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jueves, 16 de agosto de 2012

Siemens: ¿Estados Unidos? No, gracias

Un ex directivo de Siemens clave para entender la trama oscura del Proyecto DNI por el que Siemens desembolsó más de US$ 105 millones para coimas le pidió a la Justicia argentina que rechace su extradición a Estados Unidos.

Andrés Truppel, que de él se trata, dijo que acá ya se lo investiga por aquellas coimas y que, por tanto, podrían juzgarlo dos veces por el mismo delito. Y hay una cuestión sustancial de por medio: mientras que acá aún no terminaron con la ronda de indagatorias, allá Siemens ya reconoció el pago de sobornos y la violación de los registros contables a nivel mundial. Pequeña diferencia.


Ex jefe financiero de Siemens Argentina, Truppel pelea por permanecer en la Argentina desde que INTERPOL lo detuvo el 27 de diciembre luego de que Estados Unidos librara su pedido de detención internacional.

Truppel recalcó que más allá de que desde el Poder Ejecutivo haya una intención de hacer lugar a la extradición, quien tiene la facultad de decidirlo es el juez federal que instruye la investigación, Ariel Lijo, el mismo que se encuentra a cargo de la causa Ciccone-Boudou.

Lijo ya había fijado la fecha del juicio de extradición contra el ejecutivo de la multinacional germana, pero el fiscal del caso había pedido que se postergue la fecha. Truppel planteó que "en general, se establece la improcedencia de la extradición cuando se refiera al mismo hecho por el que el individuo reclamado hubiese sido juzgado, condenado o absuelto en el país requerido". Y entre bailar en la Argentina o bailar en Estados Unidos, Truppel prefiere la zamba.

pd: más datos sobre la presentación de Truppel, acá.

miércoles, 18 de julio de 2012

Siemens, tenemos un problema

Los gringos van por Siemens y por el capítulo argentino de sus macanas, con aquello del Proyecto DNI y cerca de 106 millones de dólares negros. ¿Por qué lo digo?

Un juez federal aceptó que la Comisión de Valores gringa (SEC) notifique a través del diario International Herald Tribune a cuatro ex ejecutivos germanos. Deberán presentarse ante una Corte en Manhattan por cargos criminales y civiles basados en la ley que penaliza las prácticas corruptas en el extranjero (FCPA, por sus siglas en inglés).


¿Y quiénes son esos cuatro Siemens’ boys? Ulrich Bock, Uriel Sharef, Stephan Signer y Herbert Steffen. ¿Y qué tienen en común los cuatro? Que fueron protagonistas centrales, decisivos, del pago de sobornos a funcionarios argentinos de los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa (las sospechas también alcanzan a ciertos colaboradores de Eduardo Duhalde, mientras que varios de esos ejecutivos germanos luego continuaron con otros negocios con el kirchnerismo).

Para que quede más claro: Bock es quien escribió el memo flamígero, Sharef fue el máximo responsable de Siemens para las Américas y del Proyecto DNI en particular, Signer fue el enlace en Munich para las negociaciones espurias y Steffen… bueno, por algo su apodo en Munich era “Míster Argentina”, ¿no?

Es decir, que aquello que no hizo, ni termina de hacer, la Justicia argentina, ya lo hizo la Justicia de Alemania, al igual que la Unión Europea y Estados Unidos.

pd: más datos sobre la ofensiva gringa sobre Siemens, acá.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Siemens, la SEC, el DOJ y los links

Tres años después de que Siemens admitiera el pago de sobornos en la Argentina y una larga lista de países más, el gobierno de Estados Unidos presentó cargos criminales y una demanda civil contra ocho ex altos ejecutivos y colaboradores de la multinacional germana por los más de US$ 100 millones en coimas que desembolsó para obtener, mantener y resucitar el Proyecto DNI.

