Eclipsada por los ataques terroristas de Francia, pasó casi sin ruido la muerte de un gigante del periodismo: Julio Scherer García. La crónica diría que murió a los 88 años, que dedicó 70 de ellos a la prensa, que escribió 22 libros, que lideró el diario Excelsior y fundó la revista Proceso, dos medios que marcaron un antes y un después en su país, y que ganó múltiples premios. Ah, y que fue el más grande periodista de México desde la segunda mitad del siglo XX. Pero semejante repaso resulta insuficiente para exponer su talla como pesadilla de los poderosos.
Scherer hizo sus primeros palotes periodísticos a los 17 años, cuando entró como pinche en Excelsior. Aprendió, escaló y a los 42 se calzó el traje de director, que sólo abandonó ocho años después, cuando lo destituyó un grupo de cooperativistas del propio diario. No fue algo espontáneo: la rebelión la había organizado desde las sombras el presidente Luis Echeverría, en plena "dictadura perfecta" del PRI, como la llamó luego Mario Vargas Llosa.
Resultó un verdadero golpe, puertas adentro del diario, que marcó para siempre la vida periodística de México. Su inseparable compañero por distintas rotativas, Vicente Leñero, contó aquellas tristes horas del 8 de julio de 1976 en su libro Los periodistas: "Se les ofrecía como premio (a los cooperativistas) el poder; se les exigía un precio: la traición. Para los ambiciosos, para los resentidos, para los mediocres, no era un precio excesivo; la operación no era un cohecho más, otro embute [?] que valía aceptar clausurando el último temblor de la conciencia".
Expulsado como un perro, se fue Scherer de Excelsior, al que había llevado de ser un diario complaciente más de México a uno de los mejores del hemisferio en menos de una década. Pero su salida del Excelsior no fue su final. Por el contrario, fue otra oportunidad de demostrar su talento: apenas cinco meses después lanzó la revista Proceso, que lideró durante 20 años y que aún sigue en pie.
¿Su fórmula mágica? Equiparar al periodismo con la medicina. "El periodismo ha de ser exacto, como el bisturí. Si algo me apasiona es el periodismo sin imaginación, el toque de la realidad como es. En nuestra profesión nada supera al dato estricto y a la palabra exacta", repetía Scherer.
Semejante premisa, claro está, es difícil de plasmar en los hechos. Porque pocos, y menos aún los poderosos, quieren que se sepa la verdad, esa que está más allá de los relatos oficiales, las gacetillas de prensa y las fotografías de cartón para portadas.
pd: el resto de la columna publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
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sábado, 17 de enero de 2015
martes, 26 de noviembre de 2013
Desde México, de lobos y la Yegua
Cayó en mis manos el libro "Los corruptores", del multipremiado periodista mexicano Jorge Zepeda Patterson. Una buena novela, pese a que a mitad de camino ya quedaba claro quién era el asesino. Aún así, recomendable. En especial para quienes quieren atisbar cómo es el submundo de la política real.
Ejemplo I: cuando hablan de un organismo del Estado, al que apunta el PRI. "Le van a dar más poder al instituto, pero se van a asegurar de controlar a la mayoría dentro del pleno. Quieren nombrar consejeros a dedo". Y el otro replica: "Justo lo que hicieron con la Auditoría Superior de la Federación, en la Comisión Federal de Competencia o la Comisión de Derechos Humanos. Más poder a los organismos descentralizados que fiscalizan a la clase política, siempre y cuando queden en sus manos".
Ejemplo II: "Los más enriquecidos son los políticos que generan grandes negocios para sus amigos y se quedan con una porción de las acciones. Me dijo que el que desfalca treinta millones de dólares del erario es un bruto, el riesgo y la exposición son inmensos; los verdaderamente multimillonarios son los que consiguen la concesión del manejo de aeropuertos por veinte años para una empresa y obtienen diez o quince por ciento de la acciones por medio de testaferros".
Ejemplo III: tras una discusión con un funcionario clave del Gobierno, un personaje se lamenta su suerte: "En condiciones normales habría significado un congelamiento de su persona y de sus intereses por parte del régimen y de varios círculos políticos, con todos los riesgos que ello implicaba: auditorías rudas e inesperadas a manos de las autoridades fiscales, demandas de clientes o ex trabajadores con pretextos absurdos y jueces complacientes, golpeteo en los medios de comunicación a su imagen profesional".
