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domingo, 2 de agosto de 2015

De entrevistador a entrevistado

No suelo subir a este blog las entrevistas que me hacen. Pero esta tiene un valor especial. Se publicó en el diario para el cual trabajo, La Nación, a raíz de mi nuevo libro. 

Debo confesarlo: se siente raro pasar de entrevistador a entrevistado y, más aún, en el diario que es mi casa desde hace 15 años. ¡Y más aún ver cómo sale, como lo hace cualquier lector, en la mañana del domingo! ¡Y preguntarme de dónde corno sacaron esa foto! ¿Cuándo la tomaron? ¿Dónde? Jajaja!

Así comienza (¡y GRACIAS, Víctor Hugo Ghitta!):

Tiene algo de Sam Spade y Philip Marlowe, los detectives privados creados por Dashiell Hammet y Raymond Chandler, dos maestros de la novela negra norteamericana que tuvo su época dorada cuando los gángsters y el crimen organizado dominaron una parte de la vida de los Estados Unidos. Como ellos, aunque sin el cinismo que en parte ensombrece a los protagonistas de El halcón maltés y El sueño eterno, Hugo Alconada Mon se ocupa de investigar el delito; como ellos, es un hombre cotidiano que defiende una moral. Un hombre sencillo, aunque la pila de papeles con información rigurosamente chequeada que suele llevar consigo puede hacer temblar a todo un gabinete de ministros.


Son precisamente muchos de esos funcionarios quienes respetan su trabajo como sabueso periodístico. Alconada lo cuenta en el prólogo a La piñata. El ABC de la corrupción, de la burguesía nacional kirchnerista y del capitalismo de amigos, su último libro y sucesor de éxitos de ventas como Los secretos de la valija y Boudou, Ciccone y la máquina de hacer billetes. Cuando le preguntó a un monje del kirchnerismo por qué él no ha sido atacado pese a la contundencia con que suele desnudar innumerables actos de corrupción -la lista incluye los casos de Aerolíneas Argentinas, Lázaro Báez, Julio De Vido o Norberto Oyarbide-, recibió esta respuesta: "Porque vos tenés información, y eso lo respetamos. Vos no hacés operetas, como máximo caes en ellas, y no cobrás".

La pregunta que le hace entonces a su interlocutor trae la peor de las noticias para la salud institucional del país. "¿Usted sabe que siempre tengo la sensación de que estoy escribiendo sobre el conejo que tengo delante de mis ojos, mientras a mis espaldas pasa un elefante rosa en zunga haciendo la vertical y no me doy cuenta?" "Es exactamente así -escucha Alconada como toda respuesta-. Ustedes, los periodistas, apenas si arañan la superficie."

-¿Se puede caracterizar la corrupción bajo las presidencias de Alfonsín, Menem, De la Rúa y los Kirchner?

-Durante la de Alfonsín fue menor, incipiente. La de Menem llegó a niveles increíbles, pero en términos de porcentajes y dinero cash. La del kirchnerismo es distinta: ellos van por las acciones y las empresas, para ser parte del poder permanente.

pd: el resto de la entrevista publicada hoy en LA NACIÓN, acá.

sábado, 20 de junio de 2015

Born y Montoneos, por O'Donnell

A 40 años de la liberación de Jorge Born (con el rescate más caro de la historia: US$ 250 millones actuales), la gran María O'Donnell narra su secuestro por Montoneros en un verdadero librazo que vale cada página.



pd: más datos sobre el libro, acá.

viernes, 27 de septiembre de 2013

Nuevo edificio - ¿vida nueva?

Anduve algo desaparecido estos días. Lo sé.

Ocurre que el diario para el cual trabajo, LA NACIÓN, mudó sus oficinas (redacción incluida) de su edificio tradicional a metros del Luna Park a las afueras de la ciudad de Buenos Aires. Al norte, justo donde comienza Vicente López.

