?

DU: Se estaba yendo hoy de vacaciones, sí.

AA: ¿De vacaciones?

DU: No, no, no, no, no. O sea, eso fue lo que...lo que...lo que me dijo Diego porque Àngel se estaba viniendo hoy o...o ayer u hoy. ¿Ves? Entonces... No... Vamos a ver porque yo...yo...yo vi anoche que la gente estaba moviéndose ¿no? Son cosas que...hay cosas que no estaban pasando antes. O sea, antes los carajos…Angel no vino como por un mes. Ese otro no contestaba el teléfono, eh… o sea, que algo debe de estar pasando que está haciendo que esta gente aparezca otra vez, que Ángel esté yendo y viniendo otra vez, tiene que ser algo, porque si no... O sea, ¿cuál es la razón de que vengan? O sea, ¿cuál es la razón de que Moisés esté allá? Eh… es lo que yo pienso.

AA: Bueno [UI]…[Carraspea]

DU: ¿Aló?

AA: Sí, ah, te escucho.

DU: ¿Ves?

AA: ¿Y qué hace...?

DU: O sea...

AA: [OV] Mm-jú.

DU: Este, si...si la opción de ellos, ya. fíjate la vaina. Es como… es como dice, él está apareciendo dos días antes de las elecciones al referendo. ¿Ves? Y...y vaina que ahorita to...ahorita todo el mundo jefe, está es trabajando con la vaina del “Sí” que de paso es una mierda y tú y yo sabemos, ¿no? Todo el mundo trabajando en esa vaina.

AA: Bueno, okey...

DU: [OV] Entonces...

AA: [OV] Daniel, entonces más a mi favor. Vinieron hoy, vinieron a ver si...pa' que yo no voy a hablar nada pa' que no se me ocurra llamar a ningún periodista, y salir en la prensa, antes del pedo del ‘Sí”, que es el domingo que viene, ¿verdad? Dejan pasar cinco y se...y se cogen cuatro meses más...

[Música de fondo]

DU: [OV] No. Es éste domingo

AA: Bueno.

DU: Escúchame. Es ...es éste domingo ahorita.

AA: Bueno, ¿sa...sabes qué, Daniel? Si yo no le...yo no le hablo a una...yo no le hablo a la prensa, entre hoy y mañana, yo estoy listo. Sabes que yo estaba tan equivocado, yo pensé que era el domingo que viene. Si yo no le hablo a la prensa entre hoy y mañana, Daniel, y sale eso público y llega a Venezuela, yo estoy jodido. Porque primero me dijeron ¿qué me dijeron, Daniel? ¿Qué me dijiste tú que me esperara? Dime, Daniel.

DU: Las elecciones de Kirchner. La tipa ésta.

AA: Coño, Daniel, y yo te cumplí, ¿verdad?

DU: Yeah.

AA: ¿Ahora me vas a decir lo mismo, Daniel? Pa' que mejor me...Pa' que después lleguemos a un año y no me hayan resuelto mi problema.

DU: No sé, yo...yo, yo no soy quién, pero…o sea, a vamos...tú sabes, vamos a ver qué dice hoy este carajo porque [UI]...

AA: [SC] Hoy, a la una de la tarde son las dos de la tarde en Venezuela. A esa hora no hay banco que le mande dinero, que me mande ni siquiera el dinero que me hace falta para vivir, Daniel.

[Música de fondo]

[Pausa]

AA: Yo, huevón no soy, Daniel.

[Pausa]

AA: Dale chamo, déjame pensar. Si quieres me llamas más tarde. Déjame pensar porque verdad que me estoy dando cuenta que [Tartamudea] es...se apuran nada más a cerciorarse que...que el gordo pendejo ése no diga...no hable. Eso es todo. [Sopla]…Dale, brother, ¿Okey?

DU: No, brother…

AA: Ya.

DU: No, pero vamos a...vamos a pensar, escúchame. ¿Aló?

AA: Ajá.

