pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
Hace ya muchos años, investigué para el diario LA NACIÓN el "maletinazo" de los gobiernos de Argentina y Venezuela. El resultado fue "Los secretos de la valija" y este blog. Estas páginas tomaron luego su propio rumbo, centradas en la corrupción y el lavado, y en los muchachos con maletines repletos de dinero, los "valijeros". Y de allí "Las coimas del gigante alemán", "La máquina de hacer billetes", "La Piñata" y "La Raíz". Pero la trama continúa...
miércoles, 3 de julio de 2013
El "caso Ciccone" llega a la Corte Suprema
pd: el resto de la nota publicada hoy en LA NACIÓN, acá.
viernes, 19 de octubre de 2012
Chalecos - 400 en las calles
martes, 16 de octubre de 2012
Te devuelvo los chalecos, gracias
lunes, 15 de octubre de 2012
Shh! Chalecos secretos!
domingo, 14 de octubre de 2012
Chalecos antibalas... ¿que no paran las balas?
sábado, 3 de diciembre de 2011
Un contrato que incomoda
La empresa RDS SA defiende las licitaciones como “ejemplares”, defiende los sistemas en danza, su excelencia técnica y sus precios, pero por las dudas se despega, mediante un comunicado de prensa, de “toda cuestión política”.
Sabe de lo que habla.
La compra y posterior orden de anulación de un millonario sistema de identificación balística automatizada para informatizar los datos del Registro Nacional de Armas (Renar) desató una ola de acusaciones cruzadas entre funcionarios durante las últimas 48 horas, hasta alcanzar al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y sus colaboradores.

Así, la adjudicación del contrato cuya cancelación se anunció menos de 24 horas después de que llamó LA NACION al Ministerio de Justicia, desató pases de facturas en las sombras entre la gente de Julio Alak, el titular del Renar, Andrés Meiszner [foto arriba, juntos]], el Ministerio de Seguridad, de Nilda Garré, y la Jefatura de Gabinete.
Así, mientras que desde RDS recuerdan que los proyectos llevan 4 años de elaboración y cubren algunos objetivos trazados por el ex presidente Néstor Kirchner para combatir la inseguridad, los pases de facturas (y la puja de poder) entre funcionarios alrededor de este negocio parece que recién comenzó...
pd: la nota completa, acá.
viernes, 15 de julio de 2011
Todo tiene un límite
Eso es lo primero que pensé al enterarme, el martes, que amigos de la información ajena hackearon las cuentas privadas de correo electrónico del ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, y de sus colegas de Economía (y actual candidato a vicepresidente), Amado Boudou; de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, y de Defensa (ahora en Seguridad), Nilda Garré, y el ministro de
La mayoría de esos e-mails, aunque reitero que almacenados en casillas privadas, abordan asuntos públicos, lo cual marca una inconsistencia, un malhacer y un riesgo (precisamente, de hackeos). Pero no me importa lo que digan. Representan lo que en Derecho se llaman frutos del árbol envenenado. ¿Qué significa? Que el pecado original de cómo fueron obtenidos vicia su contenido y eventual publicación. La manzana podrida te pudre el árbol.

