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jueves, 24 de septiembre de 2015

Caso Ciccone - la Justicia le dice no a Moneta (y a Boudou)

La Justicia le propinó un nuevo revés a la versión del vicepresidente Amado Boudou sobre el caso Ciccone. Ahora le dijo que no al ex banquero Raúl Moneta, quien pretendía figurar como el supuesto financista y "socio capitalista" que aportó $ 35,5 millones para el desembarco de Alejandro Vandenbroele y The Old Fund en la imprenta.

El juez en lo Comercial Javier Cosentino le dijo que no a Moneta, que a través de su firma Mayer Business Corporation buscaba presentarse en la quiebra de la ex Ciccone como un acreedor perjudicado por la debacle de la imprenta -rebautizada Compañía de Valores Sudamericana (CVS)- y su posterior intervención y estatización por el Gobierno.


Para el juez Cosentino, sin embargo, la supuesta operación financiera que Vandenbroele y Moneta acordaron días antes de la intervención oficial es "ineficaz", por lo que Moneta no puede sumarse al resto de los acreedores afectados por la quiebra de la ex Ciccone, según le notificó por cédula el 16 de este mes.

La decisión del magistrado implica un nuevo revés para las estrategias defensivas de Boudou y de Vandenbroele, señalado como su presunto testaferro, para quedarse con el 70% de las acciones de la compañía que imprime los billetes de 100 pesos junto a la Casa de Moneda.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

viernes, 22 de mayo de 2015

Ciccone, la eterna quebrada

Más de tres años después de haber estallado el escándalo alrededor de la ex Ciccone Calcográfica, la imprenta que imprime los billetes de 100 pesos se mantiene como un dolor de cabeza para la Casa Rosada. Ahora, otra vez, en el fuero comercial.

La Cámara Nacional de Apelaciones de ese fuero confirmó este martes la quiebra de la imprenta que se declaró en noviembre de 2013, tras rechazar el recurso de apelación que presentó Alejandro Vandenbroele como presidente de la compañía.


Con el voto unánime de sus integrantes -Gerardo Vasallo, Pablo Heredia y Juan José Dieuzeide-, la Sala D de la Cámara consideró que la apelación de Vandenbroele mostraba "endeblez técnica y argumentativa", por lo que decidió confirmar el fallo del juez del fuero, Javier Cosentino.

Los camaristas recordaron además que el Congreso aprobó la expropiación de ciertos bienes de la ex Ciccone por cerca de $ 275,7 millones, mientras que la empresa con sus activos remanentes debe afrontar un pasivo estimado en una primera fase en $ 332,6 millones, monto al que restan añadir deudas más recientes.

"Siendo ello así, parece claro que, en un preliminar pero necesario acercamiento -indicaron los camaristas-, la mencionada indemnización no alcanzaría a cubrir lo adeudado por la fallida."

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

lunes, 7 de julio de 2014

"Nariga", a cargo del primer pago por Ciccone

A las 8.23, el abogado que esperaba los $ 567.000 en efectivo para comenzar la resurrección de la ex Ciccone Calcográfica recibió la primera llamada. "¿Y? ¿Llegó?" Del otro lado de la línea, quien preguntó por el motoquero que transportaba el dinero por las calles de Buenos Aires no fue Raúl Moneta, ni Jorge Brito, los supuestos financistas detrás de The Old Fund. Tampoco ningún miembro de la familia Ciccone. Fue el socio del vice Amado Boudou, José María Núñez Carmona.

La llamada ocurrió el viernes 3 de septiembre de 2010 , según consta en los registros de comunicaciones entrantes y salientes del teléfono de Núñez Carmona que termina en 0923 y que obtuvo LA NACION. Más aún: llamó desde la pequeña zona de las antenas que en la jerga de las telecomunicaciones se identifica como "Casa Rosada". ¿Por qué? Porque abarca una pequeñísima porción de Puerto Madero, el Ministerio de Economía y, sí, la Casa Rosada.