Acá, un video que sintetiza parte de la movida:


¿Qué ocurrirá a partir de ahora? El tiempo y el rodaje acomodarán las piezas. En mi caso, estaré (poco) en Vicente López y (bastante) por el microcentro, en otra oficina, más pequeña (¡GRACIAS a tod@s l@s que ayudaron a concretarlo!).

Así que ahora, ¡vuelta al ruedo!

viernes, 21 de junio de 2013

A la espera de tus señales de humo

Si usted tiene información, de cualquier tipo y factor, favor de comunicarse con este receptor en cualquier horario y día por las siguientes vías:

- Este mismo blog: a través de los comentarios.


- Por teléfono (mi directo en la redacción del diario LA NACIÓN): al (54-11) 4319-4408

- Por fax: (54-11) 4319-1665


- Por Twitter: @halconada

- Por correo: a calle Bouchard 557, piso 5°, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CP 1106, República Argentina.

Desde ya, muchas gracias.

martes, 6 de noviembre de 2012

Llamado a la información

Si usted tiene información, de cualquier tipo y factor, favor de comunicarse con este receptor en cualquier horario y día por las siguientes vías:

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- Por teléfono (mi directo en la redacción del diario LA NACIÓN): al (54-11) 4319-4408

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- Por Twitter: @halconada

- Por correo: a calle Bouchard 557, piso 5°, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, CP 1106, República Argentina.

Desde ya, muchas gracias.

lunes, 18 de junio de 2012

Traducido al español

Mérito de uno de los editores de Política, parece que al fin logré escribir un artículo en español. También me pidió un punteo de fechas de la trama ex Ciccone - AFIP para ayudarle a entender a los lectores lo que yo quería contarles sobre cómo fue el trámite con el que intentaron comerse $ 185 millones (y, en un segundo intento, $ 140 millones). El punteo, pues, es este:
  • 14 de octubre de 2010: la ex Ciccone pide a la AFIP una moratoria con quita de intereses, honorarios y multas a pagar en 20 cuotas anuales (una por año) sin interés por un total de $ 62,7 millones, es decir, con una quita del 75% sobre el total adeudado ($ 247 millones)
  • 25 de octubre de 2010: el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, le envía el pedido excepcional de la ex Ciccone al entonces ministro de Economía, Amado Boudou, y le advierte que su opinión será “determinante” para concederle o rechazarle el pedido
  • 8 de noviembre de 2010: aunque Boudou remarca que debe instrumentarse “sin mengua del interés fiscal”, firma una nota apoyando “la petición formulada por Ciccone”

  • 18 de noviembre de 2010: Echegaray da su “visto bueno” al pedido; pero en esa misma foja (¿cuándo?) de manera sorpresiva, añade a mano y en apenas una línea que la ex Ciccone debía ajustar su pedido a la resolución 970, por hasta 96 cuotas mensuales; a partir de allí el expediente muestra curiosos movimientos y faltantes de páginas;
  • 29 de diciembre de 2010: LA NACION revela que la AFIP se aprestaba a darle una moratoria con una quita multimillonaria del 75% a la ex Ciccone;
  • 29 de diciembre de 2010: la AFIP desmiente a LA NACION, mientras que al mismo tiempo le notifica a Vandenbroele (como nuevo presidente de la ex Ciccone) que debe ajustar su pedido a la resolución 970 (¿Por qué recién ese día, horas después de que LA NACION publicó su artículo? ¿Por qué recién 41 días después de que así lo dispuso Echegaray? ¿O acaso Echegaray antedató su orden de ajustar el pedido a la 970?);
  • 30 de diciembre de 2010: la AFIP omite toda alusión a la resolución 970 y le informa al juez de la quiebra de la ex Ciccone que rechazó el pedido de moratoria de la empresa;
  • 14 de noviembre de 2011: Vandenbroele vuelve a pedir una moratoria excepcional ante la AFIP; basa su pedido en el artículo 32 de la ley 11683, en vez de en la resolución 970;
  • 7 de diciembre de 2011: la AFIP le otorga a la ex Ciccone dos moratorias “del artículo 32” (no en base a la 970 como había dispuesto Echegaray); la empresa deberá pagar su deuda en 148 cuotas (no en 96 como impone la resolución 970) por un total de $ 107 millones;
  • 6 de febrero de 2012: estalla el escándalo Ciccone – Boudou;
  • 23 de febrero de 2012: la AFIP detecta que “por error” omitió incluir $ 140 millones en las moratorias concedidas a Ciccone; le entrega otras dos moratorias con 148 cuotas más (“del artículo 32”) por ese dinero faltante;
  • 9 de marzo de 2012: en conferencia de prensa, Echegaray sólo indica que se le entregó una moratoria a la ex Ciccone (calla todo lo demás); afirma que no podía concederle una quita porque carecía de facultades legales para hacerlo y que por eso se consultó a Boudou.