Digo esto aún cuando el material sobre De Vido o Timerman, entre otros funcionarios, podría resultarme valioso, quizá, para alguna investigación. Pero no lo sé porque en cuanto comprendí el tenor del material, dejé de leer. No por petulante o falsa moralina, sino porque no me agrada la idea de meterme así en la vida privada de alguien.
Y digo esto, además, a sabiendas de que accedí (y publiqué) los mails de
Hay entre aquellos dos casos (Vázquez/Jaime y Wikileaks) y este caso otra diferencia sustancial: en aquellos, el periodismo sirvió de "filtro" de la información; en este se subió todo (lo que los hackers quisieron, vaya a saberse si eso es realmente todo) a Internet. Podrán argumentar que la labor de los periodistas orilla pues con la censura, pero disiento: es sólo evaluar lo que es de interés público y eliminar aquello que es de la estricta vida privada de las personas, aún cuando son funcionarios públicos.
Todo esto, lo sé, debe abordarse de manera más amplia; volveré.
lunes, 21 de febrero de 2011
Precisiones aduaneras (¡O Tiririca!)
Avión gringo.
Operativo de Aduana, la Policía de Seguridad Aeroporturaria (PSA) y otras fuerzas.
Los agentes encuentran algo que no estaba declarado.
Ergo, debe abrirse un sumario. Con dos opciones: delito o infracción aduanera.
Si, luego, un jefe de la Aduana declara ante la Justicia que no radicaron una denuncia penal porque no se trataba de un delito, pues entonces queda la otra opción: una infracción.
Ergo, lo mismo que ocurrió en el caso de
En aquel caso, si Antonini Wilson se presentaba ante la Aduana y pagaba una multa por el 50% del valor, se llevaba la maleta con el resto de dinero.
Y como no lo hizo, la maleta (y el dinero) siguen bajo custodia a la espera de que alguien la quiera como propia y se presente a retirarla.
Dado aquel antecedente (incómodo para el Gobierno), ¿por qué tanto énfasis ahora para sostener que lo decomisado en el avión sí puede ser destruido?

O como me escribió un experto que me ayudó en unas cuantas investigaciones vinculadas al mundo aduanero, donde conoce a medio mundo (y el otro medio lo conoce a él).
“Los medios de transporte de guerra extranjeros (y el avión de EE.UU. lo es) tienen un régimen especial en el Código Aduanero cuando ingresan a nuestro país que está sujeto a la reciprocidad de tratamiento (v. ap. 2 art. 472). En ese caso la descarga de los pertrechos puede realizarse sin permiso ni requisito aduanero alguno (art. 473), comunicando previamente al servicio aduanero (art. 475)”.
“Hasta aquí cabe la pregunta a la DGA: ¿Hay reciprocidad de tratamiento con EE. UU. y si la hay por qué no se actuó en consecuencia?”.
“De todos modos, si no se diera este régimen especial, existe otro régimen para el arribo de la mercadería por vía aérea que obliga a presentar a la llegada del la aeronave los manifiestos originales de la carga (v. art. 160) y cuando al concluir la descarga resulta mercadería no declarada se puede justificar las diferencias sin problemas dentro del plazo de 24 hs. y de acuerdo a la reglamentación (art. 163 C.A. y 22 del decreto 1001/82)”.
“De no darse las condiciones establecidas para los distintos regímenes se daría una infracción aduanera muy común cuando hay errores en la declaración general de la carga, incluso la gente que representó a la aeronave (se supone un agente de transporte), si no se daba la aplicación del régimen para transporte de guerra, pudo antes que el servicio aduanero tomara conocimiento del error presentarse espontáneamente y pagar la multa (v. art. 917), sin necesidad de proceder a la apertura de un sumario”.
“Una vez que el servicio aduanero toma conocimiento de las diferencias, entonces sí formaliza un sumario y, en este caso, se debe pagar la multa correspondiente y permitir al ‘dueño’ de la mercadería disponer de ella. Obviamente si el ‘dueño’ nunca reclama la mercadería el Estado puede disponer de ella, incluso para su destrucción”.
“Como verás, por el desconocimiento de las normas o un mal asesoramiento, los ministros están hablando sin sentido y la bola de nieve sigue creciendo. Además, desde EE.UU. se reclama la mercadería. Pues bien, si lo hacen formalmente a través de la Mesa de Entradas de la DGA, pagarán la multa y se la tendrán que devolver, sí o sí”.
“La verdad, el tratamiento de los funcionarios argentinos sobre este tema hace que la equivocación del payaso Tiririca al votar en Brasil parezca una nimiedad. En este caso bien se podría decir que Aníbal Fernández, Héctor Timerman y Nilda Garré serían Tiriricas ilustrados”.
Aclarados los puntos aduaneros, pues, continuemos con la confusión bilateral.