Ésa, sin embargo, no fue la única comunicación de "Nariga" esa mañana. Muy nervioso, llamó al menos otras dos veces. Todas las recibió un abogado, Patricio Glasberg, quien esperaba el dinero en la puerta de la sucursal Tribunales del Banco Ciudad, en la esquina de la avenida Corrientes y la calle Uruguay. Glasberg no estaba solo. A su lado estaba el presidente del misterioso fondo The Old Fund, Alejandro Vandenbroele.

Las llamadas de Núñez Carmona aportan un nuevo indicio sobre el rol protagónico que asumió el socio de Boudou en la resurrección de la ex Ciccone, cuando la facción del Gobierno que procuraba estatizarla y colocarla bajo el control de la Casa de Moneda perdió terreno. Y refuerzan las sospechas sobre Núñez Carmona como verdadero gestor del dinero con que resurgió la imprenta con Vandenbroele como su rostro visible.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

martes, 22 de abril de 2014

Ex Ciccone - ¿y si Moneta no es el financista?

El síndico de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica dio otro duro golpe a la versión oficial sobre cómo fue el desembarco del fondo The Old Fund en la imprenta que de la mano del monotributista Alejandro Vandenbroele pasó a imprimir millones de billetes de 100 pesos.

La versión que sostiene Vandenbroele es que, como presidente simultáneo de The Old Fund y la ex Ciccone, recurrió al ex banquero Raúl Moneta para, a través de una cooperativa, financiar el resurgimiento de la imprenta. Y sostuvo que así obtuvo $ 43,8 millones a cambio de una fianza que garantizó con las acciones de la empresa.


Esa versión, sin embargo, chocó ahora con el análisis del síndico de la quiebra de la ex Ciccone, Martín Stolkiner. Como auxiliar de la Justicia, y tras verificar los documentos que presentó una sociedad de Moneta, Mayer Business Corporation, rechazó el pedido. Observó múltiples incongruencias -sobre la fecha real en que se firmaron los papeles, entre otras- y concluyó que no logró demostrar "la relación económica jurídica que dio lugar a la obligación, es decir, el negocio generador del crédito para determinar su legitimidad".

El golpe asestado a Moneta -y por extensión a la versión que lo muestra como supuesto financista de Vandenbroele- ahonda los interrogantes sobre cuál podría ser la verdadera ruta del dinero detrás de la resurrección de la ex Ciccone.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Ciccone, quebrada + Vandenbroele, fronteras adentro

La Justicia prohibió salir del país al presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou, Alejandro Vandenbroele. Así lo dispuso el juez en lo Comercial Javier Cosentino hasta el 5 de mayo próximo, período en el que se buscará esclarecer la situación patrimonial de la ex imprenta Ciccone y los créditos que adeuda.

Cosentino tomó esa decisión al declarar la quiebra de la imprenta por segunda vez desde mediados de 2010, según consta en la copia de la resolución que obtuvo LA NACION. Rebautizada Compañia de Valores Sudamericana (CVS), la ex Ciccone está intervenida por el Gobierno desde agosto del año pasado, y bajo el control directo del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y de la jefa de la Casa de Moneda, Katya Daura, funcionaria que responde a Boudou.


La nueva quiebra, y su consiguiente inhibición general de bienes, implica otro contratiempo para los planes del Gobierno, que al intervenir la imprenta dijo que a las arcas del Estado no les costaría "ni un peso". Ahora está incluso ante un posible remate de los bienes de la compañía si no hace frente al reclamo de uno de los acreedores, Tecnología del Sur -una empresa de consultoría en sistemas-, por una deuda de $ 2,6 millones.

Para Vandenbroele, en cambio, la orden judicial llegó en un momento singular. En Uruguay, la justicia quiere indagarlo por presunto lavado de dinero después de investigar cómo canalizó fondos a través de la sociedad Dusbel SA, de ese país, con destino al misterioso fondo The Old Fund, según confirmaron fuentes tribunalicias en Montevideo. Con ese objetivo, hace un mes se envió un pedido a Buenos Aires, del que todavía no han recibido respuesta alguna.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACION, acá.

martes, 1 de octubre de 2013

Ciccone - marche la primera inconstitucionalidad

Trece meses después de aprobada la expropiación de la ex Ciccone Calcográfica, que en teoría no iba a costarle un peso al Estado nacional, la Justicia le aplicó otro duro freno a los planes del Gobierno.

