Mostrando entradas con la etiqueta Luis Schirado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Luis Schirado. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de diciembre de 2013

Siemens - los primeros 17 procesados

Y un buen día, llegaron los primeros 17 procesamientos por las coimas del "caso Siemens". Claro que se trata recién del primer paso. Pero es un paso. Porque ahora tiraron las redes sobre quienes pagaron las coimas o participaron en el arreglo de la licitación. Pero falta quiénes cobraron la tarasca. Paso a paso, pues. ¿La noticia? Es esta:

El juez federal Ariel Lijo procesó a 17 personas por el presunto pago de sobornos a funcionarios de los gobiernos de Carlos Menem y Fernando de la Rúa para que la multinacional alemana Siemens se quedara con un multimillonario negocio de la confección de pasaportes y DNI.

Los procesamientos, sin prisión preventiva, pero con embargos por $ 500 millones, alcanzan a ejecutivos de Siemens y de Itrón -una firma que era rival del Grupo Macri con la que después llegó a un supuesto acuerdo ilícito-, y a tres de los presuntos intermediarios en el pago de coimas.

Entre los nueve ejecutivos de la multinacional que fueron procesados está uno de sus máximos responsables a nivel mundial durante los 90, Uriel Sharef, y dos ex presidentes de su filial argentina, Luis Schirado y Matthias Kleinhempel.

Los procesamientos también alcanzan a los alemanes Ulrich Bock -autor del memorándum con las iniciales de cada funcionario que cobró y cuánto percibió, y que LA NACION reveló en 2011-, Eberhard Reichert, Ernst Brechtel y Bernd Regendantz. Y a los argentinos Andrés Truppel -ex responsable financiero de la filial- y José Alberto Ares.


Lijo también procesó a cinco ejecutivos de Itron, una firma del grupo Macri (Socma) "que fue incluida [por Siemens] en el proyecto a cambio de no impugnar la decisión estatal de contratar" a la multinacional, según el magistrado. Son Antonio Solsona, Guillermo Andrés Romero, Orlando Salvestrini, Luis Cudmani y Federico Rossi Beguy.

Los restantes tres procesados, en tanto, habrían actuado como "intermediarios" entre Siemens y los funcionarios para el pago de esos sobornos mediante "contratos ficticios por servicios que jamás" existieron. Son Carlos Francisco Soriano, Miguel Ángel Czysch y José Antonio David, todos ellos vinculados a Carlos Sergi, un lobbista y miembro del directorio de Siemens que fue declarado inimputable por el juez Lijo por una severa enfermedad mental.

Por el contrario, Lijo también dictó el sobreseimiento de cinco imputados: Aldo Carreras, Juan Carlos Denicolay, Rubén Slame, Claudia Maskin y Daniel Alberto Domínguez.

pd: la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá; sobre el caso en general, acá, acá y acá; sobre el libro que escribí al respecto, acá.

martes, 14 de junio de 2011

El memo flamígero

Entre los cientos de documentos internos de Siemens que recopilé durante los últimos tres años para el libro “Las coimas del gigante alemán” aparecen muchos memorandos redactados por ejecutivos de la multinacional. Y entre ellos prevalece, sin duda, el famoso memo del 22 de octubre de 1999.

Escrito por Ulrich Bock, alias “Uli”, durante su paso por Buenos Aires, su memo incluye las iniciales de algunos de los receptores de las presuntas coimas que la compañía desembolsó para obtener el llamado “Proyecto DNI”.

Casi tres años atrás, el 11 de agosto de 2008, el semanario Der Spiegel reveló la existencia de este memo. El título de la nota, aunque escrito en alemán, resulta muy entendible: “Millionen für Menem?”. Pero la revista jamás llegó a publicarlo, ni a revelar su autor. Así que esta es la primera vez que sale a la luz:

Se lee poco y mal, sí, pero podrán imaginarse cuánto me costó obtenerlo (si hacen click sobre la imagen se expande y se ve mejor)…

En el tercio inferior, aparece:

-7’5 L.S. Luis Schirado!

-9’75 C.C. Corac Just min?

-9’75 H.F. ?

-16’ C.M. [Blas Medina] Menem?

-7,5 C.S. Carlos Sergi?

Schirado era el entonces CEO de Siemens Argentina; Carlos Corach, el ministro del Interior (no de Justicia como figura), “H.F.”, el interventor en Migraciones, Hugo Franco; Blas Medina, un poderoso lobbista todoterreno de los '90s; a Menem no es necesario presentarlo; y Sergi, el intermediario clave para la felicidad clandestina.

