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lunes, 26 de octubre de 2015

10 claves del ballottage (y lo que viene)

Las boletas aún no terminaron de contarse (y falta el recuento definitivo), pero los resultados de anoche ya ofrecen varios indicios valiosos. Entre otros, estos 10:


1. Aunque Mauricio Macri se alzó esta madrugada con una victoria "psicológica" o de "percepción", la elección nacional no está definida aún. ¿Cómo votarán ahora los seguidores de Sergio Massa? ¿Y muchos militantes de La Cámpora, que anoche ni fueron al acto de Daniel Scioli y prefirieron quedarse junto a Aníbal Fernández? ¿Y los votantes de Margarita Stolbizer, Nicolás del Caño y Adolfo Rodríguez Saá?

2. ¿Cuánto del subidón de Macri se debe más al voto anti-Aníbal, cuánto al voto "útil" y cuánto al voto "vergonzante" (ahora que nadie me ve en el cuarto oscuro, lo voto)?

3. A la luz de los resultados, Aníbal encarnó un "activo tóxico" en la boleta oficialista. ¿Cuántos votantes entraron al cuarto oscuro afirmando que podían "bancarse" un Daniel Scioli presidente, pero no al jefe de Gabinete kirchnerista como gobernador?

pd: las claves restantes, en la nota publicada en lanacion.com.ar, acá.

jueves, 11 de octubre de 2012

Ernesto Gutiérrez - versión completa

Por estrictas razones de espacio, LA NACIÓN publicó ayer una versión reducida de mi nota sobre el desembarco del presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez [foto, más abajo], en la ex Ciccone Calcográfica antes de la irrupción de Alejandro Vandenbroele.

Esta es la versión completa:


Si el “caso Ciccone” fuera una película, el presidente de Aeropuertos Argentina 2000, Ernesto Gutiérrez, sería el protagonista de la “precuela”, que se desarrolló durante 2009, secundado en un rol menor por el fondo de inversiones Fintech, socio a su vez del Grupo Clarín en Cablevisión, y con la propia familia Ciccone como partenaire.

Así surge de documentos que obtuvo LA NACION durante las últimas semanas y que verificó incluso con fuentes judiciales, miembros de la familia Ciccone y laderos del propio Gutiérrez. Muestran que el presidente de AA2000 llegó a tomar el control de la imprenta, pero luego volvió sobre sus pasos y, apenas unos días después, comenzó el proceso que culminó con el desembarco de Alejandro Vandenbroele y la sociedad The Old Fund.


Según dos miembros de la familia Ciccone, Gutiérrez tomó el control de la mitad de las acciones de la imprenta a cambio de promesas de nuevos negocios y, más relevante, de obtener la paz con el ex presidente Néstor Kirchner, al que por algún motivo veían disgustado con la empresa.

“Se quedó con el 50 por ciento gratis y con el compromiso de pagarnos años después a través de una opción de compra”, explicó un miembro de la familia. Pero los negocios y la pacificación no se concretaron y el acuerdo con Gutiérrez se cayó. “La rescisión fue de común acuerdo y en los mejores términos”, dijeron.

Al lado de Gutiérrez indican que la ex Ciccone tenía, en efecto, problemas con el Gobierno. Encarnados en “tres frentes abiertos” con el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, el presidente del Banco Central, Martín Redrado, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo. Y que el titular de AA2000 se metió de “amigable componedor” para luego marcharse.

De Fintech a Clarín

¿Por qué? “Se abrió a tiempo porque vio que era comprarse un problema”, afirmó alguien de la más íntima confianza de Gutiérrez. “Fue entonces que se acercaron Brito [Jorge, dueño del Banco Macro], Moneta [Raúl] y la gente de Boudou [Amado]”.