El juez en lo Comercial a cargo del concurso, Javier Cosentino, determinó que esa ley de expropiación viola, al menos de manera parcial, la Constitución, al igual que el “convenio de avenimiento” que dispuso la Casa Rosada para compensar la eventual indemnización con la deuda por $ 275,7 millones que mantenía la imprenta con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).


Cosentino avanzó además sobre algunas figuras decisivas en la compleja trama del “caso Ciccone”. Apartó al ex presidente y representante legal de la imprenta, Alejandro Vandenbroele, y al interventor oficial de la firma, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, de las negociaciones que deberían llevar al cobro de esa indemnización.

El magistrado delegó esa responsabilidad en el síndico del concurso, Martín Stolkiner, tras exponer en el caso de Lorenzino que el ministor afrontaba “un claro conflicto de intereses que tornaba incompatible su actuación”, ya que debería reclamarle al Gobierno que él integra una indemnización que él a su vez debería pagar. ¿A qué parte, por tanto, representaría mejor?

De hecho, el propio Lorenzino había vaticinado en agosto de 2012 (foto, arriba) que la expropiación no le costaría “ni un peso” al Estado nacional. Por lo visto...

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACION, acá.

jueves, 16 de mayo de 2013

Ciccone - vale $ 300 millones (¿o nada?)

Tras nueve meses en un limbo, el Gobierno corrió el velo a uno de los grandes misterios del “caso Ciccone”: cuánto vale la imprenta que protagoniza uno de los grandes escándalos de la última década. Le comunicó a la Justicia que la tasó en $ 300 millones. Pero que la redujo a $ 275 millones y se la quedará sin poner un centavo. El anuncio, como era de esperar, forzó la reacción de la familia fundadora, que sostiene que ése valor debe ser el piso y no el techo de la indemnización, y le reclamó a la Justicia una medida cautelar para protegerse.

La puja entre el Gobierno y la familia Ciccone –que aún retiene el 30% de las acciones–, sumó otro giro inesperado, con la reaparición ante la Justicia en lo Comercial de Alejandro Vandenbroele, el único rostro visible de The Old Fund, el misterioso fondo que aún controla el 70% restante. También solicitó una medida cautelar.



El Gobierno comunicó el valor oficial de la ex Ciccone a través de un informe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el que expuso las conclusiones del Tribunal de Tasaciones de la Nación. El organismo, que depende del Ministerio de Planificación Federal –es decir, de Julio de Vido– lo fijó en 300.301.800 pesos.

Según la AFIP, ese valor corresponde a la suma de distintos bienes físicos: tres terrenos, edificios y mejoras, instalaciones, maquinarias, herramientas y muebles, bienes de cambio utilizables, y vehículos.

La AFIP también aclaró que la normativa aprobada para el “caso Ciccone” le imponía compensar el valor de la empresa con lo que esta adeuda en impuestos por un total de $ 275 millones, entre capital e intereses acumulados durante años. Por eso, añadió, decidieron avanzar con la expropiación de casi todos los bienes físicos, pero no todos, hasta llegar a un monto similar.

pd: el resto de la nota publicada por LA NACIÓN, acá.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Expropiar Ciccone - un costo millonario que crece

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner dispuso una serie de medidas que le permitirá al Gobierno evitar que la Justicia ordene la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica, intervenida desde agosto pasado. Pero a un costo elevado. Para empezar, porque habilitó a la empresa a dejar de cumplir con sus obligaciones impositivas, previsionales y aduaneras.

Los problemas financieros y económicos de la empresa ya habían llevado a la Justicia a convocar a una audiencia para el martes próximo entre el interventor, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el síndico del concurso, Martín Stolkiner, como paso previo a evaluar su quiebra, riesgo que ahora se disiparía.

La Presidenta también autorizó a compensar el costo de expropiar a la ex Ciccone –rebautizada como Compañía de Valores Sudamericana– con las deudas tributarias y previsionales que la imprenta arrastraba desde hace años con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).