Una aclaración final: cuando la Fiscalía de Munich lo interrogó sobre el memo [tengo copia de dicho interrogatorio), Bock respondió: “Sí, esa nota la escribí yo. Allí resumí quién había recibido dinero de acuerdo al señor Sergi”.

“Uli” aclaró, sin embargo, que no todo lo que estaba anotado en el memo lo había escrito él. Entonces la Fiscalía le exigió más detalles. En particular, quién era el receptor del premio mayor de los 16 millones de dólares. Sin más, Bock le apuntó al ex Presidente: “Seguramente con la abreviación ‘CM’ quise decir Carlos Menem”.

pd1: el artículo de Der Spiegel de 2008, acá.

pd2: más datos sobre este memo, en el libro.

lunes, 6 de junio de 2011

La lista de Uli

Ayer, el suplemento Enfoques de LA NACIÓN publicó un resumen del primer capítulo de "Las coimas del gigante alemán". La edición online del diario subió, luego, la versión completa en .pdf de ese mismo capítulo. Aquí subo ambas:

Metódico, el ingeniero Ulrich Bock decidió clarificar la situación. Viajó a Buenos Aires, se reunió con los ejecutivos de Siemens Argentina y con los intermediarios de las coimas, y el 22 de octubre de 1999 pasó en limpio las cuentas.

En una hoja cuadriculada, anotó:

-7'5 L.S. Luis Schirado!

-9'75 C.C. Corac Just min?

-9'75 H.F.?

-16 C.M. Menem?

-7,5 C.S. Ca? Sergi?

Corrían las últimas horas del viernes y, sin darse cuenta, "Uli", como lo llamaban en Munich, sintetizó la ecuación clandestina del sistema político y económico argentino: (funcionarios + empresarios + intermediarios) x coimas = negocios.

En rigor, Bock sólo puso por escrito lo que otros le contaron durante una seguidilla de reuniones porteñas. Tanto el director financiero de Siemens Argentina, Andrés Truppel, como el lobbista Carlos Sergi, miembro del directorio de la filial en Buenos Aires, tal su cargo formal para no explicitar el más relevante de pescador y facilitador de negocios.

Nueve años después, "Uli" rememoró aquellos días agitados ante los interrogadores de la Fiscalía N° 1 de Munich, aunque no podía creer que aquella nota manuscrita volviera a estar en sus manos. Mucho menos allí.

"Sí, esa nota la escribí yo. Allí resumí quién había recibido dinero de acuerdo al señor Sergi", contó ante los fiscales, que le exigieron más detalles: quién la redactó y quién era el receptor del premio mayor de los 16 millones de dólares. "La nota estaba escrita sólo para mí -precisó-. Seguramente con la abreviación "CM" quise decir Carlos Menem".

Bock pasó a la fase siguiente: contar lo que sabía. Para eso, no dudó en marcar a Truppel y a otro colega en Munich, el gerente técnico de Major Projects de SBS, Eberhard Reichert.

"Nosotros, es decir Reichert, Truppel y yo, mantuvimos varias reuniones con Sergi. Siempre nos reclamaba más dinero", sintetizó.

Bajo presión, la memoria de Bock no falló. Cuando redactó aquel memo flamígero, faltaban apenas 48 horas para que los argentinos ungieran presidente a Fernando de la Rúa, abrazado a las banderas de la honestidad y la ética.

"Uli" relató también algunas turbulencias que debió sobrellevar. No fue el único. Otros relataron escuchas telefónicas, jugarretas de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y del ex jefe montonero Rodolfo Galimberti -ya reconvertido en contacto de la CIA-, ataques físicos y hasta leyendas sobre secuestros de hijos de ejecutivos que jamás se confirmaron.

Para complicar aún más la situación, el triunfo de De la Rúa y la salida del poder de Menem, su ministro del Interior, Carlos Corach, y su responsable de Migraciones, Hugo Franco, tampoco calmaron las aguas. Y a pesar de aportar 2 millones de dólares a la campaña de la Alianza, Siemens pronto recibió otro mensaje a través de Sergi, que a los 66 años era el mismo de siempre. Es decir, el intermediario que vivió por dentro varios capítulos sórdidos de la historia argentina: desde los créditos del Banco Nacional de Desarrollo (Banade) a la venta de equipos durante la dictadura con epicentro en la Guerra de Malvinas. Y desde las aventuras del Citicorp y del presunto lavado de dinero en los 90 a los radares en los años del duhaldismo y el kirchnerismo, hasta terminar sospechado de financiar el avión de los hermanos Juliá con 900 kilos de cocaína que terminó decomisado en España, en enero de 2011.