pd: la nota publicada en LA NACIÓN, acá.

domingo, 17 de junio de 2012

Al ritmo de los medios

Lanzada a toda velocidad para concederle la moratoria excepcional que había solicitado la ex Ciccone Calcográfica, la actuación de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el expediente administrativo muestra, sin embargo, una notable correlación con artículos publicados a fines de diciembre de 2010 por LA NACION.


Así, recién horas después de que el diario reveló, el 29 de diciembre de 2010, que la AFIP se aprestaba a condonarle el 75% de su deuda a la ex Ciccone, la AFIP reaccionó con un comunicado furibundo en el que desmintió que fuera a hacerlo. Y sólo entonces le notificó al presidente de esa empresa, Alejandro Vandenbroele, que debía ajustar su pedido a la resolución 970/01, tal como Ricardo Echegaray había dispuesto, al parecer, 41 días antes, según consta en la segunda copia de la foja 66 del expediente -la que sí incluye su orden- que obtuvo LA NACION.

Más notable aún, cuando al día siguiente, el 30 de diciembre de 2010, LA NACION publicó la desmentida de Echegaray, pero el diario insistió con la posible quita a favor de la ex Ciccone, la AFIP presentó un escrito en el expediente de la quiebra. Allí ya ni siquiera consignó que el pedido debía ajustarse a la resolución 970/01. Directamente le informó al juez que le había rechazado la solicitud.

pd: el resto del recuadro publicado hoy en LA NACION, acá.

jueves, 8 de marzo de 2012

Destituyente

Trabajo como periodista profesional en la Argentina desde 1999.

Publiqué investigaciones sobre los gobiernos de Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde (como gobernador y como presidente interino), Carlos Ruckauf, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.

Funcionarios de cada uno de esos gobiernos expresaron su malestar, de algún modo u otro, a los directores y secretarios de los diarios y radios para los que he trabajado o trabajo.

Situaciones similares he afrontado, también, cuando revelé datos incómodos de empresarios, banqueros, financistas, cueveros y otros personajes del poder económico.

Pero hasta, nadie, nunca, hasta ahora, me había tildado de “destituyente”, aunque siempre, claro, hay una primera vez. Y fue el vicepresidente Amado Boudou.
Me gusta lo que hago, sostengo lo que publico y asumo las consecuencias de cada artículo que firmo. Y procuro, también, no confundir mi visión política con mi trabajo. Como dijo un sabio contemporáneo, “una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa”.

Podría agregar algunas consideraciones más, como plantear la pregunta de quién le ayuda más a un Gobierno, el que lo aplaude siempre y en toda circunstancia o quien indica, de tanto en tanto, que el Rey está desnudo. Pero sería abrir la puerta para disquisiciones que no vienen a cuento (o quizá sí, pero me aprieta el cierre).

Y, además, como dijo otro sabio contemporáneo, “eso es todo lo que tengo que decir al respecto”.
Vuelta al oficio, pues.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Falsas o auténticas

Sergio Schoklender jura que las firmas que aparecen de Hebe de Bonafini son auténticas. Que ella rubricó las tres carillas de ese contrato con Meldorek SA, el 28 de diciembre de 2010.