De este modo, la expropiación de la empresa le costará al Estado al menos $ 240 millones que la AFIP dejará de percibir en impuestos, intereses, multas, honorarios y cargas sociales impagos, a pesar de los planes excepcionales de pago que gestionó y obtuvo el entonces presidente de la imprenta, Alejandro Vandenbroele, investigado por la Justicia como presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou.

El costo para las arcas fiscales, sin embargo, podría elevarse aún más. Dependerá del valor de expropiación de los bienes de la empresa que deberá estimar el Tribunal de Tasaciones de la Nación, que depende del Ministerio de Planificación.

pd: el texto publicado hoy en LA NACION, acá y acá.

martes, 26 de febrero de 2013

La ex Ciccone, bajo el riesgo de otra quiebra

La ex Ciccone Calcográfica va cuesta abajo en la rodada comercial y se dirige hacia su quiebra si la intervención oficial no logra al menos triplicar los ingresos de la compañía. Así surge del último escrito que presentó el síndico de su concurso de acreedores, quien pidió que se celebre una audiencia con el Ministerio de Economía y de la Casa de Moneda para buscar una salida.



El síndico Martín Stolkiner emitió su alerta al presentar su revisión trimestral más reciente de los números de la empresa, en los que detalló las deudas que la imprenta comenzó a incumplir con sus acreedores privados y con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), entre otros.

Los incumplimientos de la ex Ciccone comenzaron a acumularse durante los últimos meses de Alejandro Vandenbroele al frente de la empresa a cargo de imprimir cientos millones de billetes de 100 pesos. Pero continuaron con el arribo de la intervención oficial, bajo la batuta del ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y de la titular de la Casa de Moneda, Katya Daura [foto, arriba], que registró ingresos mucho más bajos que los gastos previstos.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

sábado, 16 de febrero de 2013

Los Ciccone se despegan - fase 2

La familia Ciccone dio otro paso para despegarse del escándalo que protagoniza el vicepresidente Amado Boudou. Ahora se presentó ante la Justicia en lo Comercial, donde atacó por “ilegítima” la intervención oficial de la empresa y repudió los acuerdos que firmó su teórico representante, Alejandro Vandenbroele, con el ex banquero Raúl Moneta hasta endeudar la empresa en más de $ 35 millones.


La familia Ciccone concretó  ese paso a través de un escrito que presentó con la firma de su fundador, Nicolás [foto, arriba], en el expediente del concurso y quiebra de la imprenta y que continúa abierto tras la intervención estatal de la planta. Se suma así al escrito que presentó el 20 de diciembre ante el Ministerio de Economía para reclamarle informes sobre la intervención, exigir el llamado a una asamblea de accionistas y anticiparle que evaluaba iniciarle juicios a Vandenbroele y al Estado por sus acciones de los últimos años.

Ante el silencio oficial del ministro de Economía e interventor en la empresa, Hernán Lorenzino, los Ciccone optaron ahora por iniciar su despegue en el ámbito judicial. Al punto que en su escrito encuadraron la intervención de la empresa como una “ocupación temporaria anormal” que calificaron como “absolutamente ilegítima”.

Apenas recibido el escrito, el juez en lo Comercial Javier Cosentino ordenó la apertura de un incidente -que corre en paralelo al expediente principal- y trasladó el planteo al Palacio de Hacienda y a The Old Fund, la firma que preside Vandenbroele, para que expresen sus argumentos antes de que el magistrado tome una decisión.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

viernes, 15 de junio de 2012

Más dudas que "La Chiqui"

Más problemas para la misteriosa The Old Fund. Tras revisar cientos de páginas de documentos, la sindicatura que controla el resurgimiento de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica alertó que el contrato que une a ambas sociedades debió contar con una autorización judicial previa ya que, por sus características singulares, podría encontrarse prohibido.


(Así las cosas, el contrato tiene más dudas que la Chiqui Legrand: "¿Lo digo o no lo digo? Hmmm").

El planteo de la sindicatura se centra en el contrato que sellaron The Old Fund y la ex Ciccone, por el que a cambio de recibir $ 50 millones la imprenta cedió todos sus derechos de cobro sobre toda su facturación a la sociedad cuyo único rostro visible desde que estalló el escándalo es Alejandro Vandenbroele, al que la Justicia investiga como presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou.

