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sábado, 25 de junio de 2011

No es ningún cuento chino

Si en la Argentina suele denunciarse la impunidad imperante, en China ofrecieron un refuerzo dramático de esa impresión.

La Justicia de la provincia de Henan condenó a la pena capital al ex gerente general del departamento de Recursos Humanos de la compañía de telefonía celular nacional, Shi Wanzhong, tras hallarlo culpable de aceptar coimas de Siemens.

La Corte le impuso, sin embargo, un período de dos años bajo revisión especial, lo que en las prácticas tribunalicias chinas suele traducirse en la conversión de la condena de muerte en una larga pena de prisión.

A Wanzhong, que recibió algo más de US$ 5 millones de los muchachos de Siemens, también se sumó Tian Qu, otro burócrata chino coimeado. En su caso, la pena que recibió fue de 15 años tras las rejas.

Una penal capital (que repudio bajo cualquier circunstancia) y una pena a 15 años de prisión en China; multas y penas de 2 años de prisión condicional en Alemania (como ocurrió con Hans Hartmann y Michael Kutschenreuter [fotos], quien bastante sabe del Proyecto DNI) y… nada en Argentina.

Pd: más datos sobre el caso chino por un medio chino, acá.

jueves, 2 de junio de 2011

Schirado, el CEO que "mexicaneó"

Algo retacón, corte símil Carlitos Balá, reloj prominente, camisa con gemelos, Luis Schirado tuvo un rol más que singular en el negociado Siemens – DNI. Tan singular como que lo echó la propia compañía porque al parecer manoteó dinero destinado al pago de las coimas, aunque la tarjeta roja le llegó con el estilo propio de las grandes empresas. Es decir, lo pusieron de patitas en la calle sin escándalos, con elogios públicos y hasta con un contrato como asesor. En total, le dieron casi 2 millones de dólares para que se marchara sin levantar polvareda.

La metodología de echar al ejecutivo infiel –en especial si es de alto rango o si sabe demasiado- con abrazos, elogios y hasta quizá con una plaqueta es habitual en los negocios. Sin ir más lejos, es la misma que seis años después aplicó Skanska cuando estalló el escándalo de facturas truchas y sobornos durante la administración Kirchner. “Indemnizó” a sus gerentes involucrados con 10,5 millones de pesos, por encima de lo que establece la ley.

En el caso de Schirado [foto], su salida se definió en apenas 10 días. Al punto que a fines de diciembre de 1999 aún era el “10” y capitán del equipo, por lo que hasta figuró como presidente de la versión criolla de SBS, “Siemens Business Services SA”, junto a otros personajes decisivos en el negociado: Jorg Michael Kutschenreuter, Eberhard Reichert y Andrés Truppel.

Con un olfato extraordinario para los negocios y para su propia carrera, Schirado había ingresado como cadete en la oficina de personal de la compañía en 1961, con apenas 15 años. Ocho años después lo enviaron a Alemania para capacitarse y no se detuvo hasta llegar a la cúspide local, hasta ocupar la oficina decisiva de la filial argentina, en el noveno piso del tradicional edificio que Siemens ocupa en Diagonal Sur al 500, a metros del Cabildo, desde 1954.

Su carrera, sin embargo, desbarrancó (ya contar el motivo) y empezó a embolsar millones. Al punto que en un memo incendiario que redactaron dentro de Siemens (y cuya copia en mi archivo) anotaron lo siguiente:

La Gironde Luis Schirado 1,8 10/99 pagado

5,7 10 cuotas semestrales

4/2001 al 10/2005

Σ 7,5

En cristiano significa que por medio de la sociedad “La Gironde”, el entonces CEO de Siemens Argentina embolsó US$ 1,8 millón en dinero sucio, que le pagarían otros 5,7 millones en 10 cuotas semestrales a pagar entre abril de 2001 y octubre de 2005 y que el total de su tajada ascendería entonces a 7,5 millones.

Pero no pudo ser.

Una laaaaaarga lista de ejecutivos de Siemens declararon –y las copias de sus testimonios también las guardo en mi archivo- que lo echaron cuando detectaron que se paso de rosca con el dinero.

pd: más datos, en el libro.