[Pausa]

DU: Escúchame [UI]...

[Pausa]

AA: Dime…

DU: [OV] [UI]…pues tú sabes. Nada, o sea...

AA: Dime, Daniel.

DU: Vamos a ver que [Tartamudea]… Vamos a ver que coño lo...

AA: [OV] No hay, no. No hay Daniel, ¿sabes qué? ¿Sabes...sabes lo que me provocó ahorita? Agarrar y de verdad llamar a un periodista. Ya, llamar a un periodista y listo.

[Pausa]

AA: Listo, chamo.

DU: No pues, yo te apoyo si... vaya, yo te apoyo en lo...en lo que sea.

AA: Dale, Daniel, dale.

[Fin de la llamada].

jueves, 10 de septiembre de 2009

¡Uy! ¡Me olvidé del custodio!


Cuando publiqué la foto de Antonini y Canchica Gómez tomando un café en las afueras de Fort Lauderdale, olvidé adjuntar esta otra imagen.

Es la del uruguayo Rodolfo Wanseele, quien sirvió de conductor y "protector" de Canchica. Es decir, era el encargado de la "contrainteligencia", de verificar que el FBI no estuviera por allí y de estar (como estaban), él debía dar la voz de alarma.

Como es obvio, no cumplió su tarea.

Acá va una muestra


Esta foto tiene una causa, pero no una explicación.
Durante los últimos días, me entrevistaron varios colegas y maestros. Entre otros, Nelson Castro, Mariano Grondona, Jorge Asís, Fernando Bravo, Luis Majul y Omar Lavieri. Tanto en TN, canal 26 y Crónica TV, como en las radios Mitre, Continental y La Red, entre otros de la Argentina (junto a radios de Córdoba, Bahía Blanca y Mar del Plata).
También me entrevistaron desde Venezuela. De todo un poco: los diarios El Universal y El Nacional, el portal Noticias24.com, RCTV, Unión Radio Caracas, Globovisión y otros varios medios más. Todos fueron muy amables (¡GRACIAS!), a la vez que incisivos. Algunos incluso me preguntaron qué pruebas acumulé durante los dos últimos dos años para sostener mi investigación. Así que acá subo al blog una de las fotos que acumulé durante tantos viajes, encuentros, llamados y cruces de e-mails durante estos dos años.
Esa es, por tanto, la causa de que esta foto en este blog.
Lo que no tiene esta imagen, sin embargo, es una explicación. Si Antonini era un espía norteamericano, un “traidor” de la causa bolivariana y un prófugo de las justicias de la Argentina y de Venezuela, ¿por qué se reunió con él, el 28 de octubre de 2007, el agente de la inteligencia venezolana, Antonio Canchica?
Ah, por cierto: mientras ellos tomaban un café (grabados y fotografiados por el FBI), los argentinos acudíamos a las urnas. Horas después se confirmó el triunfo de la por entonces primera dama, Cristina Fernández de Kirchner. Nueva presidenta.

martes, 8 de septiembre de 2009

El recuadro, más importante que el central


Y sí, a veces pasa. Lo que es relevante para algunos (los argentinos) no lo es tanto para otros (el resto del mundo).

Eso ocurrió, en este caso, con lo que se convirtió en el recuadro del adelanto que publicó LA NACION. La nota "central" es más relevante para los argentinos porque involucra al poderosísimo ministro de Planificación Federal, Julio de Vido.

Pero el recuadro, muy por el contrario, se concentra en los viajes a 24 países de África, Asia, Oceanía y Micronesia que el grupete que se involucró en el "caso Antonini" organizó, gestionó y financió UN AÑO ANTES. Todo, vale remarcar, por orden del Ministro de Justicia e Interior venezolano y bajo la coordinación de la Cancillería venezolana. ¿Objetivo? Lograr que Hugo Chávez ingresara al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).

pd1: sí, no insistan, de todo tengo papeles.

pd2: sí, no insistan, subiré los papeles a este blog (cuando sepa cómo! ja!)

pd3: uno de los pasajeros de esos vuelos, el entonces vicecanciller Vladimir Villegas, confirmó en público que él fue uno de los viajeros.