La conclusión de la sindicatura sumó así otra complicación para The Old Fund –cuyos verdaderos dueños y el origen de esos $ 50 millones aún permanecen en las sombras–, luego de que LA NACION reveló en su edición de ayer que su legajo societario de desapareció –o alguien se lo robó– de la Inspección General de Justicia (IGJ), el órgano dependiente del Ministerio de Justicia de la Nación que está a cargo de controlar las sociedades en el ámbito nacional y porteño.

pd: el resto de la notita publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

miércoles, 6 de junio de 2012

Acertijo doble

El misterio alrededor de la ex Ciccone Calcográfica es cada vez mayor. Tras revisar informes que sumados acumularon cientos de páginas, el síndico que controla su resurgimiento de la quiebra no logró resolver los dos grandes enigmas que rodean a la empresa que preside Alejandro Vandenbroele: quiénes son sus nuevos dueños y quiénes aportaron más de $ 47,5 millones que la imprenta utilizó para afrontar salarios y deudas durante los meses previos a obtener sus primeros contratos con el Gobierno.


Ambas incógnitas quedaron expuestas en el expediente de la quiebra de la ex Ciccone que tramita ante el juez en lo Comercial Javier Cosentino, luego de que el síndico Martín Stolkiner presentó su último informe el viernes último, pero que sólo resultó accesible desde ayer.

Stolkiner expuso que pudo revisar balances, estados contables, auditorías y otros documentos de la empresa, pero en lo que quedó claro que Vandenbroele –investigado por la Justicia por lavado de activos y como presunto testaferro del vicepresidente Amado Boudou– intentó afrontar ambos enigmas del modo más escueto posible.

La ex Ciccone, por el contrario, sí aportó más detalles sobre cómo incumplió con el pago de los aportes previsionales de sus trabajadores, rojo que luego cubrió con múltiples moratorias de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

jueves, 31 de mayo de 2012

El contrato fantasma (pero que existe)

El jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, lanzó ayer, en el Senado, dos retruques sobre el “caso Ciccone”. Uno previsible y el otro, inesperado.

El primero, el previsible, fue el siguiente: "No quiero perder el tiempo de ustedes [por los senadores] en operaciones mediáticas del Grupo Clarín porque se cae por sí sola”.

El segundo, el inesperado, ocurrió cuando afirmó que “los billetes van a ser emitidos y producidos siempre por la Casa de la Moneda". Más aún, negó que haya un contrato firmado entre la ex Ciccone Calcográfica y el Gobierno.

Bueno, en ese caso, alguien que le avise a la ex Ciccone, que preside Alejandro Vandenbroele, y al juez en lo Comercial, Javier Cosentino, que instruye el expediente de la quiebra.


En el escrito que la ex Ciccone presentó este lunes en ese expediente (último cuerpo, fojas 13.880 vuelta, para ser preciso), en el punto 8 ("Actividad actual que está desarrollando la concursada"), le informó a Cosentino sobre "las actividades a las que se encuentra abocada". Y la primera que mencionó fue… síp. Ése contrato.

Textual, en ese escrito consignó: “a) cumplimiento del contrato de locación de una parcialidad de la capacidad productiva de Compañía de Valores Sudamericana SA -CVS- (antes denominada Ciccone Calcográfica) celebrado con Sociedad del Estado Casa de la Moneda -SECM- el 16 de abril de 2012”.

Más aún, cuatro párrafos después, la ex Ciccone añadió: "El mentado contrato fue celebrado por 9 períodos consecutivos, desde el 16/04/2012 y hasta el 31/12/2012, pudiendo ser renovado por iguales períodos por acuerdo de ambas partes".

