Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
jueves, 21 de mayo de 2015
Schoklender: "Soy un eterno imputado"
lunes, 17 de junio de 2013
IGJ - un cepo para proteger a Boudou
miércoles, 31 de octubre de 2012
UIF - el expediente Schoklender
lunes, 29 de octubre de 2012
La UIF - como Pancho Lamolina
La desatención de esos 7400 reportes responde a los problemas verificados en el sistema, conocida en la jerga como “matriz de riesgo”. Se activó a mediados del año pasado, tras un largo proceso de desarrollo que paralizó a un amplio sector de la UIF durante seis meses.
domingo, 5 de agosto de 2012
Pirillo, el emisario ante los Schoklender
viernes, 20 de julio de 2012
Aníbal, Amado y Sergio...
miércoles, 16 de mayo de 2012
Desvíos (y lavado) a gran escala
jueves, 20 de octubre de 2011
Una mancha de aceite
Las sospechas alrededor de
Ayer, el fiscal federal

El primer ROS llegó a la UIF desde el Banco Central en diciembre de 2005 por compras y ventas por casi US$ 5,4 millones que el dueño original de Meldorek SA, el financista José
El patrimonio del financista es elocuente: una Ferrari, una camioneta Porsche, un barco valuado en US$ 1 millón, departamentos y dos aviones. Y fue un piloto, Gustavo Serventich, quien tendió el puente entre Schoklender, que quería comprar un avión, y Caparrós Gómez, que pretendía venderlo.
El segundo ROS se emitió meses después, también con el BCRA como reportante, por las transferencias desde y hacia el exterior que gestionó Cambios Trade & Travel durante 2001 por casi US$ 29,5 millones.
Esa agencia quedó bajo la lupa cuando se detectó que Schoklender y sus allegados cambiaron allí y en
El tercer y último reporte también merodeó los negocios de Caparrós Gómez, por operaciones registradas entre enero de 2007 y septiembre de 2010.
Enviado por el HSBC, el reporte se concentró en “Latin Sur Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo Limitada” y cuatro personas -Juan Manzorro,
Fidalgo aparece como socio de Caparrós Gómez en Valores Negociables. También figura como titular de “Créditos Sur Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo”, donde cambiaron cheques Sebastián Forza -uno de los empresarios asesinados en el “Triple Crimen” de General Rodríguez-, y Néstor Lorenzo, quien concentra las sospechas en la “mafia de los medicamentos”.
pd: más datos en la nota del diario LA NACIÓN, acá.
jueves, 6 de octubre de 2011
¿Quién investiga al investigador?
En mayo, revelé en el diario LA NACION nuevos detalles sobre cómo el Gobierno utiliza la Unidad de Información Financiera (UIF) para sus fines políticos. Tanto para proteger amigos –cajoneo mediante de reportes de operaciones sospechosas-, como para perseguir rivales.
De manera inesperada, sin embargo, y tras un año y medio de publicar distintos artículos, un fiscal federal tomó ese artículo periodístico y decidió abrir una investigación preliminar.
Ahora, algo más de cuatro meses después, Carlos Stornelli –que de él se trata- concluyó su pesquisa y radicó una denuncia penal. Por sorteo, cayó en el juzgado federal de

Stornelli -motor del "caso Armas", ex ministro de Seguridad de Daniel Scioli, cercano ahora al PRO- detalló que acumuló “pruebas” sobre múltiples conductas reprochables dentro de
Con el expediente en sus manos, la primera decisión del juez Rafecas será enviárselo al fiscal Taiano para que este evalúe si archiva sin más la denuncia o si requiere la acción e imputa a la cúpula de la UIF de manera formal.
Taiano podría optar por una vía intermedia: verificar primero si el objeto de esa denuncia no se investiga ya en el expediente que instruye el juez federal
La pregunta es, en el fondo, ¿quién investiga a quien debe investigar? Y, más aún, con la premisa de que toda la actuación de la UIF es secreta. Por tanto, ¿es posible, por ejemplo, allanar el organismo? ¿Se encuentra en una situación sui generis, cual la Secretaría de Inteligencia (ex SIDE)? ¿Cómo se investiga algo secreto?
pd: la nota completa, acá.
lunes, 3 de octubre de 2011
Y conste que te avisaron
Pa’ qué te viá decir qui no, si sí, sería la cuestión. Porque, en efecto, los bancos y el Gobierno supieron de las tropelías de Sergio Schoklender desde mucho antes de que estallara el escándalo.
En el caso de los bancos, optaron por enviarle reportes de operaciones sospechosas (ROS) a la Unidad de Información Financiera (UIF) –Nuevo Banco de Santiago del Estero y Supervielle-, o de acotarle sus operaciones –Credicoop-, o incluso cerrarle la cuenta en la que operaba –otra vez, por ejemplo, la entidad santiagueña-.
En Santiago del Estero (BSE), “se observaron movimientos extraños y al contado, por lo que se emitió el ROS”, el 6441/2010. Y en el Supervielle el 8047/2010, al tiempo que requirió más información. Así fue como la empresa de Schoklender presentó el supuesto contrato de Meldorek con la presunta firma de Bonafini, fechado el 28 de diciembre de 2010, que un peritaje calcográfico de la Gendarmería concluyó que era falsa.

¿Qué reacción mostró el Gobierno ante las primeras luces amarillas? Bueno… según el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, comenzó a cerrarle el grifo dinerario al entonces apoderado de la fundación Madres de Plaza de Mayo. Pero no radicó ninguna denuncia penal.
Y en el caso de la unidad antilavado, su reacción resultó endeble y polémica. Una vez más. En el caso del reporte del banco santiagueño –de marzo de 2010-, consideraron “justificado” su movimiento de dinero. Y en el caso del Supervielle –de septiembre del año pasado-, lo investigaron con paso cansino… Tan lento que sólo luego de que estalló el escándalo –y sólo porque estalló el escándalo- lo remitieron a la Justicia.
Cuando los papeles -tras más de un año- llegaron a las manos del fiscal general, Raúl Pleé, el proceso se aceleró. Sólo tardó 24 horas en impulsar una denuncia penal con información sobre los ROS del BSE y del Supervielle. Eso ya incluso se había publicado en la prensa; lo que se ignoraba hasta ahora es que el BSE además cerró la cuenta problemática, que el Supervielle pidió más info (y así apareció el contrato maldito de Meldorek) y todo lo ocurrido con el Credicoop ("intercambio violento" con Schoklender incluido).
pd: más datos, en el artículo y recuadro publicados ayer en LA NACION (acá y acá).
jueves, 29 de septiembre de 2011
De Alemania a Plaza de Mayo, sin escalas

miércoles, 28 de septiembre de 2011
Falsas o auténticas