Madres de Plaza de Mayo lo niega. Afirma que su presidenta jamás lo firmó, que no conoce al socio de Meldorek que aparece en ese contrato, Alejandro Gotkin, y que para esa fecha, ella ni siquiera estaba en Buenos Aires.

Schoklender retruca con que Bonafini miente.

Y las Madres replican, como un latigazo, que el que miente es y ha sido, siempre, Schoklender, quien incluso les ocultó información (y activos por vaaaarios millones de pesos) a la entidad durante años.

Un peritaje caligráfico de la Gendarmería [copia facsímil, abajo] ordenado por el juez federal Norberto Oyarbide concluyó que las firmas son, en efecto, falsas.

Schoklender considera que esa es la demostración cabal de que el Gobierno le soltó la mano, que será el chivo expiatorio del escándalo y por eso decidió redoblar la apuesta y hablar ante los medios de comunicación y en el Congreso.

El ex apoderado de la fundación Madres reclama, además, que se practique un nuevo peritaje caligráfico de esas firmas, que Bonafini redacte un "cuerpo de escritura" completo, que asista a la audiencia un perito suyo e insiste, una vez más, con que las firmas son auténticas. Pero si esto fuera fútbol, por ahora Schoklender viene perdiendo 2 a 0. Y, encima, de visitante.

Y mientras Schoklender habla, sin embargo, las Madres continúan con su labor y aportan cada semana más documentos, material y elementos de prueba al expediente. Que ya superó las 10.000 fojas.

A todo esto, el juez Oyarbide mantiene el expediente bajo secreto de sumario. Lleva más de 90 días. Algo muy inusual, incluso para los particulares tiempos que suelen manejarse en Comodoro Py. La medida le permite controlar el flujo de información. Aunque las filtraciones, de vez en cuando, ocurran. Como esta vez.

En la edición de hoy del diario LA NACIÓN revelamos tanto el peritaje de la Gendarmería, como así también el supuesto contrato de la discordia (un instrumento privado, sin participación de un escribano público fedatario) con las supuestas firmas de Bonafini.

El texto resulta una prueba clave y comprometedora. Sea porque las supuestas firmas de Bonafini son auténticas (y en ese caso la titular de Madres estaría en problemas) o porque como el peritaje indica (y validan todas las pruebas indiciarias hasta ahora conocidas), son falsas. Y en ese caso, como hasta ahora, el que estaría en problemas es Schoklender.

pd: el artículo en LA NACIÓN, acá.

martes, 13 de septiembre de 2011

Full Monty

El diario LA NACIÓN publicó hoy la versión redux de la entrevista a Monty Raphael (link, acá), el mayor experto de Gran Bretaña en delitos de cuello blanco. La versión original (y algo más extensa), a continuación:

Apodado “el decano” de los abogados británicos especializados en los delitos de cuello blanco, Monty Raphael carga con otros títulos oficiales y no tanto. Entre los primeros, que es uno de los Consejeros de la Reina; entre los segundos, que integra el top ten de los letrados a llamar durante una crisis y, también, el “Salón de la Fama” de los hombres con toga según las revistas especializadas. Y todo eso, porque lleva décadas lidiando con escándalos como los registrados en el programa “Comida por Petróleo” de las Naciones Unidas o el BCCI de Gaith Pharaon.

Raphael aclara, sin embargo, que su caso más difícil es siempre el más nuevo, el que tiene entre manos, porque los crímenes económicos son cada vez más complicados. Eso lo lleva a concluir que si los gobiernos de verdad quieren combatir los delitos de cuello blanco, “deben saber a quiénes quieren perseguir, sean personas o empresas, y robustecer sus sistemas en consecuencia”. La pregunta, añade, “es si los gobiernos están preparados para destinar los recursos requeridos, tanto humanos como financieros, para eso”. Si no, remata, “las condenas serán más difíciles de alcanzar”.