La ofensiva quedó en manos de la Comisión Nacional de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) y del Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) , y señaló por su nombre a los ex presidentes Carlos Menem y Fernando de la Rúa como supuestos receptores de esos sobornos, según consta en las más de 100 carillas de documentos que aportaron las autoridades norteamericanas a la Justicia.

Tanto Menem como De la Rúa negaron, repetidas veces, haber cobrado sobornos por ese contrato, en tanto que su sucesor en la Casa Rosada remarcó además que fue él quien lo rescindió a pesar de la presión externa, que incluyó al Fondo Monetario Internacional (FMI). Ambos, no obstante, también continúan bajo la lupa del juez federal Ariel Lijo, quien llamó a indagatoria, sin resultados, a varios de los ex ejecutivos acusados ahora en Estados Unidos.

Entre esos ex altos ejecutivos descolla, a su vez, Uriel Sharef. Responsable máximo del Proyecto DNI, ordenó el pago de coimas por más de US$ 100 millones a través de facturas, contratos y sociedades fantasmas. Y fue, también, quien restableció la relación Siemens - Argentina después de que el vínculo estalló en mil pedazos tras la demanda de la multinacional ante el CIADI.

¿Cómo lo logró Sharef? Gracias al ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, quien le entregó a Siemens dos contratos, junto a Electroingeniería por un total de US$ 1200 millones para proveer las turbinas para las plantas Timbúes y San Lorenzo...

pd1: el resto de la nota publicada en LA NACION, acá.
pd2: el comunicado de prensa de la SEC, acá; la demanda civil, acá.
pd3: el comunicado de prensa del Departamento de Justicia, acá; su denuncia criminal espero subirla pronto (en cuanto sepa cómo corno subo un pdf a un blog).
pd4: sobre Sharef, De Vido, Timbúes y San Lorenzo, acá y acá.

sábado, 29 de octubre de 2011

Kleinhempel, dentro del corralito judicial

El ex CEO de Siemens Argentina, Matthias Kleinhempel, continuará imputado en la investigación sobre el supuesto pago de sobornos para adjudicarse y mantener el llamado “Proyecto DNI”.

Así lo resolvió la Cámara Federal porteña, tras rechazar el planteo del ejecutivo alemán, cuya defensa había presentado una certificación de la Justicia germana donde se lo desvinculaba de la pesquisa que se lleva adelante en ese país por eventuales perjuicios patrimoniales causados a la multinacional.

Los integrantes de la Sala II de la Cámara, Horacio Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Farah, confirmaron de ese modo la decisión del juez federal, Ariel Lijo, quien había denegado la petición y lo mantuvo dentro del corralito judicial tras concluir que "la prueba documental" presentada "no es idónea para acreditar el extremo que se pretende".

Lijo argumentó que "la investigación llevada a cabo por la Justicia alemana no agotó el tratamiento jurídico penal del comportamiento imputado al ex ejecutivo de Siemens SA, la que habría comprendido sólo las implicancias que éste tuvo en el extranjero", en tanto que aún queda "pendiente de juzgamiento los efectos de la acción de Kleinhmpel en nuestro país".

Kleinhempel, quien se retiró años atrás de Siemens y es uno de los protagonistas (aunque secundario) de mi libro "Las coimas del gigante alemán", dirige el Centro de Gobernabilidad y Transparencia del IAE Business School de la Universidad Austral (ver, acá).

lunes, 1 de agosto de 2011

Ayer, hace un siglo y hoy

Aún le dura la bronca a Israel “Cacho” Lotersztain. Tanto, que el empresario de la firma MalamSystems (y como tal competidor de Siemens por el Proyecto DNI) publicó en 2010 un breve libro de investigación histórica, “Los bancos se roban con firmas. Corrupción y crisis en 1890”.