Visto lo cual, las opciones son las siguientes:
-          La ex Ciccone (es decir, Vandenbroele) engañó al juez de la quiebra y a todos los acreedores (y en ese caso, configuraría un fraude y conllevar, cuanto menos, que se decrete otra vez la quiebra de la imprenta gráfica); o
-          La Casa de Moneda engañó a la ex Ciccone (y le hizo firmar un papelito sin validez, con lo que de ser así configuraría falsificación de instrumento público, entre otros delitos) y al Banco Central (al que le informó que contrataría a esa imprenta, por razones de soberanía y de "compre argentino", y para cumplir con la meta trazada de impresión de billetes de 100 pesos, con lo que de ser así configuraría malversación de caudales públicos, entre otros eventuales delitos); o
-          La Casa de Moneda engañó al Jefe de Gabinete (y no le contó que sí firmó algo más que un papelito con la ex Ciccone, y en ese caso deberían caer, por lo menos, la presidenta del organismo, Katya Daura, y su jefe directo, el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa); o
-          El Jefe de Gabinete engañó a los senadores que escucharon su primer informe de gestión (creo que plantear siquiera la caída de Abal Medina por esto sería una estupidez, así que no lo planteo ni siquiera como especulación loca).

En cualquiera de las cuatro opciones, hay perro (aunque admito que hay otras opciones; algunas más inocentes; otras más preocupantes).

pd: más datos sobre los dichos de Abal Medina, acá y acá.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Ciccone - te informo (pero no todo)

Pese a todas las intimaciones judiciales, el misterio continúa. La ex Ciccone Calcográfica se resiste a aportar información clave al juzgado en lo comercial que supervisa su salida de la quiebra. En el último escrito que presentó anteayer en ese expediente ahondó su resistencia. Omitió, entre otros datos sensibles, precisar cuánto paga por mes por la moratoria excepcionalísima que le concedió la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) o cuánto le cobró a la Casa de Moneda por el alquiler de sus instalaciones para imprimir hasta 50.000 millones de pesos en billetes de 100.


La resistencia de la empresa -cuyos verdaderos dueños, a tres meses del escándalo, todavía continúan en las sombras- provocó ya fricciones con el juez en lo Comercial Javier Cosentino, que ayer le fijó límites precisos por segunda vez en cuatro semanas, ya que sus respuestas combinaron críticas a la cobertura periodística por el "caso Ciccone", que involucra al vicepresidente Amado Boudou, con pedidos para acotar la información que debería presentar en el expediente.

El contrapunto llegó a una situación casi límite el jueves, cuando el juez le dio 48 horas a la firma para que aportara esa información. Si no lo hace, podría separar a la administración -es decir, a su presidente, Alejandro Vandenbroele, y su equipo- de la gestión de la imprenta.

La reacción de la ex Ciccone fue inmediata. Aportó algunos datos anteayer e indicó que otro tramo de la información se la entregó al síndico, en lugar de hacerlo al juez, porque lo consideró "innecesario". Y sostuvo que había puesto a disposición el resto, pero en la sede de la imprenta, en vez de en el expediente, para salvaguardar así su secreto fiscal y bancario.

pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

domingo, 18 de marzo de 2012

Con una ayudita de los amigos

El mensaje llegó del Ministerio de Economía, que por entonces lideraba Amado Boudou. “Reciban esta gente”. Y atento al pedido, así se hizo. La cúpula del Banco Provincia escuchó a los emisarios. Fue a mediados de 2010. Eran dos abogados. Uno de ellos era Alejandro Paul Vandenbroele. Y se presentaron para pedir la colaboración de la entidad bancaria en el proceso de levantamiento de la quiebra de la ex Ciccone Calcográfica.

La intercesión del Palacio de Hacienda a favor de Vandenbroele ante el segundo banco público más importante del país fue confirmada por dos altas fuentes de la entidad. Ambas aportaron más detalles de las negociaciones alrededor de una acreencia por más de $ 6 millones, que incluyeron hasta una reunión de directorio en septiembre de aquel año para consensuar los pasos a seguir.

“Vandenbroele se presentó para comunicar el interés que tenían por Ciccone, aunque dijo que sería el Estado nacional el que tomaría el control de la planta y que por lo tanto nos pedía que no objetáramos el levantamiento de la quiebra que estaban por solicitar”, rememoró uno de los informantes. “Pidió que presentáramos una conformidad con ese levantamiento o que por lo menos nos mantuviéramos callados”.

pd: el resto de la nota, acá.