A punto de llegar a Buenos Aires invitado por la firma Guillermo Jorge & Asociados, Raphael protagonizará encuentros este martes y miércoles en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y en el hotel Alvear. Vendrá a exponer la flamante ley anticorrupción británica, que define como “el cambio más radical de las leyes de su tipo en el Reino Unido en los últimos 105 años”, hasta resultar más ambiciosa que la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA).

-¿Pueden esas características ambiciosas de la ley convertirse en un problema al intentar aplicarla?

-La ley británica es más amplia que la FCPA porque apunta a todas las personas que protagonizan o se involucran en un soborno, no sólo los funcionarios públicos extranjeros. Más aún, expresamente prohíbe los pagos “de facilitación” que están permitidos bajo la FCPA. Y aunque la ley abarca un amplio alcance y mandato, las ofensas y sus componentes previstos son comparativamente simples, lo que facilitará su aplicación.

-En mayo de 2009, en una columna publicada por The Times, remarcó que “la pregunta es si la prisión siquiera funciona” ya que “el fraude es un crimen de oportunidad” y, por tanto, usted expresó su recelo sobre las penas de prisión como amenaza para los delitos de cuello blanco. ¿Cuál sería entonces la mejor forma de amedrentar a esos potenciales delincuentes?

-Que ellos sepan que hay una alta probabilidad de detección y castigo, llevando a una pérdida de reputación, su inhabilitación para actuar en el sector financiero, su exclusión y encarcelamiento, además de las obvias pérdidas financieras.

-Usted también ha sostenido que una ley anticorrupción podría servirle de escudo a las empresas del Reino Unido, ya que ante pedidos de sobornos podrían argumentar que eso era ilegal en su país “y ponerle un punto final”. Sin embargo, ¿no podría ocurrir que, como ocurrió con Siemens ante el cambio de la legislación alemana, que la nueva ley “fuerce” a las compañías británicas a actuar con libros y fondos negros?

-Si las autoridades británicas demuestran que serán duras con el soborno corporativo, las empresas del Reino Unido y aquellas conectadas con el Reino Unido serán capaces de resistir mejor los pedidos de coimas y decir “lo siento, es ilegal, no puedo”. Desafortunadamente, las leyes anticorrupción están en fase de desarrollo y tomará un tiempo antes de que todos los negocios en el hemisferio norte y Occidente puedan darles la misma respuesta a los clientes en el Sur y en el Este con la misma credibilidad.

-Después de más medio siglo en la trinchera, ¿cuál fue su caso más difícil? ¿El BCCI?

-Mis casos más difíciles son siempre los que estoy afrontando. La globalización de los casos y el desarrollo de los crímenes económicos llevan a casos que son más complicados, que requieren mayor familiaridad con el mundo financiero y sus productos, conjuntos de hechos más complejos y cantidades siempre mayores de información.

jueves, 25 de agosto de 2011

El misterio de Antonini en Twitter

Durante las últimas 48 horas opté por callar. Ver, leer, esperar. De ese modo intenté comprender por qué Guido Alejandro Antonini Wilson reapareció en público, abrió una cuenta en Twitter y comenzó a contar sus cuitas, responder consultas y hasta lanzar ironías como invitar a desconocidos a volar con él para repartir valijas.

Más serio, sin embargo, también reiteró su versión de los hechos: que la valija con US$ 800.000 no era de él, que había otra valija con US$ 4,2 millones que pasó de largo, que Victoria Bereziuk le pidió su ayuda para cargarles, que Claudio Uberti se desentendió de él en el aeropuerto, pero luego lo contactó para tranquilizarlo, para lo cual delante suyo habló con el entonces presidente Néstor Kirchner.

También, reafirmó que, según él, en Aeroparque lo apretaron para que firmara el acta de decomiso y reconociera la maleta como suya, que 48 horas después ingresó a la Casa Rosada, que temió por su vida y por eso huyó a Estados Unidos.