Todo esto y más pueden leerlo (comprando el libro). El adelanto, acá: http://www.lanacion.com.ar/1168176.


O, más simple, acá:

La petrodiplomacia de Chávez

A través de Carlos Kauffmann y Franklin Durán, dos empresarios venezolanos que recorrieron el mundo con dinero y promesas, el gobierno chavista intentó seducir voluntades para reemplazar a la Argentina en el Consejo de Seguridad de la ONU


A mediados de 2006, el presidente Hugo Chávez se lanzó a recorrer el mundo. Soñaba con reemplazar a la Argentina en el decisivo Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) a partir de enero de 2007 y por los siguientes dos años. Visitó Rusia, Belarús, Qatar, Irán y Siria, donde, el 30 de agosto, el presidente Bachar al Asad le ofreció el caramelo que tanto ansiaba: respaldaría su candidatura, le prometió, "para que sea la voz que apoye a todos los países".
Pero allí no concluyó la ofensiva de Chávez por llegar al Consejo de Seguridad. Cuatro grupos de venezolanos extendieron su campaña por los lugares más remotos. Todos con la misma dinámica: sobres en los que la República Bolivariana expresó su voluntad de tejer negocios -en especial petroleros y financieros- con esos países y, por supuesto, su interés por representarlos con fidelidad en el club más selecto de la ONU. Valijas cargadas de promesas de un mundo mejor, de ilusiones, de proyectos y de riquezas.
Quienes estaban detrás de esos vuelos contra el capitalismo eran, cruel ironía, dos empresarios beneficiados por el mercantilismo local más espurio, Franklin Durán y Carlos Kauffmann, muy conocidos dentro del mundillo venezolano de clase alta, pero ignotos para el gran público.
Durán y Kaufmann recibieron la orden de financiar y organizar los vuelos a esos 24 países bajo la dirección de la Cancillería venezolana, en rigor, una mezcla de pedido, de amenaza y de promesa de futuros negocios. Todo eso sazonado con una garantía oficiosa de que el ministro del Interior y Justicia, Pedro Carreño, cubriría los gastos, una promesa que luego se transfirió a las arcas de PDVSA, lo que confirma el involucramiento del gobierno venezolano en la idea, ejecución y pago de los vuelos.
Desde el gobierno bolivariano, recurrir a empresarios para tareas propias del Estado resultaba ventajoso. Le permitía mantener todo el asunto fuera de la lupa pública; si algo salía mal, además, era más difícil probar la mano chavista, y si todo salía bien, el operativo se pagaba sin controles de auditoría, lo que a su vez facilitaba algún negociado. Y, quizá lo más relevante de todo, la orden se cumplía muchísimo más rápido.
Desde la perspectiva de Durán y Kaufmann, el pedido reportaba múltiples beneficios: acceso a funcionarios de alto nivel, cobro de favores millonarios y, por encima de todo, poder. Pero también resultaba un pedido al que era difícil negarse, más aún si su firma, Venoco, vivía de las ubres de PDVSA y otras áreas del Estado y sus petrodólares.
Así fue como estos empresarios pusieron manos a la obra, como volverían a hacerlo un año después para intentar acallar a su amigo, Guido Alejandro Antonini Wilson, cuando se hizo público el escándalo de la valija en el Aeroparque Jorge Newbery.
Teléfonos, contactos y billetera mediante, dieron las órdenes preliminares. Pero, por un lado, Franklin Durán no hablaba inglés con la fluidez suficiente para discutir los detalles necesarios del operativo. Y por el otro, Kauffmann mantenía su prescindencia para el trabajo cotidiano. Eso quedaba para otros. Es decir, para Durán y el entonces amigo de ambos, Antonini, quien caería en desgracia en 2007 con una valija que no era suya en Buenos Aires.
A cambio de una vaga promesa de que recibiría US$ 200.000 cuando ellos cobraran el operativo, Antonini se encargó de hablar por teléfono con American Express, en inglés, para destrabar los pagos con la tarjeta Centurión, la negra e ilimitada de Franklin.