Según los investigadores judiciales, la operatoria fue distinta. Abarcó el 100% de las acciones y se extendió durante apenas cuatro meses. Pero los documentos a los que accedió LA NACION exponen que fue más extensa: al menos entre febrero y el 31 de agosto de 2009. Incluyó a Inversiones Tecnológicas SA –su presidente y director titular es el propio Gutiérrez–, y a Fintech Energy LLC (con sólo el 5% de las acciones), cuyo CEO para la Argentina era Federico Gualterio Jorge Schmid, quien asumió como director titular en Ciccone.

A su vez, el mexicano David Martínez controla, a través de su fondo Fintech, participaciones y acreencias en el país. Con el Grupo Clarín es dueño de Cablevisión (Fintech controla el 40%) y de Fibertel, también es accionista en Nortel (controlante de Telecom) y Emgasud, y es uno de los acreedores de mayor peso de Metrogas.

El 31 de agosto de 2009, sin embargo, el acuerdo con la familia Ciccone se cayó y Gutiérrez y Fintech se abrieron. Al día siguiente, Alejandro Vandenbroele formalizó su ingreso en The Old Fund, una sociedad que habían creado dos empresarios para un proyecto fallido y que por eso la pusieron en venta. La “precuela” del “caso Ciccone” quedaba atrás; comenzaba la trama central.

viernes, 13 de julio de 2012

La SUBE no sube

Hay ocasiones, pocas (muy pocas) en las que la investigación periodística cosecha frutos. Y menos ocasiones aún en las que cosecha frutos rápidos. Sin embargo, así ocurrió con la estupenda investigación de Iván Ruiz para lanacion.com (by the way: ¿quién fue el cerebro que dijo que en Internet no se pueden publicar productos exclusivos de calidad?).

Durante laaaargas semanas, Ruiz siguió una pista tras otra, hasta dar a luz una investigación que desnudó múltiples trapitos sucios, inconsistencias y pirateadas en el sistema de tarjetas electrónicas para el transporte urbano. Y cuando lo subió al .com fue un boom de lectores, comentarios y reacciones.


Al mérito de Ruiz hay que sumarle, sin duda, el mérito del ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. En vez de negarlo todo, insultar a La Nación y acusar al periodista de destituyente, tomó la sana decisión de cortar por lo sano y suspender el contrato hasta clarificar la situación. Bien por él.

Por supuesto que hay periodistas y delincuentes, como así también se publican investigaciones y operaciones, pero el tema de la SUBE (que ya no sube) es un ejemplo de servicio público que sirve, entre muchas otras cosas, para avisarle al poderoso de turno que está desnudo cuando la corte de adulantes que lo rodea sólo le dice qué maravilloso traje invisible se puso.

Y para aquellos que aún no leyeron el estupendo material de Ruiz (al que luego de varias semanas se sumó Jorge Lanata por televisión), les pasó un link (ver acá) que les servirá de introducción. Disfruten (aunque creo que "disfrutar" no es el verbo más idóneo...).

lunes, 16 de abril de 2012

Danuzzo, el de los códigos rotos

Ante las cámaras de televisión, el vicepresidente Amado Boudou apenas aludió a él como "un socio de Núñez". Pero a los 37 años, el abogado Ignacio Danuzzo Iturraspe acumula fluidos vínculos con el propio Boudou, con otro ministro del Gobierno, un intendente y, hasta aquel día, con el juez federal Daniel Rafecas.


Vicepresidente del club Champagnat de rugby, Danuzzo Iturraspe debe su relación con altos funcionarios kirchneristas, como Amado Boudou y Florencio Randazzo, al ex superintendente de Seguros y actual intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona y Vedia, con quien fue al colegio de los hermanos maristas y, tras un paso por una fiscalía, compartió luego el estudio jurídico.

El problema es que hoy lo quieren rajar del club (o al menos desplazarlo de la comisión directiva), no puede pisar los tribunales de Comodoro Py (y que se cuide y mucho en los demás tribunales), más vale que no lo encuentre la familia Rafecas y mucho más.

pd: el texto publicado ayer en LA NACIÓN, acá.

lunes, 26 de septiembre de 2011

¿Réplica? china

Sencillito y concreto.