Casi todo esto (aunque no todo, pero también otros datos que a él no lo dejan tan bien parado) logré reconstruirlo por mi cuenta en base a documentos y relatos de fuentes argentinas, venezolanas, gringas y de otros países (y que luego en parte se confirmaron de manera irrefutable, como el video del "valijero" en la Rosada). El resultado conocido fue la investigación ganadora de premios para el diario LA NACION y el libro "Los secretos de la valija".

Dicho todo esto, sin embargo, mi respuesta es: no lo sé. No sé, ni comprendo por qué o para qué Antonini Wilson reapareció en los radares públicos.


Quizá sea afán de protagonismo; quizá fastidio o frustración porque él siempre apostó a que los Kirchner podrían perder las elecciones de este año y, nuevo Gobierno mediante, podría viajar a la Argentina a limpiar su nombre. Quizá haya sido, más simple, una mera cuestión de frivolidad.

Si así fue, sin embargo, debió sopesar las consecuencias.

Su reaparición consolida las sospechas de quienes siempre creyeron que él laburaba para los gringos desde antes del decomiso como parte de un enrevesado plan de la CIA para ensuciar a los Kirchner y a Hugo Chávez. ¿Justo ahora, en plena recta final de la campaña electoral reaparece el gordo que enquilombó las anteriores presidenciales, las de 2007? Ese es, palabras más, palabras menos, lo que me plantearon varios escépticos.

Vuelvo así a la pregunta por la que decidí redactar este post: ¿Por qué y para qué decidió resurgir Antonini Wilson? Quizá la respuesta no sea más que aquella que me dio en Key Biscayne, allá por fines de 2008, cuando aceptó contarme su versión de los hechos. Con cierto dejo de ironía argumentó que ya estaba "amortizado", que no tenía más para perder, que estaba "jodío", que hasta la mayoría de sus amigos lo habían abandonado y que entonces, contaría lo suyo para que todos cargaran con su cuota de responsabilidad. Y que incluso si yo no lo creía (o más relevante, mis restantes fuentes y documentos exponían otra versión que la suya), aún así quería contar su versión.

Acaso ahora, aquel sentimiento haya resurgido. No lo sé. Veremos qué más cuenta por Twitter.

domingo, 5 de junio de 2011

Enfoques - El expediente Siemens

Hoy, en el suplemento Enfoques salió el adelanto del libro. El texto principal, no obstante, es sólo una síntesis del caso (y no la reproducción de algún capítulo). Y dice:

Muy bien, ¿por qué no se identifica para el registro? -lo invitó el juez federal del distrito de Washington DC, Richard J. Leon.

-Mi nombre es Peter Solmssen. Soy miembro del directorio ejecutivo de Siemens AG y su consejero general.

Eran las 10 del lunes 15 de diciembre de 2008 y junto a Solmssen juró también Niels Hartwig, el abogado de la compañía a cargo de la investigación interna.

-Muy bien. Y usted está aquí en representación de Siemens Argentina, Siemens Bangladesh y Siemens Venezuela. ¿Es correcto?

-Sí.

Durante los 45 minutos que siguieron, Solmssen y Hartwig dieron un paso sin antecedentes en esa o ninguna otra gran multinacional alrededor del mundo. Acompañados por funcionarios del Departamento de Justicia, de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y de la Comisión de Valores (SEC), le informaron al juez Leon que Siemens se declaraba culpable de actos de corrupción y violación de sus registros contables en múltiples países. Entre ellos, y con un apartado especial, figuró la Argentina.

La presencia criolla en el listado de la infamia confirmó lo que hasta entonces había ocupado numerosas páginas de los diarios locales y denuncias ante la Justicia de algunos legisladores opositores que corrían el riesgo de ser archivadas o, peor, concluir con el sobreseimiento de todos los imputados.