Por todo el mundo

Antonini también intermedió con la empresa que coordinó los vuelos, Atlantic Aviation Flight Services, de Massachusetts. Y con la Cancillería venezolana. Las órdenes le llegaban de un diplomático de carrera, Hernani Escobar Iglesias, aunque las decisiones las tomaba Camilo Crespo, uno de los referentes políticos del ministerio y mano derecha del flamante canciller, Nicolás Maduro.
El esquema de trabajo pronto incluyó cuatro grupos de pasajeros que se repartieron las regiones o continentes.
El "Grupo 1" se encargó del sudeste asiático, con paradas previstas, que luego se modificaron sobre la marcha. Los pasajeros Vladimir Villegas y María Elizabeth Rodríguez enfilaron hacia la República Democrática Popular de Laos, el Sultanato de Brunei, Timor Occidental, Myanmar y Tailandia.
La travesía del "Grupo 2" era digna de la National Geographic Society. A bordo del Lear Jet VH-LJJ rumbearon hacia Papúa, Nueva Guinea, Islas Salomón, Vanuatu, República de Kiribati, Tuvalu, Samoa, Nueva Zelanda, Nueva Caledonia y la isla Nauru, conocida como la "isla nación más pequeña del mundo".
Muy distinto fue el panorama para el "Grupo 3", que no llegó tan lejos de Venezuela, pero también deambuló por destinos inusuales para un turista burgués: Burundi, Tanzania, Madagascar y Seychelles, Uganda y Ruanda.
El último pelotón, el "Grupo 4", concentró sus energías -y dinero-, en el sudeste africano: Malawi, Zambia, escala en Johanesburgo, y de allí a Lesoto y Suazilandia, antes de retornar a Sudáfrica.
Para cuando el último jet aterrizó el 13 de septiembre de 2006 en Nueva Zelanda, las cuentas se acumularon hasta conformar una sola factura. Se libró el 3 de octubre a "Leche Inc.", otra de las empresas de Durán, quien logró que "inflaran" los costos, con la idea de extraerle más dinero a la gran chequera chavista. De ese modo, la aventura que iba a costar alrededor de US$ 600.000 aumentó hasta US$ 1.168.334.
Aun así, Chávez perdió. No llegó al Consejo de Seguridad por culpa de su verborragia. Por aquella diatriba sobre el "diablo" George W. Bush y su aviso de que olía a "azufre" en la sede de la ONU. Y Kauffmann y Durán no cobraron un solo dólar.

El adelanto en La Nación


Para quien no lo sepa, trabajo en el diario argentino LA NACIÓN. Entre enero de 2005 y febrero de 2009, fui su corresponsal en Estados Unidos.

Ése es el motivo por el cual cubrí desde allá (es decir, Washington, Miami, Key Biscayne, Fort Myers y otros lugares más) este caso, antes de retomarlo desde la Argentina.

El domingo 30 de agosto, el diario publicó el adelanto del libro.


O, más simple, abajo de estas líneas (con el copyright debido, obvio, al diario):


Los secretos de la valija


Un encuentro hasta ahora desconocido entre Julio de Vido y ejecutivos bolivarianos deja al descubierto acuerdos secretos entre ambos gobiernos para acallar las comprometedoras revelaciones de Guido Alejandro Antonini Wilson. La exhaustiva investigación del autor de esta nota, hoy reunida en un libro próximo a publicarse, logró desnudar la trama secreta del caso que sacudió el comienzo de Cristina Kirchner como Presidenta


