Polémico, amarillista, referente incluso del "infotainment" de su era (segunda mitad del siglo XIX), Joseph "Joe" Pulitzer también pasó a la historia por:
a. Los premios que llevan su nombre para periodistas gringos;
b. Financiar la Escuela de Graduados de Periodismo de la Columbia University, en Nueva York.
Allí, en el hall central de la Escuela en Manhattan, permanece su busto y una placa:
Traducción (adaptada a los términos argentos):
"Nuestra república y su prensa se levantarán o derrumbarán juntos. Una prensa capaz, desinteresada, enfocada en lo público, con una inteligencia entrenada para saber qué es lo correcto y con el coraje para hacerlo, puede preservar la virtud pública sin la cual un gobierno popular es una fachada y una burla. Una prensa cínica, mercenaria y demagógica producirá con el tiempo un pueblo acorde a sí misma. El poder de amoldar el futuro de la república estará en las manos de los periodistas de las futuras generaciones".
Dudo del verdadero alcance y poder de la prensa contemporánea. Pero la obligación moral, en cualquier caso, perdura.
Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
Mostrando entradas con la etiqueta Premios Pulitzer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Premios Pulitzer. Mostrar todas las entradas
martes, 13 de mayo de 2014
viernes, 9 de mayo de 2014
Post - los principios de un diario
The Washington Post es la niña del momento. Todos la miran. Quieren ver cómo bailará bajo la batuta de Mr. Amazon, Jeff Bezos. Hay quienes se muestran esperanzados; otros recelosos. Y mientras tanto, la redacción continúa con su trabajo, informan y ganan premios.
Cada mañana, cientos de redactores, editores y fotógrafos, entre otros, ingresan al diario, a un puñado de cuadras de la Casa Blanca, y pasan junto a este cartel:
Traducción (no literal, sino adaptada a los vocablos criollos):
"PRINCIPIOS DE CONDUCTA DE UN DIARIO:
El texto lo redactó y firmó Eugene Meyer, en 1935, dos años después de comprar el Post. Financista acaudalado, Meyer también lideró la Reserva Federal y asumió como primer presidente del Banco Mundial. Para entonces, el diario era ya una máquina de generar dinero. Pero tras más de una década de pérdidas multimillonarias que Meyer bancó de su bolsillo.
pd: disculpas por la mala calidad de la imagen, pero la tomé de arrebato, mientras salíamos a almorzar con el editor jefe del equipo de investigaciones del Post, Jeff Leen (la sombra que se refleja en el cartel con el brazo derecho en alto es la de Jeff). Bajo su mando, el diario acumuló OCHO (8) premios Pulitzer. Lo que se dice un nene de pecho.
Cada mañana, cientos de redactores, editores y fotógrafos, entre otros, ingresan al diario, a un puñado de cuadras de la Casa Blanca, y pasan junto a este cartel:
Traducción (no literal, sino adaptada a los vocablos criollos):
"PRINCIPIOS DE CONDUCTA DE UN DIARIO:
1. La primera misión de un diario es contar la verdad tan fidedignamente como esta pueda comprobarse;
2. El diario deberá contar TODA la verdad como pueda conocerla, abordando los asuntos relevantes de Estados Unidos y el mundo;
3. Como diseminador de noticias, el diario deberá observar la decencia que es obligatoria para un caballero privado;
4. Lo que se publique deberá ser ajustado para los jóvenes así como para los mayores;
5. La obligación del diario es hacia sus lectores y al público en general, y no a los intereses privados de su dueño;
6. En la búsqueda de la verdad, el diario deberá estar preparado para hacer sacrificios de su fortuna material, si eso es necesario para el bien público;
7. El diario no deberá ser el aliado de ningún interés especial, pero deberá ser justo, libre e íntegro en su visión de los asuntos públicos y las figuras públicas".
El texto lo redactó y firmó Eugene Meyer, en 1935, dos años después de comprar el Post. Financista acaudalado, Meyer también lideró la Reserva Federal y asumió como primer presidente del Banco Mundial. Para entonces, el diario era ya una máquina de generar dinero. Pero tras más de una década de pérdidas multimillonarias que Meyer bancó de su bolsillo.
pd: disculpas por la mala calidad de la imagen, pero la tomé de arrebato, mientras salíamos a almorzar con el editor jefe del equipo de investigaciones del Post, Jeff Leen (la sombra que se refleja en el cartel con el brazo derecho en alto es la de Jeff). Bajo su mando, el diario acumuló OCHO (8) premios Pulitzer. Lo que se dice un nene de pecho.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