Con la admisión de Siemens, no obstante, la investigación del juez federal Ariel Lijo cobró nueva fuerza. En especial, cuando las copias de la auditoría interna y de la investigación de la Fiscalía de Munich llegaron a Buenos Aires y Lijo citó a indagatoria a 22 empresarios argentinos y alemanes. Según el resultado de estas indagatorias, que aún no han concluido, podría convocar a los políticos sospechados por el negocio de los US$ 1200 millones. Entre ellos, el ex presidente Carlos Menem, su ministro del Interior, Carlos Corach, y el interventor en Migraciones, Hugo Franco.

La trama, sin embargo, había comenzado mucho antes, en 1994, cuando tras la voladura de la AMIA, el gobierno de Menem buscó tranquilizar a los argentinos y a varios gobiernos extranjeros ante el temor a un tercer atentado. Lanzó para eso la licitación internacional de lo que con pompa llamó "Sistema Integral de Identificación de Personas, Control Migratorio e Información Eleccionaria", más conocido como "Proyecto DNI".

Así, el "Proyecto DNI" ofrece una fotografía casi perfecta de cómo son las relaciones entre numerosas grandes empresas -no sólo Siemens- y muchos funcionarios en la Argentina. Así lo reflejan otros escándalos que involucraron a IBM, Thales y Ferrostaal, o la interminable lista de empresas que, como Skanska, admitieron ante la Justicia que dibujaron sus balances con facturas truchas para evadir impuestos o esconder sobornos.

El "caso Siemens" permite comprender una metodología corrupta que excede los nombres particulares de un gobierno o una empresa, y que también incluyó presiones desembozadas del canciller alemán, Gerard Schröder, y del Fondo Monetario Internacional (FMI), entonces liderado por Horst Köhler, luego presidente germano. Refleja una metodología de trabajo, una "cultura" que resulta difícil -y hasta traumático- revertir y que se extendió hasta su relación con el kirchnerismo.

pd: el resto del artículo publicado en Enfoques, acá.

miércoles, 4 de mayo de 2011

El beso de la muerte

¡Mamita! ¡Ni que encarnara a la Señora de la Cizaña!


Durante el verano, el diario LA NACIÓN me pidió que entrevistara a los “presidenciables”, es decir, a quienes podían competir por la Casa Rosada.

Obvio, de inmediato pedí una entrevista con Cristina Fernández de Kirchner. Dos veces. Y a través del vocero Alfredo “Corcho” Scoccimarro, agradeció y declinó el convite. Dos veces, también.

También solicité una entrevista con Daniel Scioli. Su vocero aceptó encantado hasta que le aclaré que no se trataba de entrevistas típicas “de verano” sino de la serie “los presidenciables”. Todavía hoy resuenan sus carcajadas en mi oído.

Luego seguí con los que aparecían como posibles en la variopinta oposición. Así entrevisté a Ernesto Sanz, Lilita Carrió, Eduardo Duhalde, Pino Solanas y Ricardo Alfonsín. Con la ayuda –remarco- de otro periodista, Santiago Dapelo.

Cuando me fui de vacaciones, Gabriel Sued tomó la posta y, también junto a Dapelo (y luego Iván Ruiz), continuó con Mauricio Macri, Julio Cobos, Felipe Solá, Alberto Rodríguez Saa y Mario Das Neves. Y creo que no olvidé ninguno.

¡Ni que fueran muñecos de papel!

El saldo, hoy, es:

- 2 declinaron las entrevistas (CFK y Scioli): una sigue en carrera (pero no lo confirmó), el otro (pese a todo) nunca se subió a la moto.

- 3 que sí fueron entrevistados, siguen en pie (Alfonsín, Carrió y, aunque casi testimonial, Rodríguez Saa).

- 7 que sí fueron entrevistados ya se fueron al vestuario (Sanz, Duhalde, Solanas, Macri, Cobos, Solá y Das Neves).