Los festejos continuaban en Río Gallegos, allá lejos en la Patagonia, a 2600 kilómetros de la opositora Buenos Aires, el lunes 29 de octubre de 2007.
Cristina Fernández de Kirchner había ganado la elección nacional, la noche previa, y era la nueva presidenta electa del país. Pero lejos de sumarse a las celebraciones -o siquiera tomarse el día libre-, una mano diligente del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios levantó el teléfono en Buenos Aires y, en nombre de Julio de Vido, organizó y agendó esa misma mañana del lunes un encuentro con los directivos de la petrolera estatal venezolana, Pdvsa.
La reunión se concretó el 15 de noviembre, con De Vido como el "particular interesado" en concretarla. ¿Motivo? "Temas energéticos", apenas consigna el deficiente registro oficial que cotejó LA NACION, aunque al menos detalla quiénes ingresaron en el despacho del ministro. Fueron tres ejecutivos clave de Pdvsa: el presidente de su filial América, Nelson Martínez -quien también controlaba todas las filiales internacionales de la petrolera-, y los directores gerentes de la compañía, Sergio Tovar, en Argentina, y Ángel Morales Plasencia, en Uruguay.
Atrás parecía haber quedado el "caso Antonini", aquel escándalo que resquebrajó la fraternidad entre los gobiernos de la Argentina y Venezuela, producto de una valija con US$ 800.000 que nadie quería reconocer como propia. Aquel escándalo que también golpeó de entrada a la naciente gestión de Cristina Fernández de Kirchner como presidenta del peor modo posible: un fiscal y la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) señalaron desde Estados Unidos que el dinero de la maleta era para su campaña electoral.
Todo había comenzado el sábado 4 de agosto, cuando se produjo el decomiso en el Aeroparque Jorge Newbery de Buenos Aires. Pero el caso sólo irrumpió como tormenta mediática en la tarde del lunes 6, cuando se filtró a la prensa.
Hugo Chávez se encontraba en Buenos Aires, como parte de una gira que luego lo llevó por Uruguay y Bolivia. Él, los Kirchner y la plana mayor de ambos gobiernos salieron por todos los medios a despegarse de la incómoda maleta, deslizar acusaciones solapadas sobre el otro gobierno y, por sobretodo, centrar las culpas en un ignoto e inhallable empresario venezolano, Guido Alejandro Antonini Wilson.