El libro se centró en la presidencia de Miguel Juárez Celman, entre 1886 y 1890, aunque muy pronto le queda claro al lector que “Cacho” aplicó a su análisis toda su experiencia de vida. Es decir, de cuando sus socios mayores en la licitación, Alfredo Yabrán y Franco Macro, se dieron vuelta en el aire, transaron con Siemens y lo dejaron más sólo que Adán en el Día del Amigo.

A lo largo de 188 páginas, Lotersztain describió actos de corrupción, legisladores que viven un estilo de vida muy por encima de sus salarios, un Presidente y sus ministros que cobran sobornos, banqueros y empresarios dispuestos a pagarles lo que fuera necesario y, también, intermediarios “en estratégica posición de bisagra entre partes que, en caso de coimas, no podían comunicarse entre sí por razones obvias”.

“El objetivo central del presente trabajo no es juzgar el pasado –remarcó en la introducción empresario devenido magíster en Historia-, sino meditar sobre lo que puede ocurrir en una sociedad cuando el comportamiento de sus dirigentes (funcionarios, políticos, empresarios) está impulsado no por un hipotético ‘bien común’, sino por un desmedido deseo de beneficios para sí mismos o para su reducido grupo de pertenencia, y cuando ese deseo se traduce en una actuación pública que reconoce muy pocos límites o escrúpulos”.

Luego, en la 187° y penúltima página, Lotersztain vuelve a apoyarse en los hechos históricos para trazar un paralelismo con el presente: “La corrupción dejó de ser un simple sobrecosto para convertirse en el motor de decisiones de Gobierno –y también de muchos actores de la sociedad civil- que operaron en sentido contrario al interés nacional”.

Así, su libro puede leerse como una investigación histórica. O como un ensayo sobre la corrupción. O como la demostración cabal de que no aprendemos más…

pd: más datos, en su libro y en “Las coimas del gigante alemán”.

viernes, 29 de julio de 2011

Match-point

Sagaz, hombre de mundo y muy, muy serio, Heinrich von Pierer conocía la Argentina desde los tiempos en que Siemens obtuvo el contrato para construir la central nuclear Atucha, a 100 kilómetros al noroeste de la ciudad de Buenos Aires.

Ya en los tiempos de Carlos Menem, el CEO mundial de Siemens mechó negocios y partidos de tenis en la Quinta de Olivos, a donde llegó incluso en helicóptero, trasladado desde su hotel.

Drive del otrora campeón juvenil de Baviera, vestido para la ocasión por la también germana Adidas.

Revés del riojano.

Comentario sobre el Proyecto DNI del alemán.

Sonrisa presidencial.

Match-Point.

Algunos de los ejecutivos de Siemens Argentina no podían creer lo que habían visto con sus propios ojos. ¿Cómo era posible que Von Pierer, que con ellos era serio hasta la solemnidad, departiera entre risas con Menem, de remera blanca y chaleco oscuro? ¿Otro embrujo del riojano? ¿El germano sólo era serio y parco con sus subordinados, pero no con aquellos que flirteaba por negocios? ¿Tuvo el lobbista Carlos Sergi algo que ver en el partidito? ¿O fue obra del otro gran protagonista de las sombras, Blas Medina?

Lo cierto es que atrás comenzaban a quedar Alfredo Yabrán, Franco Macri y su propuesta conjunta. Y Siemens, hasta entonces el "plan B" pasaba a convertirse en el "caballo del comisario".

Game, set, match.

pd: más datos, en "Las coimas del gigante alemán".

viernes, 8 de julio de 2011

Vázquez, el otro lobbista todoterreno

Tan católico como experto en crear sociedades pantalla en los puntos más recónditos del orbe para Bunge & Born y para él mismo, un lobbista tan amante del bajo perfil y de las sombras como Carlos Sergi, el ahora sospechado testaferro de Ricardo Jaime, Manuel Vázquez, también participó en el Proyecto DNI.