Así es el eje de un blog que un activista chino desarrolló durante un buen tiempo. ¿De qué va? En publicar por Internet qué relojes utilizan los funcionarios de su país. ¿Por qué? Porque muchísimos de ellos cobran el equivalente a US$ 15.000 al año, pero se muestran por la vida con relojes que valen cuatro o más veces esos ingresos.

Rolex, Piaget, Omega y Cartier son sólo algunas de las marcas de lujo que expuso el bloguero, que por obvias razones optó por resguardar su verdadero nombre y apelar al seudónimo “Huagoushan Zongshuji”, cuya traducción literal sería algo así como (disculpen si le pifio, pero no soy “chinólogo”): “Secretario General de Flores y Frutas Montañosas”.

¿Un ejemplo? El del benemérito ministro de redes ferroviarias de China, Sheng Guangzu, quien aparece en diversas fotografías con un Rolex Oyster Perpetual (11.000 dólares), un Piaget Altiplano (10.500 dólares) y un Omega Constellation (US$ 4700 dólares).

Guangzu no fue el único funcionario enganchado en "orsai", claro está. Al viceministro de Salud, por ejemplo, lo embocó con un Rolex Submariner (US$ 14.300) y al subdirector de la Academia de Administración del Estado en Pekín, con un Piaget Emperador (US$ 15.500 dólares).

“Un simple reloj puede revelar la corrupción oculta de algunos funcionarios públicos codiciosos y muestra que la corrupción deja su marca”, le comentó el bloguero al diario británico The Telegraph.

Y el buen “Secretario General de Flores y Frutas Montañosas” tiene razón. A veces las investigaciones sobre corrupción se centran en transferencias a través de paraísos fiscales, testaferros y mucho más, cuando la prueba está allí, a simple vista.

Ah! Me olvidaba: ¿La reacción del gobierno chino? Censuró el blog. Pero fue demasiado tarde. El escándalo público resultó imparable.

pd1: cualquier reminiscencia al reloj del ministro Florencio Randazzo (al parecer un Vacheron Constatin Patrimony de 20.000 euros) por el diario Perfil (ver, acá y acá) es mera coincidencia.

pd2: fuera de broma, también, lo que no cabe descartar es que los relojes de lujo sean, en rigor, réplicas de los originales. No por nada, todo esto ocurrió en China…

pd3: el artículo de The Telegraph, acá.

viernes, 19 de agosto de 2011

Y Randazzo cumplió, nomás

Tal como prometí la semana pasada (ver acá), si mi nuevo pasaporte llegaba en tiempo y forma me quitaría el sombrero por el ministro Florencio Randazzo.

Y así fue, nomás.

Así que desde este humilde blog, desde el que le cuento las cuitas a funcionarios nacionales, provinciales y porteños por distintos motivos (en particular, por valijeras razones), pues valga esta vez el reconocimiento al Programa DNI - Pasaporte que sí funciona bien.

Pedí ambos documentos el 3 de agosto. A la semana me llegó el DNI y la cédula federal, y el cartero acaba de dejar en mi casa el nuevo pasaporte. Demoró 16 días y con una elección nacional de por medio.

Ergo, Don Florencio, chapó.

pd: algo más: esta vez el pasaporte (azul, que no celeste) llegó en un sobre/bolsita del Correo Argentino. Así que no vino con ninguna alusión innecesaria (léase propaganda política) de funcionario alguno. Chapó doble, pues.

viernes, 12 de agosto de 2011

DNI - una buena

El miércoles 3 de este mes fui a una oficina del Registro Nacional de las Personas y gestioné mi nuevo pasaporte. Para obtenerlo, debí también renovar mi querido, original y ya veterano documento nacional de identidad (DNI) que pese a sus 37 años sigue en buena forma, en buen estado.