El escándalo sólo conllevó la caída de dos funcionarios de rango medio. Uno fue el argentino Claudio Uberti, pasajero del mismo vuelo y "embajador" en las sombras de la Argentina en Caracas. El otro, el venezolano Diego Uzcátegui, el motor de Pdvsa, donde ocupaba cuatro gerencias simultáneas y padre, además, de otro pasajero del fatídico vuelo: Daniel Uzcátegui.
En las sombras, sin embargo, bolivarianos y kirchneristas buscaron contactar y acallar a Antonini. Procuraron convencerlo para que dijera que la valija era suya. Y tranquilizarlo con promesas de que nada ocurriría en la Justicia. Algo que pareció confirmarse con el paso de las semanas y, más aún, tras la victoria electoral de Cristina Fernández de Kirchner.
Aun así, los tres venezolanos que se reunieron con De Vido podían argüir que el decomiso de los US$ 790.550 en el Aeroparque los tocó de un modo u otro.
Martínez, sin ir más lejos, había reemplazado en su flamante cargo a Diego Uzcátegui. Pero también figura en una de las primeras grabaciones que obtuvo la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) -a la que accedió LA NACION- desde que Antonini comenzó a colaborar con los federales.
Tovar no se quedaba atrás de Martínez. Fue removido de su cargo en Buenos Aires poco después de esta reunión y devuelto a Brasil, donde antes había sido director de la petrolera.
De los tres, sin embargo, Morales fue el más afectado por el escándalo.
Se convirtió en el encargado de resolver la "pata jurídica" caso en Uruguay y la Argentina, según surge de grabaciones, documentos y fuentes que cotejó LA NACION, además de ser el enlace entre Buenos Aires, Pdvsa y la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip) venezolana.
El temario de la reunión con De Vido es centro de especulaciones. Ninguno de los diarios porteños publicó jamás una línea sobre ese encuentro, que nunca trascendió, o sobre posibles avances en la relación energética bilateral.
Antes y después de ese encuentro, sin embargo, los argentinos jugaron fuerte en Caracas.
Danielito Uzcátegui y Maryory Gutiérrez, la mano derecha de su padre, Diego, en Pdvsa, recibieron varios mensajes desde Buenos Aires. Para ellos y para Antonini.
La rubia secretaria de Uberti, Victoria Bereziuk, le dejó un mensaje grabado en el teléfono celular del muchacho. Quería saber cómo estaban y que por favor no le creyeran a la prensa argentina, que ella estaba solucionando los problemas.
-¡¿Solucionando qué?! ¡¿Solucionando qué?!- se indignó Antonini cuando Daniel Uzcátegui le transmitió el mensaje, según otro audio que registró el FBI y se mantiene clasificado pero que obtuvo LA NACION-. ¡Solucionando, my ass!
-Es una puta. Fue lo mismo... fue lo mismo que le escribió a... el mismo mensaje que le dejó a Maryory.
-Ella lo que quiere y to´ esos argentinos lo que quieren es echarme la culpa a mí y decir que eso era mío, pero...
-Qué bola -lo interrumpió Daniel. Y eso sin tener un coño de su madre que ver.
-Bueno, yo sé que yo no tengo nada que ver, Daniel. Tú lo sabes, bueno, todos los sabemos, pues.
-Todos.
Aunque elocuente, esa no fue la única grabación que se mantiene clasificada -y a la que accedió LA NACION- en que Daniel Uzcátegui reconoció que Antonini no tenía nada que ver con los US$ 800.000 decomisados en la Argentina. Tampoco es la única conversación en la que él y otros venezolanos detallaron sus vínculos con el poder argentino.
Los contactos del eje Buenos Aires-Caracas se profundizaron, de todos modos, tras la reunión del 15 de noviembre entre De Vido y los tres ejecutivos de Pdvsa por "asuntos energéticos".
Por una de esas extrañas coincidencias del destino, horas después de esa reunión en Buenos Aires, el abogado venezolano Moisés Maionica llamó desde Caracas a Antonini, que esperaba en -y grababa desde- los Estados Unidos. Los tiempos volvían a acelerarse. Por orden de la inteligencia venezolana, le informó que estaba por concretarse una reunión con una "altísima autoridad de allá abajo, aquí en Caracas". Estrategia montada
Tres días después, el 18, fue el propio jefe de la Disip, Henry Rangel Silva, quien llamó por segunda vez en doce días a Antonini. Le comunicó que Venezuela aceptaba todas sus pretensiones. Le enviarían el "recibo" con el cual podría disfrazar como propios los US$ 790.550 decomisados en Buenos Aires y le entregarían los US$ 2.000.000 que demandaba por su silencio. No sólo eso. También le informó que "ya la estrategia está montada", según lo grabó el FBI, por lo que él esperaba a "alguien que viene del sur" para discutir lo que estaban "cuadrando con el otro gobierno".
El plan consistía, le anticipó, en cerrar todo en una fecha intermedia, ni diciembre ni febrero, de común acuerdo entre Caracas y Buenos Aires. Los abogados de Antonini presentarían un escrito por primera vez ante la Justicia argentina en enero, época en que la élite política, judicial y periodística de la Argentina ingresa en el sopor estival y se marcha de vacaciones, por lo general, a Punta del Este. El empresario reconocería como propia la maleta, el juez de turno levantaría su pedido de captura y fin de la historia.
Con ese acuerdo preliminar entre manos, el lunes que siguió a su encuentro con De Vido, Morales volvió a caminar por las calles de Caracas. Para conversar con Rangel Silva, en la Disip, y con Diego Uzcátegui.
-Ángel le dijo que ellos ya estaban ocupándose de toda esa situación y que le va a pasar el reporte cuando suba pa´ la casa- le reportó su hijo, Daniel Uzcátegui, a Antonini, según otro audio clasificado del FBI al que accedió LA NACION. El gordo quería más información para él-.
-Coño, ¿y no te, no, no, no, no, no te dijo si se iba a reunir con la gente de la Disip?
-El me dijo "eh, es posi...", así me dijo: "Es posible, este... pero no te puedo contar por teléfono". Estaba así, todo misterioso, sabes cómo es él, pues.