Despuntó allá por 1999, cuando ya se floreaba de sus accesos a Carlos Corach y muchos otros funcionarios más. Tanto como para, por ejemplo, mencionar a Hugo Franco como una de sus “referencias comerciales y personales” en su currículum vitae, junto a Orlando Salvestrini, del Grupo Macri, o a Claudio Cirigliano, presidente de Cometrans, la firma dueña de Transporte de Buenos Aires (TBA).

Esos y otros muchos contactos le permitieron a Vázquez obtener una copia de todo el expediente del Proyecto DNI y, tras dos años de cálculos, proyectar que cuando él presentara su “propuesta” para un contrato vinculado al Proyecto DNI, cobraría casi 3 millones de dólares anuales durante 12 años, “lo que significa un total para el contrato de US$ 35.000.000”.

Vázquez [foto] trabajaba entonces para la consultora Swipco, que se encargó de una auditoría sobre el efectivo cumplimiento del Proyecto, firmado con el Ministerio del Interior, pero que le cobraba a Siemens una tasa del 1,27% de sus ingresos, en coordinación con una empresa de lobby, “Inspection and Control Services Sucursal Argentina” (ICS).

El rostro más conocido de ICS en Buenos Aires fue Juan Alemann, el ex secretario de Hacienda del primer presidente de facto de la última dictadura, Jorge Rafael Videla. Y a Swipco, en tanto, se la vinculó al siempre polémico ex ministro del Interior devenido en empresario José Luis Manzano y a Adelina Dalesio de Viola. Porque como suele recordar el gran Pancho Ibañez, “todo tiene que ver con todo”.

Los contactos de Vázquez, sin embargo, y como corresponden a un lobbista de primera, no se limitaron al menemismo. Continuaron con la Alianza en el poder –cuando incluso le anticipó movidas del Gobierno a la cúpula de Swipco en el exterior y les detallaba sus contactos con “el ‘Abogado’ del Ministerio” del Interior-. Y, como ya es obvio con el avioncito, los yates, departamentos, billetes, emails y tanto más, con el kirchnerismo explícito.

Entonces sí, apenas 24 horas después de que Néstor Kirchner asumió como Presidente, Vázquez les comunicó a los Swipco’s boys, podían “conseguir resultados sorprendentes” en su afán por cobrar deudas del Proyecto DNI. ¿Cuáles? ¿Cómo?, inquirieron desde fronteras afuera.

Ya fuera porque era cierto o de puro bravucón, Vázquez lo explicitó: “Para tu información hasta hoy: dos ministros y siete, repito SIETE secretarios de diferentes ministerios están a nuestra disposición para trabajar en diferentes proyectos. A esto sumale la Sigen y el Comfer”

pd1: dato y aclaración: un hijo de Vázquez trabaja/ó para Siemens. Pero nunca nadie lo vinculó al Proyecto DNI, ni tampoco aparece en documento alguno sobre este negociado.

pd2: más datos, en el libro “Las coimas del gigante alemán”.

lunes, 4 de julio de 2011

Peores que los iraníes

Cuando tras tantos años de esfuerzo, tanto dinero invertido en maquinarias, en programas de computación, en infraestructura edilicia, en contraespionaje y en coimas, el gobierno de la Alianza suspendió el Proyecto DNI, para Siemens significó un terremoto que llegó hasta la cúspide misma de la multinacional.

Su CEO global, Heinrich von Pierer, Von Pierer reaccionó furioso. Y su colega de directorio en representación de Siemens Business Services (SBS), Volker Jung [foto], fue más allá. La noticia destrabó su lengua.

-La Argentina es peor que Irán –soltó, iracundo.

-¿A qué viene esa comparación? –le preguntó un ejecutivo de rango medio alto de SBS, Michael Kutschenreuter, con fama propia en el circuito negro.

