Mostrando entradas con la etiqueta Peter Munk. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peter Munk. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de diciembre de 2011

Negociados a cielo abierto

Directo, sanguíneo y contundente, como su autor. Así es El Mal , el último libro de Miguel Bonasso, una investigación que definió por medio del subtítulo: El Modelo K y la Barrick Gold. Amos y servidores en el saqueo de la Argentina.

El libro revela las estrategias urdidas a ambos lados de los Andes, en la Argentina y en Chile, para beneficiar, según el autor, a Barrick Gold, la multinacional minera canadiense. Y la manera en que, subraya, unos cuantos políticos y lobbistas se beneficiaron en el camino.

Porque de la pluma de Bonasso surge con claridad que la operatoria excedió a los gobiernos. Fue algo mucho más profundo. Del lado argentino se evidencia lo que el autor del ya legendario Recuerdo de la muerte sintetiza como "la Corporación", es decir, "ese vínculo espurio que une a los dos partidos principales de la Argentina".

pd1: la reseña completa publicada en ADN, acá.

pd: la reseña publicada a fines de octubre en este blog, acá.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Barrick - dime con quién andas y...

Un optimista del pesimismo.

Así podría definirse a Peter Munk, el mandamás de Barrick Gold, la compañía minera más grande del mundo que llegó para quedarse y disparar la polémica en la Argentina. Un empresario que logró extraer agua -además de gas, petróleo, oro y montañas de dólares- de las piedras, y que ahora embolsa aún más pilas de dinero gracias a la crisis económica y financiera internacional.

Interlocutor asiduo de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y otros muchos jefes de Estado, Munk se mueve como anfitrión de las cúspides del poder mundial desde hace décadas. Con ellos dialoga y cierra negocios millonarios, como los de Veladero y Pascua Lama entre la Argentina y Chile, los que más de una vez levantaron polvareda y denuncias.

Munk prefiere, sin embargo, seguir su camino, que ahora incluye la filantropía millonaria (con previa deducción de impuestos). Nada parece afectarlo. Ni modera su lengua desatada y a menudo políticamente incorrecta, ni lo lleva a elegir mejor a sus socios -que incluyen traficantes de armas, megalavadores de dinero vinculados al caso BCCI o la mafia rusa-, ni sus amistades, que abarcan fiestas con los Rothschild y Khaddafy.

Eso podría deberse a la vara con la que mide las dificultades. La vara de los campos de exterminio nazis.

pd1: el resto de la nota, en el suplemento Enfoques de LA NACION (acá).

pd2: más datos sobre la Barrick, en "El Mal", el necesario libro de Miguel Bonasso (ver acá).