Conclusión: que si se tratara de un campeonato, el balance sería 3 victorias, 2 empates y 7 derrotas. Y si fuera el “equipo de la oposición”, ya estaría en zona de descenso directo…

Hablando en serio, creo que esto expone, cuanto menos, las debilidades intrínsecas de varias figuras opositoras y de sus estructuras, y la endeblez de sus proyectos.

pd1: no me vengan con eso de ser mufa porque: a) no todos se cayeron; b) no todas las entrevistas las hice yo! ja!

pd2: algunas entrevistas, acá: Sanz, Carrió, Duhalde, Solanas, Alfonsín y Macri.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Exitoso

Es difícil de creer, pero es la verdad.

Recién me llamó mi abuela pa' decirme que aparecía en el diario. Sí, claro, escribí una nota en la tapa. "No, Hugo Antonio, no", terció. (Y sí, así me llama mi abuela desde que nací, ya que su marido, mi abuelo, era Hugo, y su hijo, mi tío, es "Huguito", así que de algún modo había que llamarme...).

Resulta que me invocan en la revista ADN, publicación que edita el diario La Nación donde trabajo (aclaro ante eventuales dudas: no me rompan las guindas con supuestos conflictos de interés que ni pincho, ni corto en ADN, ni para ser más certeros, ¡ni en el diario!).

Y dice el texto: "A pesar de haber publicado algunos de los más exitosos libros de investigación periodística de los últimos años, como El Dueño de Majul y Los secretos de la valija, de Hugo Alconada Mon, Iraola [Ignacio, responsable de Editorial Planeta] reconoce que nunca han recibido presiones de parte del Gobierno"... y sigue el artículo.


Bueno, gracias por lo que le toca a mi libro. "Exitoso". Nunca creí que podrían colgarle ese mote, pero si es así, pues bienvenido sea para el libro (y, en lo posible, para las ventas navideñas). ¡Ja!

pd: el artículo completo, acá.

jueves, 18 de marzo de 2010

Daniel Pearl Awards

Acaban de avisarme. No lo puedo creer y la alegría y la emoción me pueden. Por lo que significa en sí, por quiénes son los otros finalistas, por el diario que siempre se las bancó, por mi familia que durante meses convivió con un fantasma inhallable...


Este es uno de los premios más importantes del mundo para los periodistas de investigación (ya solo el nombre que porta conlleva una carga emocional inmensa). Se entrega cada año y tiene dos rubros. Uno para periodistas gringos y otro para el resto del planeta, con cinco finalistas. ¡La investigación por el "maletinazo" es uno de esas cinco! (más información, acá).

Sólo puedo decir: GRACIAS. Al jurado, al diario, a mi familia y, en especial, a mis fuentes. Gente que confió en un desconocido, muchos corriendo riesgo laboral o incluso físico.

Ciertas fuentes hablaron, como es obvio, por vendetta, interés o despecho. Pero muchas otras por asco, por hartazgo, por rebeldía moral. GRACIAS.

Tengo una deuda de honor con ustedes.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Más preguntas que respuestas

"Quizá por eso en Venezuela y en la Argentina las preguntas que surgen alrededor de este escándalo sigan siendo más que las respuestas. Tanto en el ámbito judicial como en el político", afirmó ayer en su editorial el diario LA NACIÓN (para el cual trabajo, aclaro por las dudas).

Aníbal Fernández, actual Jefe de Gabinete y, al ocurrir el decomiso, Ministro del Interior

Tras concentrarse en el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el actual titular de la AFIP, Ricardo Echegaray (al frente de la Aduana cuando se desató el escándalo), abunda: "Un silencio oficial que se agiganta todavía más si se lo contrasta con la efusividad con que esos mismos y otros funcionarios -y legisladores- oficialistas responsabilizaron a los Estados Unidos de orquestar una supuesta operación de inteligencia".

"Con la misma efusividad con que desmintieron que Antonini hubiera estado en la Casa Rosada hasta que apareció el video, negaron que aquellos 800.000 dólares y los otros 4,2 millones que al parecer superaron los controles del aeropuerto eran, en efecto, un aporte bolivariano a la campaña electoral de Cristina Kirchner".

pd: para leer el texto completo, acá.