Y, el bonus track, un comentario inesperado de una protagonista del thriller, sobre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner:
En qué despelote se metió este mexicano...
Ejemplo I: cuando hablan de un organismo del Estado, al que apunta el PRI. "Le van a dar más poder al instituto, pero se van a asegurar de controlar a la mayoría dentro del pleno. Quieren nombrar consejeros a dedo". Y el otro replica: "Justo lo que hicieron con la Auditoría Superior de la Federación, en la Comisión Federal de Competencia o la Comisión de Derechos Humanos. Más poder a los organismos descentralizados que fiscalizan a la clase política, siempre y cuando queden en sus manos".
Ejemplo II: "Los más enriquecidos son los políticos que generan grandes negocios para sus amigos y se quedan con una porción de las acciones. Me dijo que el que desfalca treinta millones de dólares del erario es un bruto, el riesgo y la exposición son inmensos; los verdaderamente multimillonarios son los que consiguen la concesión del manejo de aeropuertos por veinte años para una empresa y obtienen diez o quince por ciento de la acciones por medio de testaferros".
Ejemplo III: tras una discusión con un funcionario clave del Gobierno, un personaje se lamenta su suerte: "En condiciones normales habría significado un congelamiento de su persona y de sus intereses por parte del régimen y de varios círculos políticos, con todos los riesgos que ello implicaba: auditorías rudas e inesperadas a manos de las autoridades fiscales, demandas de clientes o ex trabajadores con pretextos absurdos y jueces complacientes, golpeteo en los medios de comunicación a su imagen profesional".
Y, el bonus track, un comentario inesperado de una protagonista del thriller, sobre la presidenta Cristina Fernández de Kirchner:
En qué despelote se metió este mexicano...
lunes, 5 de noviembre de 2012
Político pobre, pobre político
"La moral de la vida pública no tiene que ver con los diez mandamientos, ni con las cuitas de las almas nobles. Tiene que ver con la eficacia y la eficacia suele tener las manos sucias y el alma fría", le espeta don Galio Bermúdez, asesor del secretario de Gobierno del PRI (y responsable de los sótanos, de lo más oscuro y sórdido, de aquello que nadie quería ver de -pero todos querían "solucionar" en- México) a Vigil, el aún ingenuo protagonista.
-¿Quiere decir que está de acuerdo con el saqueo sexenal de nuestros políticos?, lo desafía este. ¿La honradez está reñida con la eficacia?
-No rebaje mis argumentos, promesa -dijo Galio-. Y no juzgue tan apresuradamente lo que nos pasa. [...] No hay mérito que valga. Hay que sobrevivir, como sea, a la estampida de la nueva manada sexenal, que a su vez viene arrasando lo que encuentra. ¿Por qué no habrían de forrarse de dinero los que saben que su única oportunidad es el sexenio que les toca? Sólo por razones morales. La razón política indicaría exactamente lo contrario: si se quiere conservar algún poder y no ser arrasado del todo, incluso en la vida personal, por la nueva manada, hay que forrarse de dinero en el sexenio que les toca. Como dicen por ahí: un político pobre es un pobre político.
(Extracto de "La guerra de Galio", de Héctor Aguilar Camín, Alfaguara, 1989).
Librazo (considerado uno de los mejores libros mexicanos de los últimos 25 años).
pd: link a la versión .pdf del prólogo y el primer capítulo, acá.
-¿Quiere decir que está de acuerdo con el saqueo sexenal de nuestros políticos?, lo desafía este. ¿La honradez está reñida con la eficacia?
-No rebaje mis argumentos, promesa -dijo Galio-. Y no juzgue tan apresuradamente lo que nos pasa. [...] No hay mérito que valga. Hay que sobrevivir, como sea, a la estampida de la nueva manada sexenal, que a su vez viene arrasando lo que encuentra. ¿Por qué no habrían de forrarse de dinero los que saben que su única oportunidad es el sexenio que les toca? Sólo por razones morales. La razón política indicaría exactamente lo contrario: si se quiere conservar algún poder y no ser arrasado del todo, incluso en la vida personal, por la nueva manada, hay que forrarse de dinero en el sexenio que les toca. Como dicen por ahí: un político pobre es un pobre político.
(Extracto de "La guerra de Galio", de Héctor Aguilar Camín, Alfaguara, 1989).
Librazo (considerado uno de los mejores libros mexicanos de los últimos 25 años).
pd: link a la versión .pdf del prólogo y el primer capítulo, acá.
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