Lo curioso fue que en las reuniones de Morales con Rangel Silva también participó esta vez un enviado de la Casa Rosada que se presentó como "viceministro de Asuntos Judiciales" -según recordó Maionica- junto a otro misterioso personaje de apellido "Lavalle".
Las versiones sobre quién podría ser ese "viceministro de Asuntos Judiciales", cargo inexistente en el organigrama de la administración pública argentina, son múltiples. ¿Ese viceministro se apellidaba Lavalle? ¿O eran dos personas distintas, en cualquier caso, identificadas muy vagamente?
Las sospechas pronto se centraron, sin que jamás pudieran corroborarse, sobre Rafael Follonier, un funcionario cuyo nombre ya había rondado este caso en la madrugada del lunes 6 de agosto, según reconstruyó LA NACION. Viceministro del Interior -y luego coordinador de Asuntos Técnicos de la Unidad Presidencial-, Follonier tejió vínculos estrechos con los presidentes más controvertidos de América del Sur: Hugo Chávez , Evo Morales y Rafael Correa.
Ajeno a todo eso, Maionica optó por volar a Estados Unidos para contarle a Antonini, cara a cara, los avances de la negociación. Se encontraron el 30 de noviembre, en el restaurante Bravo, de Fort Lauderdale. No sólo le explicó la movida bilateral, sino que llamó a Ángel Morales para informarle que estaba con Antonini, "el primo enfermo" que estaba "contento" de que él integrara su "junta médica". Que todos estaban "de acuerdo en el diagnóstico, de que muy pronto se va a sanar" y que sólo faltaba que siguiera la "receta", según el audio del FBI que lo registró todo.
Faltaban días, nada más, para que asumiera Cristina Kirchner como presidenta y se ordenaran los arrestos en Miami. Muy pronto, también, Antonini mutaría de ser el hombre quizá más mimado en las sombras por argentinos y venezolanos a ser "el prófugo", el "mequetrefe de alquiler", el protagonista de "operaciones basura", según el Gobierno argentino. Y, según Chávez, "el traidor".

domingo, 6 de septiembre de 2009

"Antes" y "Después".

La primera es la previa al vuelo. Tomada dentro del avión. Aparecen el funcionario argentino Claudio Uberti; su secretaria, Victoria Bereziuk y una empleada de la petrolera venezolana (PDVSA), Nelli Cardozo. ¿El zapato? De Daniel Uzcátegui Specht.


La segunda foto... creo que no necesita explicaciones, ¿no?

sábado, 5 de septiembre de 2009

Bueno, acá vamos!

Si estás leyendo estas líneas, bien sabés por qué es. O quizá te haya interesado el título. Sí. Este blog trata sobre valijas voladoras. Cargadas de dinero. Valijas que salieron de Venezuela. Con destino a la Argentina. Pero también a otros muchos destinos.
De eso trata este blog. De convocar a quienes quieran aportar datos -o debatir- sobre ese "clearing" aéreo de billetes de 50 dólares para evitar su control. Saliendo del aeropuerto de Maiquetía, en Caracas. En aviones Falcon y en vuelos privados, pero con funcionarios a bordo.
Este es, en suma, el blog del libro "Los secretos de la valija" que escribí para Editorial Planeta. Su subtítulo creo que explica lo suficiente de qué va: "Del caso Antonini a la petrodiplomacia de Hugo Chávez".
Y, ahora sí, a bailar.