-Los iraníes también son corruptos, pero al menos ellos mantienen su palabra –atizó-. Pagan y cumplen con los proyectos. Los argentinos, en cambio, son corruptos, pero además no son confiables.

pd1: ¿Quién era el tal Jung para lanzar semejante comparación, justo con los iraníes? Para muestra baste un botón: en noviembre de 2010 fue declarado prófugo por la Justicia griega por su participación en supuestos actos de corrupción.

pd2: más datos, en el libro.

jueves, 30 de junio de 2011

Honestidad brutal

Convocado como panelista a un seminario organizado por “The Institute Global TIG”, el juez federal Ariel Lijo abordó la lucha contra el lavado de dinero y el crimen trasnacional para un grupo de, digamos, unos 30 profesionales.

Simpático y locuaz, mechó datos jurídicos con ejemplos prácticos y anécdotas de su trabajo en los tribunales de Comodoro Py.

O dicho de otro modo, era sólo cuestión de tiempo para que abordara la causa por el Proyecto DNI, en la que citó a indagatoria a 22 ejecutivos argentinos y alemanes (los políticos luego se verá) tras recibir el mismo material de la Fiscalía de Munich que obtuve para "Las coimas del gigante alemán".

Habló.

Y fue sincero.

Recordó que para introducir dinero blanco de sus balances en su circuito negro, Siemens inventó todo un proyecto de una represa en China. Y de allí envió fondos a Dubai, para desde el Medio Oriente distribuirlo alrededor del mundo.

Recordó, también, que Alemania pidió la colaboración internacional de Dubai para avanzar con su pesquisa. Pero que los muchachos “dubaineses” jamás le contestaron. Y remató: “Si nunca le contestaron a Alemania, imagínense a mí”, mientras sonreía con sorna y alzaba sus hombros.

Luego contó que distinto fue el caso de Uruguay, “que contestó o, bah, gran parte de lo que tenían: sociedades, nombres, etcétera”. Pero dejó claro su mensaje: “Es más fácil investigar un robo con arma dentro de un colectivo y 30 pasajeros como testigos que una operación financiera compleja, en la que además intervienen los grandes estudios jurídicos para los acusados, frente a un simple contador que asiste al juez y tiene otras 400 causas en sus manos”.

Lijo también planteó una cuestión central en las investigaciones complejas: tanto en Estados Unidos como en Alemania, los fiscales pueden negociar la condena con el acusado. Así, en vez de perseguirlo durante 6 años para luego quizá sobreseerlo, prefieren acordar una pena inmediata de 2 años, pero que también les permita apuntar con su testimonio al siguiente y superior eslabón de la cadena.

Honestidad brutal, sí. Pero es cierto. Lo mires por donde lo mires, 100%, cierto.

pd: más datos y más textuales, en mi grabadora.

lunes, 27 de junio de 2011

Ah... memorandos, divino tesoro

Sistemáticos hasta para los pagos cuanto menos polémicos, los alemanes redactaron varios memorandos sobre el Proyecto DNI.

Este es otro de ellos (y uno de los más interesantes).

Para leerlo, hay que tomar en cuenta la numeración del gráfico superior y revisar lo que aparece en el cuadro inferior, con los mismos números.

Así, por ejemplo, el 1) corresponde al ex ministro de Justicia, ex Auditor General de la Nación y ex ministro de la Corte Suprema, Rodolfo Barra, quien figura como supuesto receptor de US$ 5 millones.

Luego, los puntos 2, 3, 7, 8, 9, 14, 16 y 17 se vinculan al lobbista e intermediario de la trama paralela, Carlos Sergi, con distintas sociedades propias y ajenas (MF, MFast, Rodmarton, Air Traffic Control, Printrak e Invercasa).

El punto 6) es para CHT Auditores, la sociedad pantalla uruguaya de interesante cercanía al ex presidente Carlos Menem y a la que ya aludí la semana pasada.

