El cónclave se concretó el miércoles 7 de enero de 1998, en Punta del Este.
Franco Macri lo lideró como anfitrión e incluyó a Héctor Colella, la mano derecha -y, en cuestión de cuatro meses, único sucesor público- de Alfredo Yabrán. También abarcó al entonces CEO de Siemens Argentina,

Macri fue directo. Que dado lo que ocurría con Yabrán [tras el asesinato de José Luis Cabezas], Siemens ganaría el contrato por los DNI, que Carlos Menem mandaba decir que no quería más ruidos en la licitación, y que si limaban las asperezas entre ellos, cada uno lograría quedarse con uno de los negocios que hasta entonces pretendía “El Cartero”: Siemens con los DNI y el control fronterizo y Macri con el Correo Argentino (además, claro, de un jugosísimo resarcimiento).
Fue cuestión entonces de ponerse de acuerdo en los detalles. Y en los billetes. Siemens acordó la compra de la mayoría accionaria de la firma de Macri, Itrón, por una suma desproporcionada de dinero para lo que en verdad valía esa empresa: 150 millones de dólares por el 60 por ciento de sus acciones.
-Para evitar un escándalo, se acordó también un pacto de confidencialidad –recordó uno de los protagonistas, doce años después-. Por eso recién se anunció al año siguiente.
-¿Y Mauricio Macri?, pregunté, interesado por el heredero que como diputado y jefe de Gobierno porteño mantendría ciertos y notorios rasgos hedonistas.
El hombre esbozó una sonrisa y respondió como un látigo.
-Nada que ver. En plena reunión, apareció para saludar. Estaba jugando al tenis.
pd: el resto de aquel y otros encuentros en Uruguay y en Estados Unidos para cerrar el negocio entre Macri y Siemens, en el libro.