Sergi viajó a Alemania, varias veces, para reportarle a la compañía que también tendría que darle dinero a las nuevas autoridades. Y si antes pagó para obtener el contrato, ahora lo haría para mantenerlo vivo, dada la amenaza de rescisión.

Sin papeles, sin constancias y con el riesgo siempre presente del "mexicaneo"-algo que Siemens lo comprobaría del peor modo con su CEO en la Argentina, Luis Schirado-, Reichert y Bock anotaron los pedidos de Sergi y su fiel ladero Miguel Czysch.

Los germanos quedaron indignados. No sabían hasta qué punto Sergi y Czysch les contaban la verdad o cuánto dinero llegaría a los protagonistas de siempre y los nuevos que en teoría se sumaban a la fiesta de los dólares, como el flamante ministro del Interior, Federico Storani, y sus dos colaboradores César Martucci y Miguel Berri.

Un año después, en diciembre de 2000, otra vez en Munich y a raíz de la demora que mostraba Siemens para pagar, Czysch les clarificó a los ejecutivos alemanes que había "incendios molestos" que apagar en Buenos Aires, tanto con la vieja guardia como con la nueva. En cuestión de semanas, les dijo, debían entregar entre 4 y 5 millones de dólares.

-Algunos no pueden esperar -los conminó.

pd1: el texto en Enfoques, acá; la versión completa en .pdf, acá.

pd2: prometo subir el memo flamígero de Bock al blog, ¡es sólo cuestión de encontrar un scanner!

jueves, 2 de junio de 2011

Schirado, el CEO que "mexicaneó"

Algo retacón, corte símil Carlitos Balá, reloj prominente, camisa con gemelos, Luis Schirado tuvo un rol más que singular en el negociado Siemens – DNI. Tan singular como que lo echó la propia compañía porque al parecer manoteó dinero destinado al pago de las coimas, aunque la tarjeta roja le llegó con el estilo propio de las grandes empresas. Es decir, lo pusieron de patitas en la calle sin escándalos, con elogios públicos y hasta con un contrato como asesor. En total, le dieron casi 2 millones de dólares para que se marchara sin levantar polvareda.

La metodología de echar al ejecutivo infiel –en especial si es de alto rango o si sabe demasiado- con abrazos, elogios y hasta quizá con una plaqueta es habitual en los negocios. Sin ir más lejos, es la misma que seis años después aplicó Skanska cuando estalló el escándalo de facturas truchas y sobornos durante la administración Kirchner. “Indemnizó” a sus gerentes involucrados con 10,5 millones de pesos, por encima de lo que establece la ley.

En el caso de Schirado [foto], su salida se definió en apenas 10 días. Al punto que a fines de diciembre de 1999 aún era el “10” y capitán del equipo, por lo que hasta figuró como presidente de la versión criolla de SBS, “Siemens Business Services SA”, junto a otros personajes decisivos en el negociado: Jorg Michael Kutschenreuter, Eberhard Reichert y Andrés Truppel.

Con un olfato extraordinario para los negocios y para su propia carrera, Schirado había ingresado como cadete en la oficina de personal de la compañía en 1961, con apenas 15 años. Ocho años después lo enviaron a Alemania para capacitarse y no se detuvo hasta llegar a la cúspide local, hasta ocupar la oficina decisiva de la filial argentina, en el noveno piso del tradicional edificio que Siemens ocupa en Diagonal Sur al 500, a metros del Cabildo, desde 1954.

Su carrera, sin embargo, desbarrancó (ya contar el motivo) y empezó a embolsar millones. Al punto que en un memo incendiario que redactaron dentro de Siemens (y cuya copia en mi archivo) anotaron lo siguiente:

La Gironde Luis Schirado 1,8 10/99 pagado

5,7 10 cuotas semestrales

4/2001 al 10/2005

Σ 7,5

En cristiano significa que por medio de la sociedad “La Gironde”, el entonces CEO de Siemens Argentina embolsó US$ 1,8 millón en dinero sucio, que le pagarían otros 5,7 millones en 10 cuotas semestrales a pagar entre abril de 2001 y octubre de 2005 y que el total de su tajada ascendería entonces a 7,5 millones.

Pero no pudo ser.

Una laaaaaarga lista de ejecutivos de Siemens declararon –y las copias de sus testimonios también las guardo en mi archivo- que lo echaron cuando detectaron que se paso de rosca con el dinero.

pd: más datos, en el libro.