Y en el punto 12) figura “DLR”, es decir, el ex presidente Fernando de la Rúa junto a US$ 6,5 millones, aunque vale una aclaración: en el cuadro inferior consta que el monto se dividiría en US$ 2 millones por un decreto (vinculado al Proyecto DNI), otros US$ 2,5 millones para las elecciones legislativas y otros US$ 2 millones para las presidenciales. Y de la quinta columna del cuadro superior (titulada “Plan”) surge que al menos hasta ese momento no se la había abonado un duro.

pd: más datos, en el libro.

domingo, 5 de junio de 2011

Enfoques - El expediente Siemens

Hoy, en el suplemento Enfoques salió el adelanto del libro. El texto principal, no obstante, es sólo una síntesis del caso (y no la reproducción de algún capítulo). Y dice:

Muy bien, ¿por qué no se identifica para el registro? -lo invitó el juez federal del distrito de Washington DC, Richard J. Leon.

-Mi nombre es Peter Solmssen. Soy miembro del directorio ejecutivo de Siemens AG y su consejero general.

Eran las 10 del lunes 15 de diciembre de 2008 y junto a Solmssen juró también Niels Hartwig, el abogado de la compañía a cargo de la investigación interna.

-Muy bien. Y usted está aquí en representación de Siemens Argentina, Siemens Bangladesh y Siemens Venezuela. ¿Es correcto?

-Sí.

Durante los 45 minutos que siguieron, Solmssen y Hartwig dieron un paso sin antecedentes en esa o ninguna otra gran multinacional alrededor del mundo. Acompañados por funcionarios del Departamento de Justicia, de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la Comisión de Valores (SEC), le informaron al juez Leon que Siemens se declaraba culpable de actos de corrupción y violación de sus registros contables en múltiples países. Entre ellos, y con un apartado especial, figuró la Argentina.

La presencia criolla en el listado de la infamia confirmó lo que hasta entonces había ocupado numerosas páginas de los diarios locales y denuncias ante la Justicia de algunos legisladores opositores que corrían el riesgo de ser archivadas o, peor, concluir con el sobreseimiento de todos los imputados.

Con la admisión de Siemens, no obstante, la investigación del juez federal Ariel Lijo cobró nueva fuerza. En especial, cuando las copias de la auditoría interna y de la investigación de la Fiscalía de Munich llegaron a Buenos Aires y Lijo citó a indagatoria a 22 empresarios argentinos y alemanes. Según el resultado de estas indagatorias, que aún no han concluido, podría convocar a los políticos sospechados por el negocio de los US$ 1200 millones. Entre ellos, el ex presidente Carlos Menem, su ministro del Interior, Carlos Corach, y el interventor en Migraciones, Hugo Franco.

La trama, sin embargo, había comenzado mucho antes, en 1994, cuando tras la voladura de la AMIA, el gobierno de Menem buscó tranquilizar a los argentinos y a varios gobiernos extranjeros ante el temor a un tercer atentado. Lanzó para eso la licitación internacional de lo que con pompa llamó "Sistema Integral de Identificación de Personas, Control Migratorio e Información Eleccionaria", más conocido como "Proyecto DNI".

Así, el "Proyecto DNI" ofrece una fotografía casi perfecta de cómo son las relaciones entre numerosas grandes empresas -no sólo Siemens- y muchos funcionarios en la Argentina. Así lo reflejan otros escándalos que involucraron a IBM, Thales y Ferrostaal, o la interminable lista de empresas que, como Skanska, admitieron ante la Justicia que dibujaron sus balances con facturas truchas para evadir impuestos o esconder sobornos.

El "caso Siemens" permite comprender una metodología corrupta que excede los nombres particulares de un gobierno o una empresa, y que también incluyó presiones desembozadas del canciller alemán, Gerard Schröder, y del Fondo Monetario Internacional (FMI), entonces liderado por Horst Köhler, luego presidente germano. Refleja una metodología de trabajo, una "cultura" que resulta difícil -y hasta traumático- revertir y que se extendió hasta su relación con el kirchnerismo.

pd: el resto del artículo publicado en Enfoques, acá.