Dos horas (y 89.695.642.395.723.450 rostros del gobernador Daniel Scioli en la publicidad que repetían hasta el hartazgo toooooooodos los televisores de la oficina) después, seguí mi camino con el trámite iniciado.

“En una semana debería llegarle el DNI y en unas tres el pasaporte”, predijo la simpática empleada que se encargó del eslabón final del trámite.

Y, justo es reconocerlo, así fue.

Ayer me llegó el nuevo DNI, el celeste, a casa. Sin error alguno. Todo en orden. Como debe ser. Ergo, reconocimiento y felicitaciones al Gobierno porque el programa de confección y distribución de documentos funciona.

¿Lo malo dentro de lo bueno? La innecesaria alusión al “Cdor. Florencio Randazzo, Ministro del Interior”, en ambas caras del sobre en que llegó el documento [foto, arriba, tomada con mi telefonito celular].

El DNI es la encarnación física del derecho inalienable de cada individuo a su identidad, lo que conlleva a su vez el deber irrenunciable del Estado de garantizarlo.

Con su presencia en el sobre, sin embargo, Randazzo (que también estampa su firma en la nueva cédula federal que recibí) parece asemejarlo a una graciosa concesión de su voluntad y enloda, así, un verdadero logro del Gobierno.

pd: veremos si cumplen también con el nuevo pasaporte. Si sí, pues chapó.

martes, 7 de junio de 2011

Randazzo y mi profesor de matemáticas

Durante las últimas semanas, el Gobierno salió a promover (lo cual es bueno) la confección de los nuevos y celestes documentos nacionales de identidad (DNI), trámite que podría completarse en 15 días y por apenas un puñado de rupias.

Más allá de la veracidad de ese plazo (que en no pocas ocasiones no se cumple), lo relevante para este blog (y el libro que escribí) es cuando el ministro del Interior, Florencio Randazzolo compara el precio actual con el contrato de Siemens.

"En los 90 teníamos un Estado que se desentendía de todo y corrupto", planteó Randazzo, quien añadió que "en aquellos años se le cedió a Siemens. Nosotros digitalizamos el país, creamos una estructura en todo el territorio. El documento costaba 32 dólares, y el de ahora de los adultos, cuesta 32 pesos".

Un par de aclaraciones:

1. Como decía mi profesor de Matemáticas, Randazzo compara peras con manzanas. Comparar lo que acordó cobrar Siemens con lo que se cobra ahora por los DNI no tiene NADA que ver. Aquel contrato (caro) incluía mucho más obligaciones (digitalización de todas las fichas electorales, controles de fronteras, sistematización de las huellas dactilares, confección de los pasaportes y, sí, también los DNI); este sólo es por los DNI, con tecnología que en parte fue entonces aportada por (y afanada por el Estado a) Siemens.

2. Comparar 32 "dólares" con 32 "pesos" es, además, una chicana berreta. Para empezar, porque 32 dólares repercute en la cabeza de quien lo escucha multiplicado por el tipo de cambio actual. Es decir, que cuando Randazzo dice "32 dólares", de inmediato el receptor calcula por cuatro: 128 pesos. Pero vale recordar que en aquellos tiempos regía la convertibilidad. O dicho otro modo, Randazzo debió decir "32 pesos/dólares" contra "32 pesos".

Aclaro esto porque a Siemens se le pueden achacar unas cuantas trapisondas (y así lo expuse en "Las coimas del gigante alemán", que me anticipan que sería incorporado al expediente judicial como prueba indiciaria), pero como remarcaba el filósofo contemporáneo Héctor Panigassi, "una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa".

O dicho de otro modo, si mi profesor de Matemáticas de 2° año del secundario, Don Julio (que no Grondona) le toma examen a Randazzo, lo parte como a un queso. A marzo, directo.

pd: los últimos e incorrectos floreos de Florencio, acá.